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Trabajo y formación en China: Es el momento

China ya es la segunda potencia mundial. Cada vez hay más españoles que, conscientes de la imparable trayectoria de este país asiático en el mercado laboral, optan por trasladarse al gigante asiático para desarrollar su profesión o internacionalizar

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de Trabajo y formación en China: Es el momento
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Recientemente, la profesora You-tien Hsing de la Universidad de California resumió en una conferencia el sentir general internacional, al comentar que “el gran debate que tenemos hoy no es sobre el futuro de China, sino sobre el futuro desarrollo humano”. En pocos años, China ha pasado de ser la joven promesa de los países emergentes a convertirse en la segunda potencia mundial, todo gracias a la profunda transformación que ha experimentado su población, con más de 1.300 millones de habitantes. Un potencial que, incluso en plena crisis, ofrece magníficas oportunidades de negocio y formación.


 


Conscientes de las inmensas posibilidades que ofrece el gigante asiático, el año pasado ya eran 2.500 los españoles expatriados trabajando en este país, un 39% más que en 2006. Muchos de ellos son jóvenes profesionales, pero también se encuentran personas con una trayectoria laboral de más de diez años, que han visto en China una oportunidad de expandir su negocio, internacionalizar su empresa o, directamente, buscar aquellas oportunidades de crecimiento y desarrollo que la crisis ha negado a España en los últimos años.


 


China ha dejado de ser una simple plataforma para las multinacionales de todo el mundo para avanzar hacia la innovación, dentro de un mercado con enormes posibilidades y un PIB de 3,3 billones de dólares en 2007. La mayor parte de las más de 400 empresas españolas instaladas en China se muestran en una clara fase de expansión.


 


Todas estas razones han llevado a los españoles a comenzar a vencer su tradicional resistencia a la movilidad geográfica. Pero para desarrollar un negocio en China o pasar una temporada estudiando en este país es necesario comprender, al menos, una cosa: la española y la china son culturas distintas. Algo que parece obvio pero que, según los expertos, es clave para lograr alcanzar el éxito, porque quien viaje a este país con mentalidad occidental tiene grandes posibilidades de no llevar a buen término sus objetivos.


 


Estudiar chino


 


En China, además del idioma oficial, el chino mandarín, se hablan cientos de dialectos. De los cerca de 6.700 millones de habitantes de la tierra, el 19,3% tiene como idioma materno el mandarín, lo que le convierte en el idioma más hablado del mundo por delante del inglés y el español. El año pasado, más de 30 millones de personas estudiaban chino, una cifra que alcanzó los 50.000 alumnos sólo en España.


 


La mayoría de las personas que estudia este idioma en nuestro país lo hace porque piensa expandir su negocio en China (especialmente si hablamos de trabajadores de la industria y el comercio), aunque también hay colegios privados que tienen esta lengua como segundo o tercer idioma, o bien como actividad extraescolar. Además, casi 40 universidades españolas imparten esta lengua, conscientes de la importancia que tendrá el conocimiento del chino en un futuro a corto plazo, tanto para hacer negocios en Oriente como para diferenciarse y triunfar en Occidente.


 


Quien quiera estudiar chino en China puede optar a una beca del Gobierno oriental, que tienen una duración de hasta dos años académicos. Los solicitantes han de ser menores de 30 años y haber terminado la escuela secundaria en su país de origen. También están las becas HSK Winner, que duran, como máximo un año académico, y que se conceden a los alumnos que hayan obtenido excelentes resultados en el examen HSK. Por último, el Instituto Confucio también oferta becas para estudiar chino durante un semestre o año académico, o bien para realizar un máster de Enseñanza Internacional del Idioma Chino, de dos años de duración.


 


En España, el Ministerio de Educación concede ayudas para estudiar en China a jóvenes de entre 18 y 30 años, mientras que la Fundación ICO ofrece dos tipos de beca: de inmersión en la cultura china (que tienen como objeto la realización de un curso intensivo del idioma chino) y las becas de idioma y economía (cuyo fin es estudiar mandarín, y completar la formación en otras áreas como comercio internacional o gestión de RR.HH.).


 


Las mejores universidades para estudiar Chino son la Universidad de Lengua y Cultura de Beijing (con más de 8.000 estudiantes internacionales anuales), la Universidad Fudan de Shanghai (que tienen un reconocido programa de aprendizaje de chino de hasta dos años de duración, con clases reducidas), la Universidad Nankai de Tianjin, la Universidad de Nanjing, y la Universidad de Xianmen.


