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La increíble habilidad de los bebés para aprender dos idiomas a la vez

A diferencia de los adultos, los bebés no tienen ninguna dificultad en aprender dos idiomas al mismo tiempo. De hecho, ya empiezan a aprender en el útero materno.

Publicado en Idiomas y Comunicación
Foto de La increíble habilidad de los bebés para aprender dos idiomas a la vez
En España, el aprendizaje de idiomas sigue siendo una asignatura pendiente, sobre todo, cuando se trata del inglés, que parece que es la lengua extranjera que “más se atasca”. Algo que, sin embargo y por increíble que parezca, no sucede en el caso de los bebés, que tienen una facilidad innata para aprender dos idiomas diferentes al mismo tiempo como pueden ser, por ejemplo, el español y la lengua de Shakespeare.

Y, aunque muchas veces se tiende a pensar que el niño puede confundirse al aprender dos idiomas a la vez, lo cierto es que no es así como exponen en The Conversation. Esto forma parte de su normal aprendizaje y para ellos no supone ningún problema y comprenden a la perfección lo que están diciendo. Son simplemente hablantes nativos de los dos idiomas, como han demostrado diversas investigaciones. Así de sencillo.

Una particularidad que quizá sea la clave para que los españoles, finalmente, aprueben en inglés. Pero claro, para conseguirlo, hay que empezar desde muy pequeños. Incluso antes de nacer. Según varias investigaciones, los bebés ya están aprendiendo sonidos de un idioma mientras están en el útero materno. De hecho, en esta etapa ya son capaces de reconocer la voz de la madre, que diferencian a la perfección cuando nacen al igual que si se les habla en otro idioma distinto al que han estado escuchando durante la gestación. Así que mamás y papás: toca hablar a los niños mientras estén en el vientre para que saquen sobresaliente en inglés.

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Y, ¿cómo lo hacen cuando no han pronunciado ni su primera palabra y son tan pequeños? La clave está en su sistema de aprendizaje, que se basa en el procesamiento de sonidos. En realidad, entre todas las lenguas que se hablan en el mundo hay unos 800 sonidos, pero cada idioma tan solo emplea unos 40 sonidos que son diferentes a los de otra lengua.

A esto hay que añadir que el bebé tiene un cerebro con unas capacidades especiales porque es capaz de reconocer esos 800 sonidos, lo que implica que en esta etapa de su vida podría aprender cualquier idioma al que estuviera expuesto. Conforme va oyendo unos sonidos concretos, va identificando un lenguaje. Esto lleva a que, cuando se nace en una familia monolingüe, el bebé de entre seis y 12 meses de edad se convierte en un todo un especialista en los sonidos de la lengua materna.

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Pero esta facilidad que tienen los bebés no dura siempre. En los primeros cumpleaños empiezan a perder esa capacidad de apreciar las diferencias entre los sonidos de lenguas extranjeras. No obstante, si el bebé ha nacido en una familia bilingüe sí será capaz de diferenciar los sonidos de los dos idiomas. Esto se produce porque el cerebro del bebé se sintoniza con la lengua o lenguas que escucha de las personas que los cuidan, habitualmente, los padres.

Las capacidades de los bebés van todavía más allá porque se ha demostrado que aprenden dos lenguas extranjeras al mismo ritmo. Es decir, no experimentan ningún retraso por el aprendizaje de dos idiomas en comparación con los bebés de hogares monolingües. Además, tampoco se observan grandes diferencias en cuanto al número de palabras aprendidas, como demuestra una investigación.

Y, en cuanto a mezclar palabras de distintos idiomas en una misma frase, tampoco hay problemas. Los bebés pueden cambiar de código sin problemas, siendo estos cambios normales dentro del desarrollo del lenguaje en un niño bilingüe. De hecho, lejos de ser un inconveniente, en realidad, es el inicio de lo que se conoce como ventaja bilingüe, es decir, la destreza cognitiva adicional. Y es que los niños bilingües pueden modular el idioma para que coincida con el que emplean sus interlocutores y también encontrar palabras apropiadas en otra lengua si no hallan la que precisan en el idioma en el que se están expresando.

Los beneficios de ser bilingüe aún son más porque el bebé tendrá más capacidad para aprender una tercera lengua y su cerebro tendrá un mejor funcionamiento cognitivo, según se recoge en las investigaciones realizadas en la Universidad de Washington con bebés de 11 meses de edad con los que se empleó la magnetoencefalografía (MEG) para este análisis y ver el comportamiento de sus cerebros.