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Voluntariado: las claves para formarse ayudando a los demás

Los diferentes programas de voluntariado permiten adquirir formación y experiencia práctica, además de favorecer el desarrollo personal. Las opciones son variadas y se dispone de diferentes becas y ayudas para hacer frente a posibles gastos.

Publicado en Histórico Reportajes
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Estudiantes-grado-INECada vez son más las personas que optan por ser voluntarios ante las posibilidades que ofrecen los programas de voluntariado y de cooperación. Y es que, a través de ellos, se puede adquirir formación específica para la labor que se va a realizar, que puede abrir nuevos campos profesionales o bien consolidar los conocimientos adquiridos. Además, para muchas personas, sobre todo los más jóvenes, es una buena manera de adquirir una primera práctica o experiencia profesional que les permita, con posterioridad, acceder más fácilmente a un puesto de trabajo.

 

Pero las ventajas de ser voluntario son muchas más. En el caso de los programas internacionales, se tiene la opción de visitar otros países y vivir en un entorno multicultural, aparte de mejorar el conocimiento de idiomas, ver diferentes formas de trabajar y conocer esas diferentes culturas.

 

Toda una experiencia que se aúna con el bienestar y satisfacción que se siente al ver cómo se ayuda a los demás, o bien se colabora o participa en iniciativas que contribuyen a preservar el medioambiente o a mantener la cultura y el patrimonio o bien cuidar animales, entre otras posibilidades. De esta manera, se vive también una experiencia vital que ayuda al desarrollo personal.

 

Las opciones para ser voluntario son amplias y con la crisis han crecido notablemente porque cada vez son más las personas que precisan de ayuda tanto dentro como fuera de España y son numerosos los programas que se han dispuesto desde organizaciones no gubernamentales o entidades e instituciones locales, autonómicas, estatales e internacionales.

 

Sin embargo, a la hora de decidir ser voluntario, hay que elegir bien el programa en el que se quiere participar para beneficiarse de todos sus puntos positivos y ayudar realmente a los demás. Un motivo por el que antes de dar cualquier paso se deben plantear una serie de interrogantes que ayuden a tomar esa decisión. Entre los aspectos que deben sopesarse se hallan, por ejemplo, lo que le gusta hacer a la persona, las preferencias que se tienen, lo que puede hacer sentirse mejor según las capacidades de cada uno o a quién se quiere ayudar.

 

En la decisión, igualmente, es aconsejable responder otras preguntas como el tiempo del que se dispone para ser voluntario, si se tiene capacidad para hacer frente a situaciones de gran impacto emocional o bien se está más capacitado para trabajar en contextos menos extremos y el tipo de actividad que se quiere hacer.

 

Una vez que se tengan claras las respuestas a estas cuestiones, ya se puede empezar a buscar el programa de voluntariado que mejor se ajuste y a pedir información sobre los requisitos específicos que se precisan para lo que puede ser de utilidad Internet. Hay que tener en cuenta que en algunos programas se precisa de una determinada titulación o conocimientos e, incluso, experiencia. De ayuda puede ser elaborar toda una lista con las habilidades y competencias porque en muchas organizaciones suelen pedirla para valorar la propuesta del voluntario y que pueda colaborar en el área más adecuada según su perfil.

 

Programas de voluntariado internacional, nacional y virtual

 

Una de las opciones que se tiene para ser voluntariado son los programas internacionales. Dentro de ellos, una buena opción es acogerse a los programas a través del Servicio de Voluntariado Europeo (SVE) mediante el que los jóvenes de entre 18 y 30 años aproximadamente que tengan residencia en un país miembro de la Unión Europea, como es el caso de España, o bien de otros países socios del programa, reciben formación obligatoria para ser voluntarios y para que puedan desarrollar la actividad para la que han recibido formación en un país extranjero en el que estarán dedicados a jornada completa al proyecto durante un período comprendido entre los dos y los doce meses. Las opciones son variadas y se puede ser voluntario en temas de cultura, deporte, medio ambiente, juventud, salud y cooperación al desarrollo, entre otros.

 

Este programa es uno de los más atractivos porque, aunque no está remunerado, se cubren una parte de los gastos al ofrecerse una cobertura por transporte, alojamiento y manutención, aparte de contar con un seguro durante el tiempo que dure la estancia. Además, también se da formación lingüística y se obtiene un certificado YouthPass.

 

Otro de los programas internacionales que tiene un gran atractivo es el Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas, que está dirigido para mayores de 25 años. En este caso, la sede está en Bonn (Alemania) y se suelen ofrecer los puestos de voluntario para este destino, aunque igualmente hay posibilidades para otros países a través de programas que se impulsen desde allí y que se desarrollen en otro estado e, incluso, continente. Las opciones, igualmente, son variadas y se corresponden con 115 categorías profesionales, siendo especialmente relevantes la agricultura, la salud, la educación, el fomento de los derechos humanos, las tecnologías de la información y la comunicación, el desarrollo comunitario, la industria o la demografía.

