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Profesor de Esquí: cualificación y alternativas laborales

El esquí en nuestro país tiene ya un ingente número de practicantes, en torno al que ha aparecido una industria muy pujante y con abundantes oportunidades laborales. El esquí es, asimismo, un deporte que sólo un profesional preparado puede enseñar de

Publicado en Histórico Reportajes
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Fermín Gómez Wilkie (Profesor Diplomado de la Escuela Española de Esquí) para Aprendemas.com; Asesorado por Alberto Fernández, de la Escuela de Esquí de Navacerrada


El esquí es un deporte muy técnico. Exige del que lo practica una serie gestos precisos que nada tienen que ver con los que cualquier persona ejecuta de una manera instintiva cuando anda, salta o corre. Justamente, de la capacidad para coordinar estos nuevos movimientos, así también de automatizarlos, dependerá nuestro nivel de seguridad y control al deslizar sobre la nieve.


 


Aprender a esquiar no es difícil aunque sí es esencial seguir una progresión adecuada. Sólo alguien que tenga claro cuáles son las claves de este deporte y que además sea capaz de transmitirlas satisfactoriamente al neófito, debería intervenir en el proceso de aprendizaje. Hablamos, por supuesto, del profesor de esquí, que aparte de buen esquiador, ha de ser un profesional preparado específicamente para asumir esta importante responsabilidad docente, tal es ejecutar la técnica con precisión, explicarla y demostrarla de manera sencilla, clara y comprensible, transmitiendo igualmente seguridad y confianza al alumno.


 


Toda persona que pretenda dedicarse a la enseñanza del esquí debe primero aprender a enseñar y preocuparse por conocer esta actividad deportiva en toda su dimensión. Además, en torno al deporte blanco se ha conformado una industria muy considerable que requiere de servicios totalmente profesionalizados. El profesor de esquí, como uno de sus grandes protagonistas, ha de aspirar a la excelencia en su profesión. Debe, por tanto, cualificarse convenientemente a través de un centro especializado. Pero, ¿dónde se aprende a enseñar?


 


45 años enseñando


 


Puede decirse que 1961 marca el comienzo de la enseñanza del esquí como actividad profesional en nuestro país, momento en el que la Asamblea de Presidentes de la Federación Española de Deportes de Invierno (FEDI) aprueba el proyecto de fundación de la Escuela Española de Esquí. Tomando como referencia la técnica y el método pedagógico de la escuela austriaca, ésta institución fue la única que durante 30 años ha formado y cualificado a todo aquél que quería trabajar como profesor de esquí en España.


 


Pese a su rigor y prestigio, hay que decir que esta cualificación carecía de un verdadero reconocimiento oficial, tanto por parte del gobierno como dentro sistema legislativo español. Por eso, ya a principios de los noventa, se hizo patente la necesidad de dar definitivo carácter oficial a toda la actividad profesional. Surgieron, además, otros proyectos al margen de esa institución pionera; otras escuelas especializadas que también querían dedicarse a la cualificación de los profesores de esquí.


 


La iniciativa con más calado ha venido de un pequeño equipo de profesionales de los deportes de invierno, primero desde la Federación Madrileña y luego desde la FEDI, resuelto a ofrecer un programa formativo que supusiera una alternativa real a la Escuela Española de Esquí. Fue a finales de la pasada década cuando ya tuvieron operativo su propio plan docente. Y así es como muchos han optado por titularse a través de este plan, pues, no en vano, gozó durante bastante tiempo del respaldo de la anterior directiva de la FEDI.


 


Más allá, el objetivo prioritario de este equipo de trabajo consistía en establecer una legislación definitiva sobre la particular actividad docente, cosa que por fin se concretó en el "Real Decreto 319/2000 de 3 de Marzo por el que se establecen los títulos de Técnico Deportivo y Técnico Deportivo Superior en las especialidades de Deportes de Invierno".


