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A mayor velocidad de lectura, más cuidado con la comprensión

Una investigación resalta la importancia de ejercitar la lectura comprensiva cuando aumentamos la velocidad de lectura.

Publicado en Orientación académica
Foto de A mayor velocidad de lectura, más cuidado con la comprensión
Las técnicas de lectura rápida son el hilo conductor de un estudio realizado por un equipo de cinco psicólogos de universidades estadounidenses, quienes han examinado de forma científica si estos métodos permiten una comprensión real de lo leído y si aportan la información adecuada y la capacidad para tomar decisiones con posterioridad.

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“A más velocidad, menos comprensión” es una de las principales conclusiones extraídas de este estudio, publicado en la revista de la Association for Psychological Science. De hecho, según los investigadores, éste es uno de los problemas principales que plantea la lectura rápida. Además, han demostrado que estas técnicas hacen que el lector recuerde menos y que no sea capaz de responder a cuestiones sobre el sentido profundo del texto.

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Pero no hay norma sin excepción. En algunos casos, la lectura rápida también puede resultar efectiva, tal y como ocurre con las personas que tienen un amplio conocimiento sobre el tema que están leyendo, por lo que no necesitan esforzarse tanto para entender el contexto.

Este estudio se contextualiza en un mercado que, desde hace décadas, ofrece multitud de técnicas de capacitación para la lectura rápida. Incluso existen tecnologías que ayudan a leer más rápido, como por ejemplo programas que desplazan las palabras por la pantalla, eliminando así la necesidad de mover los ojos mientras se lee, que supone el 10% del tiempo total dedicado a la lectura. En contraposición a este tipo de programas, los investigadores de este estudio señalan que esta tecnología, al eliminar la posibilidad de volver hacia atrás para releer, empeora la comprensión global de lo leído.

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Estos científicos consideran que el cerebro necesita tiempo suficiente para reconocer las palabras que está leyendo y encontrar la mejor manera de combinarlas para formar frases con sentido. De lo contrario, podría conducir a una mala comprensión, en la que se completarían las frases con palabras incorrectas y se podría dar un significado erróneo al texto.

Como conclusión, este estudio señala que para “leer bien” es necesario ejercitar la lectura comprensiva en vez de la lectura rápida. De hecho, indica que para llegar a leer más rápido, hay que leer más, escribir más, conocer más y comprender mejor. El hecho de leer y escribir mucho ayuda a desarrollar un vocabulario rico y extenso que facilita la labor de reconocer y anticipar las palabras del texto y también contribuye a entender el significado con mayor rapidez.

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La rapidez de un lector experto


Según los científicos, los lectores expertos son capaces de leer un promedio de 200 a 400 palabras por minuto. Y si hablamos de casos excepcionales, hay que citar a Anne Jones, seis veces campeona mundial de lectura rápida, que alcanza las 4.700 palabras por minuto y además con una buena comprensión de lo leído. Su último record fueron 607 páginas en 47 minutos leyendo Harry Potter y las reliquias de la muerte.

Frente al enfoque científico del citado estudio, Anne Jones, en una entrevista realizada por Lectura Ágil, aporta una perspectiva diferente sobre la lectura rápida. Jones declaró “pensar en la lectura de un libro como un proyecto”, con un propósito definido. “Determino lo que me gustaría saber y, si puedo responder mis propias preguntas, entonces he tenido éxito”, añadió.

En esa entrevista, Jones explica el proceso de la lectura basándose en los seis niveles de conocimiento de la Taxonomía de Bloom (saber, comprensión, aplicación, análisis, síntesis y evaluación). Según Jones, este proceso “consiste en dos partes: la lectura en sí y pensar sobre lo que está leyendo”.  Para ella, “la lectura rápida libera más tiempo para pensar, con lo que podemos sacar más provecho de la información que leemos”.

Cómo calcular la velocidad lectora


Todo el mundo puede calcular su velocidad lectora. Para ello, sólo hay que dividir el número de palabras del texto por el tiempo en segundos que se ha tardado en leerlo, y multiplicarlo todo por 60. De esta forma, se obtiene el número de palabras leídas por minuto. La UNED pone en su web a disposición de todos un test de velocidad lectora. Si quiere saber cómo de rápido lee ya puede hacer la prueba con esta noticia de 689 palabras.

Más información:

So Much to Read, So Little Time: How Do We Read, and Can Speed Reading Help?

Test de velocidad lectora. UNED