Las dificultades que debes vencer para conseguir trabajo

Las dificultades que debes vencer para conseguir trabajo

Encontrar trabajo no es fácil, pero hay dificultades en las que puedes estar incurriendo y que debes vencer para lograr tu objetivo.

Todos sabemos que conseguir trabajo no es nada fácil. No es solo que las oportunidades laborales, especialmente en ciertos sectores, brillen por su ausencia. A veces no consigues trabajo porque hay algunas dificultades de las cuales quizás no eres muy consciente, pero que en la práctica entorpecen tus propósitos.

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Si por más que buscas, no consigues trabajo, vale la pena que reflexiones sobre lo que puede estar pasando. Enseguida te exponemos algunas de esas dificultades en las que puedes estar incurriendo y que debes vencer para lograr tu objetivo de comenzar a trabajar.

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El aislamiento

Está comprobado que uno de los mecanismos idóneos para conseguir empleo es contar con una red fuerte y depurada de contactos laborales. El problema es que si no estás trabajando, puedes terminar atrapado en un círculo vicioso: como no trabajas, tus contactos se reducen; y como tus contactos se reducen, no consigues trabajo.

Así que es importante mantener el vínculo con la mayor cantidad de personas con las que te hayas topado en tu etapa de estudios y/o en tu vida laboral. No pierdas el hilo de esos contactos. Síguelos en redes sociales, envíales un mensaje de saludo por su cumpleaños o de felicitación por sus logros. Verás que así se incrementa bastante la posibilidad de que te informen sobre alguna oportunidad que aparezca.

La falta de seguridad en ti mismo

Si no has desarrollado confianza en ti mismo, lo más probable es que los demás tampoco confíen en ti. Por supuesto que es mucho más fácil decirlo que llevarlo a la práctica. Pero nunca es tarde. La falta de empleo es una situación que puede afectar tu autoestima y debes evitar que eso ocurra.

Jamás pierdas de vista lo que has conseguido en la vida. No caigas en la trampa de valorar solamente los logros excepcionales. No demerites tus esfuerzos, ni pienses que haber culminado la secundaria o la universidad son triunfos menores. Si es del caso, acude a la ayuda profesional para manejar el problema. De lo contrario, esto será un verdadero lastre a la hora de abrirte paso en el campo laboral.

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Las expectativas rígidas

Todos queremos llegar lejos, pero hay que tener la suficiente madurez como para comprender que el éxito no es algo que se consiga de la noche a la mañana. Si examinas las vidas de los hombres célebres, vas a darte cuenta de que tuvieron que pasar por muchas vicisitudes antes de alcanzar la gloria.

Así que deja de lado las grandes expectativas. No esperes a que te ofrezcan un puesto en la NASA para considerar la opción de trabajar. Es muy probable que te encuentres, en un comienzo, con alternativas que no estaban dentro de tus planes. No te piden como gerente, sino como auxiliar. Y si quieres llegar lejos, debes considerar esas opciones como una posibilidad para lograr lo que sueñas.

La falta de experiencia

La única manera de conseguir experiencia no es llevando a cabo un trabajo formal. Una vía excepcional, y al alcance de todos, es el voluntariado. No tienes que irte al otro lado del mundo, ni pagar una fortuna para realizar este tipo de actividades. Basta con que te fijes en las carencias que hay a tu alrededor y dediques parte de tu tiempo a otros que lo necesitan. No solamente vas a conseguir una valiosa experiencia, sino que también serás un mejor ser humano y tendrás un atributo de lujo para añadirle a tu hoja de vida. Los empleadores valoran mucho este tipo de acciones.

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La ausencia de diferenciación

Entrar en el mercado laboral es vender tu fuerza de trabajo. Y en el mercado actual, todo producto debe ofrecer un valor diferencial para que sea apreciado por el cliente. Por eso es importante que identifiques todo aquello que te diferencia de los demás; no tiene que ser algo extraordinario, sino bien demarcado. Por ejemplo, tu tenacidad a la hora de resolver dificultades. O tu gran empatía con los equipos de trabajo. O tu especial habilidad para trabajar bajo presión. Debes aprender a reconocer eso que te hace único y valioso para un empleador.

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