 


En este Real Decreto se establecen tres niveles con sus respectivas enseñanzas mínimas y pruebas de capacitación que deberá superarse hasta obtener el título de Técnico Deportivo Superior de Deportes de Invierno en cualquiera de las tres especializaciones: Esquí Alpino, Esquí de Fondo y Snowboard. Los dos primeros niveles se conforman oficialmente como una Formación Profesional de Grado Medio, reconocido por el Ministerio de Educación o por las Consejerías de Educación de las distintas Comunidades Autónomas. Cada uno de ellos se compone de un bloque común de enseñanzas, un bloque específico (que se realiza en la estación de esquí sede del centro de formación), un bloque complementario y un bloque de formación práctica, el cual, podrá realizarse en cualquiera de las escuelas concertadas con el centro de formación de profesores.


 


La prueba


 


Para acceder a estos dos niveles se deberá acreditar el titulo de Graduado en Educación Secundaria (4º de la ESO ó 2º de BUP aprobado; también se contempla un acceso alternativo a mayores de dieciocho años que demuestren los conocimientos y habilidades suficientes a través de una prueba de madurez) y, como requisito específico, superar el examen de acceso. Y ahí precisamente nos encontramos con el primer obstáculo importante pues en tres diferentes pruebas obligatorias, previas a cualquier actividad formativa, el aspirante debe demostrar su dominio del deporte en varias de sus facetas. Y ahí precisamente nos encontramos con el primer obstáculo importante pues en tres diferentes pruebas obligatorias, previas a cualquier actividad formativa, el aspirante debe demostrar su dominio del deporte en varias de sus facetas.


 


Según exige el RD de referencia, centrándonos en la disciplina de esquí alpino, en el examen de técnica tendrá que ejecutar correctamente dos bajadas realizando curvas de radios variables, una en nieve compactada y otra en nieve no pisada. Como tercera prueba, tendrá que descender un Slalom Gigante sin superar el tiempo que establezca el tribunal según la normativa aplicada (un corredor de alto nivel marcará el tiempo de referencia). En esta última prueba es imprescindible llevar un casco homologado. En el caso de las pruebas de snowboard y de esquí de fondo, éstas son también muy similares a la de alpino aunque adaptadas a las particularidades de cada una de estas dos disciplinas deportivas. Cada centro autorizado convoca sus propias pruebas, las cuales, sólo cuando son aprobadas por el aspirante, se tendrá acceso al plan de formación.


 


En la primera temporada se accede al “Certificado de Primer Nivel” que capacita para dar clases de esquí sólo en los niveles más bajos. La segunda temporada será el momento de acceder al Técnico Deportivo en la modalidad elegida (Esquí Alpino, Fondo o Snowboard) que ya permite dar a todos los niveles de esquí, incluido el entrenamiento de ámbito regional. Se necesita, por tanto, dos temporadas, dos cursos formativos, para la obtención del título de profesor de esquí propiamente dicho o, como se denomina en terminología oficial, el Técnico Deportivo (catalogado como una especialidad de FP de Grado Medio).


 


Pero todavía se puede acceder a un tercer nivel, lo que sería Técnico Deportivo de Deportes de Invierno de Grado Superior (hablaríamos de un Ciclo Formativo de FP de Grado Superior). Claro que en este último caso será requisito imprescindible de acceso, además de haber obtenido el segundo nivel, tener aprobado segundo de bachillerato.


 


En total, tres años en los que al alumno se le habrá instruido tanto en conocimientos teóricos como en prácticos, equilibrados en la medida de lo posible, tiempo durante el que éste compaginará las enseñanzas con la labor profesional como profesor de esquí (fondo o snowboard). Al final, habrá adquirido conocimientos en materias tales como anatomía, pedagogía, legislación, primeros auxilios, y así también, otros más específicos como metodología, material, seguridad, etc. En cuanto a carga horaria, la ley establece un mínimo de 465 horas lectivas para la obtención de un Certificado de Primer Nivel, 620 horas más para el Técnico Deportivo y 920 más para el Técnico Deportivo Superior, con proyecto final en este último caso.


