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Estudio Arquitectura y no me motiva mi carrera: ¿qué hago?

Hay diversos factores que influyen a la hora de desmotivarse con la carrera. Analizamos cuáles son esos factores y en qué medida afectan a los estudios.

Publicado en Orientación académica
Foto de Estudio Arquitectura y no me motiva mi carrera: ¿qué hago?

Buenas, me llamo Juanfran y no me motiva mi carrera. Esa es mi tarjeta de presentación, no me llama nada Arquitectura (sobre todo las principales asignaturas) y eso que tengo superados los dos primeros cursos pero claro, ya que he llegado hasta aquí no sé si cambiar de rumbo, buscar un trabajo o darle otra oportunidad. ¿QUÉ HAGO? Gracias


Estimado Juanfran:

Lo que te está pasando es algo que le ocurre a muchos estudiantes durante el primer año de estudios superiores o incluso, como es tu caso, a mitad de su formación universitaria. Para que te hagas una idea, unos 130.000 estudiantes abandonan cada año la carrera universitaria, lo que se traduce en una tasa general promedio de abandono del 26%, variable en función del área de conocimiento al que pertenezcan las titulaciones. La de Arquitectura, por su dificultad, es una de las carreras que más abandonos presenta.

En primer lugar debes reflexionar qué es lo que te ha provocado ese aparente desinterés que muestras por la carrera. Habitualmente, el abandono suele estar asociado al fracaso académico de los estudiantes, lo que no parece ser tu caso, ya que has aprobado los dos primeros cursos, tal y como indicas. Sin embargo, puede que el hecho de haber alcanzado estos resultados te haya supuesto un esfuerzo demasiado grande, lo que quizá haya motivado tu estrés y te haya conducido a pensar que no tienes vocación.

>>Si quieres especializarte: Curso de Experto de Riesgos en el Proceso Edificatorio

Si el motivo principal de tu interés por abandonar la carrera es el estrés que te supone la formación en sí te animaría a que continúes con ella, eso sí, intentando organizar mejor en tus tiempos de estudio. En este caso, tal vez te sería de utilidad realizar algún curso para rentabilizar el tiempo que pasas delante de los libros. El hecho de realizar actividades complementarias, llevar los contenidos de clase al día, asistir con regularidad al aula o a tutorías, o plantear tus dudas a los docentes son algunas de las cosas que puedes hacer para disminuir tus niveles de estrés. >>Por si te interesa: Curso Para aprender a estudiar. Técnicas de estudio

Comentas también que no tienes ilusión por las asignaturas esenciales. Ejercer una profesión es algo muy distinto que estudiarla. Por otro lado, la especialización siempre es más estimulante a la hora de disfrutar de tus estudios y posteriormente, cuando ya estés ejerciendo tu profesión. Si después de reflexionar decides que el motivo por el que te estás planteando abandonar la carrera es el aburrimiento que te suponen algunas asignaturas también te animaría a proseguir con ella, puesto que los últimos cursos suelen ser más motivadores que los primeros. >>Mira: Curso de Experto de Gestión por competencias, motivación y estrés

Por último, deberías reflexionar acerca de si tienes algún condicionante externo que te esté impidiendo disfrutar con tus estudios. Muchos de los jóvenes que abandonan su formación lo hacen porque tienen presión familiar, por ejemplo en el caso de padres que instan a sus hijos a que cambien de carrera por otra que se ajuste más al rol familiar. O al contrario, algunos estudiantes se ven obligados a estudiar una determinada carrera porque en su familia hay altas expectativas de que continúen con una tradición familiar, o porque los padres consideran que sus hijos tienen unas mayores posibilidades de encontrar un buen empleo con esos estudios.

Si estás en uno de estos dos casos, lo que más te interesaría es realizar una profunda reflexión para conocer qué te impulsó a elegir la Arquitectura, intentando aislar tus sentimientos de las expectativas familiares que hay proyectadas sobre ti.

Por último, si lo que te pasa es que te has dado cuenta de que la Arquitectura ha dejado de gustarte, debes pararte a pensar cuál es la profesión que te llena de verdad. Realmente, debe existir un equilibrio entre la rentabilidad y el gusto por lo que se hace. De nada vale elegir una profesión que te llene los bolsillos, si no te llena el espíritu. Debes mirar dentro de ti mismo y conocer qué es lo que te gusta, evaluar tus fuerzas y diseñar un plan de vida, porque nadie mejor que tú para hacerlo. Lo ideal sería que siguieras estudiando al tiempo que tomas tus decisiones, porque cabe la posibilidad de que estas ideas que estás sintiendo sean transitorias y vayan perdiendo fuerza según avances en el curso.

Si, por el contrario, te sientes al borde del colapso, puedes tomarte un tiempo para reflexionar. En estos momentos, ponerte a trabajar quizá sea lo menos recomendable, a menos que decidas que quieres acabar definitivamente con tu vida universitaria.

Por último, no debes olvidar que no hay decisión que no tenga marcha atrás. Si crees que te puede ayudar, comenta tus inquietudes con tus padres, con un orientador educativo de tu universidad o con un profesor de tu confianza. En cualquier caso, antes de decidir tómate tu tiempo para reflexionar y después se coherente con el camino que elijas.

Te deseo la mejor de las suertes. Un saludo.

Eva del Amo
Departamento de Contenidos de aprendemas.com