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Filtros de colores: ¿posible solución a la dislexia?

Un estudio de investigadores brasileños y franceses sugiere que un filtro de color verde podría mejorar la velocidad lectora de los niños disléxicos.

Publicado en Mundo Educativo
Foto de Filtros de colores: ¿posible solución a la dislexia?
Además de las dificultades a la hora de leer, los científicos señalan que la dislexia es “como si una fuente de ruido perturbara la comunicación del cerebro con el resto del cuerpo”, sin que esto tenga que ver con una visión alterada o un coeficiente intelectual por debajo de lo normal.

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Un simple filtro de color verde podría mejorar la velocidad lectora de los niños disléxicos, según un estudio realizado por investigadores brasileños y franceses y publicado en la revista Research in Developmental Disabilities.

Para la realización del estudio, que fue llevado a cabo en el Hospital Robert Debré, en París, se seleccionaron 18 niños con dislexia y 18 sin dislexia de entre 9 y 10 años. En el estudio se utilizaron filtros de color amarillo y verde, y se pidió a los 36 niños que leyeran libros infantiles adecuados para su edad. Los textos se mostraron en una pantalla de ordenador con un filtro amarillo, con otro verde y sin ningún filtro.

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Los movimientos oculares de los niños se registraron con un moderno dispositivo de seguimiento ocular que consiste en unas gafas equipadas con cámaras que registran los movimientos de cada ojo de forma independiente mediante señales de luz infrarroja.

En general, un niño con dislexia tiene que fijar su mirada en las palabras durante más tiempo para comprender un texto, por lo que su velocidad de lectura es menor. En este caso, los filtros no afectaron la velocidad lectora de los niños sin dislexia, que tenían un periodo de fijación en grupos de palabras, con o sin filtros, de 400 milésimas de segundo.

Sin embargo, el dispositivo de seguimiento ocular detectó una diferencia significativa para los niños con dislexia, que leían más rápido con el filtro verde, fijando su mirada en grupos de palabras durante 500 milésimas de segundo, en comparación con las 600 milésimas de segundo que utilizaban con filtro amarillo o cuando la lectura no tenía filtro.

En este sentido, los autores del estudio señalan que la mejora en el tiempo de lectura con la utilización del filtro verde podría deberse a cambios en los estímulos visuales disponibles para el procesamiento del sistema nervioso central.

La utilización de filtros de color para el tratamiento de las discapacidades de aprendizaje comenzó a utilizarse en 1983. Aunque los científicos actuales no confían en la metodología utilizada entonces, los estudios sugieren que los filtros de color pueden reducir la hiperexcitabilidad cortical en el cerebro, que puede ser mayor en las personas disléxicas.

Esta teoría se vio reforzada por un estudio de 2015 en el que una resonancia magnética mostró una activación significativa de la corteza cerebral durante la lectura con filtros en comparación a la lectura sin filtros. Los autores plantearon entonces la hipótesis de que los filtros pudieran reducir el estrés visual y la distorsión.

El siguiente paso para los científicos será utilizar los escáneres de resonancia magnética para analizar la actividad cerebral de los niños disléxicos mientras leen. Otro campo de investigación abierto será determinar si los filtros mejoran o no la comprensión lectora.

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