Sólo en centros autorizados


En la preparación de la nueva legislación la Real Federación Española de Deportes de Invierno (FEDI) jugó un importante papel. Como ya se dijo, desde ahí se trabajó en la constitución de una nueva escuela oficial que fuera alternativa a la que hasta ese momento había tenido en exclusiva la función de cualificar a los profesores. Pero han sido años muy turbulentos para esta institución, ahogada por graves problemas financieros, dimisiones y cambios en la dirección, que finalmente han dado al traste con todo este proyecto desarrollado a lo largo de varios años.

A principios de 2002 hubo cambio de Presidente en la FEDI. Eduardo Roldán ha sido el que finalmente ha pasado a ocupar este trascendental puesto, hecho al que se le unía la particularidad de que también ejerce como Director Técnico de la Escuela Española de Esquí. La consecuencia inmediata, por tanto, ha sido el cambio de todos los miembros del Comité de Formación y Enseñanza Técnica, que a partir de entonces pasaron a formarlo exclusivamente miembros de la citada Escuela Española de Esquí.


Todos lo anterior en cuanto al máximo organismo de ámbito nacional, pero hay que tener en cuenta que la mayoría de comunidades autónomas tienen las competencias educativas transferidas, con lo cual, según establece el Real Decreto 319/2000, son las consejerías de educación de cada uno de estos gobiernos autónomos los capacitados para autorizar que determinados centros impartan este tipo de formación en sus propios territorios. Así pues, aparte de la FEDI, hay tres Comunidades Autónomas que en colaboración con sus respectivas federaciones regionales han autorizado a diversos centros para la formación y cualificación de profesores de esquí.


Tenemos la mencionada Escuela Española de Esquí que actualmente cuenta con el respaldo de la FEDI (antes, la EEE gozó únicamente del apoyo de la Federación Aragonesa de Deportes de Invierno y del Departamento de Educación del Gobierno de Aragón, pues con la FEDI hubo unos años de relaciones muy tensas). Su sede central se sitúa en Candanchú (Jaca). No obstante, como centro autorizado para la cualificación de profesores en todo el territorio nacional, imparte cursos, tanto de cualificación como de reciclaje, en varias estaciones, destacando: Candanchú, Sierra Nevada, La Molina y Baqueira-Beret. Tras 40 años formando profesores de esquí, propone un sólido método de enseñanza que, de hecho, hasta hace bien poco ha sido el único referente en nuestro país.


Especialmente en serio se lo ha tomado en Cataluña la Escola de Técnicas Esportius dera Val d’Aran (ETEVA), que ya llevaba muchos años formando en la estación de Baqueira-Beret, aunque sólo desde hace dos temporadas otorga los distintos títulos oficiales con el reconocimiento del Departament d'Ensenyament de la Generalitat. Y también autorizada por la Generalitat y por la Federació Catalana d’Esports d’Hivern tenemos al Centre de Formació de Tècnics Esportius Escola Pia (CFTEEP), una escuela de larga tradición en enseñanzas de Formación Profesional (utiliza el catalán como lengua de enseñanza). La sede de esta última está radicada en la ciudad de Barcelona, si bien los bloques de formación práctica se imparten en las estaciones de La Molina, Soldeu-El Tarter y Boí Taull.


Y en el otro lado de España tenemos el más joven de los centros autorizados, en este caso por la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía y con el respaldo de la Federación Andaluza de Deportes de Invierno. Vinculado a la Escuela Internacional de Esquí, el Centro de Formación de Deportes de Invierno inició hace dos años su actividad con algunos programas formativos. No obstante, fue el año pasado año cuando se involucró plenamente en la cualificación de profesores de esquí y snowboard en sus dos niveles.


