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Un año de grandes avances: repaso de 2007

El regreso de las Spice Girls, el encarcelamiento de Paris Hilton o las polémicas adopciones de Madonna y Angelina Jolie son sólo algunas de las ‘bombas’ informativas que han ocupado las portadas de los medios de comunicación en 2007 y de las que sin

Publicado en Histórico Reportajes
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Es tradición formular una serie de buenos propósitos al comienzo de cada año, pero antes también lo es echar la vista atrás y hacer balance de los 12 meses que acaban de pasar. En el caso del recién cerrado 2007 hitos como los cambios que adaptan el sistema educativo español al Plan de Bolonia o las novedosas ayudas del Gobierno para ‘democratizar’ aún más la universidad se reparten el protagonismo junto al informe PISA 2006, que vuelve a ‘sacar los colores’ a nuestras escuelas. 


Y es que 2007 se ha convertido en el año en que España puso definitivamente en marcha el Plan de Bolonia desde el punto de vista político y ejecutivo tras la aprobación definitiva Ley Orgánica de Universidades (LOU) en febrero y los decretos que se le han implementado posteriormente. Las medidas aprobadas por el Gobierno han tratado de acercar el sistema nacional a los parámetros que exige el Espacio Europea de Educación Superior (EEES), una carrera en la que ocupa las últimas posiciones según la propia Unión Europea (UE).


El nuevo modelo educativo español divide la enseñanza superior en tres niveles (grado, master y doctorado), al tiempo que introduce la figura del master oficial y, sobre todo, varía la forma de contabilizar los créditos universitarios para equipararlos a los créditos ECTS. La principal diferencia entre ambos radica en que el primero son 10 horas lectivas, mientras que en segundo se alarga hasta las 25-30 horas y también mide el esfuerzo personal, las clases teóricas y prácticas o los proyectos, entre otros parámetros. Esto ha obligado a reformar la gran mayoría de las titulaciones nacionales, que pasan a tener 240 créditos y a organizarse en torno a cinco grandes áreas de conocimiento: Artes y Humanidades, Ciencias, Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales y Jurídicas e Ingeniería de Arquitectura. Claro que algunas carreras como la de médico se extenderán un poco más hasta los 360 créditos, o los 300 de veterinaria o arquitectura.


También deberán estudiar más los maestros de Infantil y Primaria, se formarán durante cuatro años o 240 créditos. El año 2007 también será recordado por la desaparición del Curso de Adaptación Pedagógica (CAP), que será sustituido por un master oficial de un año de duración o 60 créditos ECTS y con mayor protagonismo de la enseñanza presencial (hasta un 80%).


Universidad para todos los bolsillos


Pero si importante ha sido y está siendo la adaptación del sistema español al EEES, quizás sea más relevante la apuesta del Gobierno por los master oficiales. Después de varios años en busca de un sistema complementario para las becas el Ejecutivo parece haber dado en el clavo con un modelo que lleva tiempo desarrollándose en países como Estados Unidos. Se trata del préstamo renta universidad del Ministerio de Educación y Ciencia (MEC), que financiará los estudios de postgrado de los alumnos a cuenta de sus futuros ingresos. En concreto, los beneficiarios no empiezan a pagar hasta dos años después de comenzar el curso y sólo si entonces sus ingresos anuales superan los 22.000 euros.


Aunque puede que en unos años ni siquiera sean necesarios estas ayudas a los estudios superiores a tenor de los datos desvelados por el informe del Programa Internacional para la Evaluación de Alumnos (PISA) 2006 elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En el estudio participan los 57 países del mundo que acaparan el 90% de la riqueza mundial y mide la capacidad de los estudiantes sobre sus conocimientos en materia científica y su capacidad para utilizarlos en la resolución de problemas y aplicarnos en la vida diaria.

