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Que no sea por dinero: Financiar un Master

A la hora de realizar un programa Master la mayoría de los estudiantes se encuentran con la misma dificultad: su limitada capacidad financiera. Afortunadamente, tanto las escuelas como las entidades bancarias de nuestro país se han preocupado de busc

Publicado en Histórico Reportajes
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Realizar un Máster no es barato. A los más de 5.000 euros en honorarios propios del programa –su coste oscila entre los 5.000 y los 64.000 euros- hay que sumarle numerosos gastos imprescindibles que van desde el alojamiento y la manutención, los desplazamientos o los gastos en material didáctico hasta, en definitiva, el sinfín de desembolsos que supone la vida diaria de un estudiante. Eso durante un periodo que puede estar entre uno y dos años, en el que además, si el programa es a tiempo completo, no podremos realizar un trabajo remunerado, colocándonos en una situación financiera más precaria si cabe.


En cuanto a las becas, sólo se encuentran disponibles para una minoría y, aunque consiguiéramos una, la mayoría de las veces no cubren al completo los gastos que lleva aparejado un programa de estas características.


Los gobiernos central y autonómicos tampoco ponen mucho de su parte a la hora de financiar la formación continua de los profesionales cuando se trata de iniciativa particular. Si bien, ha ido incrementando en los últimos años el número y alcance de los programas de becas a universitarios durante su licenciatura o diplomatura, sí se echa en falta un programa masivo de préstamos complementario o alternativo en consonancia con lo que se hace en buena parte de los países de la UE.


Y si hablamos de la formación de postgrado, ya no sólo hay que citar la casi total ausencia de becas por parte del sector público, excepción hecha a la dedicada a programas de doctorado, sino también de la absoluta inexistencia de préstamos o créditos convocados por las instituciones gubernamentales.


Si el que realiza un master asume ese gasto porque supone que va a ver mejorados sus ingresos en un futuro cercano, y que así también va a incrementar su aportación al erario público a través de los impuestos, parece una reclamación legítima que tal gasto en formación de postgrado sea deducible en el IRPF durante los años posteriores a la conclusión del curso. Hay que recordar que son muchos, ya sea por estos o por otros medios, los países europeos que financian los estudios de postgrado de sus compatriotas.


Además, después del reciente Real Decreto de Postgrado aprobado en el Parlamento, ya se contempla la oficialidad de los másteres, lo cual hace más necesario que tanto el gobierno central como los autonómicos establezcan un sistema de financiación de este tipo de estudios a través de créditos blandos o becas.


Preocupados por esta falta de iniciativa pública, desde Aprendemas.com quisimos informarnos, asimismo, sobre la posibilidad, al menos, de deducir el principal o los intereses cuando se trata de un préstamo para financiar un curso de postgrado. Teniendo en cuenta que cualquier empresa en España puede deducir la formación continua de sus empleados, parecería lógico que un particular también pudiera hacerlo. Sin embargo, lo que sí está contemplado en el Impuesto de Sociedades desde hace tiempo, no lo está dentro de la normativa que regula el IRPF. Ni los intereses de la financiación de un postgrado, ni el principal, son deducibles para un particular.


Sólo hay una manera de que un particular deduzca los gastos generados por un curso de postgrado: el caso de que este esté dado de alta en el régimen de autónomos, ya que éstos pueden deducir la formación que reciben para la mejora de sus competencias en el trabajo.


Siempre está el recurso de los bancos...


Tradicionalmente, los bancos han sido reacios a prestar dinero a los estudiantes. Dado su escaso poder adquisitivo, parece explicable que se mostraran muy cautos y que sobre todo fueran más partidarios, únicamente, de la colaboración con las universidades para el cobro de tasas de matrícula, quizá a lo sumo de participar en algún que otro programa de becas o simplemente para guardar el dinero de estos estudiantes en cuentas corrientes.