Cada uno de estos Centros Autorizados tiene sus propias pruebas específicas de acceso. Las de la Escuela Española de Esquí serán en Candanchú entre los días 27, 28 y 29 de marzo de este año (el plazo de inscripción finaliza el 10 de marzo; su coste es de 64,99 euros, 174,99 euros con forfait). Por su parte, el Centro de Formación de Deportes de Invierno realizará su prueba de acceso los días 22 y 23 de abril, lógicamente, en la estación de Sierra Nevada (la inscripción puede hacerse hasta una semana antes de la prueba; su coste es de 130 euros para no federados y de 110 para federados).


En Cataluña, la ETEVA ha fijado sus pruebas de acceso del 21 al 26 de marzo, con un coste de 90 euros en el caso de esquí alpino y snowboard, y 60 euros para esquí de fondo. Sin embargo, los interesados en realizar las de la CFTE Escola Pía tendrán que esperar a la temporada que viene, concretamente hasta diciembre del presente año. Este centro cobrará por realizarla en torno a los 100 euros, incluido forfait para los dos días de la prueba.


En general, se trata de pruebas algo difíciles. Por ello, previo al examen, hay que preparar las bajadas. Han de ser entrenadas tanto las libres como, en la medida de lo posible, el Slalom Gigante. Las dos maneras de acceder con mayores garantías de éxito es a través de cualquier escuela local de una estación de esquí, que acostumbran a impartir un primer curso casi siempre con prueba final oficiosa de ingreso en plantilla que servirá como entrenamiento previo. Tenemos el caso particular de la Escuela de Esquí de Navacerrada que todos los años a principio de temporada imparte un curso con prueba de selección para incorporar nuevos profesores colaboradores, pasado lo cual, durante toda la temporada recibirán una formación continua encaminada a prepararles para las pruebas oficiales de acceso a los ciclos formativos.


Asimismo, es posible preparar individualmente o en grupo la prueba contratando los servicios de un profesor experimentado, entrenador o demostrador titulado por la propia Escuela Española de Esquí. En concreto, la Escuela de Esquí Barrabés imparte un curso específico con profesores de máximo nivel (demostradores y profesores experimentados de la EEE).


Hay que decir también, que las titulaciones obtenidas en cualquiera de estos cuatro centros serán igualmente válidas para trabajar como profesor en todas las estaciones españolas. De ahí que si se fallara en la prueba de acceso en una primera escuela, no existe ningún impedimento para realizar a continuación la prueba de otro centro. Las tres escuelas más importantes, -la Escuela Española de Esquí, el Centro de Formación de Deportes de Invierno y la ETEVA-, consideran como válidas las pruebas de acceso superadas en cualquiera de estas escuelas. Por tanto, uno puede ser admitido en la ETEVA habiendo aprobado la prueba de acceso organizada por la Escuela Española de Esquí, y viceversa, y eso mismo ocurre con el Centro de Formación de Deportes de Invierno en Sierra Nevada.


Ser profesor de esquí en España


Formarse como profesor supone un sacrificio económico y de tiempo importante, esfuerzo que no siempre va a ser convenientemente recompensado. Muchos tópicos rodean el trabajo que realiza un profesor de esquí, algunos tan falsos que no merece la pena mencionar aquí.


Sí es importante darse cuenta de que el profesor de esquí juega actualmente un papel muy influyente dentro de las estaciones de esquí. No en vano, el número de practicantes del deporte blanco en España ha crecido en la última década de manera exponencial. Es el profesor de esquí la única persona capaz de introducir satisfactoriamente al neófito en este deporte o, ya sabiendo esquiar, que éste siga mejorando. Con todo, España no ha sido hasta ahora un país con sólida tradición en los deportes invernales, y a esta realidad se tienen que enfrentar el colectivo.


