Menu
¡Llama gratis! 900 831 816

Proponen formar a los trabajadores del ocio nocturno para evitar agresiones sexuales

Ante el aumento de agresiones sexuales y la preocupación social por este tipo de delitos, proponen formar a los trabajadores del ocio nocturno como "antídoto" para frenar estos delitos.

Publicado en Mundo Educativo
Foto de Proponen formar a los trabajadores del ocio nocturno para evitar agresiones sexuales
Cada día en las noticias de televisión, radio o periódicos se informa de casos de violencia de género y de agresiones sexuales. Un problema que lejos de desaparecer, está aumentando. Al menos es lo que piensa el 49% de los jóvenes que cree que se está produciendo un incremento de estos actos violentos en los últimos años frente a un 22,6% que considera que ha disminuido “algo” o “mucho”, según se recoge en el Barómetro Juventud y Género 2017 del ProyectoScopio, realizado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD.

>>Ver Curso para ser Director de Seguridad Privada

Unos datos recogidos en este estudio –para el que se han consultado a 1.247 jóvenes de entre 15 y 29 años-, que son preocupantes y que requieren de la adopción de medidas. Y es que, además, 4.542 personas que denunciaron haber sido víctimas de delitos sexuales en 2017 del total de 9.537 eran menores de edad, según datos del Ministerio del Interior.

Entre las posibles medidas que se plantean por parte de los profesionales es la formación, sobre todo, de los trabajadores del ocio nocturno, que puede ser una de las claves para frenar las agresiones sexuales.

>>Hemos encontrado: Curso Superior de Intervención en Mujeres Víctimas de la Violencia de Género. Ver más aquí

Y es que la mayoría de ellas tiene lugar en lugares de ocio y diversión nocturnos y suele haber vinculación con el alcohol y la pérdida de control originada por la bebida. Son espacios que tienden a contribuir al fomento de este tipo de conductas porque habitualmente son lugares en los que se graban los actos con dispositivos móviles y se difunden las imágenes en las que, sobre todo, las chicas y mujeres son las afectadas.

Para acabar con todo ello, se está barajando la posibilidad de la puesta en marcha de varios programas de prevención para acabar con actitudes inadecuadas en estos espacios de ocio nocturno. Y, dentro de esta línea de trabajo, se enmarca el planteamiento que se está haciendo en Cataluña, comunidad que está poniendo el foco en la formación de los trabajadores.
Un 15% de los españoles considera que la víctima de violación tiene parte de culpa si está borracha y pierde el control

Y es que, hasta ahora, los profesionales de la seguridad en este sector estaban recibiendo una formación genérica, que podría aumentarse ahora con la adquisición de conocimientos para acabar y hacer frente a las agresiones sexuales. Un protocolo que se está impulsando desde la Generalitat de Catalunya junto con las administraciones locales, las entidades sociales y el sector privado.

>>Apúntate: Curso de Especialidades oficiales de Vigilante de Seguridad

Esta formación podría tener efectos muy positivos porque, por ejemplo, en el caso de los cinco miembros de La Manada, un 15% de los españoles considera que la víctima de violación tiene parte de la culpa por haber perdido el control por estar borracha. Un porcentaje que se recoge en la primera encuesta de Percepción social de la violencia sexual del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad de 2017.

Además, el 50% de los hombres señala que el alcohol es a menudo la causa de una violación, porcentaje que baja ligeramente hasta el 45,6% en el caso de las mujeres. En ambos casos, se considera que estar bebido exime en gran parte al agresor.

Y esto es especialmente importante también porque un estudio de la Universidad de Granada pone de manifiesto que en el botellón hay múltiples formas de violencia sexual, produciéndose en un contexto machista y patriarcal que es asumido por las chicas.

Esto a su vez genera el problema de que hay aspectos relacionados con la agresión sexual que son difíciles de probar desde el punto de vista de la práctica forense como es precisamente la prueba de la falta de consentimiento de la víctima o el conocimiento del alcance del consentimiento por parte del acusado, según explica Joseph María Tamarit, catedrático de Derecho Penal de la UOC.

>>Lectura recomendada: Así son las pruebas para trabajar como vigilante de seguridad o escolta privado