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Química & CO.,formación y trabajo en ciencias

Quizá sean los campos científico y tecnológico los que mejor referencia pueden dar sobre el nivel de desarrollo de un país. Y desgraciadamente, como ya muchos saben, todavía la actividad de I+D en España está muy lejos de las cifras, absolutas y rela

Publicado en Histórico Reportajes
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«A pesar del importante papel que la Química ha desempeñado en el pasado, su protagonismo será aún más relevante para afrontar los retos a los que hoy en día y en el futuro deberá enfrentarse la humanidad». Con estas solemnes palabras, representantes institucionales, científicos, empresariales y sindicales, firmaron el 16 de abril de 2002 la denominada Declaración de la Química con la que quisieron concienciar a la sociedad y a nuestro gobierno sobre la fundamental aportación que, tanto los científicos que investigan y desarrollan productos y aplicaciones, como las empresas, trabajadores y profesionales del sector químico, realizan en la mejora de la calidad de vida y en el bienestar de los ciudadanos. Y con ello, este variado colectivo reivindicaba también el necesario apoyo institucional y social del que en buena medida aún carece dicha actividad.


 


Y esto se puede extrapolar a otras especialidades científicas muy cercanas, de similares características y que, al igual que la química, faltan de un decidido apoyo que estimule su desarrollo. Así, químicos, sean licenciados o ingenieros, licenciados en ciencias medioambientales, licenciados en farmacia, biólogos, incluso los investigadores médicos, todos ellos profesionales con un alto nivel de estudios, han de enfrentarse, sin embargo, a una particular situación laboral como es la que sufre este amplio colectivo en nuestro país, un mercado para ellos no exento de grandes incertidumbres aunque también de numerosas e interesantes oportunidades.


Ya es un hecho por todos conocido el escaso gasto que en Investigación y Desarrollo (I+D) se realiza en España. Según el último dato del Instituto Nacional de Estadística, en 2001 el gasto total en I+D representó el 0,96% del PIB nacional, es decir, un 22% menos de lo previsto en el Plan Nacional de Investigación en ese año, cantidad que dejó de ejecutar principalmente el Ministerio de Ciencia y Tecnología, y que al final no supuso incremento con respecto al año anterior. Si a esto le unimos que un 38% de este presupuesto se va exclusivamente en programas de defensa y que el gasto medio de los países europeos se sitúa en el 1,9%, más o menos el doble que nosotros, podemos concluir que la investigación en España está en un nivel muy bajo, más digno de un país en vías de desarrollo que de aquel que presume ser de los más ricos del mundo.


Lo cierto es que la química, la ciencia en general, llega a todo y a todos. Nuestras ropas, los alimentos que cada día consumimos, las medicinas, el agua, los bienes de primera necesidad, el transporte, la mayoría de productos tienen en alguna medida, a veces de manera muy importante, un componente químico. Sin duda, los sectores químico y afines son uno de los ejes del tejido industrial español. No en vano, entre los 10 principales sectores industriales tenemos la fabricación de productos químicos básicos, la fabricación de productos de materias plásticas y la fabricación de productos farmacéuticos, que los tres en conjunto supusieron en 2002 casi el 8,5% del total de la cifra de negocio del sector industrial. Y también en la industria alimentaria, los bienes de consumo, la industria textil, la petroquímica, en definitiva, en buena parte de todo el ámbito industrial, la actividad química está ya plenamente presente, presencia que, además, todo parece indicar que seguirá creciendo. Así las cosas, no es extraño que los profesionales químicos, que no tienen que ser necesariamente licenciados en química, gozan de un buen panorama laboral dentro del sector industrial español. Claro que esto hay que matizarlo.


