Motivar a los bebés de 3 meses a alcanzar objetos mejora su desarrollo motor y cognitivo según un estudio

Motivar a los bebés de 3 meses a alcanzar objetos mejora su desarrollo motor y cognitivo según un estudio

Aunque un recién nacido no puede manipular un objeto, los investigadores creen que incitarles a hacerlo podría ayudarlos en su desarrollo.

Los padres deberían estimular a los recién nacidos para que sostengan y alcancen objetos, teniendo en cuenta que cuando observan a adultos realizar actividades cotidianas como manipular objetos se estimula su desarrollo social, motor y cognitivo.

El estudio, publicado en la revista Infant Behavior & Develpment, indica que el contacto frecuente con objetos y la interacción social les ayuda a aprender a utilizar su cuerpo de una manera funcional y a percibir los vínculos existentes entre sus movimientos y su entorno.

Los expertos consideran que incitando a los bebés a la manipulación de objetos y colocándolos en una posición que les permita observar el mundo que los rodea puede tener un impacto en el desarrollo de los pequeños.

Acciones motoras

Priscilla Ferronato, profesora del Instituto de Ciencias de la Salud de la Universidade Paulista (UNIP) en São Paulo (Brasil) y autora principal del estudio, destaca la relación entre la imitación social y el desarrollo del sistema motor.

Las investigaciones publicadas desde 1970 han demostrado que los bebés pueden copiar las expresiones faciales desde que nacen. En este sentido, los investigadores piensan que las acciones motoras también pueden ser imitadas por los pequeños. “Cuando los bebés ven a los adultos usando sus manos, copian los movimientos y esto les ayuda en su desarrollo motor”, señala Ferronato.

Ejercicios propuestos

Uno de los ejercicios propuesto por los investigadores consiste en ayudar al bebé a tocar una superficie lisa y luego otra rugosa para ayudar a que tome conciencia de la diferencia que implica agarrar y sostener.

Otro posible ejercicio es ofrecer al bebé un dedo para que lo agarre y sonreír para reforzar la asociación entre el tacto y el estímulo visual. Y una tercera propuesta es encender una linterna en una habitación con poca luz justo encima del pecho del bebé para estimular el uso de los brazos al intentar captar el haz de luz. Estos ejercicios podrían hacerse tanto en casa como en la guardería.

“Muchos padres no tienen ni idea de lo que los bebés son capaces de aprender en sus primeros dos o tres meses de vida”, ha señalado Ferronato. Según un estudio, el 21% de los padres piensa que los niños comienzan a aprender después de seis meses y el mismo porcentaje alarga esta edad a un año. La mayoría del 58% que piensa que los bebés comenzaban a aprender en el útero o nada más nacer son personas con un título universitario.

Los primeros mil días de vida de un niño, desde la concepción hasta el segundo cumpleaños, son los considerados más importantes desde el punto de vista del desarrollo físico y mental. Lo que sucede en este periodo puede determinar innumerables factores en la edad adulta, ya que es crucial para el aprendizaje debido a la plasticidad que tiene el cerebro a esta edad.