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Portales para estudiar: los recursos más útiles de la Red

Hoy en día las nuevas tecnologías son fundamentales en la formación. Y es que la red de redes es excelente para encontrar páginas de profesores que enseñan sus materias de forma diferente, compartir conocimiento, acceder a materias OpenCourseWare o h

Publicado en Histórico Reportajes
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Estudiantes-grado-INEEn la actualidad, y ante el auge de dispositivos móviles como tabletas o smartphones, es más frecuente que se realicen cursos online y se utilicen recursos gratuitos disponibles en Internet para aprender o reforzar los conocimientos adquiridos, accediendo a libros, documentos y clases online de cualquier parte del mundo. Estos recursos permitenhacer tesis, lecturas o deberes escolares realizando consultas de esos textos online disponibles. Una buena forma, además, de preparar los exámenes de septiembre que están al caer.

 

Y es que Internet es un buen aliado para complementar la formación y los conocimientos que se enseñan en clase, disponiendo de un sinfín de recursos como campus virtuales, páginas web y bibliotecas virtuales. Pero la red no es sólo un recurso para quienes están cursando estudios de formación reglada y tienen que preparar sus pruebas académicas, sino también es de gran utilidad para profesionales que buscan saber más o actualizar sus conocimientos para aplicarlos a su vida laboral y en su sector de actividad.

 

Unas posibilidades que cada vez son más fáciles de encontrar porque proliferan las páginas dedicadas al conocimiento y a su difusión. Dentro de ellas, probablemente la más emblemática y utilizada sea Wikipedia que ofrece contenido de todo tipo que muchas personas han ido publicando, ya sean o no expertos, de forma colaborativa y cuyos textos figuran entre los más visitados para obtener o consultar conocimientos sobre, por ejemplo, cineastas, países, literatura, economía, ciencias naturales, entre otras muchas posibilidades.

 

Pero no es la única experiencia porque desde el ámbito educativo se han puesto en marcha diferentes recursos. Y dentro de estas posibilidades que ofrece Internet se halla por ejemplo la web Dialnet, especializada en la difusión científica hispana, sobre todo en las áreas de Ciencias Humanas y Sociales. Esta iniciativa, puesta en marcha por la Universidad de La Rioja, dispone de una hemeroteca virtual con índices de revistas científicas y humanísticas de España, Portugal y Latinoamérica, además de libros, tesis doctorales y otros documentos que están disponibles en línea.

 

Y no sólo las universidades se suman a este tipo de iniciativas. También los profesores a título individual. Es el caso de Juan Medina, profesor del Departamento de Matemática Aplicada y Estadística de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de la Universidad Politécnica de Cartagena, quien ha creado su propia página web denominada ‘Las Matemáticas.es’ porque “era algo que veía necesario hacer, no entendía que mi labor educativa se restringiera a mis clases en la universidad con las posibilidades que te da Internet”, explica Juan Medina.

 

Y con ese objetivo, Medina se puso manos a la obra para difundir conocimiento a través de la grabación de diferentes vídeos y materiales que ayudan a la formación en función de la situación de cada persona porque, por ejemplo, si una persona estudia en un centro presencial, Internet y páginas web como la suya “deben ser un complemento y, en el caso de que estudie a distancia, puede llegar a serlo todo”. Y es que Internet presenta ventajas como por ejemplo que las personas tengan otra opción para formarse, “otra oportunidad para entender lo que se le explica e, incluso, en caso de no entender bien su material, adoptarme como su profesor, como bastante gente ha hecho ya”, afirma el docente a aprendemas.com



La clave de esta página web radica en que “estamos ante un material completo, sobre todo, en el material más básico que correspondería a divisibilidad y fracciones. Esto significa que no buscamos resolver cuatro problemas sueltos porque aquí de lo que se trata es que la persona que acceda tenga todo lo que necesite. Además, intentamos que el material sea lo más sencillo posible,hacer las matemáticas fáciles, sin huir del lenguaje y del rigormatemático”.

 

Unos objetivos que Juan Medina consigue por su formación porque “soy Doctor en Matemáticas y todo lo que explico me resulta muy básico. En educación, para explicar un nivel siempre tienes que estar mucho más arriba para entender las relaciones que existen entre los diferentes conceptos. Por otra parte, buscamos formar a nuestros usuarios, esto es, nuestro objetivo no es que el alumno simplemente apruebe, sino que aprenda y como consecuencia apruebe. Así, evitamos en lo posible el uso de fórmulas o recetas que permiten resolver un problema sabiendo lo justo. Nuestros problemas pueden parecer largos, pero logran su objetivo: formar. Es algo que nos puede quitar usuarios pero es la forma de ver matemáticas”.

