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Cómo es la escuela cuando tu padre es el fundador de Tesla: sin asignaturas, ni idiomas

Poco más de 40 estudiantes, sin cursos ni materias estructuradas, pero con clases sobre empatía, inteligencia artificial o robótica. Así es Ad Astra, la escuela de Elon Musk donde se educan a sus hijos. [Foto: Elon Musk, CEO de Tesla y de SpaceX, presenta el Dragon V2 | NASA/Dimitri Gerondidakis]

Publicado en Mundo Educativo
Foto de Cómo es la escuela cuando tu padre es el fundador de Tesla: sin asignaturas, ni idiomas
Pocos emprendedores de Silicon  Valley son más polémicos que Elon Musk. Sus extravagancias empresariales son de sobra conocidas, pero no así las formativas, que son igual de llamativas. Cuando tu padre es el fundador de Tesla y  trabaja en ofrecer viajes turísticos al espacio tu educación no va a ser la misma que la de cualquier otro niño. Y así es.

Los cinco hijos de Musk van a una escuela cofundada por el propio emprendedor junto con el profesor Joshua Dahn en 2014 bajo el nombre Ad Astra. El proyecto comenzó en una sala de conferencias de Space X con apenas 5 niños y hoy son cerca de 40 los que siguen su particular método de estudios, aunque como afirman desde el centro difícilmente superen los 50 en algún momento. Y es que la mayoría de alumnos son hijos de empleados de Space X.
En Ad Astra se dan clases de empatía, inteligencia artificial o robótica

Ad Astra va más allá de ser una escuela para hijos de mentes brillantes con mentes brillantes. La escuela sigue un modelo educativo que nada tiene que ver con el de otros centros. En Ad Astra no hay cursos, por lo que los niños de entre 7 y 14 años que forman su alumnado van al mismo y aprenden juntos.
Los alumnos pueden construir desde globos meteorológicos hasta robots de combate

En Ad Astra tampoco hay asignaturas propiamente dichas como matemáticas o lengua. Los alumnos trabajan en el desarrollo de habilidades y conocimientos que incluyen lenguajes de programación y códigos como Scheme, Swift o Scratch. La escuela apuesta por las ciencias aplicadas en lugar de la teoría y así en su módulo de construcción A-Frame los alumnos pueden construir lo que quieran, desde globos meteorológicos hasta robots de combate. Ahí es donde entran en juego lanzallamas y cualquier otro complemento que quieran ponerle a la máquina. ¿El límite? Que no destruyan la escuela.

Otro de los focos de Ad Astra es favorecer la mentalidad emprendedora, para lo que los niños cuentan con su propia moneda, el Astra, y organizan un mercado tres veces al año en el que cada alumno tiene lo que podría considerarse su propia compañía.

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Inteligencia Artificial y empatía vs. Educación Física e idiomas


También es clave el desarrollo en el ámbito de las nuevas tecnologías. Ahí es donde los niños aprenden sobre Inteligencia Artificial y también otra habilidades clave como la empatía y la ética. >>Ver curso de Inteligencia Artificial

Lo que no encontrarás en Ad Astra es educación física ni cualquier otra práctica deportiva obligatoria o idiomas extranjeros. El motivo es que Musk está convencido de que en el futuro tendremos traductores automáticos en tiempo real que se encargarán de superar cualquier barrera idiomática. Quizás lo que el empresario no ha valorado es el efecto positivo de aprender un idioma sobre nuestro cerebro.


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