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La jornada laboral según Stanford: 40 horas sólo a partir de los 40 años

¿Estamos distribuyendo mal nuestro tiempo? Así lo cree la Universidad de Stanford, que propone un cambio radical en el sistema laboral: no empezar a trabajar 40 horas hasta los 40 años.

Publicado en Empleo
Foto de La jornada laboral según Stanford: 40 horas sólo a partir de los 40 años
Conciliar vida personal y profesional es una quimera para buena parte de los trabajadores y el problema puede que esté en cómo repartimos nuestra carga de trabajo a lo largo de la vida. En otras palabras, trabajamos demasiadas horas demasiado pronto.

Desde el Centro de Longevidad de la Universidad de Stanford, aseguran que, para ajustar la carga laboral a nuestra esperanza actual de vida, bastaría con retrasar hasta los 40 años la jornada completa de 40 horas.
Proponen una jornada laboral como si se tratase de un maratón de 60 años en lugar de un sprint de 40

Según sus datos, una mujer de 40 años todavía vivirá 45 años más de media y un 5% se hará incluso centenaria, mientras que un hombre recién cumplidos los 40 tendrá por delante otros 42 años de vida. La mayoría de esos años, por lo menos 30, gozaremos de buena salud como para poder seguir trabajando en tareas que no incluyan un intenso desgaste físico.

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Los propios datos de personas que esperan mantener cierta actividad profesional tras jubilarse y el aumento de jubilaciones parciales confirman que buena parte de la población sigue en disposición de trabajar pasados los 65 años y que, además, muchos quieren seguir haciéndolo.

Por eso mismo, desde Stanford apuntan a que no tiene sentido condensar en cuatro décadas la actividad laboral para cesarla abruptamente a los 65 años (67 a partir de 2027). Bajo su punto de vista este modelo ya no es el adecuado para la sociedad actual.

La alternativa es prepararse para carreras profesionales más largas, como si se tratase de un maratón de 60 años en lugar de un sprint de 40. La traducción práctica pasa por alargar la vida laboral de los trabajadores hasta los 80 años reduciendo su intensidad. En otras palabras, no empezar a trabajar a jornada completa hasta los 40 años, por ejemplo, pero hacerlo después durante más tiempo. >>Ver Curso de Dirección de Personas y Desarrollo Organizativo

La propuesta estima que es durante esos primeros años cuando más tiempo libre necesita una persona para formarse, más allá de los estudios universitarios, o para formar una familia y poder dedicarle el tiempo que requiere. Para los más mayores sería una forma de combatir el vacío que muchos experimentan al jubilarse, así como la pérdida repentina de estatus y social al retirarse,

Esto supone un cambio de paradigma para los jóvenes, que pueden ser estudiantes durante más tiempo, pero también para los mayores, que tendrán que aparcar planes con los nietos para trabajar, por ejemplo.

En cualquier caso, quien sí saldría ganando es la Seguridad Social, que se ahorraría miles de millones en pensiones.

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