No obstante, hay que recordar lo numeroso de este colectivo, el respaldo que habitualmente tiene de su familia y, aunque precarios en sus ingresos presentes, no carecen de expectativas en cuanto a sus ingresos futuros. Por eso, siguiendo la tendencia de otros países desarrollados, la mayoría de bancos y cajas de ahorro comenzaron hace unos años a cambiar su punto de vista y a ver en el estudiante un importante cliente, presente y futuro. ¿Qué mejor momento para captar un fiel usuario que desde la misma universidad? Sí, quizá al principio maneje poco dinero, quizá precise de puntuales préstamos o créditos que, por supuesto, se va a comprometer a devolver, pero luego vendrá su nómina, su hipoteca, sus hijos... en definitiva, un cliente para toda la vida.


En realidad, en el acercamiento de los bancos hacia los estudiantes, el grueso de los préstamos se destina a los de postgrado, y en especial a los de másteres relacionados con el mundo de la empresa (MBA, Marketing, Dir. Financiera, etc.). Casi todas las entidades de crédito que operan en España tienen un producto específico para este grupo, ya que, dados los estudios que realizan, en principio deberían estar en uno años en el grupo de los que mejoran sus ingresos de manera notable.


Un préstamo para financiar estudios de postgrado es en realidad un préstamo personal que en lo básico mantendrá sus mismas características pero que tendrá unas ligeras variaciones para adaptarse a esta necesidad concreta de financiación. Tenemos que saber que cualquier entidad, ya sea con éste o con cualquier otro tipo de préstamo, tiene como prioridad la garantía de devolución de su dinero, por lo que si el solicitante no tuviera una fuente continua de ingresos lo primero que va a tener que obtener es un aval que aporte su familia o personas cercanas dispuestas a ello.


Previo a todo esto, es de tener en cuenta que la mayoría de escuelas de postgrado con solidez financiera permiten realizar el pago de los honorarios del curso en varios plazos a lo largo del programa. Desde luego, si pudiéramos pagar de esa manera sin necesidad de recurrir a una entidad financiera, se trata de una opción a considerar. La escuela de negocios madrileña CESMA, por ejemplo, permite a los alumnos que lo deseen fraccionar sin recargo el pago de los honorarios entre 6 y 9 meses.


No debe confundirse fraccionar el pago en mensualidades con el pago de cuotas derivadas de la obtención de un préstamo para financiar estudios de postgrado, por mucho que sean gestionados por las propias escuelas. Básicamente porque en un caso es la escuela la que asume el coste financiero y en el otro el alumno deberá pagar unos intereses a un banco o caja de ahorros. Recordemos el conflicto de algunas academias de idiomas que “endosaron” un crédito al alumno haciéndole creer que lo que firmaba era un fraccionamiento del pago. En cualquier caso no es una práctica habitual, y hay que señalar que la inmensa mayoría de las escuelas de postgrado españolas se caracterizan por su seriedad.


En muchas ocasiones el pago fraccionado no es suficiente, y entonces ya no quedará más remedio que acudir a las todopoderosas entidades financieras. Afortunadamente muchas son las que hay en nuestro país y muchos son los productos entre los que podemos elegir. Y en este aspecto, la primera alternativa que se nos dará a conocer será probablemente la de la propia escuela en la que vamos a realizar el curso de postgrado. La mayoría tienen suscritos acuerdos con entidades financieras, por los cuales estas últimas ofrecen préstamos específicos a sus alumnos para financiar sus estudios, en muchas ocasiones en mejores condiciones que las que podría encontrar en el mercado.


Por ejemplo…


La escuela IEDE (Institute for Executive Development) ofrece a los alumnos de cualquiera de sus másteres un préstamo con el BSCH para financiar el coste del programa. Las condiciones pueden variar según las preferencias del alumno, pero un ejemplo sería un préstamo que puede llegar hasta los 30.000 euros, a 5 años, con una carencia de hasta 2 años, y un tipo de interés Euribor + 1,25% (1% el primer año).