Mercado laboral y oportunidades


A nadie es ajeno el período de crisis por el que pasa la economía española en estos momentos que, según el más reciente estudio del Círculo de Progreso, ha provocado que las ofertas de empleo cualificado hayan caído en 2002 un 14,3%. Y pese a ello, este estudio destacaba el buen comportamiento de los sectores industriales y en particular la industria ligera, la química, la sanidad, la alimentación, bebidas y tabaco, entre otros. El sector químico ha sido en estos últimos meses el tercero que más empleo ha generado sólo superado por la construcción y el sector industrial, y el alimentario ha sido el quinto. En esta línea, la consultora de recursos humanos Towers Perrin, señaló al químico y farmacéutico como uno de los sectores que mayor subida salarial va a experimentar este año, en torno a 4,1 de media. No obstante, como corresponde a cualquier período de crisis, lo cierto es que estas empresas van a tener especial atención de en dónde y a quién aplican estas subidas salariales. Aumentos que serán acordes con el desempeño y la creación de valor de cada empleado. Los colectivos críticos, la gente que más importa al negocio, será la que realmente se beneficiará de este incremento. Lógicamente, la formación especializada en campos concretos, atesorar competencias claves para la empresa, va a ser un elemento decisivo en la empleabilidad y mejora laboral en el sector.


 

Particularmente, el farmacéutico es uno de los negocios que más y mejor retribuye a sus empleados. Aunque en el fijo no exista una diferencia exagerada con el resto, sí va muy por delante del mercado en la compensación total (fijo, variable y beneficios sociales). Fue, de hecho, sector pionero en nuestro país en esta política retributiva, la compensación variable. Así no es extraño que en las empresas farmacéuticas los sistemas de compensación estén ya extendidos en casi todos los niveles de la organización. 5,4% es el incremento medio que espera en 2003 la consultora Watson Wyatt en su Informe Remuneraciones, que será especialmente notorio entre los comerciales, ya muy bien pagados de por sí al tratarse de un ámbito en el que los productos en general son muy parecidos o iguales entre los diferentes competidores.
La química es un pilar fundamental de la economía española, y así también, un gran generador de puestos de trabajo, que es como se la calificó en abril de 2002 en el Informe FEIQUE. Sin embargo, echando una ojeada a los puestos de trabajo aparecidos en los medios relativos a la actividad, la conclusión es que en la mayoría no es necesario ser diplomado, licenciado o doctor, sino muchas veces simplemente basta con una FP II y en otras muchas ocasiones lo que se requiere es una especialización determinada. La I+D, potencial captador de diplomados, licenciados y doctores, es muy escaso en España. Por parte de las empresas multinacionales, estas prefieren realizarla en EE UU y en otros países y a nosotros sólo transferirla. Por el contrario, las empresas que realizan algún tipo de investigación en nuestro país cada vez más tienden a subcontratarla a terceros. Se ahorran los costes fijos las empresas cada vez más a menudo, encargando estudios y ensayos tanto a departamentos universitarios como a centros de investigación como es el caso del Instituto Universitario de Ciencia y Tecnología - IUCT que, además de su actividad formativa, ofrece a estas empresas servicios de I+D+I, de análisis y de asesoramiento. Estas instituciones son pues las que necesitan personal calificado que domine ciertas técnicas que se utilizan en los procesos productivos y que a menudo tan sólo se ven de manera fugaz en los planes formativos universitarios.


En definitiva, la inversión privada supone algo más del 50% del gasto en I+D, 64,9% la I+D empresarial, aunque en realidad la cifra que tiende a crecer en importancia es el de investigación en Universidades y Centros de Investigación. Hay que decir pues, que en el caso de I+D la externalización de servicios por parte de las grandes empresas del sector es uno de los grandes yacimientos de empleo para los licenciados y diplomados.


Afortunadamente no todo es Investigación y Desarrollo en el sector químico y farmacéutico. Además, hay otros sectores o actividades en las que los biólogos, químicos y farmacéuticos tienen posibilidad de desarrollar una carrera profesional acorde a su preparación académica. Sí es cierto que los licenciados en ciencias biológicas son de entre estos tres titulados los que más dificultades encuentran a la hora de incorporarse al mercado laboral. Es, junto a trabajo social, la carrera superior con mayor tasa de paro en nuestro país que, según estimaciones de el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) en un reciente estudio, colocaba esta cifra en torno al 25%. Y el sueldo no le va a la zaga, cuatro años después de terminar la carrera un biólogo cobra por término medio tan sólo 11.900 euros. También los licenciados en químicas siguen registrando una alta tasa de paro, un 11,5%, mucho más elevada que, por ejemplo, la de los ingenieros químicos, aunque no se puede decir que estos licenciados vayan a tener cerradas las puertas al empleo cualificado en las empresas. Desde luego, con una conveniente preparación académica pueden aspirar a muy interesantes trabajos.


