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Mejora la comprensión lectora y el rendimiento académico con el método SQ3R

Los cinco pasos de esta técnica de estudio son Examinar, Preguntar, Leer, Recitar y Repasar.

Publicado en Mundo Educativo
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Existen diferentes técnicas de estudio que son útiles a la hora de aprender una materia. Una de las más comunes en Estados Unidos es la técnica SQ3R, cuyas siglas en español son EPL2R. Estas iniciales se corresponden con los cinco pasos de esta eficaz técnica de estudio: Examinar, Preguntar, Leer, Recitar y Repasar.

Este método de aprendizaje, atribuido a Francis Pleasant, permite reducir el tiempo de estudio y obtener mayor rendimiento, así como mejorar la comprensión de la información y la retención de ideas. Con esta técnica, aplicable a cualquier documento, informe o tarea de estudio, se adquiere un mejor conocimiento del tema abordado. El desarrollo de la técnica de estudio SQ3R se desarrolla de la siguiente manera:




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  1. Antes de leer un texto, hay que examinarlo de forma superficial para hacerse una idea general del tema a tratar y de los aspectos más importantes a desarrollar. En esta etapa, que no debe durar más de 10 minutos, deben identificarse los elementos clave del texto como leer los títulos, subtítulos y encabezados, seguido de los diagramas, gráficos o cuadros de diálogo.


Además, en esa primera lectura se debe prestar atención al sumario, leer superficialmente la introducción y la conclusión, además de echar un vistazo a las preguntas y actividades de estudio incluidas en el temario.

  1. Preguntarse a uno mismo cuestiones mientras se lee un texto que posteriormente deberemos de responder. Esta fase sirve para organizar los conocimientos adquiridos durante esa lectura superficial. Se recomienda escribir esas preguntas que vayan surgiendo durante esta segunda lectura y dejar unas líneas para contestarlas. A medida que nos hagamos más preguntas, podremos conseguir una mayor comprensión y conocimiento sobre el tema en cuestión. Hacerse esas preguntas contribuye a mejorar la organización de las ideas, determinar los puntos clave del texto y estar concentrado en la lectura.



  1. Leer en profundidad un texto para identificar los conceptos principales, incluidos los más difíciles, y lograr entenderlos a la perfección. En esta fase hay que tener en cuenta las preguntas planteadas en la fase anterior con el fin de encontrar “entre líneas” la respuesta a las mismas.


Se considera la etapa más larga del proceso de estudio, en la que después de una lectura profunda se resalta o marca la información de diferentes formas: subrayar y numerar información, así como usar líneas verticales, rodear o marcar con asteriscos u otros signos de puntuación los aspectos principales. Además, se aconseja escribir frases de recordatorio, definiciones o ejemplos con el fin de ubicar la información y se aprovecha este momento para releer los cuadros y gráficas examinados por encima en la primera fase del método.




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  1. Recitar, es decir,enumerar las preguntas y respuestas en voz alta, a modo de resumen, para asegurarse de entender bien la lectura. Además, se pueden escribir anotaciones breves, con tus propias palabras como una forma más de incrementar la capacidad de retención de ideas. La recitación obtiene sus frutos cuando somos capaces de poner la idea principal debajo de cada título y subtítulo, si podemos resumir un texto sin verlo o si se han resuelto los errores más relevantes a la hora de comprender la información.



  1. Repasar la información es el último paso para comprender la materia de estudio, el cual puede durar varios días para lograr afianzar conocimientos. Consiste en releer el tema, incluidas las preguntas, respuestas y anotaciones adicionales, además de repasar el material subrayado y resaltado. Es útil hacer fichas con los temas más difíciles de recordar e intercambiarlas, además de someterse a autoexámenes para comprobar los conocimientos adquiridos. De esta forma, se consigue retener mejor la información aprendida.


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