Dar clases es una profesión como otra cualquiera, puede que no exenta de una dosis extra de aventura, sin duda, un poco más incierta y que en la mayoría de los casos ha de ser compaginada con fuentes de ingresos complementarias. Hay que tener en cuenta que la temporada invernal viene a durar en nuestras montañas cinco meses como máximo.


Lo normal es que un profesor de esquí esté dado de alta como autónomo y que sus ingresos dependan de la cantidad de horas que pueda llegar a impartir. No hay que menospreciar el inconveniente que supone el hecho de que los resultados económicos dependan en muy alto grado de las circunstancias meteorológicas, así como, de las condiciones físicas del profesor. Una rotura de ligamento al principio de la temporada va suponer cuantiosas pérdidas económicas para el afectado, de ahí la importancia de un seguro profesional. Afortunadamente, la actitud de las escuelas poco a poco está cambiando en el sentido de incluir a los profesores en el Régimen General de la Seguridad Social, lo que les supone una mejora sustancial en cuanto a su protección laboral.

Es un fenómeno generalizado, que personas sin titulación oficial ni formación entren en competencia directa con el colectivo de profesores que sí se ha esforzado por adquirir una titulación oficial y el nivel de conocimientos suficiente para impartir una enseñanza de calidad. La enseñanza es un bien, a primera vista, tan intangible que a menudo no es valorado en su justa medida por el cliente. Como ya ocurre en otros países, tanto los profesionales y las escuelas como las autoridades van a tener que ponerse de acuerdo para que la actividad de la enseñanza del esquí se desarrolle en España de acuerdo a unos criterios mínimos de calidad, responsabilidad y seguridad. De algún modo habrá que llevar a cabo este control.


A bote pronto, lo ideal para un profesional es trabajar en una escuela de esquí ubicada en una estación. Cada estación suele tener una escuela “oficial”, aunque cada vez es más habitual encontrar en las estaciones otras escuelas, iniciativa de particulares o grupos de profesores que prefieren establecerse por cuenta propia.


Durante las buenas temporadas, afortunadamente hay trabajo para todos, con lo cual, en las estaciones españolas más importantes un profesor suele trabajar entre las cuatrocientas y las seiscientas cincuenta horas. Si éste ya tiene más de tres años de experiencia dentro de una plantilla, y siempre en relación a su nivel de titulación (Técnico Grado Medio o ‘diploma’), cobrará más de 25 euros por hora, incluso más de 27 en estaciones como Baqueira-Beret, Cerler, La Molina o Candanchú. Esto supone 23.000 euros, quizá más, a lo largo de una temporada. Si el profesor no lleva más de dos años en la escuela, cobrará por término medio entre 16 y 19 euros, lo que supone aproximadamente unos 13.000 euros en toda la temporada (lógicamente, a los recién ingresados se les asignan menos horas pues son los ‘últimos en incorporarse a la lista’).


Estas cifras pueden variar un poco al alza o, sobre todo, a la baja dependiendo de la estación. Si la temporada fuera mala, los ingresos podrían reducirse significativamente. Sin embargo, el gran boom que está experimentando el esquí en España estos últimos años ha mejorado las condiciones del colectivo gracias a la creciente demanda de clases de esquí.


En conclusión, para cuatro o cinco meses, la enseñanza está bien pagada pero al final no va a quedar otra que buscar alguna fuente complementaria de ingresos. Es habitual que un profesor titulado, aún siendo profesional, realice simultánea o alternativamente otras actividades, ya sea otro trabajo o pequeño negocio (tienda, bar, restaurante), o estudios universitarios.


Buscando oportunidades fuera de España


Tan difícil es ganarse en España la vida como profesor de esquí que no es extraño que muchos, tarde o temprano, se planteen trabajar en países donde la actividad está más profesionalizada y mejor pagada.