Ya se dijo que el sector farmacéutico es uno de los mejor pagados y es de un gran peso en el sistema productivo español. Por eso también los licenciados en farmacia sufren de una tasa de paro muy baja de modo que podemos considerarles los más privilegiados de todo este colectivo. Registran una tasa de paro del 3,1% que, en definitiva, les acerca al pleno empleo. Y eso que actualmente hay 24.000 jóvenes que aspiran a convertirse en farmacéuticos y que cada año se licencian 2.500 españoles, más que en países como Alemania, Reino Unido o Francia.


Muchas y muy variadas son las salidas para estos licenciados. De los 50.750 farmacéuticos colegiados en España, 30.000 trabajan en una farmacia de su propiedad o como adjuntos. Poner en marcha una farmacia cuesta en torno al medio millón de euros. No muchos jóvenes pueden permitírselo. Sin embargo, en los últimos años han ido apareciendo nuevas oportunidades laborales, nuevas empresas y nuevas actividades, que han dibujado un escenario laboral muy distinto al de hace una década. Cada año se están convocando mayor número de plazas para hacer el FIR -Farmacéutico Interno Residente-. En 2003 casi 200 han sido las plazas convocadas, que ofrece a los que aprueben el examen 1.300 euros netos mensuales durante los 4 años que duran las prácticas. Destacan así este año, las especialidades de Análisis Clínicos, Bioquímica, Microbiología, Radiofarmacia y, sobretodo, las 110 para Farmacia Hospitalaria, a las se suman las primeras plazas de Farmacia Industrial Galénica. Y esta no es la única oposición dirigida a los farmacéuticos. Además, se convocan las de Farmacéuticos de Atención Primaria (FAP), que desarrollan un trabajo similar al FIR aunque en centros de salud. Esto sin contar las oposiciones a las que los farmacéuticos se pueden presentar en competencia con otros licenciados.


Pero es el ámbito empresarial privado el que mejor se está comportando en lo que se refiere a la creación de empleo para los farmacéuticos. Especialmente destacable es el desarrollo de la industria farmacéutica, alimentaria y cosmética que han empujado la demanda de estos titulados en áreas comerciales, de investigación y control de calidad. Las actividades que pueden realizar con una conveniente formación especializada van desde las propiamente científicas en medicamentos y alimentación, hasta docencia, análisis, tareas relacionadas con la bioquímica, medio ambiente y toxicología. Ya no sólo trabajar en España. Países como Reino Unido y Finlandia son deficitarios de estos titulados y así muchas de sus empresas han empezado a tantear el mercado laboral español ofreciendo interesantes trabajos en sus respectivos países. En resumen, aproximadamente 50 actividades, algunas de reciente introducción en nuestro país, que hacen de farmacia una de las especialidades con más salidas laborales en estos tiempos de crisis por los que andamos.


 

Biólogos, químicos o farmacéuticos, quizá unos mejor que otros, pueden trazar un camino profesional sin salirse del ámbito científico, precisamente ese para el que se han preparado durante años. No obstante, es este campo profesional muy competitivo y con una oferta muy específica y especializada, en el que los profesionales que deseen incorporarse deben reunir un conjunto de habilidades y conocimientos sólo adquiribles a través de una formación muy rigurosa. Y en este punto, cabe dudar que el tan valioso período de licenciatura universitaria pueda ser suficiente para que cualquier recién licenciado se incorpore inmediatamente a un puesto cualificado en una empresa. Posterior a ello, uno debe adaptarse, conocer y saber desarrollar el tipo de tareas y retos a los que se va a enfrentar diariamente un profesional en este tipo de trabajo de tan alto contenido científico. Hablamos entonces de la necesidad de una formación científica especializada y muy cercana, al mismo tiempo, al mundo profesional y empresarial.


