El humor en los niños se considera un signo de inteligencia. Imagen: Niño riendo en un momento de juego.

Foto: El humor en los niños se considera un signo de inteligencia. Imagen: Niño riendo en un momento de juego.

Investigadores turcos afirman que los niños con un fino sentido del humor son altamente inteligentes

Los niños con un humor de calidad podrían tener una inteligencia extraordinaria, según un estudio de la Universidad de Anatolia.

Los niños con unos niveles altos de conocimientos generales y razonamiento verbal tienen más capacidad de producir un humor inteligente, según un estudio de la Universidad de Anatolia (Turquía) con niños en edad escolar. Las investigaciones demuestran, además, que esa conexión entre humor e inteligencia se da más en niños que en adultos.

El humor siempre se ha considerado como un signo de inteligencia. Y aunque hay estudios que demuestran esta conexión en adultos, no hay muchas investigaciones en las que los niños sean los protagonistas. Para realizar este estudio se trabajó con más de 200 niños, que tuvieron que inventarse diálogos para personajes de dibujos animados. Los resultados indican que los niños con una inteligencia alta, así como los que tenían más conocimientos generales o mayor razonamiento verbal, tienen una mayor capacidad para desarrollar un humor más inteligente.

Viñetas utilizadas en el estudio:

La influencia del contexto cultural en el humor y la inteligencia

En cualquier caso, los autores indican que el contexto cultural también es importante, ya que tanto el humor como la inteligencia están marcados por normas, creencias y valores culturales. Una broma en una cultura es divertida, puede no serlo en otra. Lo mismo que un comportamiento puede ser aceptado en una cultura e inapropiado en otra. Por tanto, la influencia de la inteligencia en el sentido del humor debe evaluarse en función del contexto cultural, según los expertos.

“Los adultos utilizan el humor para entretener y los niños para ser aceptados por sus compañeros», señala el profesor Ugur Sak, de la Universidad de Anatolia (Turquía). Por lo tanto, la naturaleza del sentido del humor es diferente entre adultos y niños, argumenta.

“Estábamos interesados en la calidad del humor de los niños, pero desde el punto de vista de los adultos», apunta el profesor. «Los padres y maestros deben ser conscientes de que si sus hijos o estudiantes hacen un humor de calidad con frecuencia, es probable que tengan una inteligencia extraordinaria”, concluye.