El periodo de carencia suele ser algo demandado por los futuros alumnos de cualquier tipo de máster, ya que permite pagar sólo los intereses (o incluso nada) cuando se está cursando el programa, y diferir el pago al momento en que ya se está trabajando. Por ejemplo, en el caso anterior, se podría realizar el programa (10 meses) sin pagar nada, comenzar a trabajar y tras un año, con una situación laboral estable, comenzar a pagar las cuotas del préstamo con el propio sueldo.


Otro ejemplo sería el de la Escuela de Negocios ADM Business School. Esta escuela cuenta con acuerdos con dos entidades financieras, el BSCH, y el Banco de Andalucía. En el primer caso, se puede, por ejemplo, solicitar la cantidad total del máster (12.000 euros en 2004), con una carencia de hasta dos años, pagando sólo los intereses durante ese periodo. Esto quiere decir que se pagaría una cuota de alrededor de 30 euros al mes en el periodo de estudios y primer empleo, y tras dos años desde el comienzo del programa una cuota en la que ya se devolvería capital, de, por ejemplo unos 300 euros/mes.


Cuando el programa está directamente relacionado con una entidad financiera, es lógico que la mejor financiación se consiga en dicha entidad. Es el caso por ejemplo del CrediMaster ofrecido por Caixanova, la Caja de Ahorros de Vigo, Orense y Pontevedra, para los alumnos de la Escuela de Negocios Caixanova. La escuela madrileña CESMA, gracias a su vinculación institucional con CajaMadrid, cuenta con condiciones ventajosas y un tipo de interés preferencial en la Caja madrileña.


Sin embargo, existen escuelas que en lugar de negociar con los bancos créditos para sus alumnos prefieren sólo asesorar y poner a ambos en contacto. En general, las condiciones no diferirán demasiado de las de otros productos disponibles en el mercado y por eso todos tienen que ser valorados y comparados por el estudiante. Muchas veces, será el banco con el que siempre hemos trabajado el que, a fin de cuentas, nos ofrezca las mayores facilidades y ventajas económicas.


Así por ejemplo, el Préstamo Postgraduado ofrecido por Caja Navarra tiene uno de los tipos de interés más bajos de todos los préstamos dirigidos a este tipo de estudios, pero claro, de él sólo pueden beneficiarse sus clientes. Interesante asimismo es el Préstamo Master Blue Joven ofrecido por el BBVA en condiciones ligeramente más ventajosas (Euribor + 1%) aunque en este caso dirigido exclusivamente a estudiantes de las escuelas que este banco considera de mayor prestigio.


En definitiva, conocido lo más cercano, hay que seguir estudiando el resto de la oferta para escoger el préstamo que más se adapte a nuestras necesidades y circunstancias.

¿Qué tipo de préstamo interesa?


En general, un estudiante que realiza un master a tiempo completo carece y va a carecer de un sueldo al menos durante un año. Además, terminado el master, el primer sueldo no será muy elevado pero subirá rápidamente como debería corresponder a un profesional que ya será muy cualificado.


Por tanto, como hemos anticipado más arriba, en principio interesa retrasar un buen período el inicio de la devolución del préstamo, digamos uno o dos años. Es lo que en términos financieros se conoce como período de carencia. Por otro lado, interesa que el plazo de devolución sea largo para pagar cuotas bajas al menos hasta que se haya encontrado un empleo en condiciones, cosa que puede llevar dos o tres años.


Es decir, el estudiante debe buscar un préstamo con un plazo largo de devolución, digamos entre cuatro y ocho años, aunque su TAE sea un poco más elevado que las ofertas con mejor tasa de interés. Pero lo que realmente le conviene, aparte de lo anterior, es que la comisión por amortización o cancelación sea especialmente baja o, si fuera posible, inexistente. Esto es así porque el profesional que ya disfrute de un buen sueldo muy probablemente intentará librarse de esta carga que, por prolongada, llega a acumular muchos intereses.