Francia, por su cercanía a nuestro país y por su importancia como centro de esquí mundial, siempre ha sido una referencia para los profesionales españoles de la nieve. Es ése, un país con una larga tradición en lo que a enseñanza se refiere y que se esfuerza por mantener un férreo control sobre los profesionales que trabajan en sus estaciones de esquí. En este sentido, hay que decir que según su legislación, ningún profesor que no haya obtenido el diploma francés está autorizado a trabajar en su territorio. Así, el que pretenda hacerlo legalmente, antes tendrá que realizar en cualquiera de sus centros autorizados, tanto de los Alpes o Macizo Central como de los Pirineos, una estricta formación de al menos tres años con unas tasas académicas cercanas a los 6.000 euros.


Por supuesto, en primer lugar hay que hablar francés, durante todo ese tiempo el aspirante deberá acudir a numerosos cursos intensivos de formación en todos los aspectos relativos a la profesión. Por último, el examen final para obtener el Diploma Francés es mucho más difícil y sólo se puede hacer en la Escuela Nacional de Esquí y Alpinismo (E.N.S.A.) situada en la estación de Chamonix. Esta es la única manera de trabajar legalmente en Francia, un país donde el profesor de esquí es un profesional de muy alta cualificación. Además, dado el habitual exceso de profesores titulados existentes en el país vecino, las posibilidades de que un español sea contratado por una escuela de los Alpes o Pirineos franceses son ciertamente escasas. La cosa podría ser diferente, ahora que en España se está implantando una titulación oficial derivar con posibilidades de derivar en algún tipo de homologación entre el título español y francés.


No sólo en Francia. En la mayoría de países europeos con tradición alpina, las escuelas nacionales y locales se han mostrado, hasta la fecha, muy recelosas con aquellos extranjeros que han intentado trabajar en sus estaciones como profesores de esquí de manera permanente, ya sea por cuenta propia puntualmente o ingresando en la plantilla de alguna escuela. Salvo Andorra –que recibe de muy buena gana profesores españoles y latinoamericanos-, las grandes potencias en la industria del esquí, caso también de Suiza, Austria, Italia y Suecia, ponen demasiados impedimentos a profesores que no sean del colectivo nacional y, muy particularmente, a los profesores españoles y británicos. El hecho de que la titulación reconocida por cada país mantenga su autonomía respecto al resto, viene a fortalecer esta postura aislacionista.


Dado que la mayoría ha regularizado (oficializado) la enseñanza del esquí como actividad profesional, incluido España, así como, el afán integrador que impera en la UE, es de esperar que pronto todos los países dispongan de titulaciones homologables para que sus ciudadanos puedan ejercer la profesión en el resto de países comunitarios. Precisamente, las escuelas de esquí nacionales acordaron hace unos años implantar un examen común que diera acceso a los profesores cualificados a un certificado reconocido en toda Europa.


Tal es el llamado ‘EUROTEST’ que cada año se celebra en una estación diferente y que consiste, ‘simplemente’, en un ‘slalom gigante’ cronometrado que el aspirante ha de realizar sin superar un tiempo máximo determinado por un abridor (el límite estará en un porcentaje por encima del tiempo obtenido por el abridor). El único requisito para presentarse en tener el Título de Técnico Deportivo de Grado Medio (Profesor Diplomado) o Técnico Deportivo de Grado Superior (Entrenador Nacional). De ese modo, aquellos que pasen esta prueba obtienen el EUROCARNET. Pero aquí el problema estriba en que para entrar dentro de este tiempo establecido es francamente difícil, sólo al alcance de esquiadores con una gran preparación y experiencia en la alta competición. Por ejemplo, al EUROTEST que se celebró el año pasado (en la estación española de Candanchú) se presentaron cerca de 200 profesores, la mayoría españoles, y únicamente lo superaron 7, de los que 6 fueron españoles. Está claro que trabajar en Europa sigue siendo una empresa harto complicada.


