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Ayudar a un niño a resolver problemas no siempre favorece su aprendizaje

Cuando un niño hace un problema de matemáticas y el resultado está equivocado, tendemos a explicarle los pasos a seguir, lo que no es conveniente para su aprendizaje.

Publicado en Orientación académica
Foto de Ayudar a un niño a resolver problemas no siempre favorece su aprendizaje
La situación se repite constantemente en hogares y colegios. Un niño hace un problema de matemáticas y le enseña el resultado a un adulto y éste, al revisarlo, le explica que la solución está equivocada y, de paso, le comenta en qué ha fallado y qué es lo que tendría que haber hecho para que el problema mostrara un resultado correcto. Sin embargo, un reciente estudio de Vanderbilt University, publicado en Journal of Educational Psychology, indica que esta actitud no es la más conveniente para su aprendizaje.

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La retroalimentación al niño, tanto si es positiva como si es negativa, le hace más daño que bien a los alumnos de Primaria, según los expertos. Para hacer el estudio se hicieron pruebas con un total de 108 niños de primer y segundo curso de Primaria. El primer grupo de alumnos recibió instrucciones sobre cómo resolver los problemas, mientras que el segundo no las recibió. Los expertos concluyeron que estos comentarios sólo tuvieron efectos positivos para los niños que no tenían apenas conocimientos de cómo resolver los problemas, mientras que perjudicó al rendimiento del resto.

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En general, los padres y maestros consideran que darles indicaciones a los menores es útil, ya que les permite ver sus errores y ajustar su enfoque. “A pesar de que nuestro impulso puede ser guiar a los niños en las tareas difíciles, en realidad, con esta actitud se les está privando de la oportunidad de encontrar la respuesta por su cuenta. Los alumnos deben vencer las dificultades y aprender de manera autónoma”, señalan los expertos.

Lo ideal sería que los padres o profesores indiquen al niño si el problema está o no bien resuelto, pero en vez de ayudarle a abordar el problema deberían darles tiempo para que fueran ellos mismos los que descubrieran su error y se esforzaran en resolverlo a su propio ritmo, sin ayudas extras. Por tanto, el estudio demuestra que pequeños cambios en la forma de educar pueden dar como resultado enormes avances en el aprendizaje en matemáticas

Más información:

Feedback Both Helps and Hinders Learning: The Causal Role of Prior Knowledge.Vanderbilt University