Menu
¡Llama gratis! 900 831 816

Trabajar y estudiar en Alemania: ¿tan fácil como parece?

Más trabajo, mejores sueldos, mayor calidad de vida... ¿Leyenda urbana o realidad? Más de 11.000 personas salieron de nuestro país rumbo a Alemania en los primeros seis meses de 2012. Recién llegados, estudiantes o aquellos que ya están asentados cue

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de Trabajar y estudiar en Alemania: ¿tan fácil como parece?
Estudiantes-grado-INEAlemania se ha puesto de moda. La crisis económica que asuela España, pero sobre todo la falta de trabajo han favorecido que 11.129 españoles hicieran las maletas entre enero y junio pasado rumbo a Alemania, un 53% más que durante el mismo periodo de 2011.

 

La baja tasa de paro (en torno al 6%) en comparación con la española, que alcanza a un cuarto de la población activa, ha convertido a Alemania en El Dorado para los españoles del siglo XXI, aunque Berlín es el destino por excelencia. Su asequible nivel de vida y su particular idiosincrasia que la diferencia del resto de grandes ciudades alemanas la han convertido en el centro de recepción de los muchos españoles que han decidido mudarse a Alemania.

 

Un ejemplo es el de Elena Piñol, que llegó a Berlín en la segunda mitad del año pasado, por lo que todavía no aparece en las estadísticas. Aunque las razones de su cambio de residencia fueron más personales que laborales ha venido decidida a emprender su camino profesional en Alemania.

 

Educadora social y con un máster en Sexualidad Humana, Elena Piñol posee experiencia en la atención a discapacitados físicos y psíquicos y en el trato, en un piso de urgencia, con mujeres víctimas de la violencia de género. Es consciente de que hasta que no consiga un nivel medio de alemán no podrá trabajar en algo vinculado a su perfil profesional: “Por eso mi objetivo a corto plazo es aprender un poco más el idioma, para sentirme más segura y buscar trabajo, por el momento de lo que salga. A largo plazo mi intención es poder encontrar algún puesto que esté más relacionado con mis estudios y la profesión que llevo años desempeñando”.

 

Aprender el idioma

La aventura alemana exige el aprendizaje de un idioma que, además de no ser sencillo, es imprescindible para encontrar un trabajo cualificado. En determinadas profesiones, como las vinculadas al área de las ciencias sociales o como la que ha ejercido Elena, en las que la comunicación son primordiales, el no dominar la lengua se convierte en una barrera muy importante. No necesitar el alemán para trabajar son excepciones que aparecen vinculadas a puestos de trabajo en empresas multinacionales que desarrollan su trabajo en inglés, o trabajos no especialmente bien remunerados y sin contacto con el público o clientes.

 

Sobre el índice de empleabilidad en el ámbito del Trabajo Social, Elena encuentra ciertas similitudes entre el mercado laboral español y el alemán, “por desgracia, gente con problemáticas de inclusión social las hay en todas partes”, aunque desconoce el sistema de ayudas y prestaciones que el Gobierno pone a disposición de estos colectivos, “pero actualmente en España dichas ayudas estaban desapareciendo por momentos, por lo que espero que mi profesión tenga más salida aquí”.

 

Pese a que Berlín es la ciudad que más españoles atrae, no es la ciudad alemana que goza de mejor salud laboral. Aquí, el índice de paro está en el 13%. Desde la Consejería de Trabajo que el Gobierno español tiene en la capital se afirma que no hay muchos puestos de trabajo que no sean precarios “lo que hace que los recién llegados vean frustradas sus expectativas”. La desquiciada situación laboral en España, a la cabeza en Europa en destrucción de empleo, según Eurostat, ha favorecido que el perfil del español que llega a Alemania sea más heterogéneo el de hace unos años. “Hacia 2009, a Berlín llegaba quizás gente relacionada con el mundo de las artes, músicos de orquestas, pero muy pocos ingenieros o investigadores. Esto se ha ampliado a perfiles hipercualificados o, por el contrario, otros que acaban de terminar en el sector de la construcción. También los hay sin experiencia, o los que vienen con un contrato desde España”, explican.



Vivir y trabajar en Alemania, una master-class

Ante la afluencia de españoles, la Consejería de Trabajo en colaboración con EURES y la Bundesagentur für Arbeit -la agencia estatal de empleo en Alemania- organizaron el pasado 17 de enero la jornada Vivir y trabajar en Alemania. Carlos Schaaf, consejero EURES en Bonn, fue el encargado de conducir la mayor parte de la jornada, que comenzó confirmando las pocas opciones laborales que ofrece Berlín y la particularidad de los perfiles que se demandan: “Sobre todo ingenieros, por ejemplo de automoción. arquitectos, pocos. En el ámbito del Trabajo Social también se precisa personal, pero ahí hay que tener en cuenta que en la mayoría de los casos necesitas dominar el idioma muy bien para que te entiendan”. Schaaf continuó con indicaciones básicas sobre cómo realizar un currículum y una carta de presentación de la forma que se acostumbra en Alemania, pero que por norma sigue el modelo del currículum europeo, por eso recordó que se debe ser cuidadoso con algunos aspectos, como con la foto, “yo he visto de todo”, así como saber enfocar nuestro currículum resaltando nuestras habilidades relacionadas con cada puesto de trabajo. Aconsejó a los asistentes, que llenaron la sala de conferencias del Instituto Cervantes en Berlín, preparar todos los documentos, primero, y a partir de ahí empezar a buscar trabajo.