En España, un total de 20.000 niños de 686 centros tomaron parte en la prueba con un resultado no del todo afortunado. De hecho, los estudiantes españoles suspenden en ciencias (aunque en Matemáticas superan la media mundial) y su comprensión lectora es más que limitada.  Su puntuación en este apartado fue de 461 puntos, 15 puntos por encima de la media internacional pero 24 puntos por debajo de la OCDE. Lo peor de todo es la caída progresiva en este apartado durante los últimos años, no sólo en el territorio nacional, sino en el resto de Europa y del mundo en general. En cualquier caso, estas deficiencias no serán un obstáculo para seguir progresando en el nuevo sistema educativo, donde el bachillerato se flexibiliza para adaptarse a las necesidades del alumno. Así, quienes suspendan tres o cuatro asignaturas en bachillerato podrán elegir entre repetir el curso completo o sólo las materias que suspendan y completar el año con dos o tres asignaturas de segundo a partir del curso 2009-10.


Por lo menos, el casi todos los centros educativos tienen ya conexión de banda ancha. Así, el 95,6% de los institutos  y el 88,1% podrán de los de Educación Primaria podrán navegar por la red y disfrutar de las últimas tecnologías en el mundo de la formación, además de por ejemplo, conectarse a Second Life. Este mundo virtual mundo empieza a ser ya una realidad en el ámbito académico y algunas facultades como la escuela de negocios del Instituto de Empresa o la Universidad Pública de Navarra ya cuenta con sus campus en la Red.


Aunque todavía a un ritmo relativamente lento, las nuevas tecnologías están haciéndose un hueco en el entramado educativo, donde el e-learning ‘pega fuerte’. El mejor ejemplo es el aumento del podcast como sistema de aprendizaje. La popularización de los reproductores de música MP3 y de los aparatos portátiles ha convertido a estos archivos de audio en el transmisor perfecto de información. Claro que esta proliferación también tiene su lado negativo, sobre todo desde el punto de vista empresarial donde los empleados tóxicos tienen más herramientas para robar información confidencial de la empresa de forma más sencilla. La consultora Otto Walter define a estos empleados como aquellos que envenenan el ambiente en la oficina. Todo un problema cuando el deseo navideño más habitual de los trabajadores es un buen ambiente laboral, según Adecco, que también se sitúa como lo que más retiene a los españoles en su puesto de trabajo.


La flexibilidad horaria también figura en el debe de las empresas nacionales junto con la conciliación de la vida familiar y laboral. Todo esto en un mercado que además es el líder europeo en temporalidad y que todavía cuenta con acusadas diferencias de género, especialmente en el caso de los puestos directivos ocupados por mujeres. Por el contrario, la responsabilidad social corporativa y las acciones solidarias están de moda. El voluntariado es cada vez más habitual todos los veranos y una política más condescendiente sirve, además para mejorar la imagen que los trabajadores se forman de la empresa. No ocurre lo mismo con la formación, que sigue sin terminar de arrancar en el panorama empresarial, sobre todo dentro de las pequeñas y medianas empresas, donde sólo un 25% de los trabajadores recibe formación. Muchas identifican la educación como un factor clave para mejorar la seguridad informática, por ejemplo, pero no todas están dispuestas a invertir.  


Para poner fin a esta situación el Ministerio de Trabajo y Asunto Sociales con un Decreto que regula la Formación Profesional para el empleo, además de la posterior regulación de la financiación de las acciones formativas de las empresas y los permisos individuales de formación. Así, desaparecen las diferencias ente formación continua (para trabajadores) y ocupacional (para desempleados), al tiempo que se establece un sistema de bonificaciones para las compañías en las cuotas de la Seguridad Social. Ahora las empresas podrán invertir más recursos en ‘educar’ a sus empleados a menor coste. En total, el Gobierno destinó en 2007 más de 378 millones de euros a acciones de formación continua.


Estos fondos deberían servir para cubrir algunas carencias formativas del mercado laboral español, como son su falta de competitividad y, sobre todo, idiomáticos. Según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) el 93% de los españoles no está aprendiendo ningún idioma, pese a que el inglés sigue siendo su gran asignatura pendiente. Un panorama nada halagüeño ahora que también el chino avanza posiciones entre los idiomas más estudiados y se perfila como otro elemento indispensable para triunfar profesionalmente.


Evidentemente, las empresas o personas que no puedan acceder a subvenciones o todavía sigan sin considerar la formación como un elemento estratégico pueden aconsejar a sus trabajadores la práctica continuado de juegos mentales para desarrollar su inteligencia o contratar sólo hermanos mayores, que son más inteligentes que los pequeños según publica la revista Science.