Menú
¡Llama gratis! 900 264 357

¿Existe más posibilidad de propagar el COVID-19 según el idioma que hables?

Los sonidos y la velocidad a la que movemos la boca al hablar según cada idioma podrían influir en el riesgo de propagar el Covid-19, según diversas publicaciones.

Publicado en Idiomas y Comunicación
Foto de ¿Existe más posibilidad de propagar el COVID-19 según el idioma que hables?
Los sonidos que pronunciamos y la velocidad a la que movemos la boca al hablar son algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de propagar el COVID-19, según estudios realizados acerca de su potencial transmisión y que publica El Español

Ver Cursos de Inglés, Francés, Alemán y Español

Algunos idiomas son menos propensos que otros, dado que requieren menos flujo de aire y eso podría afectar al empuje con el que las gotas de humedad de nuestras bocas se impulsan al exterior. La mascarilla frena la transmisión, ya que actúa de barrera con esas gotas de humedad, que en algunos casos podrían resultar microscópicas.

Los principales estudios centrados en la transmisión por gotas han establecido que la tos y los estornudos aumentan más las posibilidades de contagio. Sin embargo, hasta el momento no se había estudiado en profundidad el lenguaje y su relación con la humedad en el aire. 

Con las investigaciones realizadas, se sabe que cuando se habla inglés solo hay unos pocos sonidos, como las consonantes sin vocales de apoyo, que se pueden realizar sin flujo de aire. Por el contrario, sonidos como ss, sh, th y f precisan más aire, lo que facilitaría la liberación de más gotas de humedad en el transcurso de una conversación. Además, según los investigadores, los diferentes sonidos vocales podrían dar lugar a una enorme cantidad de formas de pulverización por microgotas.


 
La frase "The rainbow is a division of white" produce más partículas que "A sign from the gods to foretell war".

En este sentido, el portal inglés Vice compartió recientemente un vídeo en el que aparecía una mujer hablando en japonés y después en inglés. En este último idioma se vislumbra claramente el movimiento de la mascarilla, incluso en la pronunciación de fonemas parecidos. La explicación podría deberse a que los fonemas sibilantes dan lugar a una mayor liberación de humedad

En otras investigaciones se ha sugerido la posibilidad de que el COVID-19 quede suspendido en el aire. En este sentido, y al hilo de anteriores estudios relacionados con el SARS, los investigadores estudian diferentes tipos de oraciones para contemplar cuáles producen mayor cantidad de microgotas potencialmente contagiosas. 

Asimismo, los científicos señalan que la densidad de información de cada sílaba pronunciada también podría afectar a la posibilidad de propagar el coronavirus. En el chino mandarín, que también posee sonidos sibilantes y estridentes, como el inglés, el aire es empujado con fuerza. Además, cada sílaba se puede pronunciar con cuatro tonos diferentes para referirse a un significado distinto, por lo que se considera un idioma con gran densidad de información. Lo positivo es que su velocidad de sílaba es lenta. 

La peor opción sería mayor en un idioma con menor densidad pero con mayor velocidad, como el español, dado que se expulsaría más aire que podría contener microgotas. Esto podría causar una mayor cantidad de contagios, si bien esta teoría, de momento, es solo una hipótesis.

>>Te recomendamos: Máster Universitario en la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera

 

Noticia relacionada: Los idiomas más estudiados en Europa: apenas hay rastro de chino o árabe