Menu
¡Llama gratis! 900 831 816

Un estudio sugiere que los bebés piden ayuda para evitar errores aunque no sepan hablar

Los bebés son capaces de evaluar sus propios pensamientos y tienen la habilidad de reflejar incertidumbre mediante un lenguaje no verbal.

Publicado en Mundo Educativo
Foto de Un estudio sugiere que los bebés piden ayuda para evitar errores aunque no sepan hablar
Hasta ahora se creía que los menores de seis años no lograban valorar la toma de decisiones, pero un reciente estudio del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia ha demostrado que pueden expresar explícitamente su incertidumbre a otros mediante un lenguaje no verbal.

>>Me gustaría estudiar PSICOLOGÍA INFANTIL
>>Quiero hacer un Postgrado en NEUROLOGÍA INFANTIL
>>Ver cursos de Logopedia Infantil

El estudio ha examinado el desarrollo de la capacidad que los seres humanos tenemos para observar y regular nuestros procesos cognitivos. Un ejemplo común de este proceso es que, después de haber tomado una decisión, somos capaces de identificar nuestros propios errores y confiamos en nuestras elecciones tras una buena respuesta, señala Louise Goupil, autora principal de la investigación.

En general, los niños tienden tendencia a sobrestimar sus propias actuaciones, diciendo que han respondido bien incluso cuando han cometido un error. Basándose en ello, los expertos sugerían hasta el momento que los niños tenían poca sensibilidad metacognitiva, pero, tras esta investigación, los científicos han demostrado que los pequeños pueden ser capaces de valorar sus decisiones, aunque no puedan verbalizar sus dudas.

>>Ver curso de MÚSICA PARA BEBÉS

Para comprobarlo, los científicos realizaron un análisis de 80 bebés de 20 meses, a los que se les dio una tarea de memorización. Los investigadores comprobaron que los bebés pedían ayuda de forma no verbal para evitar errores. La prueba consistía en memorizar el lugar donde se escondía un juguete bajo una de las dos cajas situadas frente a ellos. Se les pedía señalar la caja en la que creían que estaba el juguete, pero en algunas pruebas éste no se colocaba en el interior de una de las dos cajas, sino detrás de una cortina, por lo que era imposible resolver la prueba.

Los científicos comprobaron que los bebés pedían ayuda para evitar señalar la caja incorrecta y también cuando la prueba era imposible de resolver, así como cuando los plazos de memorización son más largos. De esta manera, los investigadores comprobaron que los pequeños eran capaces de evaluar sus dudas y compartir esta información para lograr sus objetivos. El estudio demostraba también que los bebés tienen una sensibilidad metacognitiva incluso antes de lo que se pensaba, pese a no poder verbalizarla. No solo son capaces de analizar su entorno, sino también sus propios procesos cognitivos.

>>Ver Máster en LOGOPEDIA

La forma en la que el bebé se comunica con su entorno ha sido objeto de otros estudios, como el realizado por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, en el que los científicos investigaron cómo los pequeños adquieren el patrón de coordinación entre gesto y habla. Los científicos concluyeron que durante la etapa de transición entre el periodo del balbuceo y las primeras palabras, el sistema gestual y el del habla ya están estrechamente relacionados.

Así, el gesto de señalar es crucial en el desarrollo del bebé puesto que representa el primer gesto comunicativo que los pequeños son capaces de entender y reproducir, además de estar muy relacionado con futuras habilidades lingüísticas del niño.

Más información:
Infants ask for help when they know they don’t know