Cinco formas persuasivas de iniciar una exposición

Cinco formas persuasivas de iniciar una exposición

Descubre cómo ganarte a la audiencia en los primeros minutos de tu exposición.

Se ha comprobado que los primeros 60 segundos de una exposición son definitivos para conquistar a la audiencia. En ese lapso el orador debe atraer la atención, probar que el contenido es de interés para el público, establecer un buen grado de credibilidad y motivar.

>>Ver Seminario de motivación al cambio

Es necesario, entonces, acudir a técnicas especiales con las que sea posible cautivar a esa audiencia y darle un buen comienzo a la exposición. No es cosa de otro mundo, simplemente se trata de emplear métodos creativos. Enseguida te damos cinco sugerencias para lograr que ese primer minuto sea un abrebocas exitoso para tu exposición.

>>Curso de Oratoria y Discurso – Cómo hablar en público

El primer minuto, clave para conquistar a la audiencia

Una historia o un ejemplo interesante

Contar una historia impactante o mostrar un caso que sirva de ejemplo para ilustrar la exposición, son dos de los métodos más eficaces para comenzar. A casi todos nos gustan las narraciones, porque nos permiten formarnos una escena mental. Esto facilita que nos conectemos con el tema.

Además, es una excelente manera de establecer un lazo de empatía con la audiencia, especialmente si elegimos contar una historia de nuestra propia vida. No tiene que ser una historia real, sino que también caben episodios ficticios o literarios, como la alusión a una fábula o al personaje de alguna novela o cuento.

>>Ver cursos de COMUNICACIÓN

Ofrecer un dato contundente

Comenzar la exposición ofreciendo datos o estadísticas contundentes despierta el interés del auditorio. Se debe elegir un dato que sea particularmente representativo del tema que se va a tratar. Por ejemplo, si vas a hacer una exposición sobre nutrición, puedes comenzar haciendo alusión a la cantidad de comida chatarra que se consume en el mundo, o al número de enfermedades que surgen de una mala alimentación.

Este tipo de estadísticas impactan bastante. Con ello, logras que el público vea la importancia del tema que vas a tratar y se predisponga de manera positiva al contenido que piensas exponer. Además, por supuesto, atrae la atención desde un comienzo.

>>Especialización en comunicación política

Formular una pregunta con múltiples posibilidades de respuesta

También se les llama “preguntas retóricas”, porque se prestan para el análisis y el debate. Se trata de formular un interrogante que esté directamente relacionado con el tema de tu exposición y que lleve al público a sentirse partícipe de lo que estás por compartir con él.

Por ejemplo, si vas a tratar un tema de economía, podrías comenzar diciendo: ¿Alguna vez se han preguntado cuál es el negocio más rentable en nuestro país? De seguro no esperas respuestas directas y puedes suscitar un murmullo dentro de los asistentes, pero habrás logrado tu objetivo: lograr que los presentes se involucren con lo que estás por exponer.

>>Actuación oral frente a jueces y tribunales

Utiliza un video que despierte la curiosidad

Puedes acudir a una ayuda audiovisual si la exposición se presta para ello. Lo mejor es que elijas un video corto, que aparentemente no tenga nada que ver con el tema que vas a tratar. Puedes usar un video viral, en donde se destaque algún valor humano, y partir desde allí para enlazar con tu tema. El efecto es que tu público se sentirá motivado a escuchar lo que sigue.

Muéstrale a la audiencia lo que puede obtener

¿Qué tipo de aportes le hace tu exposición a la audiencia? Esa es la pregunta que debes responder. Luego, elige los tres aportes más relevantes y comienza tu exposición compartiéndolos con el público. Que sea claro para todos lo que pueden obtener de esta charla y la forma como se beneficiarán de ello. Es una forma de desatar el interés y conseguir que los presentes tomen tu intervención como una forma de enriquecerse personalmente.

Relacionada: Cómo preparar una buena exposición

asertividad discurso exposición hablar en público