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Homeschooling: ¿podría la pandemia impulsar la educación en casa?

El homeschooling o educación en casa es una opción a la que cada vez se acogen más hogares en todo el mundo, aunque en España no está regulada.

Publicado en Mundo Educativo
Foto de Homeschooling: ¿podría la pandemia impulsar la educación en casa?
El homeschooling es una opción educativa en la que los padres deciden mantener a sus hijos alejados de las instituciones educativas, tanto públicas como privadas, y asumir ellos su educación. A diferencia de lo que ocurre en otros países, donde el homeschoooling está regulado, en España se encuentra en un limbo legal. La normativa recoge la obligatoriedad de la educación básica desde los 6 hasta los 16 años, pero no prohíbe expresamente la educación en casa. 

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Quienes deciden realizar este tipo de educación y no llevan a sus hijos a la escuela se enfrentan a un duro camino legal, ya que se activa el protocolo absentista, que pone en la situación en conocimiento de los Servicios Sociales. En principio, el hecho de que un niño no asista a la escuela se considera una situación de desamparo, por lo que el camino habitual es que los Servicios Sociales, tras una inspección, realicen un informe que se remitirá a la Fiscalía de Menores. En este caso, la Asociación para la Libre Educación (ALE) recomienda a los padres poner el asunto en manos de un abogado con experiencia en casos similares. 

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Las razones que llevan a unos padres a elegir el homeschooling como forma de educación son de lo más variado. Habitualmente son personas que no están de acuerdo con el modelo tradicional de enseñanza que se oferta en el sistema educativo tradicional. Pero también hay padres que prefieren implicarse personalmente en la educación de sus hijos, no perderse ningún momento de su infancia, dar a los niños una atención especial que necesitan, evitarles prácticas como el bullying o una ratio demasiado elevada de estudiantes por docente. O, simplemente, son padres que desean que sus hijos aprendan en función de su curiosidad. 

Los progenitores que se decantan por el homeschooling piden una regulación de esta situación, tal y como ya poseen países como Italia, Francia, Irlanda, EE.UU. o Australia. La mayoría piensa que, ante las circunstancias de la pandemia del COVID-19, ha llegado es el momento adecuado para regular esta modalidad de educación, que contribuiría a evitar costes a las Administraciones autonómicas. 

El confinamiento, que ha obligado a los niños a continuar con su aprendizaje de manera online, ha hecho que muchos padres se planteen esta opción educativa para un futuro inmediato. Especialmente si en el hogar existen personas con riesgo de salud, que podrían verse perjudicadas por un potencial contagio en la escuela. En este sentido, lo que plantean algunos padres es la creación de centros no presenciales y semipresenciales, al estilo de lo que ocurre con grandes universidades, que reservan un cupo de plazas para estudiantes que quieren formarse desde casa y no en las aulas.

Lo primordial en cualquier caso es tener en cuenta las necesidades y deseos de los niños. Los expertos consideran que, además de realizar el trabajo académico, los niños necesitarían grupos de apoyo para realizar excursiones conjuntas, y deberían visitar museos, bibliotecas y exposiciones, además de realizar actividades extraescolares para fortalecer la socialización.

Los padres, por su parte, defienden una educación más vivencial, y usar recursos en casa y otros de uso público, como los MOOC. Además, ante la incomprensión de gran parte de la sociedad, recalcan que “el homeschooling es una decisión muy entregada y requiere de mucho compromiso. No es algo que pueda hacer todo el mundo ni haya que tomarse a la ligera. Que los niños no asistan a la escuela no significa necesariamente que haya desamparo”. 

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