Escasa oferta formativa


Precisamente es en Cataluña donde se concentra la mayor proporción de la industria nacional, alcanza exactamente el 28,6% del total. Y en especial Barcelona es la provincia que reúne la más importante industria química y farmacéutica. Muy cerca de la capital de Cataluña, es Mollet del Valles un lugar singular en la industria farmacéutica más avanzada. Por eso no es extraño que ahí se encuentre uno de los pocos centros, quizá el único de sus características, que ofrece en nuestro país la posibilidad a licenciados en biología, farmacia, química o de cualesquiera otras especialidades relacionadas con las ciencias, de cualificarse en diferentes ámbitos científicos y profesionales de los sectores Químico, Farmacéutico, Química Fina, Medio Ambiente, Biotecnológico y afines. El “Institut Univ. de Ciència i Tecnología” (IUCT), es un centro dedicado a la investigación científica, desarrollo tecnológico, servicios científico-técnicos y, asimismo, a la transmisión de conocimientos. Su contacto con la industria y así también con el mundo empresarial es continuo, en tanto en cuanto, entre sus actividades se encuentra el prestar servicios de I+D+I, así como, de análisis y asesoramiento técnico a las empresas. Además, ofrece a estas servicios de formación científica a medida que le permiten estar en continuo conocimiento de las necesidades y cambios de tendencias en las empresas de los diferentes sectores, especialmente del industrial.


Lleva más de 10 años realizando este tipo de actividades, aunque fue en 1998 cuando IUCT estableció su definitiva sede, con unas instalaciones dotadas de laboratorios, planta piloto farmacéutica, planta piloto química, despachos y otros servicios especializados y singulares en España. Asimismo, este centro creo en 1999 el llamado Consejo Científico el cual, siguiendo con su línea de máxima comunicación con las empresas, consulta, estudia y obtiene una guía con la que orienta sus proyectos de futuro en la investigación y el desarrollo, así como, en sus propios programas formativos. De ese modo, este singular centro ofrece a los particulares, ya sean de las diferentes licenciaturas, diplomaturas en ciencias o ingenierías, a todos ellos, masters, cursos superiores de postgrado, de especialización y capacitación profesional, enmarcados dentro de los campos científicos y tecnológicos, con temas novedosos y de gran aplicación en el mundo industrial, como ya se dijo, sobretodo en los sectores farmacéutico, químico, medioambiental, alimentario y afines. Para ello, IUCT cuenta con más de 150 docentes y colaboradores procedentes de los sectores más relevantes de la industria farmacéutica, química, ambiental, así como de centros de investigación y de las universidades, de entre los que cabe destacar el propio director del centro, Josep Castells i Boliart, Licenciado en Química Orgánica por la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Barcelona, doctorado en Ciencias Químicas por esta misma universidad y Post-doctorado de Síntesis Orgánica por la Universidad de California (Berkeley).


Sin olvidar este espíritu científico y práctico-empresarial, los diferentes planes impartidos por IUCT se desarrollan por experimentación, con equipamientos adecuados para cada necesidad formativa, buscando el equilibrio entre la teoría y la práctica, pensando siempre en la mejora del puesto de trabajo y con programas flexibles, adaptados en cada momento a las necesidades del sector.


Aparte de los master y demás programas de formación continua, IUCT tiene firmado un acuerdo con la Universidad de Vic por la que se hace centro vinculado a esta institución para la impartición en sus instalaciones del “Graduado Superior en Tecnología de Seguridad y Calidad Industrial” correspondiente a una carrera de segundo ciclo, de ese modo dirigido principalmente a estudiantes universitarios de ciencias. Y es que según matizaron los responsables de este centro, estos estudios han sido incorporados recientemente a partir de la necesidad puesta de manifiesto por numerosas empresas del sector en relación a especialistas de estas dos especialidades profesionales. Así pues, el Institut Univ. de Ciència i Tecnología es definitivamente una referencia imprescindible en los campos científico y tecnológico.


Para más información:


Listado completo de cursos del IUCT



Página web del Instituto Universitario de Ciencia y Tecnología (IUCT):


Teléfono de contacto:


93 579 34 32