Estudiar una carrera a distancia: la gran oportunidad para formarse

La formación a distancia se ha convertido para muchos en la mejor alternativa por poder compatibilizarla con otras actividades. Pero también es una opción para aquellos que se incorporan por primera vez a la universidad. Y es que el marco de Bolonia ha puesto de manifiesto, además, las bondades de este sistema formativo cuya oferta de grados y posgrados sigue creciendo aunque de forma moderada por la crisis.

Eva Sereno Redacción Aprendemas - 19/04/2011

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Estudiar una carrera a distancia: la gran oportunidad para formarse

Estudiar a distancia o bien en régimen semipresencial es una opción que cada día es seguida por más estudiantes ante la imposibilidad de desplazarse a las universidades y centros de formación en la que se imparten los grados o títulos de master y posgrado porque se tiene que combinar con el trabajo o con la vida personal y familiar e, incluso, con el estudio de otra carrera. Un factor que contribuye a que este tipo de programas formativos sea especialmente interesante para las personas que tienen una edad superior a los 30 años, que es su perfil mayoritario. [Estudiar un curso a distancia/online]
 
Pero también lo es para los jóvenes estudiantes. De hecho, también aumenta el número de alumnos que acceden a este tipo de formación para iniciar su formación universitaria. Por ejemplo, en la UOC “está creciendo el número de gente joven que accede por primera vez a la universidad. No es lo normal, pero lo que sucede es que somos una institución más afín a la idiosincrasia del joven actual porque nos movemos en un entorno web y de red social que es más habitual para el alumno”, explica Josep María Duart, vicerrector de Posgrado y Formación Continua de la UOC.
 
Los estudiantes optan, sobre todo, por los títulos más tradicionales y que coinciden con los más demandados en la enseñanza presencialcomo los relacionados con la Economía y la Empresa, las tecnologías aplicadas a diferentes sectores, Psicología, Derecho, Educación y Ciencias Ambientales y por masters vinculados, por ejemplo, con la cooperación u ONG’s.
 
No obstante, la oferta formativa es muy amplia. Y, además, cada vez va creciendo más, aunque de forma moderada porque la crisis económica y la reducción de los presupuestos de las universidades dificultan que se puedan poner en marcha nuevas titulaciones. Pese a ello, el próximo curso se podrá estudiar algunos nuevos grados como el de Ciencias Jurídicas de las Administraciones Públicas, que está adaptado al EEES y que podrá cursarse en la UNED o los masters en Ciencias de la Salud en la UOC, dos universidades que son la referencia en  España en esta modalidad formativa.
 
En otros centros que también apuestan por la formación a distancia en España también se ampliará la oferta. Por ejemplo, en la Universidad Europea de Madrid comenzarán a impartirse los grados de Criminología e Ingeniería Informática y el Master en Import-Export Management.
 
Son sólo algunas de las novedades de este tipo de formación que se espera que vaya en alza, sobre todo, en los “masters porque es un alumno más maduro y un grupo de estudiantes más reducido”, indica Encarnación Sarriá, vicerrectora de Ordenación Académica de la UNED, quien añade que “en los grados, sobre todo, en los primeros cursos es también importante tener el apoyo del profesor y proteger el servicio de apoyo presencial”.
 
Para Duart, de la UOC, la formación a distancia está llamada a tener una mayor importancia porque “no se puede concebir la formación si no es de una forma híbrida (presencia y virtual). La modalidad híbrida debe ser el modelo de hoy y del futuro, y el modelo online es el ideal para las personas que trabajan”.
 
Las perspectivas son favorables y, de hecho, es una formación que sigue en alza, incluso en universidades que tradicionalmente han sido presenciales y que están abogando por introducir este tipo de formación como, por ejemplo, la Universidad Europea de Madrid. Para Carmen Magaña, directora de Desarrollo de Negocio Online de la Universidad Europea de Madrid (UEM), “se va a seguir desarrollando, es una tendencia clara y más a medida que se avanza en el contexto de formación a lo largo de la vida de las personas para poder progresar. Los profesionales tienen que apoyarse en su formación”.
 
Precisamente, la UEM es una de las universidades en España que más se está volcando en este tipo de formación con el lanzamiento de la ‘UEM Personal’. Un concepto que comprende diferentes programas de grado y posgrado y algunos créditos de doctorado dentro de un contexto de personalización en el que el alumno decide qué materias cursa de forma presencial u online y en qué tiempo acaba su programa formativo, y que se puso en marcha “porque los profesionales necesitan un modelo flexible de formación y esto se puede conseguir con un modelo mixto u online que permita compatibilizar las actividades profesionales y personales”, explica Carmen Magaña, de la UEM.
 