 

Una iniciativa que Juan Medina cree que irá en auge porque las personas tienen necesidades y “buscan para entender algo”. Además es una tendencia que se observa que sigue creciendo y ante la que “tenemos que ponernos las pilas, ya no como portales de apoyo, porque las universidades americanas están poniendo todas sus clases en Internet y tiene idea de dar títulos”.



Esa demanda de los usuarios para ampliar sus conocimientos es también el factor que ha llevado al éxito a otras iniciativas puestas en marcha por organizaciones sin ánimo de lucro como Khan Academy, en la que se dispone de recursos de videoteca con más de 3.000 vídeos de una gran variedad de temas como Matemáticas, Ciencias, Economía, Historia, Arte o Finanzas, según explica Charlotte Koeniger, Manager of External Relations de Khan Academy.

 

Aparte, se dispone de ejercicios para áreas como las matemáticas según el nivel de conocimiento o habilidad y consejos sobre el ejercicio a resolver y también se cuenta con un apartado relativo a datos para saber en tiempo real el desempeño estudiantil, que puede ser conocido por los profesores, tutores o padres y por el propio alumno, favoreciendo una retroalimentación instantánea que ayuda a guiar el aprendizaje de cada persona.

 

La importancia de Khan Academy ha ido más allá de la mera consulta de documentos o vídeos, llegando a utilizarse su contenido en las aulas. Una actuación dentro de la que se contemplan cinco proyectos piloto como el KIPP School Oakland Pilot, Summit School Pilot, Marborough School Pilot, Oakland Unity Pilot y Los Altos School District Pilot.

 

Y, nuevamente, la demanda y dar cobertura a unas necesidades específicas también es el motivo por el que se ponen en marcha nuevas iniciativas como EDX, desarrollada por el Instituto Tecnológico de Masachussets y la Universidad de Harvard, a las que se ha sumado la Universidad de Berkeley, con el fin de colaborar en la mejora de la enseñanza y el aprendizaje, aparte de construir una comunidad global de estudiantes en línea a la que estas entidades esperan que se sumen más universidades para ofrecer más conocimientos en línea de forma gratuita y hacerlos llegar a cualquier persona con independencia de su edad y nacionalidad y con tan sólo disponer de una conexión a Internet. El objetivo es aún más ambicioso porque EDX también se empleará para realizar investigaciones de cómo aprenden los estudiantes y de cómo la tecnología puede transformar el aprendizaje tanto en el campus como en todo el mundo.

 

De momento, en EDX ya se disponen de cursos y materiales educativos sobre diferentes materias como la inteligencia artificial, las Ciencias de la Computación, circuitos y electrónica, programación o sobre Química, entre otras posibilidades.

 

Y más posibilidades de las que ofrece Internet son páginas como TED, que  sobre todo se centra en conferencias para difundir conocimientos o ideas que se pueden poner en valor sobre temas como ciencia, tecnología, diseño, entretenimiento, negocios o problemas a nivel mundial, entre otros. 

 

En el recorrido por recursos educativos que ofrecen las webs tampoco se puede obviar al buscador Google y servicios suyos como Google Libros, que anteriormente se conocían como Google Book Search y Google Print, y que permite buscar el texto completo de los libros que el propio buscador escanea, almacenándolo en su base de datos en línea, aunque en algunos casos no se puede acceder a todas las páginas de la obra o bien el texto no está disponible y no se pueden imprimir ni copiar por los derechos de autor. Vinculada a Google también hay otra herramienta como Google Scholar a través de la que se accede a contenidos de universidades, museos, documentos de profesores e instituciones.

 

Un recurso educativo muy potente también es YouTube, que creó recientemente el canal educativo Youtube Edu en el que se ofrecen vídeos que se distribuyen con fines educativos, pudiendo ser utilizados en el aula. Son diferentes recursos que proceden de docentes, expertos o de universidades tan prestigiosas a nivel mundial como Harvard, Yale o UCLA, entre otras. Un canal en el que no sólo pueden seguirse clases sobre una materia concreta, sino que igualmente se hallan disponibles grabaciones de conferencias o entrevistas a investigadores.