Todo lo anterior es sólo una visión general pues cada estudiante tiene unas necesidades particulares que pueden distar mucho de este préstamo "estándar". Además, y esto hay que remarcarlo, un estudiante no puede acceder a cualquiera de los préstamos para estudios disponibles en el mercado ya que mucho va a depender del perfil personal (requisitos personales) que tenga definido la entidad para cada préstamo. Así, de los más de 20 préstamos específicos para estudios que ofrece el conjunto de entidades que opera en España, por nuestras circunstancias particulares quizá tan sólo podamos optar a cinco o seis de ellos, incluso no sería extraño que finalmente se optara por uno que ni siquiera es específico para financiar estudios.


Finalmente tenemos la oferta creciente de los préstamos que ofrecen los nuevos bancos online, y de las operaciones a través de éste medio hay que destacar la falta de contacto personal con el cliente. Todo es más automático y las condiciones, así como, el perfil del prestamista están muy definidos en cada producto ofertado. Son, de ese modo, menos negociables aunque en ocasiones tengan precios más atractivos que aquellos disponibles en las tradicionales sucursales.


El Banco Pastor, por ejemplo, ofrece a través de Internet su producto CrediClic Master, con el que el alumno solicitante puede recibir hasta 25.000 euros, a devolver a 5 años pero con posibilidad de hasta 2 años de carencia, y con un tipo de interés muy ventajoso: Euribor + 0% el primer año (es decir, se paga el tipo de interés Euribor sin más), y Euribor + 0,7% los siguientes. Existe, eso sí, una comisión de apertura del 1%.


Resumiendo, estos son los conceptos que hay que tener claros en relación a los préstamos:


- Principal. Cantidad nominal otorgada. En préstamos para máster puede oscilar entre los 9.000 y los 60.000 euros.


- Tipo de interés. Puede ser fijo aunque lo habitual es que sea variable o quizá combinación de ambos. En este sentido, no es extraño encontrar un préstamo con un tipo de interés fijo el primer año, normalmente bajo, que en los siguientes sea variable, calculado en función de un tipo de referencia (p. ej. Euribor), más un diferencial (p. ej. +1%). Evidentemente el tipo de interés variable es más barato aunque tiene el riesgo de posibles subidas del precio del dinero.


- Cuota. Cobro mensual que el banco realiza al suscriptor de un préstamo. Una parte de la cuota corresponde a la devolución de capital (amortización), y otra a los intereses. Al principio la parte relativa a los intereses es mucho más elevada.


- TAE. Tasa impuesta por el Banco de España a todas las entidades de crédito para que en una sola cifra sepamos lo que realmente cuesta un préstamo. Se calcula con una engorrosa fórmula estandarizada que tiene en cuenta varias variables: interés nominal, comisiones, tiempo y tipo de amortización. Siempre es superior al interés nominal y, al igual que éste, cuanto mayor, peor para el cliente.


- Referencia, diferencial y redondeo. En los créditos variables la referencia suele ser el EURIBOR al cual se le incrementará un diferencial (de 0,5 a 2 puntos). No obstante, es muy importante conocer cuál va a ser la referencia pues no es lo mismo el Euribor que por ejemplo el Índice de Cajas. El redondeo se realiza a cuartos de punto u octavos de punto, casi siempre al alza.


- Comisión de apertura y de estudio. Porcentual (más o menos 1,5% y 0,5% respectivamente), siempre con un mínimo fijo.


- Comisión por cambio de condiciones. Suele ser de un 1% más los gastos del notario.


- Comisión por cancelación y amortización anticipada. Por ley, inferior al 3% si es fijo y 1,5% si es variable.


- Período de carencia. Es el tiempo desde que nos ceden los fondos hasta que pagamos la primera cuota. Puede ser absoluta (no se paga nada) o sólo de capital (sí se pagan los intereses). No suele ser superior a los dos años.


- Aval. Imprescindible en caso de que el solicitante del préstamo no tenga otra garantía como podría ser una nómina. Si antes y ahora no se ha tenido ni sueldo ni trayectoria profesional, se va a necesitar un avalista solidario, es decir, que algún familiar o persona cercana se comprometa a que efectivamente ese dinero y sus intereses van a ser pagados religiosamente.


