El Congreso aprueba la Ley de Convivencia Universitaria.

Foto: El Congreso aprueba la Ley de Convivencia Universitaria.

Los estudiantes inician sus protestas contra las leyes de Castells

Comienzan movilizaciones en ciudades de España contra la Ley Orgánica de Sistema Universitario (LOSU) y la Ley de Convivencia Universitaria.

Los estudiantes inician sus protestas contra las leyes de Castells. El Congreso de los Diputados aprobó ayer con competencia legislativa plena -en la Comisión de Ciencia, Innovación y Universidades-, el informe elaborado por la ponencia sobre el proyecto de Ley de Convivencia Universitaria presentado por el Ministerio de Universidades. Su anteproyecto contó ya con el visto bueno en el Consejo de Ministros a principios del mes de septiembre.

Una nueva normativa en la que se recogen las bases para dotar a las universidades públicas españolas un marco común para resolver conflictos con un enfoque democrático. El principal objetivo es acabar con el plagio, las novatadas y el acoso sexual en las aulas, que podrán ser castigados con la expulsión de dos meses a tres años de la universidad.

Los estudiantes inician sus protestas contra las leyes de Castells

A pesar de su reciente aprobación, y aunque su tramitación debe continuar ahora en el Senado, la contestación estudiantil no se ha hecho esperar. Numerosas ciudades de España serán el escenario de una serie de movilizaciones que comienzan hoy para protestar contra este nuevo marco legal y la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU). Dos reformas promovidas por el ministro de Universidades, Manuel Castells. Las movilizaciones también serán los actos en los que los alumnos defiendan la universidad pública, democrática y de calidad.

El proyecto de Ley de Convivencia Universitaria deroga la anterior normativa. En concreto, del Decreto de 8 de septiembre de 1954 con el que se da cobertura legal al Reglamento de Disciplina Académica de los Centros Oficiales de Enseñanza Superior y de Enseñanza Técnica.

Este marco legal seguía vigente en relación al estudiantado, recogiendo principios contradictorios con los democráticos de la sociedad actual, según el Ministerio de Universidades.

Las novedades

Con la nueva ley, se pretende así adaptar el ordenamiento constitucional vigente y sentar las bases para reformular el marco de convivencia universitaria. Para ello, se pone especial énfasis en el ejercicio de las libertades básicas –como la manifestación, reunión, asociación y huelga-, y los derechos fundamentales. El objetivo con este cambio es garantizar la igualdad.

Estos principios deberán posteriormente ser desarrollados por las autonomías y universidades. Precisamente, estas últimas quedan obligadas a tener normas de convivencia que incorporen mecanismos de mediación como vía preferente para resolver conflictos. Además, deberán disponer de medidas de prevención y respuesta ante la violencia, discriminación o el acoso.

El nuevo marco legal también obligará a las universidades a crear la llamada Comisión de Convivencia. En ella, estarán representados estudiantes, personal docente e investigador y personal de administración y servicios de forma paritaria.

La ley contempla otros puntos como la definición de un sistema de faltas y sanciones para el estudiantado, aunque deja la puerta abierta a que se sustituyan determinadas sanciones. De este modo, en algunos casos, podrán establecerse en su lugar medidas de carácter educativo o recuperador.