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Hacer un máster hoy: todo ventajas pero, ¿mismas expectativas salariales?

Un tercio de las personas que cursan un máster gana menos de 1.000 euros. No obstante, la satisfacción de haber cursado un máster es alta y sigue siendo una puerta de acceso a un empleo. Más del 65% tiene un trabajo relacionado con el programa format

Publicado en Mundo Educativo
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Al terminar los estudios universitarios, muchos estudiantes optan por hacer un máster para tener más oportunidades de acceder a un empleo. Sin embargo, la crisis económica y la bajada salarial que se ha producido en la mayoría de los sectores de actividad ha hecho que las expectativas salariales de los egresados no sean iguales que años atrás.

Prueba de ello es que antes un máster era una garantía para tener una mejor posición laboral y acceder a una escala salarial más amplia. Hoy en día, sigue siendo así, aunque hay un significativo porcentaje del 26,8% que asegura que percibe un salario inferior a los 1.000 euros, según los datos del Barómetro de Empleabilidad y Empleo Universitario, centrado en los títulos de máster, que han presentado CRUE Universidades Españolas, la Cátedra UNESCO de Gestión y Política Universitaria y la Obra Social ‘la Caixa’.

El barómetro –analiza información de más de 6.700 egresados de máster de 59 universidades españolas públicas y privadas, presenciales, semipresenciales y a distancia-, constata que el máster sigue siendo una puerta hacia el empleo. De hecho, el 65,3% de los estudiantes que ha cursado un postgrado afirma que su último empleo estuvo relacionado o muy relacionado con el programa formativo elegido.

Además, el 85% de los egresados que ha participado en el estudio reconoce que ocupa puestos de nivel de cualificación universitaria, aunque solo el 40,8% considera que las funciones laborales que realiza sí precisaban tener un máster.

Aparte del acceso a un empleo, un máster también proporciona una mayor estabilidad profesional. Al menos, así lo constata el 42,4% que asegura que tiene un contrato indefinido frente al 39,1% que indica que su contratación es temporal.

Un conjunto de valoraciones con las que la satisfacción de haber cursado el máster en relación a un empleo se sitúa en 3,15 puntos de media dentro de una escala de 1 a 4, indicando la máxima satisfacción esta última cifra.
El salario es lo peor valorado con 2,59 puntos

De cara al futuro, los egresados, en materia de empleo, tienen buenas perspectivas. El 95,3% se muestra confiado en tener un trabajo en un plazo de cinco años. También destaca el 65,3% de los estudiantes que ha terminado el máster y que cree que su empleo será estable, así como el 75% que opina que ese puesto laboral será adecuado a su nivel de formación.

Y, aunque mejorar la situación laboral sigue siendo uno de los principales motivos por los que se decide cursar un máster, ahora son mayoría quienes se han marcado el objetivo de estudiar este tipo de programas para ampliar su formación. Un argumento que esgrime el 53,7%.

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Un máster, experiencia positiva


La experiencia de estudiar un máster es positiva para la casi totalidad de los egresados, ya que el 90,5% se pronuncia en esta línea. Además, el nivel de satisfacción es elevado tanto con el programa como con la universidad en la que lo han cursado. En concreto, el 70,6% de los egresados optaría por hacer el mismo máster y el 74,4% lo cursaría en la misma universidad en la que lo estudió.

Y, aunque máster y empleo van de la mano, lo cierto es que los egresados apuntan también a otra serie de ventajas o beneficios de este tipo de programas. Sus respuestas reflejan que esta formación también ayuda a desarrollar competencias como la comunicación oral y escrita en otros idiomas, aparte de mejorar la capacidad de trabajar en un contexto internacional.

Otros beneficios son la adquisición de la capacidad de aprendizaje autónomo y de resolución de problemas. También aseguran que aumenta la sensibilidad por temas sociales y medioambientales.