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Ser profesor: mucha vocación, tantos obstáculos

Ya sea como profesor universitario o de enseñanza secundaria, los aspirantes a desempeñar la profesión docente deben trabajar muy duro y superar unos procesos de selección que a menudo cambian de formato según sea el color del Gobierno de turno.

Publicado en Histórico Reportajes
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Es lógico que en cualquier sociedad donde el conocimiento es considerado como un valor fundamental la docencia constituya una de las actividades de mayor trascendencia. El docente es el principal responsable de transmitir los conocimientos válidos para el desarrollo personal y profesional de los individuos. Es, no obstante, la calidad docente el aspecto clave sobre el que ha de asentarse todo progreso. El profesor ha de tener unos conocimientos especializados, ha de transmitirlos, pero además ha de ponerlos constantemente al día, adaptándose a los cambios y novedades que afectan a su especialidad, adaptándose también a los cambios tecnológicos y metodológicos que permiten un mejor ejercicio pedagógico.


Un mundo apasionante se abre ante el que, habiendo sido alumno, pasa a impartir su primera lección. Todo es cuestión de superar el primer miedo escénico, tener algo importante que contar, talento y ganas de comunicar, de ayudar a que las personas mejoren, pasa así que algunos descubren en la enseñanza su verdadera vocación y hacia tal actividad no dudan en dirigir su carrera profesional. Pero esto es sólo el comienzo de un arduo camino que llevará muchos años hasta que uno se sienta verdaderamente consolidado en la profesión.


Profesor universitario: más allá de estereotipos


De todas las actividades docentes es la enseñanza superior la que goza de mejor consideración. Claro que, antes, los aspirantes a convertirse en profesor universitario inevitablemente deberán afrontar un largo período de aprendizaje-adaptación profesional. Lo más habitual es introducirse como becario predoctoral o ayudante, es así, la manera de ir incorporándose a grupos de trabajo ya consolidados. Las condiciones laborales en esta etapa son claramente injustas, ya que, sin ir más lejos, suelen carecer de alta en la seguridad social con todo lo que eso implica (sin prestación por desempleo, sin derecho a baja por enfermedad, etc.). Tiene adquirido el Gobierno el compromiso de dar solución a esta situación que, no obstante, a día de hoy todavía no se ha cumplido.


Aunque injusto, este período de, normalmente, 4 años servirá para alcanzar un alto grado de experiencia y competencia. Pero que nadie se lleve a engaño pues, después de tanto tiempo, todavía hay muchos que no encuentran vías de promoción por la carencia de plazas para profesores.


Profesor ayudante doctor es el siguiente paso, una vez que se ha concluido totalmente el doctorado. Para acceder a esta categoría profesional es necesario, además de superar una evaluación estatal, haber realizado durante al menos dos años trabajos docentes o de investigación en una universidad distinta a la contratante. Esta forma de iniciarse en la docencia suele ser habitual en universidades de gran actividad investigadora, donde lo ideal para muchos sería asentarse en una plaza de manera permanente para seguir investigando a la par que impartiendo clases.


En la actualidad, además de las dos figuras de profesorado citadas, existen varios procedimientos para acceder a un puesto de trabajo como profesor en una universidad pública española. Tenemos, por un lado, los profesores titulares y catedráticos que llegan a su puesto después de superar un concurso u oposición convocado por la universidad en cuestión, cuyo jurado lo integran especialistas en las materias relacionadas.


Otra alternativa para formar parte del profesorado de una universidad es como profesor contratado doctor, después de superar unas pruebas que establece la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación), tal y como recoge la LOU todavía vigente (la impulsada por el anterior gobierno del Partido Popular). Hay que tener al menos tres años de experiencia docente una vez terminada la tesis doctoral. El profesor contratado doctor es el paso previo para llegar a ser funcionario.

