La inteligencia emocional es la capacidad que tiene una persona para reconocer sus propias emociones y las de los demás.

Foto: La inteligencia emocional es la capacidad que tiene una persona para reconocer sus propias emociones y las de los demás.

Es posible mejorar la Inteligencia Emocional: claves desde el punto de vista de la Psicología

Las emociones son algo intrínseco al comportamiento. Aquí algunas claves para mejorar la inteligencia emocional.

En las últimas décadas, la psicología ha evolucionado mucho, y ha pasado a dar un mayor protagonismo a las emociones en la vida del ser humano.

La inteligencia emocional es una de las dimensiones psicológicas del ser humano, y desempeña un papel fundamental tanto en nuestra manera de socializar, como en nuestras estrategias de adaptación al medio en el que vivimos.

Ser consciente de nuestras emociones nos ayuda a conocernos mejor, a reconocer mejor nuestros estados de ánimo y a reflexionar sobre ellos para tomar mejores decisiones.

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Descubre las principales claves para mejorar tu inteligencia emocional desde el punto de vista de la psicología:

1. Identifica la emoción que hay detrás de cada acción

Las responsabilidades del día a día nos hacen desconectarnos de nuestras emociones, es decir, nos impiden pararnos a pensar en cómo nos sentimos en cada momento.

Para mejorar la inteligencia emocional, es esencial prestar más atención a la propia vida emocional. Esto quiere decir que, cuando algo te haga actuar o sentirte de determinada manera, deberías esperar un momento y reflexionar sobre la emoción que hay detrás.

2. Domina tus emociones

Una vez que logres identificar qué emoción está detrás de cada acción, el siguiente paso es aprender a dominar las emociones.

Dominar el mundo emocional es especialmente difícil, porque este tipo de habilidades deben ejercitarse en aquellos momentos en que las personas se encuentran en peores condiciones para asimilar información y aprender hábitos de respuesta nuevos, es decir, cuando tienen problemas.

Según los expertos, cuando una emoción negativa te invada por completo, una buena opción es salir a dar un paseo, quedar con amigos, escuchar música o respirar hondo varias veces, entre otras muchas estrategias.

3. Expresa siempre cómo te sientes

Saber expresar las propias emociones nos ayuda a mantener relaciones personales más cercanas. Por ello, utilizar expresiones de cariño como un ‘te quiero’ o un ‘me gusta’, son importantes para mantener una relación sana, al igual que preguntar a la otra persona cómo se siente o si ha tenido un buen día.

Pero si no eres una persona particularmente expresiva, también puedes utilizar el lenguaje corporal. Es decir, utilizar gestos como el contacto visual, dar un abrazo o un beso, son gestos que expresan cariño y cercanía.

4. Hazte responsable de tus propios actos

Este es uno de los retos más difíciles para la mayoría. Sin embargo, debes pensar que tus emociones y tu comportamiento provienen de ti, por lo tanto, tú eres el único responsable de manejarlas.

Si aceptas que eres responsable de cómo te sientes y de cómo te comportas hacia los demás, conseguirás recibir un impacto muy positivo en casi todas las áreas de tu vida.

5. No juzgues tus emociones

La mayoría de las personas tiende a etiquetar las emociones positivas, como la alegría, el entusiasmo, o el placer como buenas y las negativas, como el miedo o la tristeza, como emociones malas.

Hay que tener presente que todas las emociones negativas tienen una función. Por lo tanto, luchar contra ellas te generará más problemas. En su lugar, los expertos recomiendan tratar de entenderlas, abordarlas y sentirlas para ser más conscientes de nosotros mismos y de nuestro entorno.