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Dislexia: mitos, leyendas y últimos descubrimientos

Lo más importante para hacer frente a la dislexia es la información. Los últimos descubrimientos científicos contribuyen a aclarar algunos aspectos.

Publicado en Mundo Educativo
Foto de Dislexia: mitos, leyendas y últimos descubrimientos
La dislexia es una disfunción neurológica que afecta en España a entre un 8% y un 11% de la población que presentan dificultad para adquirir las destrezas lectoras, lo que impide alcanzar con normalidad el aprendizaje relacionado con la escritura.

La mejor forma de hacerle frente para minimizar sus consecuencias en la persona afectada es la información, pero hay aspectos, principalmente acerca del diagnóstico o la evolución, que todavía generan mucha confusión en la sociedad.

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¿A qué edad se diagnostica la dislexia? Se suele diagnosticar cuando un niño tiene al menos dos años de retraso en la lectura respecto a su edad, por lo que lo normal es detectarlo en segundo o tercero de Primaria. Los científicos determinan, sin embargo, que con las pruebas conductuales y neurofisiológicas adecuadas se podría adelantar la detección del riesgo de padecer el trastorno en dos o tres años.

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¿Tiene cura la dislexia? No tiene cura, pero con un tratamiento precoz se puede mejorar notablemente la habilidad lectora y la capacidad de comprensión de la persona afectada. Además, los científicos han comprobado recientemente que si se realizan intervenciones terapéuticas estimulando los componentes auditivos de baja frecuencia los niños tendrían una idea más clara de los sonidos que componen el lenguaje, lo que estimularía a quienes tuvieran retraso en el lenguaje a recuperar los mecanismos de atención.

 

¿Qué la provoca? No existe una causa única, aunque los últimos estudios determinan que en las lenguas opacas, es decir, aquellas con grafemas que pueden pronunciarse de varias formas, como el inglés o francés, se duplica el porcentaje de niños disléxicos. Otros científicos señalan que también influye, de alguna manera, la genética y el entorno.

 

¿Qué pueden hacer padres y profesores ante un niño disléxico? El primer paso es aceptar que el pequeño tiene esta alteración y ser positivo, elogiándole en todos sus esfuerzos. Conviene que los padres mantengan el contacto con los profesores y trabajar con actividades específicas, como juegos de palabras o visuales, para que el niño asocie la lectura y la escritura con momentos placenteros. La formación de los docentes es clave para la normalización de los niños que tienen dislexia.

 

¿Cómo afecta la dislexia a los adultos no tratados en la infancia? Un alumno no diagnosticado puede convertirse en un adulto con problemas de estrés, ansiedad, depresión o incluso agresividad. Hoy en día, sin embargo, los profesores están muy concienciados e informados sobre la dislexia, y son fundamentales a la hora de hacer un diagnóstico temprano.

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