Y tenemos otra figura en la docencia universitaria muy extendida en los últimos años como es la de profesor asociado. Se trata de un profesional de reconocido prestigio que no necesita ser Doctor para acceder al puesto, siendo así su currículo personal la única garantía para impartir clase. La convocatoria se hace también por concurso público y tienen como requisito haber estado al menos dos años cotizando a la Seguridad Social. En este caso no es necesario pasar por una evaluación previa por parte de la ANECA.


La ANECA es una agencia estatal que tiene la atribución de evaluar y acreditar las aptitudes de los aspirantes a profesores universitarios, contrastando su curriculum académico y la trayectoria docente previa e investigadora. Muchas han sido las críticas dedicadas a este proceso de evaluación (como a tantos otros puntos que recoge la LOU). Entre otras cosas, los aspirantes se quejan de que los comisionados de la ANECA son expertos en sus respectivas materias, aunque no necesariamente en las de aquellos que han de ser examinados. Es decir, un catedrático de Dirección y Administración de Empresas puede enjuiciar la trayectoria y méritos de un aspirante a ocupar una plaza de profesor de Derecho Romano, lo cual a priori puede señalarse como un punto débil del procedimiento.


Necesidades y cambios legislativos


Durante los últimos 20 años se ha duplicado el número de estudiantes al mismo tiempo que también lo ha hecho el número de universidades, todo lo cual ha motivado un esfuerzo muy importante en la incorporación de personal docente a los centros universitarios. No obstante, la tendencia de los últimos años ha sido hacia la reducción de los universitarios matriculados. Por tanto, la formación universitaria necesita rediseñar su actual modelo, tanto en lo relativo a la incorporación de nuevos estudiantes como en lo referente a la renovación del profesorado, sobre todo motivada en este caso por la progresiva jubilación de los profesores permanentes.


 


En este sentido algunos rectores abogan, -aunque se les pueda acusar de favorecer la endogamia-, por la consolidación como profesores de aquellos becarios que desempeñan labores docentes durante su periodo de formación, pues pueden llegar a ser un buen relevo para sus maestros. Para ello argumentan que las universidades tienen plena autonomía para seleccionar a sus profesores, por lo que deben ser ellas mismas las responsables de establecer la dotación de plazas de profesores según sean sus necesidades.


 


Recientemente, la Conferencia de Rectores Españolesha pedido al Gobierno del partido Socialista que se reforme cuanto antes el sistema de selección del profesorado funcionario, establecido en la Ley Orgánica de Universidades (LOU) y centrado en exámenes de habilitación nacionales. Así, los dirigentes de las universidades españolas, se decantan por una fórmula basada en la acreditación de méritos acompañada de la realización de concursos por centro para acceder a las plazas vacantes.


El actual Ministerio de Educación, por su parte, ha demostrado en varias ocasiones coincidir en muchos de los planteamientos y reivindicaciones de la CRUE, e incluso ha adelantado ya que no le va a temblar la mano a la hora de cambiar algunos de los apartados más significativos de la LOU. De hecho, ya se ha apuntado desde el Ministerio que se pretende reformar a corto plazo el sistema de habilitación de los profesores universitarios. El objetivo es, sobretodo, reducir el coste de las pruebas selectivas y mejorar el proceso de acreditación de la valía de los candidatos a ocupar una plaza docente, en definitiva, incorporar un nuevo modelo de selección ágil en el que se valore el mérito y la competencia de los aspirantes, para que más tarde las universidades puedan escoger a sus profesores entre aquellos que han sido acreditados.


 


Pero independientemente de que los políticos lleguen algún día a ponerse o no de acuerdo para instalar un sistema definitivo sobre la selección del profesorado universitario, habría que preguntarse si merece la pena elegir como carrera profesional la de docente. Es, sin duda, una carrera vocacional, pero hay que tener en cuenta que cualquier aspirante tendrá por delante un proceloso camino hasta conseguir asentarse y progresar, sólo posible tras haber obtenido el título de Doctor (especialmente si se pretende trabajar en universidades públicas). Eso implica tres o cuatro años más de estudios mirando de reojo a los compañeros que ingresan en el mercado laboral una vez terminados los estudios universitarios, teniendo que realizar, entre otras cosas, actividades de investigación, para después pasar por oposiciones o concursos.


