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Un estudio suspende a las empresas españolas en el uso de las TIC

Aunque resulta palpable el incremento del uso de las nuevas tecnologías durante los últimos años, nuestro país está todavía por debajo de la mayoría de las naciones europeas en cuanto a su aprovechamiento para la productividad empresarial. Apartados

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de Un estudio suspende a las empresas españolas en el uso de las TIC

Mientras la práctica del teletrabajo tiene una incidencia media en Europa del 13%, en España la aplicación de esta modalidad laboral se sitúa en el 4,9%, siendo uno de los países de la Unión donde menos relevancia adquiere. Al menos así se recoge en el reciente estudio publicado bajo el título “Productividad y nuevas formas de organización del trabajo en la sociedad de la información”, elaborado por la profesora de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid, Rocío Sánchez, quien ha tratado de analizar diversos indicadores de flexibilidad organizativa en la práctica laboral española.


 


Holanda es hoy por hoy el país con mayor número de profesionales que realizan sus tareas laborales desde su casa, o desde otros centros a distancia de la compañía empleadora. Concretamente se suman a esta modalidad el 26% de los trabajadores holandeses, por encima de finlandeses (21,8%), daneses (21,5%), suecos (18,7%) o alemanes (16,6%). Fuera de Europa, son los Estados Unidos –país que inició esta modalidad en la década de los años setenta- donde existe un mayor porcentaje de empleados sujetos al teletrabajo con un 24,6%, seguido a cierta distancia por China con el 16,8%, aunque en este último caso con un gran número de trabajadores debido a su enorme potencial demográfico.


 


A la vista de las investigaciones en este terreno, la profesora Sánchez destaca una serie de datos que sitúan a España por debajo de otros Estados europeos en cuanto a la evolución de la productividad, debido al escaso interés mostrado a la hora de modificar los mecanismos laborales durante los últimos años. Y es que el bajo índice de teletrabajo en España, es sólo un síntoma del también escaso aprovechamiento de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en nuestra economía, circunstancia que incide en la actual posición española en este terreno respecto al resto de socios de la Unión Europea.


 


Ante esta situación, el estudio, que ha contado para su realización con el apoyo de la Fundación Alternativas, señala que las medidas políticas que deben adoptarse tendrían que ir encaminadas hacia un desarrollo mucho mayor de la sociedad de la información y del conocimiento en España. En este sentido, las empresas deberían potenciar ese desarrollo en tres direcciones: una mayor cualificación de los trabajadores, la implantación de las TIC en las empresas y la adopción de nuevos métodos organizativos.


 


El informe deja bien a las claras las justificaciones respecto a esta estrategia organizativa, de cara a una mayor y mejor productividad a través del empleo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en el entorno empresarial. Así, en cuanto a la formación de los trabajadores para lograr una correcta cualificación, se señala que la formación debe ir orientada hacia la obtención de las habilidades que demandan las empresas, tanto las relativas al conocimiento y manejo de las TIC como las más generales, que tienen que ver con la flexibilidad y a la capacidad de adaptación al cambio.


 


Por otra parte, para que se dé una correcta presencia de las TIC en las empresas, deben mejorarse las infraestructuras que proporcionen una mayor implantación y su propio uso. También es importante potenciar el comercio electrónico como forma de hacer negocios, aunque dejando bien clara la necesidad de articular medidas que garanticen la seguridad, la privacidad y la protección legal, tanto de las empresas como de los  consumidores.


 


Precisamente son las propias empresas, según las conclusiones de la profesora Sánchez, las que deben adaptar sus métodos de organización para hacerlos más flexibles, entre otras cosas adoptando nuevas prácticas laborales como el teletrabajo. Asimismo es necesario establecer un clima que favorezca la eficiencia en el cambio organizativo, potenciando la formación de los trabajadores y su implicación en todos los asuntos que atañen a la empresa. Por ello el estudio destaca, entre otras cuestiones, que la tecnología avanzada propicia nuevas formas de relación entre los trabajadores de una empresa o institución, entre éstos y sus superiores, entre las propias empresas y entre éstas y sus clientes y proveedores.