 


HSK, examen de nivel de chino


 


Uno de los aspectos que más ralentiza el completo asentamiento en el país es la dificultad de su idioma. Cuando un extranjero llega a China sin saber mandarín le fallan los principios de cualquier comunicación, como el habla o la lectura. A esto se le une que, salvo directivos y estudiantes universitarios, la mayor parte de la población no habla inglés, por lo que se tiene que hacer uso de traductores, lo que alarga, complica y distorsiona el intercambio de información.


 


Por todo ello, la mejor forma de aterrizar en China es portando, al menos, conocimientos básicos del idioma, lo que facilita mucho las cosas a la hora de incorporarse al mundo laboral o formativo del país.


 


El Chinese Hanyu Shuiping Kaoshi o HSK es una prueba estandarizada que indica los conocimientos del idioma del alumno. Fue creado a principios de los noventa y tiene un crecimiento anual del 45%. Su objetivo es evaluar el nivel de chino de una persona en sus destrezas comunicativas básicas, lo que le convierte en requisito de acceso en algunos estudios o empresas internacionales con sede en China. El nivel básico comprende entre 100 y 800 horas de aprendizaje, mientas que el inicial o medio se ajusta a un parámetro de entre 400 y 2.000 horas de aprendizaje, y el nivel superior comprende más de 3.000 horas.


 


El HSK consiste en una prueba de listening para valorar la capacidad de comprensión auditiva, otra de lectura y una última de vocabulario y gramática, además de un examen específico oral para alumnos avanzados. Cuenta con tres niveles: A, B y C, siendo el A el nivel más alto. Las pruebas de nivel avanzado se convocan una vez año, mientras que la básica y la intermedia se celebran entre 2 y 3 veces al año.


 


En cuanto a la escritura, actualmente existen dos formas de escribir en chino: el chino simplificado o jiantizi (el más utilizado) y el chino tradicional o fantizi. Además, está el pinyin, un sistema mediante el cual se transcribe el alfabeto chino al alfabeto latino occidental.


 


Otras áreas de formación


 


Para lograr triunfar en el gigante asiático no sólo hay que tener conocimientos básicos de chino. Existen otras disciplinas que conviene entrenar para realizar con éxito cualquier actividad económica en este país. [Ver cursos de Negocios en China]


 


En primer lugar, conviene informarse previamente de las características principales del país y su evolución histórica reciente, así como tener claras las características del mercado chino y determinados aspectos culturales o de protocolo en el mundo de los negocios.


 


Dentro del área de marketing se puede estudiar el desarrollo del consumo, la publicidad y el papel de las marcas. Es muy útil, también, tener nociones sobre comercio exterior, gestión de empresa, recursos humanos, fiscalidad y propiedad intelectual. Por último, conviene informarse sobre los apoyos públicos existentes en España, el estado actual de las relaciones bilaterales España-China y las nuevas tendencias del mercado, teniendo en cuenta la crisis económica mundial que, si bien no afectado demasiado a este país, sí que ha modificado ligeramente los nuevos sectores de oportunidad.


 


Actualmente, existen diferentes cursos destinados a enseñar las claves para trabajar en el mercado chino. Por ejemplo, en el Centro Internacional Carlos V, de la Universidad Autónoma de Madrid, se ofrecen varios cursos online orientados a aquellas personas que quieran establecer relaciones laborales en China. El curso de Negocios con China tiene una duración equivalente a 30 horas presenciales.


 


Sigue…


Nueva etapa profesional en China


Oportunidades de negocio


 


Una nueva etapa profesional


 


El profesor Manuel Castells, director del Internet Interdisciplinary Institute, ha definido a China como “el país que todo el mundo parece conocer, pero que generalmente todos ignoran”. Una definición que se puede aplicar, generalmente, a las personas que comienzan a pensar seriamente en ampliar o montar un negocio en este país.


 


El gobierno chino establece que las personas que decidan trabajar en China deben ser mayores de 18 años, no tener antecedentes penales y disponer de pasaporte en vigor. También se solicitarán pruebas médicas que demuestren que nuestro estado de salud es bueno, a lo que hay que unir la obtención del visado de trabajo.


