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¿Es bueno tomar un sabático entre la prepa y la universidad?

Conoce los pros y contras de darte un descanso de tus estudios antes de poner todo tu empeño en la universidad.

Publicado en Mundo educativo
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Seguramente has escuchado sobre los años sabáticos, en caso de que no sea así y te estés preguntando de qué se trata este tipo de descanso, debes saber que, un año sabático es un período de tiempo que una persona decide dedicar completamente a intereses personales, dejando a un lado sus responsabilidades laborales o académicas.

¿Qué ventajas te puede aportar este tipo de descanso? Pues bien, en esta ocasión tenemos  algunos pros y contras de tomarte un descanso después de haber culminado la preparatoria:

Probablemente después de estos últimos tiempos que estamos viviendo en la actualidad en todo el mundo puede que pienses ¿cómo sería posible descansar aún más de las responsabilidades académicas? Lo creas o no, tomar un año sabático puede tener muchas ventajas para ti. 

“Los jóvenes consideran tomar un año sabático principalmente por dos razones: la primera, no saben qué carrera universitaria estudiar y quieren explorar sus opciones. La segunda, reprobaron el examen de admisión a alguna escuela y desean esperar un tiempo para volver a presentarse”, indicó en entrevista telefónica a aprendemas.com Alejandra García, directora de orientación vocacional.

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Detalló que “en cualquiera de los dos casos, o ante otras posibles razones, es importante que durante este tiempo los estudiantes realicen actividades que los enriquezcan, tanto en el perfil académico como el personal, es relevante este tiempo fuera de la escuela, especialmente si realmente se dedican a reflexionar e investigar el tema vocacional. No es favorable si van a estar sólo durmiendo hasta tarde, con los videojuegos y sin ninguna razón aparente de vida”.

Por otro lado, destacó que, “es importante tener claro que estar en esta situación no es algo malo, de hecho, es una oportunidad para que uno abra su mente y contemple distintas opciones. Generalmente la mejor decisión es: esperar, dejar un tiempo para pensar y probar diferentes experiencias; ya que, tratar de decidir presionado y con miedo a equivocarse puede resultar en una parálisis de acción”.

 
Tomar un año sabático significa que pondrás a prueba tus habilidades y salir de ti mismo constituye un enorme crecimiento personal.

Durante la entrevista, añadió algunas ventajas que bien valen la pena destacar, tales como: 

Tomar un año antes de comenzar la carrera es una magnífica decisión gracias a que es un año en donde uno puede vivir totalmente desentendido de la presión del futuro y explorar.

Trabajar en el extranjero puede ser una decisión difícil en este momento, pero si puede ser momento en el que te des a la tarea de emprender un negocio, darle forma a un proyecto en el que nunca has tenido tiempo y que tanto deseas hacer, desarrollar una habilidad que sabes que tienes y que puedes posteriormente sacarle provecho; tomar clases de algo que te apasiona como baile, ajedrez, alguna manualidad, un idioma; no importa qué, la idea es que te des ese espacio para disfrutar de lo que te gusta y alejarte del contexto de responsabilidad, pues de esta manera podrás adquirir mayor objetividad y tomar mejores decisiones sensatas en el futuro. 

“De hecho, existen muchas posibilidades de que, al momento de entrar a estudiar, haya gente con la misma edad que hizo lo mismo o que cambiaron de carrera, por lo que no tendrás problemas en adaptarte a una generación posterior. Además, aunque haya posibilidades de que el rendimiento escolar baje debido a la inactividad después de un año de no estudiar, uno se puede poner al corriente con la práctica y el estudio”, dijo. 

Tomar un año sabático significa que pondrás a prueba tus habilidades y salir de ti mismo constituye un enorme crecimiento personal. ¡Te aseguramos que si tomas esa decisión nunca serás el mismo!

Pero, ten en cuenta que no todo es ‘miel sobre hojuelas’, ya que también un descanso de este tipo, como todo, tiene sus contras; ya que es una situación donde el objetivo es salir de la zona de confort durante un largo periodo, lo cual implica serias responsabilidades, ya que probablemente no estés tan entusiasmado en sacar a flote. 

Un buen ejemplo es que la preparación para tomar un año sabático implica muchos costos y mucho tiempo de antelación para planear sobre todo si hablamos de cuestiones económicas, pues lamentablemente no siempre se cuenta con la facilidad de que tus padres te paguen todas las cuentas, así que tendrás que hacer algo para sacarlas adelante; y lo mejor sería que lo planees con tiempo, de lo contrario terminarás todo ese sabático enfrentando la dureza de la vida, estudiando y pagando tus propias cuentas; así que piénsalo bien. 

Por otro lado, un año o semestre sabático implica atrasarse un año en tu carrera de estudios. Uno puede olvidar sus hábitos de estudio y que resulte más difícil adaptarse a la universidad. Además, al aplazar los estudios las probabilidades de mantener o conseguir una beca pueden disminuir dependiendo la institución en la quieras estudiar.

Otro punto que debes considerar, es que “en muchas ocasiones las personas que toman un largo descanso, tienden a crear malas costumbres si no aprovechan el tiempo libre; ya que lo importante de este tipo de descanso es hacer algo de provecho como viajar, trabajar, estudiar algo adicional que no verás en la universidad, y no quedarse quieto a ver series 24/7. Generar fuentes de dinero y no gastar el de los padres. Crecer como persona, no estancarse ni volverse flojo”, comentó la directora Alejandra.

Así que ya sabes, un año sabático es una experiencia que no es para todos, o al menos a unos les cuesta más que a otros acostumbrarse al cambio y aprovechar la experiencia al máximo, así que, antes de tomar la decisión de hacerlo debes planearlo y pensar bien qué harás durante ese periodo. 

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