 

En este programa también se contempla la concesión de un subsidio para la instalación en el país de destino y una prestación de sustento que se abona mensualmente para cubrir los gastos básicos. También se dispone de seguro de vida y de salud, entre otras prestaciones, entre las que no figura un salario.

 

Los voluntarios también tienen otra alternativa de voluntariado internacional a través del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) que trabaja con programas en más de 190 países para que se garanticen los derechos de los niños en ámbitos como la salud o la educación, además de avanzar en su protección en todo el mundo y de dar respuesta a las emergencias humanitarias que afectan tanto a los niños como a sus familias.

 

Y otra opción es la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), adscrita al Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación Internacional, a través de la que se ejerce la solidaridad en más de 50 países del mundo para luchar contra la pobreza y la exclusión. Una labor para la que se convocan becas periódicamente.

 

Dentro de las alternativas posibles a nivel internacional se debe tener en cuenta el programa Jóvenes Cooperantes, cuya área de actuación se centra en América Latina, África, Europa Central y Oriental y Asia con el fin de ayudar a personas desfavorecidas trabajando en diferentes áreas como el medioambiente, educación, infraestructuras o vivienda. Este programa, que está dirigido a jóvenes de entre 18 y 30 años, está organizado por el INJUVE, en colaboración con Instituto Nacional de Empleo y la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), convocándose una edición anual.

 

Además, en la organización internacional Balkan Sunflowers se puede ayudar a los refugiados kosovares, mientras que en la organización sin ánimo de lucro Cross-Cultural Solutions se trabaja principalmente en promover el progreso social en países como India, Ghana, Perú o Kosovo, y en Eco Voluntarios se centra toda la labor en proyectos de conservación y de investigación de la vida salvaje en Europa, Asia, África y Latinoamérica.

 

Otras alternativas que se pueden tener en cuenta son las que ofrecen la organización de desarrollo privada y sin ánimo de lucro Global Volunteers–con programas para establecer la paz en el Sudeste Asiático, África, Latinoamérica, el Caribe, Europa o Estados Unidos-, o la propuesta de Idealistas, espacio en el que se reúnen más de 750.000 personas para tratar de hacer un mundo mejor. También puede valorarse el programa de voluntariado de WWOOF (World Wide Oportunities On Organic Farms) para trabajar en granjas orgánicas.

 

Una opción más orientada para personas de áreas como la medicina o la salud es la que ofrece la organización International Medical Volunteers Association (IMVA) para promover y apoyar la actividad médica a través también de acciones como la educación o la formación, mientras que los artitas y creativos que quieran ser solidarios pueden optar por los programas de la organización Creative Corners con los que se pretende crear una red de artistas que contribuyan a cambiar el mundo.

 

Son solo algunos ejemplos de los programas y entidades de voluntariado, aunque la oferta es muy amplia por lo que también puede ser de interés consultar otras webs en las que se compilan los programas disponibles como es el caso de Transitions Abroad a través de la que se muestran programas para trabajar con ancianos, inmigrantes, niños o personas desamparadas entre otras opciones, o Loney Planet con también opciones de voluntariado para todo el mundo. Campos de trabajo y ayudas



Y, por supuesto, no hay que olvidarse de los campos de trabajo a través de los que también se realizan actividades solidarias y de cooperación que pueden llevarse a cabo tanto a nivel internacional como nacional. Precisamente, dentro de España, también hay algunos programas de voluntariado bastante interesantes que se desarrollan a través de la Plataforma de Voluntariado de España (PVE) mediante la que se coordina la promoción y difusión del voluntariado, así como la acción solidaria a nivel estatal. La PVE está formada por alrededor de 78 organizaciones de ámbito regional y local, aparte de plataformas autonómicas o provinciales.

 

Dentro del país se puede tener en cuenta el programa de UNICEF España para sensibilizar al conjunto de la sociedad española sobre la importancia de garantizar los derechos de los niños a través de diferentes eventos como talleres infantiles y acciones de sensibilización en las escuelas, actividades deportivas o stands de ventas de productos UNICEF. Otra entidad activa en el voluntariado es Cruz Roja, que también ofrece posibilidades de ser voluntario internacional, cuyos servicios se centran en prevenir y aliviar el sufrimiento.

