¿Qué estudiar? Diferencias entre Fisioterapeuta y Quiropráctico

¿Qué estudiar? Diferencias entre Fisioterapeuta y Quiropráctico

Te contamos más sobre la profesión de Fisioterapeuta y de Quiropráctico para que elijas la más adecuada para ti.

Cuando se trata de elegir la carrera es fundamental tener toda la información posible y despejar todas tus dudas a cerca de la profesión que deseas desempeñar. Es muy común que existan carreras con muchas similitudes o que aparenten ser casi lo mismo; así que lo más recomendable es que te des a la tarea de revisar a detalle toda la información sobre cada carrera.

Un buen ejemplo es la Licenciatura en Fisioterapia, ya que en múltiples ocasiones se asocia, compara y hasta se piensa que se trata de una profesión igual a otras como la Quiropraxia, cuando al final cada una estudia ramas muy distintas, pese a que ambas disciplinas son muy importantes para la rehabilitación física y solucionan dolencias de distintas partes del cuerpo, pero están especializadas en el tratamiento de patologías distintos.

Está claro que las lesiones y patologías relacionadas con los huesos y los músculos se encuentran entre las dolencias más frecuentes en la población, incluso, de acuerdo a revistas especializadas en medicina son la primera causa de baja laboral y de las que mayormente tratan tanto los fisioterapeutas como los quiroprácticos a fin de preservar la salud de huesos, articulaciones, ligamentos, músculos y tendones, además de mantener una salud física y emocional; una de las grandes razones por las que a menudo son consideradas de manera errónea como sinónimos o iguales; es por ello que, tenemos algunos puntos que debes conocer sobre cada una de estas profesiones.

Antes de detallar las diferencias y detalles de cada una, vale la pena definirlas. Según la Federación Mundial de Quiropráctica, la quiropraxia es la profesión dedicada al diagnóstico, tratamiento y prevención de los trastornos mecánicos del sistema musculoesquelético, basándose en tratamientos manuales y otras manipulaciones articulares.
¡Ojo!, no se trata de una rama de la fisioterapia, y su especialidad es detectar, analizar y corregir problemas que pueden existir en la columna vertebral.

Incluso podríamos resaltar que parte del objetivo de estudio de la quiropráctica es la columna vertebral, así que un quiropráctico no trata las dolencias del sistema osteomuscular, sino que corrige las desviaciones de la columna vertebral para así mejorar la salud de otros sistemas del organismo.

En cambio, la Fisioterapia es la rama de la salud que se dedica a aliviar los síntomas provocados por las dolencias crónicas o transitorias del cuerpo humano mediante tratamientos enfocados a mejorar las molestias del paciente, previniendo curando y/o paliando posibles problemas musculoesqueléticos o posturales sin el apoyo de fármacos; sino mediante terapias tanto manuales como físicas para diagnosticar, prevenir y tratar dolencias de los músculos, ligamentos, articulaciones, tendones y huesos.

Un fisioterapeuta está capacitado para aplicar terapias manuales y físicas para mantener la salud muscular y locomotora del cuerpo a través de sesiones de masajes, kinesioterapia, tratamiento de lesiones musculares y óseas, introducción de posturas para cuidar las articulaciones, estiramientos, desobstruir las vías respiratorias, potenciar el suelo pélvico, entre otros.

Se trata, por tanto, de una ciencia de la salud de carácter multidisciplinar, en el sentido que se relaciona con campos de la Medicina como la traumatología, la neurología, la dermatología, la cardiología e incluso la salud mental, pues el sistema osteomuscular está estrechamente relacionado con todos los órganos y tejidos del cuerpo.

Diferencias entre un fisioterapeuta y un quiropráctico

La carrera de fisioterapia tiene una duración de tres a cuatro años y normalmente se imparte la carrera con teoría y práctica en Laboratorios de simulación clínica o Gimnasio terapéuticos. Mientras que, en el caso de la quiropráctica, tiene normalmente tiene duración de tres años, aunque puede variar según la institución educativa, por lo que es posible encontrarla de dos a cuatro años (este último a modo de especialización).

Un fisioterapeuta puede expandir sus conocimientos cursando másteres especializados en técnicas de última generación al finalizar sus estudios de formación; en cambio, los quiroprácticos requieren de otra vía para formarse, por lo que, para llegar a ser quiropráctico es necesario cursar estudios en escuelas especializadas en quiropraxia.

Otra de las grandes diferencias es que el fisioterapeuta trata síntomas y el fisioterapeuta no; por lo que primero detecta problemas en cualquier parte del sistema osteomuscular y dependiendo de los síntomas puede aplicar una o varias terapias, como las que mencionamos en un principio.

La quiropraxia tiene un grado de personalización de la terapia reducido, dado que se limita a intervenir sobre la columna vertebral; y la fisioterapia, al abarcar el cuerpo de una forma mucho más holística, permite plantear un tratamiento mucho más personalizado al paciente, centrándose en la parte en donde haya una lesión o aquella que quiera mejorar para tener un mejor rendimiento deportivo; además de que permite el uso de diversas técnicas.

En cuanto al diagnóstico, la fisioterapia se centra en diagnosticar y tratar cualquier problema relacionado con el movimiento, y su objetivo es la mejora de la movilidad de la persona, además de ayudarle a evitar en un futuro problemas motrices; y la quiropraxia se limita a detectar subluxaciones y asociarlas con los síntomas referidos por el paciente.

Tanto en fisioterapia como en quiropraxia se curan lesiones y problemas de salud, solo que el primero arregla el problema y brinda consejos sanitarios y deportivos a personas sanas; mientras que el quiropráctico se enfoca en solucionar los problemas una vez dados.

La quiropráctica es una disciplina tremendamente respetada por todos los profesionales de la salud, pese a que muchos médicos de distintas especialidades (traumatología, neurología, pediatría, cardiología, geriatría, entre otros) tienen más tendencia a derivar a sus pacientes a fisioterapeutas. Los quiroprácticos, en cambio, suelen ir más por libre, en centros quiroprácticos o sobre todo en consultas privadas.

Ambas profesiones tienen el grado de licenciatura y las puedes estudiar en una universidad, la decisión cuál camino tomar y de qué manera ayudar a una persona con alguna disfunción sistémica dependerá totalmente de tu vocación.