Cambiar de profesión a los 40 años no significa tener que tirar por la borda toda la experiencia acumulada. Cada vez más trabajadores se plantean dar un giro a su trayectoria laboral, buscar un empleo con mejores perspectivas o incorporarse a sectores que necesitan nuevos profesionales. Y la Formación Profesional (FP) es una de las vías para hacerlo, justo cuando atraviesa además un momento de gran expansión en España con más de 1,2 millones de matriculados.
La FP permite aprender nuevas habilidades, abrirse camino en sectores diferentes y, sobre todo, sacar partido a todo lo aprendido durante años de trabajo. Una oportunidad para dar un giro a la carrera profesional sin tener que empezar de cero.
Pero, ¿qué titulaciones son interesantes para alguien que quiere cambiar de sector a partir de los 40?
Estas cinco opciones permiten explorar ámbitos profesionales distintos y, al mismo tiempo, aprovechar habilidades adquiridas en otros trabajos.
1. Administración y Finanzas: una oportunidad para quienes tienen experiencia en gestión
El ciclo de Técnico Superior en Administración y Finanzas es una de las alternativas más interesantes para quienes han trabajado en tareas de organización, coordinación, atención al cliente o gestión de equipos y quieren trasladar esos conocimientos a otro ámbito.
La titulación prepara para gestionar operaciones contables, fiscales, financieras, comerciales y de recursos humanos, tanto en empresas privadas como en organismos públicos.
¿Qué experiencia anterior se puede aprovechar? Desde haber trabajado en atención al cliente o recepción a tener experiencia en la organización de equipos, procesos administrativos dentro de una empresa y haber desarrollado funciones de coordinación o supervisión.
No es necesario haber trabajado previamente en un departamento financiero para acceder a estos estudios. Sin embargo, la experiencia administrativa puede facilitar el aprendizaje de algunos contenidos.
Entre las salidas profesionales destacan la de administrativo, técnico de recursos humanos, gestión financiera, responsable de tesorería o administración contable.
2. Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma: dar el salto al sector tecnológico
La tecnología es otro de los ámbitos que despiertan interés entre quienes buscan una nueva trayectoria profesional. El ciclo de Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma (DAM) permite entrar en el mundo de la programación y el desarrollo de software.
Se trata de una formación especializada en el diseño, desarrollo, implantación y mantenimiento de aplicaciones informáticas para diferentes dispositivos y sistemas.
Aunque supone un cambio importante para quienes proceden de sectores alejados de la informática, algunas habilidades adquiridas en otros empleos pueden resultar útiles: capacidad analítica, resolución de problemas, organización y trabajo por proyectos.
Muy recomendable para quienes tienen experiencia en departamentos de procesos o gestión, conocimientos de herramientas digitales y resolución de incidencias.
Reciclarse en este sector abre las puertas a trabajar como desarrollador de aplicaciones, programador multimedia o técnico en soluciones informáticas empresariales.
3. Integración Social: convertir la experiencia con personas en una nueva profesión
Quienes han desarrollado su carrera en atención al público, educación, servicios sociales o actividades relacionadas con el acompañamiento de personas pueden encontrar en Integración Social una vía para orientar su trayectoria hacia la intervención social.
El ciclo de Técnico Superior en Integración Social prepara para programar, organizar y evaluar intervenciones destinadas a favorecer la inclusión, la igualdad de oportunidades y la autonomía de diferentes colectivos.
Es una alternativa que puede resultar especialmente interesante para quienes desean dar un enfoque profesional a habilidades como la comunicación, la empatía, la mediación o la resolución de conflictos.
¿Qué experiencia anterior se puede aprovechar? Desde la atención al público a la experiencia en educación y en actividades socioculturales, la coordinación de grupos o la mediación y resolución de conflictos. Lo que da acceso a puestos de trabajo como trabajador en servicios de apoyo a la comunidad, técnico en integración social o mediados comunitario, entre otros.
4. Cuidados Auxiliares de Enfermería: entrar en el sector sanitario
El sector sanitario es otra de las opciones que conviene considerar al plantearse un cambio profesional. La titulación de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) permite acceder a una profesión centrada en la atención y el cuidado de pacientes.
Es una alternativa que puede interesar a personas con experiencia en servicios asistenciales, atención a personas mayores o acompañamiento, aunque también está abierta a quienes proceden de sectores completamente diferentes y desean formarse en el ámbito sanitario.
Quienes tengan experiencia en atención y trato directo con personas, habilidades de comunicación y acompañamiento, así como en servicios de atención al público pueden aprovechar esta experiencia para abrirse paso. Este ciclo de FP da acceso a puestos como auxiliar de enfermería en hospitales, centros de salud, clínicas y otros establecimientos sanitarios.
Conviene tener presente que se trata de una profesión con responsabilidades específicas y que requiere formación técnica, además de habilidades personales para la atención sanitaria.
5. Marketing y Publicidad: aprovechar la experiencia comercial en el entorno digital
La transformación digital también abre posibilidades para quienes quieren cambiar de sector sin renunciar a los conocimientos comerciales que han adquirido durante su trayectoria laboral.
El ciclo de Técnico Superior en Marketing y Publicidad forma para diseñar y desarrollar estrategias de marketing, realizar estudios de mercado y gestionar acciones de promoción y comunicación en distintos canales.
Es una opción especialmente interesante para profesionales que han trabajado en ventas, comercio, atención al cliente o comunicación y quieren actualizar sus competencias para desenvolverse en el entorno digital. Es decir, para quienes cuentan con experiencia comercial y negociación, gestión de redes sociales, organización de campañas y acciones promocionales.
Entre las salidas profesionales de este ciclo destaca la de técnico de marketing, gestor de campañas publicitarias o técnico de comunicación.
La ventaja de los 40: acreditar lo que ya sabes hacer
Uno de los aspectos más interesantes para quienes quieren volver a estudiar después de años trabajando es que no siempre tienen que empezar desde cero.
El Ministerio de Educación dispone de un procedimiento de acreditación de competencias profesionales adquiridas a través de la experiencia laboral o de vías no formales de formación. Se trata de un mecanismo que permite reconocer oficialmente conocimientos y habilidades que una persona ha adquirido trabajando, incluso aunque no tenga una titulación que los certifique.
Una vez evaluadas las competencias, la persona obtiene una acreditación oficial y recibe orientación sobre la formación complementaria que necesita para conseguir un título de FP o un certificado profesional.
Además, si se matricula en el ciclo correspondiente y cumple los requisitos, puede solicitar la convalidación de los módulos asociados a las competencias que ya tenga acreditadas. Hay que tener en cuenta que existen particularidades para determinadas familias profesionales, como Sanidad.
Es decir, alguien que ha trabajado durante años en una determinada actividad puede tener parte del camino formativo reconocido, siempre que su experiencia esté relacionada con las competencias del título que desea obtener.