 


La persona que quiera afincarse en China debe tener un perfil profesional con cinco requisitos: capacidad de autoconocimiento (especialmente de virtudes y limitaciones propias), trabajo productivo, estar abierto a nuevas experiencias y, sobre todo, tener una actitud positiva ante los problemas cotidianos y disponer de enormes dosis de paciencia.


 


Cerca del 45% de la población china vive en grandes ciudades, lo que implica que en China hay más de 100 ciudades que sobrepasan el millón de habitantes. Es precisamente la capacidad adquisitiva de esta clase media imperante la que permite que éste sea un mercado con mucho potencial, al tiempo que ofrece la posibilidad de tener costes más bajos en los procesos de fabricación, lo que resulta muy interesante para sectores como el de las energías alternativas o la construcción.


 


En China, los sueldos de los directivos son entre un 20 y un 30% más altos que en España. Normalmente, la empresa se hace cargo no sólo de la casa del trabajador extranjero, sino también del colegio de sus hijos, del coche y de los viajes a España de toda la familia cada seis meses. Por el contrario, estamos hablando de un país donde la logística bancaria está muy atrasada. En algunas ciudades, por ejemplo, el uso de las tarjetas de crédito no es generalizado. [Ver cursos de Gestión Bancaria]


 


Oportunidades de negocio


 


Actualmente existen numerosas oportunidades de negocio en China, especialmente en los sectores minoristas, de sanidad, de innovación tecnológica y de servicios educativos. Las empresas de capital extranjero representan un 54% de las importaciones chinas, aunque en algunos sectores, como el de los productos de alimentación o la educación, se suele requerir muy a menudo un socio local.


 


Antes de dar el salto, se recomienda tener en cuenta varias cuestiones, entre ellas la importancia del sector público en el país, la necesidad de conocer a fondo la política industrial del sector (y sus requisitos y posibles excepciones) y las inversiones selectivas del Gobierno, principalmente hacia las áreas de energía limpia, alta tecnología, e investigación y desarrollo. Por el contrario, se dificulta la inversión extranjera en sectores de escaso valor añadido y aquellos altamente contaminantes.


 


Entre las áreas con más oportunidades, según el Instituto de Comercio Exterior (ICEX), cabe destacar los bienes industriales (maquinaria y bienes de equipo, componentes de automoción, industria química, equipamiento médico y material sanitario, ferrocarriles y otros transportes). En cuanto a las energías renovables, los sectores con mayor perspectiva son las redes inteligentes, aguas y residuos, y materiales de construcción. En los bienes de consumo destacan los agroalimentarios (materias primas para la industria transformadora china, productos cárnicos del cerdo, productos de la pesca, vinos y aceite de oliva).


 


Por su parte, en el mundo de la moda y los accesorios de alta gama y lujo, destaca el calzado y la marroquinería, la confección, los cosméticos, y mobiliario e iluminación de diseño. En servicios destaca la educación (con oportunidad para escuelas de negocio, idiomas e informática, entre otros), captación de estudiantes chinos (para pregrado, postgrado y capacitación profesional) y servicios de arquitectura y diseño. Por otra parte, los sectores con mayor demanda potencial de inversión extranjera son el de las energías renovables, el de las franquicias y el turismo, con agencias de viaje y hoteles.


 


En cuanto a las fuentes de financiación, en las operaciones de exportación e inversión con China se puede recurrir al crédito bancario, tanto español como chino. También existen concursos para proyectos financiados por instituciones financieras internacionales o donantes bilaterales, que son publicados periódicamente por las instituciones chinas.


 


Quienes ya han trabajado en China afirman que la estancia en el país ha fomentado en ellos el espíritu emprendedor, sus facultades de liderazgo y su capacidad de gestión, además de enseñarles a priorizar y luchar contra la adversidad. En muchas ocasiones, las empresas españolas ofrecen una buena remuneración y un buen puesto, pero fallan en la elaboración de un plan de retorno, que es un aspecto que impide dar el salto a muchos profesionales.


 


A pesar de ello, el número de estudiantes, trabajadores y directivos que se enfrentan a una nueva etapa en el país oriental no deja de crecer año tras año. En la mochila se llevan ilusiones y planes de futuro. Ha llegado el momento de ponerlos en marcha.


 


 


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Más información:


 


Embajada de China en Madrid


 


HSK Winner Scholarship Program


 


ICEX


 


Ministerio de Asuntos Exteriores


 


HSK


 


Centro Internacional Carlos V