Menu
¡Llama gratis! 900 831 816
Pedir información

Prácticas: ensayo general previo al trabajo

Las prácticas pueden convertirse en el primer paso para incorporarse al mercado laboral. Son la oportunidad perfecta de formarse en un entorno real de trabajo pero, aunque están perfectamente reguladas, son muchos los jóvenes que critican las condici

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de Prácticas: ensayo general previo al trabajo
Estudiantes-grado-INECon la llegada del verano aumentan las posibilidades de realizar prácticas, una de las fórmulas más rápidas de inserción en el mercado laboral. Nueve de cada diez jóvenes opina que pueden resultar útiles para complementar la formación teórica recibida, y un 60% cree que se trata de una buena oportunidad de formación.

 

Ver cursos con prácticas

 

En los últimos años la Administración ha hecho un esfuerzo por regularlas y mejorar su calidad. Sin embargo, son muchos los jóvenes que, año tras año, se quejan de las deficiencias vividas en el periodo de prácticas.

 

Ventajas de realizar prácticas

 

Con un periodo de prácticas, el estudiante puede demostrar las capacidades adquiridas en la acción formativa y aplicar lo aprendido, al tiempo que mejora su nivel de cualificación técnica. Es también una oportunidad de conocer la organización socio-laboral del sector en el que quiere trabajar y la realidad de un centro de trabajo. Las prácticas sirven para adquirir madurez profesional y, sobre todo, para mejorar las posibilidades de contratación.

 

Para la empresa, las prácticas suponen la posibilidad de formar a futuros trabajadores. En el caso de que el joven que ha hecho las prácticas sea contratado posteriormente, la compañía habrá reducido el tiempo de adaptación a la empresa y los costes derivados de la selección de personal, al tiempo que puede acogerse a los incentivos de contratación existentes. Por otra parte, al cubrir sus necesidades con profesionales cualificados, las empresas aumentan su competitividad y su capacidad de innovación. Además, invertir en formación asegura rendimientos futuros.

 

Un periodo específicamente regulado

 

Tanto Europa como España han hecho grandes esfuerzos por regular los periodos de prácticas con el fin de fomentar la calidad de las mismas y evitar casos de explotación de jóvenes. Este celo se ha mantenido especialmente desde el comienzo de la crisis, un momento en el que la situación del empleo es tan desalentadora, que cualquier tipo de formación u ocupación es considerada como positiva para el joven.

 

En su día, y tras constatar que casi un tercio de los jóvenes que realizaban prácticas en Europa consideraba que fueron de baja calidad, el comisario europeo de Empleo, Laszlo Andor, propuso marco de calidad para estos periodos formativos, aludiendo que “es inaceptable que algunas empresas utilicen a los becarios como mano de obra barata o gratuita. Con los actuales niveles de desempleo juvenil en la UE, es vital asegurar que los alumnos reciben la mejor formación y experiencia para conseguir un trabajo futuro”.

 

Estos cambios trajeron consigo la obligación de que en los convenios se explique por escrito el contenido didáctico y las condiciones de los becarios, con el fin de que puedan conocer antes de empezar aspectos como los objetivos educativos, la duración de las prácticas, su horario y si se recibe algún tipo de remuneración económica.

 

España, por su parte, ha permitido que los becarios universitarios en prácticas con algún tipo de contraprestación económica pudieran estar dados de alta y cotizar a la Seguridad Social, después de que el Tribunal Supremo admitiera un recurso de CC.OO. contra el Real Decreto que lo impedía.

 

Críticas ante las deficiencias

 

Aunque los periodos de prácticas son clave para mejorar la formación de las personas, el último Eurobarómetro sobre la calidad de las mismas en la UE señalaba que el 30% de estos periodos fallaban tanto en el contenido de aprendizaje como en las condiciones de trabajo. El 20% de los alumnos encuestados afirmaban que no habían aprendido nada útil profesionalmente.

 

La falta de compensación económica fue otra de las quejas más frecuentes. Según esta encuesta, el 59% de los estudiantes en prácticas no habían recibido compensación económica. Además, el Eurobarómetro señalaba que cuatro de cada diez alumnos no habían firmado un contrato de prácticas con la empresa y un 25% se quejaba de condiciones laborales diferentes al resto de trabajadores. Solo un tercio de los becarios de prácticas acabaron siendo contratados por las empresas.

 

Diferentes tipos de prácticas

 

Existen diferentes tipos de prácticas. En primer lugar, hay que distinguir entre aquellas que se hacen en organismos públicos, como las que muchos ayuntamientos lanzan cada verano para trabajar en sus diferentes departamentos, como las que se realizan en empresas privadas.