Los préstamos más interesantes en el mercado bancario español


Préstamo Blue Joven de BBVA


Con un límite de capital de 30.000 euros, tiene, además, uno de los tipo de interés más bajos (1% fijo el primer año y Euribor más 1,25% el resto). Ofrece condiciones atractivas, por ejemplo, una carencia de intereses y capital de hasta dos años, y hasta diez años para devolverlo. Claro, que tiene un problema, sólo lo puede solicitar el que se haya matriculado en una escuela valorada por el banco como “de prestigio”. También es una faena eso de tener que pagar el 3% de comisión en caso de la cancelación anticipada del préstamo. Hay que citar, por último, el anticipo beca para desplazamiento y estancia de hasta 1.500 euros sin intereses, con amortización máxima de 6 meses y comisión de apertura de 18 euros, siempre y cuando la beca esté domiciliada en este banco.


Préstamo Postgrado de Caixa Galicia


Este por lo menos no tiene comisión por cancelación, toda una ventaja para cuando ya, terminado el programa, se trabaje. Además tiene tres años de carencia sobre el capital. El tipo de interés fijo es del 4,75%, y el límite de capital 30.000 euros, suficiente para afrontar prácticamente cualquier programa.


Préstamo para Universitarios BSCH


El dirigido a programas de intercambio y postgrado es de Euribor más 1 punto el primer año y el resto Euribor más 1,25 puntos, pudiéndose obtener hasta 60.000 euros. El máximo temporal es cinco años. Además, este banco ofrece un interesante préstamo con tipo de interés Euribor sin diferencial de hasta 12.000 euros, dirigido a alumnos con expediente académico excelente o becados. Los anticipos de becas pueden ser desde 601 a 9.015 euros.


Préstamo Postgrado de Caja España


Un tipo de interés fijo de 6,75%. No tiene comisión de cancelación, apenas comisión de apertura (0,5% con un mínimo de 30 euros), hasta tres años de carencia de capital y un capital máximo de 18.000 euros.


Préstamo Estudios Postgrado de Banco Herrero


Interés fijo para el primer año del 6,5%, y 5,75% para los siguientes, sin comisión por apertura. El plazo de pago es de 5 años, el capital máximo de 18.000 euros y la carencia sólo de capital de hasta 2 años. Lo peor, la comisión de cancelación, un 1,5%.


Préstamo Master de Ibercaja


De nuevo uno sin comisión por cancelación anticipada. Permite un período muy amplio: 8 años. Se puede contratar a interés fijo, con un 5,25%, o a interés variable, modalidad en la que se pagaría el 3,75% los primeros 6 meses, el 4% los siguientes seis meses, y a partir de ahí el Euribor + 1,25%. Se pueden recibir hasta 18.000 euros, con un 0,75% de comisión de apertura y hasta 3 años de carencia de capital.


Préstamo Master de la Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK)


Importe máximo entre 21.000 y 42.000 euros, con un período de carencia de hasta dos años, y un período de amortización que oscila entre los cinco y los ocho años según la cantidad prestada. Sin comisión de apertura y con uno de los mejores tipos de interés del mercado: Euribor + 0,5%.


Préstamo al Consumo de Patagon


Necesitábamos que un banco online apareciera en esta lista. No obstante, las condiciones de su Préstamo al Consumo son muy parecidas a los de la banca tradicional. Sin realizar domiciliación de nómina o de tres recibos, las condiciones son un 7,75% de interés fijo, con un 2% de comisión de apertura y un 2% de comisión de cancelación. Se pueden pedir hasta 30.000 euros, y sin carencia, lo que no lo hace demasiado atractivo para un estudiante de postgrado.


Más información:


Principales entidades financieras en España


Banco de España


Asociación de usuarios de banca - AUSBANC


Organización de Consumidores y Usuarios - OCU


IEDE (Institute for Executive Development)


Escuela de Negocios CESMA


ADM Business School


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