 

Sobre los métodos de búsqueda de trabajo en Alemania se encargó una representante de la Bundesagentur für Arbeit que, gracias a la traducción realizada por Schaaf, explicó de qué manera buscar trabajo a través de la página web que tiene la oficina de empleo en Alemania. “Lo primero es necesario saber cómo se llama tu profesión en Alemania. Por poner un ejemplo, aquí hay como 300 clases de ingenieros diferentes. Después, la búsqueda se debe hacer bajo los criterios como palabras clave, como 'spanisch', con lo que aparecerán aquellas ofertas que requiera a alguien que domine el español, o términos técnicos específicos de una determinada profesión”.

 

En cuanto a la información básica que un recién llegado necesita saber al llegar a Alemania, se invitó a los presentes a trasladar sus dudas a la oficina en Berlín o a las presentes en otras ciudades alemanas y a conocer las ayudas para el aprendizaje del idioma, a través de los Integrationskurse, módulos de 600 horas que tienen como objetivo que los inmigrantes adquieran los conocimientos básicos hasta el nivel B1, según el marco de referencia europeo.

 

Otros plantearon duras, sobre cómo darse de alta de autónomo, o qué sucede si se está cobrando una prestación por desempleo en España: por el momento, se pueden exportar tres meses de prestación, ampliables otros tres, durante los cuales el ciudadano español gozará de cobertura sanitaria gracias al certificado sustitutorio de la tarjeta sanitaria europea.

 

El 'way of life' alemán

Y por cada asistente una pregunta, pues son muchas las dudas que asaltan al inmigrante cuando aterriza en un país del cual se desconoce el idioma y la cultura. Por eso, aunque conviene no rodearse mucho de hispanohablantes si el objetivo es aprender una nueva lengua, sí es útil a alguien cerca que te ponga en antecedentes sobre el 'way of life' alemán.

 

Vivir entre -3º y -6 durante algunos meses al año se torna complicado para los provenientes de la Península.  “Aunque suene a tópico, el carácter de la gente, la comida y el tiempo hacen mucho, y hay unos cuantos meses al año en este país que son muy grises”. Enrique Santamaría lleva dos años viviendo en Berlín. En su caso no fue un contrato de trabajo, pero sí la oportunidad de hacer unas prácticas, “y decidí venirme”, explica. Aunque a principios de 2011 tenía trabajo en España, el tener la experiencia de vivir fuera de su país y poder profundizar en el ámbito del marketing online le hicieron tomar la decisión: “Berlín es como la cuna del marketing online y funciona como el Sillycon Valley low cost europeo”.

 

Hoy, Enrique Santamaría trabaja como SEO y marketing manager para España en la empresa AndroidPIT. Con su experiencia en Berlín ha ganado en estabilidad laboral, “aunque cobrara más en España trabajando en la televisión, mis contratos eran de cuatro meses, luego dos al paro, y vuelta otra vez. Aquí tengo un contrato fijo”. Aunque confiesa que las condiciones laborales en cuanto a derechos de los trabajadores no son las mejores. “Es el mismo modelo que se está implantando ahora en España. El trabajador y sus derechos importan poco y pueden despedirte en cualquier momento”, afirma.

 

Pero si algo se revela como una barrera para algunas profesiones es el idioma. Plantarse en Alemania sin idea alguna de alemán es factible pero poco conveniente para determinados tipos de trabajo. Enrique se desenvuelve en inglés, español y un poco de alemán. Llegó sin saber el idioma, y hoy ronda el B1, aunque confiesa que cada día le da más pereza continuar con el aprendizaje.

 

Desde la Consejería señalan que entre las principales dificultades que se encuentran los españoles al querer incorporarse al mercado de trabajo está la relación con la Administración donde, contrario a lo que pueda pensarse, la atención al público se hace en alemán y no en inglés. Además, el desconocimiento del mercado laboral alemán y el papeleo que hace falta para incorporarse al mismo dejan en estado de shock al emigrante español. A través de sus formas de contacto, la Consejería de Trabajo de España en Alemania ofrece información al recién llegado sobre los procedimientos necesarios para emprender una vida laboral en Alemania. Investigadores españoles

Berlín también es lugar para aquellos investigadores que decidan realizar su doctoradoo postdoctorado fuera de las fronteras españolas. No son nuevas las penurias que la investigación pública pasa en España, sabiendo que este año el sector de la I+D tendrá que vivir con un 25% menos que el año pasado. Adelantándose a lo que estaba por venir, Eli Cuevas decidió salir de España rumbo a Berlín hace cuatro años. El motivo que fuera Berlín y no otra ciudad se debe al programa de doctorado combinado con el interés por la ciudad.  “Descarté un proyecto en una ciudad más pequeña de Alemania y otro en Londres, cuyo tema no me parecía interesante”, explica. Esta licenciada en Biología tiene la certeza de que su perfil profesional tiene un mayor índice de empleabilidad del que tendría en España. Confirma que “la red de centros de alto nivel, combinada con la constante y creciente inversión de dinero público y privado destinado a investigación básica, hacen que la situación para investigadores sea mucho mejor que en España”. Tanto es así que, en España, esta bióloga realizaba un trabajo similar al actual, y durante el período de un año no recibió ningún tipo de remuneración, “a pesar de haberme formado en el mismo laboratorio durante mi máster y colaborar con diversos proyectos”, añade.