 

Hay prácticas ligadas a estudios universitarios y otras de formación profesional, a través de la FP Dual, que permite combinar lo aprendido en las aulas con formación práctica en las empresas. Asimismo, se pueden realizar tanto en España, como en el extranjero, si bien estas últimas constituyen el 10% de las que realizan los jóvenes.

 

Prácticas en el extranjero

 

Uno de los programas que más auge han tenido en las universidades españolas es el Erasmus de Prácticas, que permite realizar prácticas en empresas europeas. Para acceder a él hay que estar atento al plazo de inscripción que presenta cada universidad y a los criterios que establece cada centro. La Universidad de Vigo, por ejemplo, abre este programa a alumnos que tengan superado por lo menos el 50% de los créditos de la titulación. Las prácticas que avala deben tener una duración mínima de tres meses y desarrollarse entre el 1 de mayo y el 30 de agosto, con una ayuda de 300 euros por mes de estancia. Los seleccionados se escogen en función de la titulación, la nota media del expediente académico y el conocimiento del idioma.

 

En la Universidad de Granada, con varios programas de prácticas, las del programa Erasmus deben tener una duración de entre 3 y 12 meses, mientras que la Universidad Autónoma los interesados pueden escoger hasta un máximo de cinco instituciones por destino, por orden de preferencia. A través de la Universidad de Alcalá de Henares se pueden realizar prácticas en 33 países y la duración de la beca es como mínimo de tres meses y un máximo de seis. Y en la Universidad Politécnica de Valencia los interesados deben haber superado como mínimo el 60% de los créditos.

 

En general, las universidades cuentan con departamentos específicos de prácticas y pueden servir de intermediario para realizar estos periodos en empresas, administraciones o la propia universidad.

 

En instituciones europeas

 

Otra posibilidad muy interesante de realizar prácticas en el extranjero es hacerlo en instituciones europeas, como la Comisión Europea, que organiza todos los años dos periodos de prácticas de cinco meses de duración para licenciados universitarios. Comienzan el 1 de marzo y terminan el 1 de octubre, y los seleccionados reciben remuneración y reembolso de los gastos de viaje hasta una cierta calidad. Las prácticas se desarrollan en Bruselas y Luxemburgo, y se dirigen a periodistas, abogados, traductores, ingenieros y licenciados en Administración y Dirección de Empresas.

 

Por otra parte, el Servicio de Traducción de la Comisión también ofrece la posibilidad de hacer prácticas, siempre que el candidato sepa traducir en su lengua materna dos de las lenguas oficiales de la UE. Las prácticas se desarrollan en Bruselas y Luxemburgo y son remuneradas. También hay prácticas para investigadores que estén realizando su tesis, en sus primeros años de doctorado o estudiando un máster.

 

Si queremos optar por otras instituciones europeas, el Parlamento Europeo lanza dos convocatorias de prácticas al año, una general y otra para periodistas. Están dirigidas a licenciados universitarios y son remuneradas. El próximo periodo para solicitarlas comienza el 15 de agosto, hasta el 15 de octubre. En cambio, las prácticas para traductores e intérpretes no son remuneradas.

 

El Consejo de la UE ofrece prácticas para recién licenciados y para funcionarios de las administraciones públicas nacionales, mientras que el Tribunal de Justicia de la UE realiza prácticas remuneradas, de una duración máxima de cinco meses. Existen dos periodos. Para participar en las que tienen lugar del 1 de marzo al 31 de julio hay que enviar la solicitud antes del 1 de octubre.

 

El Tribunal de Cuentas Europeo, el Banco Central Europeo, el Banco Europeo de Inversiones, el Defensor del Pueblo Europeo, el Comité Económico y Social Europeo y el Comité de las Regiones también organizan periodos de prácticas.

 

Becas y cursos con prácticas

 

Otra posibilidad para la realización de prácticas es realizar un curso o máster que las incluya como parte del programa, como el Máster en Práctica Jurídica que ofrece la Escuela de Experiencia Profesional o el curso de Gestión y Administración de Empresas con prácticas de Meryland Formación. También hay Grados con prácticas, como el de Administración de Hoteles, de la Escuela Internacional de Alta Dirección de Hotel Les Roches Marbella.

 

La formación a distancia también puede incluir prácticas. Un ejemplo es el Curso de Peluquería Canina de Escuela Procan. Y es que los sectores que ofrecen este periodo formativo son muy variados. Campus Training ofrecen cursos muy diversos, centrados en áreas como la jardinería, la geriatría o la veterinaria, entre otros.

 

Por otro lado, determinadas entidades también tienen programas de becas para realizar prácticas para empresas, como las Becas Santander CRUE CEPYME Prácticas en Empresas.

 

 

 

¡Sigue a aprendemas.com en FacebookTwitterTuenti y LinkedIn!