 


En cuanto a la remuneración de los profesores universitarios, si se analizan los salarios desde el escalafón más bajo y teniendo en cuenta que las distintas figuras de profesorado sufren variaciones según complementos, nos encontramos con que un profesor ayudante no doctor puede ganar entre los 1.000 y los 1.200 euros mensuales, compaginando su investigación con 4 horas de clase semanales. El profesor ayudante doctor ya tiene unos ingresos que rondan los 1.200 euros más complementos, bastante más que los profesores asociados cuyo sueldo mensual está por debajo de los 600 euros si no trabaja a tiempo completo. Por su parte, el profesor contratado doctor puede llegar a recibir unos ingresos cercanos a los 1.800 euros mensuales siempre dependiendo de los citados complementos. Además, los profesores pueden compaginar su tarea con trabajos de investigación u otras actividades docentes, conferencias o cursos de formación, entre otros.

Profesores de Secundaria


De modo distinto deben prepararse los aspirantes a impartir docencia en la enseñanza secundaria, esto es, en la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) Bachillerato o Formación Profesional de grado Medio. En este caso los candidatos deben superar una oposición diseñada por el MECque se establece por término medio cada dos años. Aunque son muchos los que se presentan en cada convocatoria sólo unos pocos pueden acceder a un puesto de profesor como personal funcionario. Existe, no obstante, la posibilidad para los que se han quedado a las puertas de poder trabajar como interinos, haciendo sustituciones o cubriendo puestos en institutos que no cuentan con la totalidad de su profesorado en un momento determinado.


 


Los profesores son funcionarios de carrera del MEC y de las Comunidades Autónomas y disfrutan de todos los derechos, garantías y ventajas que como tales les corresponden. La remuneración de los profesores de enseñanza secundaria está en torno a los 2.000 euros brutos mensuales, independientemente de los complementos que puedan tener por trienios, sexenios o cargos directivos.


Pero antes de poderse presentar a las oposiciones los interesados deberán superar el popular CAP o Curso de Aptitud Pedagógica. Se trata de un título obligatorio que se obtiene en este curso considerado de postgrado, cuyo objetivo es el de formar al profesor de Secundaria. El CAP, cuya duración es la de un curso académico, pueden cursarlo todos los que hayan concluido con éxito una carrera universitaria, aunque los licenciados en carreras como Magisterio, Pedagogía y aquellos que acrediten experiencia docente pueden convalidar algunas de las materias.


 


El curso está coordinado por los ICE, o Institutos de Ciencias de la Educación de las universidades, que además de certificar los conocimientos de unas materias comunes y otras específicas que ellos mismos imparten, deben dar el visto bueno a las prácticas (30 horas) que los aspirantes realizarán en institutos de Secundaria a lo largo del curso.


 


El CAP pretende proporcionar a los futuros docentes una formación psicopedagógica básica, así como facilitar un primer acercamiento a la realidad educativa que le proporcione conocimientos como la configuración del sistema educativo, características psicológicas del alumnado, el marco en que se desarrolla su labor, las posibles opciones metodológicas en las que apoyar su acción educativa o la relación que existe entre los modelos de aprendizaje y esas metodologías.


 


 


Enlaces de interés:


 


ANECA


 


Ministerio de Educación y Ciencia


 


Instituto Superior de Formación del Profesorado


 


Conferencia de Rectores Españoles


 


Habilitación para el acceso a los cuerpos de funcionarios docentes universitarios


 


Precarios.org (para conocer la situación de los becarios de investigación y docentes)


 


 


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