 

A largo plazo, Eli no descarta quedarse a vivir en Berlín, “pero después de vivir en otro país. Con un puesto de trabajo y un sueldo adecuados, la calidad de vida es bastante alta. Además, en general posee, hasta ahora, una red social muy bien establecida”. No es de la misma opinión Enrique, quien no tiene intención de quedarse a vivir en Berlín, aunque reconoce que la calidad de vida y lo asequible que es vivir en Berlín hacen de la ciudad un lugar perfecto para unos años. Unas ventajas que, reconocen, no se puede aplicar a otras ciudades de Alemania. Elena Piñol viene con el pensamiento del que se aventura a lo desconocido, sin saber cuánto tiempo estará pero con el ánimo de permanecer una temporada.

 

Destino Erasmus

Alemania no sólo se ha convertido en un país a donde los españoles van a buscar trabajo. Otros, se deciden por este país para añadir una experiencia internacional a su formación universitaria a través de las becas Erasmus.

 

Para Ana Victoria Vega, salir de Cádiz, su ciudad natal, rumbo a Alemania es una apuesta de futuro. Estudia Relaciones Públicas y Publicidad y durante este año vivirá en Bochum, localidad ubicada en el estado Renania del Norte-Westfalia y que aglutina un buen número de estudiantes españoles.  El objetivo, tener reflejado en su currículum un año de estancia en este país para tener más posibilidades de conseguir unas prácticas en algún departamento de comunicación de unas bodegas de vino. “En la ciudad en la que estudio en España, una de las mayores fuentes de ingresos y trabajo son las bodegas de vino, y con la actual demanda alemana me pareció conveniente”, afirma.

 

Entre las ventajas de vivir en Alemania cita “aprender el idioma, una nueva cultura y sus costumbres, relacionarme con personas de diferentes países y poder conocer el trabajo alemánen publicidad y RR.PP”. Aun con todo, Ana Victoria ha optado por focalizar sus esfuerzos en aprender lo máximo que pueda de alemán y mejorar su inglés, con el objetivo a medio/largo plazo de trasladarse a Londres cuando termine la carrera.

 

Nora Dameto estudia Económicas y también forma parte del grupo de estudiantes españoles en Bochum. Llegó con algún que otro conocimiento de alemán -“estudié dos años en el colegio y me hablaban un poco de pequeña”-. Lo que más le asombra de las diferencias entre ambos sistemas universitarios es el orden en relación a los horarios: “En Alemania está tan bien programada la materia a enseñar cada día que si falta el profesor tiene que recuperar su jornada perdida”. También, la puntualidad, “tanto al comienzo cómo al finalizar las clases”, y la educación con la que se comportan los alumnos: “Tratamos de tú a los profesores pero nunca se les falta el respeto; en España es posible ver casos en los que el alumno contesta de manera inadecuada a los profesores”. Aunque todavía está estudiando, se plantea buscar trabajo una vez termine sus estudios. “Suele estar mejor remunerado que en España, así que ¿por qué no?”, señala.

 

Anna Martínez Kansy estudia Periodismo y fue la concesión de una beca lo que hizo que decidiera hacer las maletas y poner rumbo a Norte-Westfalia. Aprender el idioma es sin duda la mayor de las ventajas. Conocer mejor la cultura centro europea y el poder viajar a otras partes de Europa por la buena situación geográfica del país se suman al hecho de sumergirse en un método diferente de dar clase. “No se pueden comparar. Además, mi carrera no existe como tal en Alemania. Principalmente, destaca el número reducido de alumnos, máximo 15 por aula. También, la forma de establecer las clases, donde los alumnos, por grupos o individualmente, explican los temas a sus compañeros, con el apoyo del profesor, y al final los profesores plantean preguntas y se debate sobre lo estudiado”, explica.

 

Su objetivo es terminar la carrera en Madrid, pero está segura que tanto la experiencia como el aprendizaje de una nueva cultura e idioma repercutirá tanto en su vida personal como profesional, pues dominar el alemán para su carrera es importante en una profesión que también vive horas bajas, entre ERE's, despidos masivos o desmantelamiento de medios públicos. Anna confía en las redes y en la oportunidad que estas nos dan para emprender nuevos canales de información especializados y llenar el vacío informativo que hay en algunos aspectos.

 

Estudiantes o trabajadores en Bochum, Berlín, Frankfurt o Múnich, en las calles de Alemania también se escucha hablar en español.



¡Sigue a aprendemas.com en FacebookTwitterTuenti y LinkedIn!