Nuevo varapalo para el sistema educativo catalán. Cuando la comunidad escolar intentaba recuperarse del desplome registrado en el Informe PISA 2022, un fallo técnico y metodológico ha vuelto a hacer tambalear al Departament d’Educació: los resultados de las pruebas PISA 2025 no podrán compararse con los de otros países ni con los de ediciones anteriores.
La razón se debe a una desviación masiva en la selección de la muestra de alumnos, que rompe por completo las reglas fijadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
¿Qué es el Informe PISA? Se trata de un estudio internacional de la OCDE que, cada tres años, analiza la capacidad de los jóvenes de 15 años para aplicar lo aprendido en lectura, matemáticas y ciencias. Un termómetro clave que permite a los países comparar el rendimiento de sus aulas e impulsar mejoras.
¿Qué ha pasado con las Pruebas PISA en Cataluña?
Durante las revisiones previas a la publicación oficial de los datos internacionales, la propia administración autonómica detectó una anomalía insólita en la muestra de estudiantes evaluados.
La OCDE tolera un máximo del 5% de exenciones (alumnos que no realizan la prueba por discapacidad física o severa o grave desconocimiento del idioma). Sin embargo, en Cataluña, un total de 591 alumnos sobre una muestra prevista de 2.545 quedaron fuera de los exámenes. Esto supone un índice de exclusión del 23,2%, casi cinco veces por encima del límite fijado internacionalmente.
A esta tasa de exención se sumó un 7% adicional de absentismo el día de las pruebas, lo que significó que solo el 70% del grupo muestra representativo terminó realizando el examen.
Las causas del fiasco: confusión de criterios en los centros
Según ha explicado el Departament d’Educació, el origen del error radica en una coincidencia de calendarios y una confusión de criterios metodológicos.
Por un lado un choque de pruebas: las pruebas PISA coincidieron en fechas con las evaluaciones de Competencias Básicas de la Generalitat. Por otro lado criterios dispares: mientras la OCDE exige justificar minuciosamente cada exención y limita el margen a casos severos, las pruebas autóctonas aplicaban tradicionalmente un abanico de dispensas más amplio.
Al seleccionar qué estudiantes debían sentarse a realizar el examen de PISA, diversos equipos docentes aplicaron por error los baremos locales en lugar de los internacionales, dejando fuera a un número muy elevado de alumnos con necesidades educativas especiales leves o problemas de inmersión lingüística.
De las luces rojas de 2022 al «apagón» de 2025
El impacto de esta invalidez estadística es especialmente grave por el contexto en el que se produce. En la última edición publicada (PISA 2022), Cataluña sufrió un desplome generalizado. En Comprensión Lectora se situó a la cola de España (tercera por la cola), perdiendo el equivalente a un curso escolar respecto a años anteriores. En Matemáticas y Ciencias sufrieron un claro retroceso que situó a la comunidad por debajo de la media de la OCDE y de la media española.
Tras aquel shock, el Govern encargó a comisiones de expertos y a la propia OCDE hojas de ruta para reformar el currículo y recuperar el nivel académico. Sin embargo, al perder la comparabilidad de la edición de 2025, la comunidad educativa se queda sin un diagnóstico objetivo para medir si las políticas aplicadas en los últimos dos años estaban dando fruto.
Reacciones e indignación en la comunidad educativa
El fallo ha desencadenado duras críticas por parte de sindicatos de profesores, asociaciones de directores y expertos internacionales. Sindicatos docentes como Aspepc-SPS y asociaciones como AXIA han tachado la gestión de «negligente», señalando que este episodio daña gravemente la credibilidad institucional del sistema de evaluación catalán.
Por su parte, la Generalitat ha abierto una investigación interna para aclarar la cadena de responsabilidades y asegurar que no se vuelva a repetir en futuras convocatorias.
Gravíssim:
"…hi ha hagut un error en l'índex d'exempció, és a dir, en el percentatge d'estudiants que s'ha considerat que, ja sigui per discapacitats físiques, cognitives i emocionals o de desconeixement de la llengua, no havien de fer els exàmens PISA. Concretament, l'OCDE…
— Bernat Mallén (@bernatmallen) July 24, 2026
La respuesta del Govern
La consejera de Educación y Formación Profesional de Cataluña, Esther Niubó, ha asegurado que el Departamento actuará con transparencia e informará de las conclusiones de las diligencias abiertas.
Per transparència i responsabilitat hem informat de la incidència tècnica que es va produir en l’aplicació de les proves PISA 2025, que farà que els resultats que es publiquin de la mostra catalana no siguin comparables.
Perquè un fet com aquest no es torni a produir, hem… pic.twitter.com/HFaUyt3aZm
— Esther Niubó (@eniubo) July 27, 2026