 


En esta misma línea, el informe subraya que la introducción de las tecnologías ha permitido el desarrollo de otras prácticas laborales dirigidas a dotar a las empresas de mayor flexibilidad organizativa, cuya eficiencia está ligada a que las organizaciones incorporen un tipo de empleo muy cualificado e intensivo en conocimiento. Entre estas prácticas sobresalen algunas como la mayor implicación de los trabajadores en la toma de decisiones de las empresas, la división del trabajo en equipos autónomos, la participación de los empleados en los beneficios de las compañías o las remuneraciones basadas en objetivos. 


 


La profesora Sánchez ha analizado diversos estudios económicos, donde se señala que las mayores tasas de crecimiento de la productividad se dan en los sectores que ponen más énfasis en la producción de nuevas tecnologías. Además destaca la importancia de las TIC como tecnologías de uso general, también en sectores que no producen nuevas tecnologías pero sí las utilizan con regularidad. Como prueba y ejemplo, el informe señala el incremento de productividad que experimentaron las empresas estadounidenses mediada la década de los años noventa respecto a las empresas europeas, debido precisamente al uso intensivo de las TIC.


 


Asimismo, el estudio destaca que el uso de las tecnologías en las empresas y el empleo de los nuevos métodos de organización, deben combinarse de forma complementaria y no de manera separada, para obtener mejores niveles de competitividad y por tanto también mejores resultados económicos.

Empresas e Internet


 


A pesar del espectacular aumento de usuarios, tanto de particulares como de empresas que se ha producido en el uso de Internet en España durante los últimos años, todavía seguimos a cierta distancia en este apartado respecto a nuestros vecinos europeos. Al igual que ocurre en el apartado de teletrabajo, España también destaca de forma negativa en cuanto al uso que hacen las empresas en el desarrollo de sus tareas con la ayuda de Internet. En este caso, las empresas españolas sólo están por encima en el panorama europeo de países como Hungría, Italia, Letonia y Portugal, superadas incluso por las compañías pertenecientes a países recién incorporados a la Unión Europea durante la última ampliación, como Eslovenia y la República Checa, que cuentan con porcentajes de empresas con conexión a la red de redes muy similares a las de los países nórdicos.


 


No obstante en casi todos los sectores el porcentaje de empresas con conexión a Internet es superior al 90%, excepto en los tradicionales de alimentación, textil, cuero y calzado, madera y corcho y papel, donde es inferior al 75%. Entre las empresas que tienen conexión a la red, el 45% cuenta con un sitio web propio aunque con importancias variaciones sectoriales. Así, mientras en el sector de las actividades informativas la cifra supera el 83%, en el de la construcción la cifra es sólo del 26%.


 


Por su parte, al contrario que ocurre con países europeos de primera línea como Reino Unido, Suecia o Dinamarca, el uso del correo electrónico también es escaso entre las empresas españolas, ya que nuestro país es el segundo con la menor tasa de compañías que reciben sus pedidos en línea, superando en este apartado únicamente a Letonia y a un nivel similar al de Polonia, Portugal, Grecia o Hungría. En este sentido, en el año 2003 un escaso 8,93% de las empresas realizó transacciones comerciales a través de Internet y sólo un 1,7% materializó ventas a través de este medio. Se realizan compras utilizando el correo electrónico mayoritariamente en el sector de las actividades informáticas, mientras que respecto a las ventas destaca sobre los demás el de hoteles y campings, con gran aceptación por parte de sus usuarios.


 


Sin embargo, las empresas españolas aprueban en cuanto al uso de Internet en su relación con las administraciones públicas, superando a Alemania, Hungría y Reino Unido, pero todavía lejos en este apartado de los punteros, Suecia y Finlandia. Cada vez es más frecuente que en todos los niveles de la Administración, aunque especialmente en la estatal, los ciudadanos tengan la posibilidad de realizar consultas, descargar formularios, presentar solicitudes y entregar documentos a través de Internet.


 


 


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Más información:


 


Estudio “Productividad y nuevas formas de organización del trabajo en la sociedad de la información”


 


Universidad Carlos III de Madrid


 


Fundación Alternativas


 


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