Bien diferente había sido hasta ahora la alternativa de los Estados Unidos. Ahí, profesores procedentes de todo el mundo han sido siempre bien acogidos en sus numerosas estaciones de esquí, especialmente si estos, además de ser ya titulados, poseen el sello ISIA (International Ski Instructor Association). No obstante, debido los atentados de las Torres Gemelas, que tan nefastos efectos tuvo sobre el turismo interior de aquel país, las estaciones, escuelas de esquí y profesores, han tenido unos años con muy malos resultados. Claro que esto no tiene por qué durar para siempre y seguro que pronto Poco a poco el turismo interior de Estados Unidos se ha ido recuperando con lo cual el trabajo vuelve a ser abundante. Por lo pronto, la caída del dólar ha favorecido la entrada de turistas extranjeros ansiosos por conocer la considerada como “mejor nieve del mundo”.


El que pretenda trabajar ahí, en primer lugar lo que debe hacer es contactar con las escuelas de las diferentes estaciones. Estas serán las que a principio de temporada, comprobado el nivel y acreditación del candidato decidirán si un candidato está capacitado para formar parte de su plantilla. Luego, si lo necesitaran, podrán ir realizando los tres niveles necesarios para obtener el certificado americano de instructor de esquí (“full-cert”), desde luego, una cualificación profesional mucho mejor pagada que en España.


Argentina y Chile también son destinos habituales de numerosos profesores españoles que no están dispuestos a pasar el verano en vacío. Cuentan los profesores que tienen la oportunidad de trabajar en aquellas latitudes que la experiencia es muy satisfactoria aunque en el aspecto económico no salga muy rentable. Los ingresos de las clases darán poco más que para cubrir gastos de viaje y manutención.


Definitivamente, se han dado importantes pasos para el reconocimiento de la enseñanza del esquí como actividad profesional. Se han sentado las bases para un mayor control y una mejora de la calidad, algo que vendrá en beneficio de los verdaderos profesionales de este deporte. También de cara al exterior está mejorando la imagen de los profesores de esquí y snowboard. Caso particular es el de los profesores asociados a la AEPEDI (Asociación de Escuelas, Profesores y Enternadores de Deportes de Invierno) que disponen desde hace años de un carnet internacional y que forman parte del sindicato internacional de instructores de esquí (ISIA). Ya algunos profesores se desplazan habitualmente a estaciones de otros países y ahí, contratados por escuelas locales o por agencias, imparten sus clases con total libertad. Puede que muy pronto, gracias a esta nueva regulación, el Título de Técnico de Deportes de Invierno en sus diferentes especialidades sea, a efectos oficiales, plenamente reconocido por el resto de países europeos.


Fermín Gómez Wilkie
Profesor Diplomado de la EEE


Este artículo ha contado con el asesoramiento de Alberto Fernández, de la Escuela de Esquí de Navacerrada.


Enlaces de interés:


AEPEDI (Asociación de Escuelas, Profesores y Enternadores de Deportes de Invierno)

Real Federación Española de Deportes de Invierno (FEDI)

ISIA (International Ski Instructor Association)

Datos de contacto de la Centre de Formació de Tècnics Esportius Escola Pia (CFTEEP):

C/ Immaculada, 23-25
08017 Barcelona
Tel. 932120908
Fax 932112704
Email:
infoem@epsarria.es

Datos de contacto con la Centro de Formación de Deportes de Invierno-Andalucía:


Edf. Los Valles, s/n


(Frente al Hotel Rumaykiya)


18196 Sierra Nevada. Granada


Tno. 958482511
E-mail: centroformacion@eie.es


Datos de contacto con Escola de Técnicas Esportius dera Val d’Aran (ETEVA):
Ctra de Vielha s/n
25598 SALARDÚ (Val d’Aran-Lleida)
Tel. 973644595
Fax: 973644588
E-mail: informacion@eteva.org


Para trabajar en Estados Unidos como profesor de esquí, es sumamente interesante la siguiente dirección de Internet:


www.jobmonkey.com/ski/html/instructors.html


Web de la Asociación Americana de Instructores de Esquí


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