Además, el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) “ha puesto de relieve las bondades del sistema de educación a distancia y el hecho de que el profesor tenga la misión de guiar el trabajo y orientar al alumno y potenciar el trabajo autónomo. Consolida los pilares de la formación a distancia”, añade Encarnación Sarriá, vicerrectora de la UNED.
 
De hecho, las principales modificaciones que se han hecho en estos programas para adaptarlos al EEES han sido burocráticas, sin necesidad de introducir cambios significativos. “No hemos tenido que realizar cambios en nuestra universidad porque ya estaba preparada para el concepto de Bolonia al trabajar por competencias. Más bien Bolonia se ha adaptado a nosotros”, añade Josep María Duart, de la UOC, universidad que tiene una trayectoria de más de 15 años en la formación online.
 
De la misma opinión es Encarnación Sarriá, quien asegura que “el modelo del EEES es más próximo a la UNED y el desarrollo de tecnologías hace que sea la formación con comunicación más permanente y con más recursos”. No obstante, en esta universidad, el nuevo contexto educativo se ha aprovechado para “mejorar nuestros servicios, compensar el examen crítico con otros elementos de evaluación que complementan la formación del alumno. Se ha potenciado la evaluación continua y se realiza una evaluación del estudiante que no está centrada en un examen crítico al que estábamos más orientados antes”.
 
Y tampoco en la UEM ha habido que hacer cambios sustanciales porque fue “la primera universidad en Madrid, junto con una universidad pública, en implantar el modelo de Bolonia. Ha sido un suma y sigue”, explica Carmen Magaña, de la UEM, quien matiza que los programas online se benefician de algunos objetivos que se plantean en el EEES como ser un polo de atracción de estudiantes y profesionales y “también se facilita la internacionalización –uno de nuestros pilares- al poder tener alumnos de todo el mundo”.
 
Diferentes modelos, pero todos con nuevas tecnologías
 
En el proceso de formación a distancia o en régimen semipresencial, las nuevas tecnologías son clave en todas las universidades que optan por este tipo de programas formativos. “Todo el desarrollo tecnológico es fundamental para la interacción en el proceso de aprendizaje. Cada vez se crean entornos que facilitan el desarrollo de entornos educativos y redes sociales asociadas a la formación”, asegura Carmen Magaña, de la UEM.
 
Además, “la formación superior no puede estar de espaldas a Internet. Los jóvenes lo están usando y es un hecho”, añade Josep María Duart, vicerrector de Posgrado y Formación Continua en la UOC, quien alerta también del error de pensar que “una universidad online es un campus virtual. Hay un modelo de innovación de aprendizaje, una tecnología, unos recursos de aprendizaje y un profesor. Nosotros evaluamos de forma continua y se va interaccionando con el estudiante”.
 
Por ejemplo, en la UEM  se dispone de un campus virtual que lo usan todos los alumnos y profesores y a través de él se dirigen muchas actividades, los foros, se incorporan documentos… Una plataforma que, desde el punto de vista tecnológico, se ha enriquecido “para reforzar la docencia en el campus con la integración de herramientas de seguimiento online, de conferencia y para realizar masterclass, mesas redondas, webinars y facilitar que los alumnos puedan realizar trabajos de forma sincrona con el profesor cara a cara”, según explica Carmen Magaña, de la UEM. También se está apostando por la elaboración de contenidos multimedia de alto nivel con los que el alumno interactúa, así como por mejorar la accesibilidad para que el estudiante pueda acceder desde cualquier dispositivo. “Desarrollamos nuestro modelo bajo el concepto de ‘mobile learning’”.
 
La UNED también se ha apoyado en las nuevas tecnologías. “El libro sigue siendo importante, aunque ahora la red permite actualizar los documentos, tener enlaces, foros, comunicación entre estudiantes y hacer un trabajo más colaborativo”, asegura Encarnación Sarriá, vicerrectora de la UNED, universidad en la que también se dispone de pizarras electrónicas y tablets y se permite la conexión por red a conferencias desde el propio ordenador del estudiante, quien puede seguirlas e, incluso, participar.
 
Un acceso que supone una importante ventaja porque “muchas personas no podían por razones personales acudir a las tutorías que, ahora, se graban y se quedan en un repositorio que se puede consultar”. Esta ventaja, explica Encarnación Sarriá, es aprovechada por muchos estudiantes, sobre todo, los que residen en el extranjero. 

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