Menu
¡Llama gratis! 900 831 816
Pedir información

¿Piensas que no eres bueno en idiomas? Estás equivocado

Siempre hemos pensado que hay personas más dotadas que otras para los idiomas. Ahora diferentes estudios apuntan al entorno como clave para el aprendizaje de otras lenguas.

Publicado en Idiomas y Comunicación
Foto de ¿Piensas que no eres bueno en idiomas? Estás equivocado
Hay gente que tiene más facilidad que otra para aprender idiomas. Esta es una afirmación tan extendida que resulta casi imposible refutarla ¿Y si no fuese del todo cierta? Según explica Christopher Timothy McGuirk, ponente en la University of Central Lancashire en Weforum.org frente a los que hablan de un don natural están quienes creen que hay otros muchos factores como el entorno de aprendizaje y la exposición al lenguaje que también tienen mucho que ver con el éxito al convertirse en políglota.

En los años 60 Noam Chomsky introdujo una controvertida idea conocida como el “languaje adquistion device” según el cual todos los niños nacen con un universo gramatical interno y listo para desarrollar que les permite aprender cualquier lenguaje. Bajo esta premisa, aprender un primer idioma era fácil porque estábamos programados para ello. Esta idea ha sido ampliamente rebatida por diferentes medios e investigaciones.


Curso de Inglés Conversacional y de Negocios en Bogotá D.c.

Recibe hasta un 35% de descuento.



Sin embargo, una reciente investigación de la Universidad de Florida Atlantic ha descubierto un sistema similar al sugerido por Chomsky, sólo que con un comportamiento diferente. El estudio se centró en personas para las que tanto el inglés como el español son su lengua materna en Estados Unidos. Los investigadores comprobaron que los niños desarrollaban herramientas diferentes para aprender cada idioma y que, llegado un momento, el inglés mejoraba y el español empeoraba. El motivo era un entorno angloparlante, lo que desterraba la idea de un set gramatical universal.

Lo interesante de esta investigación es que apuntan a la capacidad del cerebro para desarrollar un set ilimitado de recursos para cada lenguaje que aprende, sin importar que sea el primero, segundo, tercero.... Así, las primeras barreras para aprender un idioma estarían mucho más relacionadas con el entorno que con el cerebro.


Curso de Inglés: Preparación de Exámenes Oficiales en Madrid



A este elemento hay que añadir uno adicional que sólo ahora estamos empezando a descubrir. La forma en la que aprendemos el lenguaje también importa. Al hacerlo en clase, de forma presencial y con otros alumnos entra en juego un factor social que condiciona totalmente el aprendizaje. Y es que todo el mundo recuerda a compañeros de clase que se quedaban totalmente petrificados al tener que hablar en público.

Actuamos de forma diferente en entornos digitales y también aprendemos de forma distinta cuando lo hacemos online. En las nuevas comunidades digitales los estudiantes parecen mucho más dispuestos a dejar atrás esos miedos y participar. Esto acelera todo el proceso de manera exponencial.

Al parecer, sin miedo nuestra mente es libre para explotar todo su potencial.

Te puede interesar

Diseñan un guante 'low cost' capaz de traducir el lenguaje de signos

¿Cuál es la mejor edad para aprender un segundo idioma?