 

Y otra alternativa es el voluntariado virtual o voluntariado online, concepto dentro del que se engloban todas aquellas acciones que se realizan a través de Internet y desde un ordenador y que contribuyen a complementar las formas tradicionales del voluntariado. En esta área hay algunos recursos que pueden ser interesantes como Hazlo Posible a través de la que se ofrecen varias posibilidades de voluntariado, una parte de ellas haciendo uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación; Voluntariado.net, con información sobre las diferentes opciones para colaborar; Change, que es una plataforma de activismo online para iniciar peticiones, sumar fuerzas y poner en marcha campañas, o Avaaz para iniciar campañas instantáneas para abordar las crisis que sucedan en cualquier parte del planeta.

 

Aunque algunos programas de voluntariado, sobre todo, los de ámbito internacional, ofrecen algún tipo de cobertura o ayuda mientras se realiza el voluntariado o para implantarse en el lugar en el que se debe desarrollar el programa, en ocasiones el voluntario tiene que costearse los desplazamientos, alojamiento, manutenciónUnos costes para los que se dispone de una serie de ayudas. Dentro de ellas destacan las de ámbito estatal como las subvenciones de voluntariado social en las que cada año el estado, a través del  Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad convoca subvenciones para los programas de cooperación y voluntariado social.

 

También son de ámbito estatal las becas que se conceden a través de la Agencia AECID, que están dirigidas a financiar la formación en universidades, centros y organismos de investigación extranjeros para titulados superiores españoles con el fin de formarse en cooperación para el desarrollo. Además, esta entidad también convoca becas para prácticas en organismos internacionales en países de ayuda oficial al desarrollo. A través de la AECID, igualmente se pueden financiar acciones relacionadas con el voluntariado y la cooperación vinculadas al Programa de Voluntarios de Naciones Unidas.

 

Otras becas posibles son las que se pueden conseguir a través del ámbito universitario. Por ejemplo, entre las universidades que tienen este tipo de ayudas se encuentra la Universidad de Córdoba que cuenta con su programa propio de cooperación internacional dotado con 56.000 euros con los que se ayuda a financiar actividades sensibilización, formación e investigación sobre los desequilibrios Norte-Sur, sus causas y consecuencias o actividades de mejora de las condiciones de vida de personas desfavorecidas en países empobrecidos. Un programa que está abierto hasta el próximo día 20 de febrero.

 

Sin abandonar el ámbito universitario, más opciones se encuentran a través del Centro Universitario de Cooperación Internacional para el Desarrollo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, que suele convocar programas específicos con becas de voluntariado internacional para realizar estancias en países en vías de desarrollo.

 

También cabe mencionar la Universidad de Sevilla, que también cuenta con becas de apoyo a la oficina de cooperación o la Universitat Politècnica de València que, a través de su Área de Cooperación al Desarrollo, convoca diferentes becas para programas de cooperación internacional como las Meridies, que están dirigidas a estudiantes de la UPV para hacer prácticas o bien el proyecto fin de carrera en programas y proyectos de cooperación al desarrollo en países del Sur.

 

Y dentro del ámbito universitario todavía hay más alternativas como la de la Universidad de Zaragoza, que mantiene abierto el plazo hasta el 31 de marzo de este año para premiar a la tesis doctoral en cooperación para el desarrollo G-9, aparte de conceder ayudas para investigar en cooperación al desarrollo, entre otras acciones.

 

Dentro del ámbito nacional también hay gobiernos autonómicos que siguen alguna política de becas. Es el caso de la Generalitat Valenciana, que convoca becas para hacer prácticas en oficinas técnicas de cooperación dependientes de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y para llevar a cabo proyectos de desarrollo de cooperación, entre otras ayudas.

 

Otra opción son las becas de la Fundación Carolina con las que se puede hacer frente a los gastos que supone la estancia en otros países en instituciones vinculadas con el desarrollo y la cooperación internacional. Unas becas que se conceden tanto a españoles como a latinoamericanos con el fin de favorecer el intercambio cultural, educativo y científico.

 

Y otras entidades que también ofrecen ayudas, becas o subvenciones son la Fundación Omprakash, cuyas becas están abiertas a las personas interesadas en ser voluntarios internacionales a través de sus programas sobre salud, medioambiente o educación.

 

En el ámbito internacional se hallan también las de la Comisión Europea con programas de estudios conjuntos entre países industrializados de América del Norte y de la región de Asia-Pacífico para facilitar la movilidad estudiantil y favorecer la cooperación entre los países de estas zonas. A través de la Comisión Europea también se desarrolla el programa Alfa de cooperación entre Instituciones de Educación Superior de la Unión Europea y América Latina para promover la Educación Superior en Latinoamérica con el fin de facilitar el desarrollo económico y social de la región.

 

Son sólo algunas alternativas para no ponerle freno al voluntariado ni a la cooperacióny poder aprovechar y vivir al máximo la experiencia vital y profesional que ofrecen los diferentes programas.