 

Y, por supuesto, también cabe hablar de iTunes y de su canal universidad, que permite acceder a podcasts educativos de profesores de universidades, pudiendo seguir sus lecciones y teniendo a disposición otros documentos sobre diferentes áreas de conocimiento.



Sigue en este reportaje

OpenCourseWare

Bibliotecas virtuales



OpenCourseWare

 

Dentro de las posibilidades que ofrece Internet para favorecer la formación y el conocimiento no se puede obviar el OpenCourseWare (OCW) del que es pionero el Instituto Tecnológico de Masachussets (MIT), que permite que los “materiales de los cursos del MIT que se utilizan en la enseñanza estén disponibles casi en su totalidad de forma gratuita para cualquier usuario de cualquier parte del mundo”, según explica Yvonne Ng, External Outreach and Annual Giving Manager de MIT OCW, quien añade que con el OCW, que el MIT impulsó en 2003, los educadores en Estados Unidos y en los países avanzados utilizan los materiales para el desarrollo del currículo, mientras que los estudiantes y autodidactas en todo el mundo aprovechan los materiales para el autoaprendizaje o como complemento”.

 

De hecho, hoy en día, con más de 2.100 cursos disponibles en la actualidad, 2.122 planes de estudio, más de 17.500 apuntes, más de 1.000 exámenes y más de 700 proyectos, “el OCW está cumpliendo la promesa de compartir abiertamente el conocimiento”, apostilla la representante del MIT, quien asevera que son recursos consultados y utilizados por más de 104 millones de visitantes.

 

Su importancia y utilización está creciendo porque el “OCW es un recurso sólido y libre para cualquier persona interesada en la exploración de temas fuera de su campo profesional, la revisión de conceptos básicos de su profesión o mantenerse al día sobre los últimos acontecimientos relacionados con su actividad profesional. Además, es muy útil para las personas que se están preparando para su futuro a través de estudios reglados o que tienen curiosidad por aprender un tema que nunca han tenido la oportunidad de aprender”.

 

Aparte, la ventaja del OCW es la cantidad de diferentes materias y programas educativos disponibles que proceden de los 33 departamentos académicos del MIT, ya que se pueden encontrar cursos de nivel de grado y postgrado de temas que comprenden Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Humanidades y Arte, entre otras opciones, aparte de estar disponibles diferentes cursos específicos que han sido diseñados para estudiantes que tienen pocos recursos disponibles como el OCW Scholar que contiene cursos más completos con materiales reutilizados en las aulas del MIT, incluyéndose contenidos sobre Biología, Cerebro y Ciencias Cognitivas, Química, Economía, Ingeniería Eléctrica, Ciencias de la Computación, Matemáticas y Física, entre otras.

 

A las ventajas de esa disposición de contenidos, que contrarresta el inconveniente de no acceder a títulos o certificados, se suman otros beneficios del OCW como el acceso a contenidos educativos del MITsin ningún coste o a vídeos y otros recursos que se distribuyen a través de iTunesU o YouTube. Otro punto a favor del OCW es que el material está traducido a seis idiomas, incluido el español. [Ver cursos de idiomas]

 

Por ello, el OCW se ha ido extendiendo por todo el mundo, creándose redes de OCW dentro de las que hay participación de organizaciones españolas como Universia que ha lanzado este sistema en España junto con la Universidad Politécnica de Madrid para ofrecer diferentes conocimientos sobre numerosas materias como Álgebra, Paleontología, Psicobiología, Lingüística Indoeuropea, Genética o Tecnología de los Alimentos, entre otras muchas materias en las que se trabaja con materiales procedentes de alrededor de 47 universidades españolas como la Fundación Universitaria San Pablo CEU, IE Universidad, UNED, la Universidad del País Vasco o la Universidad de Zaragoza.  

 

La red aún va más allá y permite también acceder a los recursos OCW de Portugal, con una universidad, e Iberoamérica con alrededor de 69 universidades como la Universidad Interamericana, Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad de Monterrey, Universidad de Venezuela o la Pontificia Universidad Católica de Chile. 

 

Igualmente se puede acceder a losrecursos OCW de universidades de otros países como Francia, Reino Unido, Japón, India, China, Arabia Saudí, Austria, Sudáfrica, Canadá o Estados Unidos, entre otras opciones y dentro de las que se encuentran universidades prestigiosas a nivel mundial como el Harvard Law School Berkman Center o Utah State University.

 

Bibliotecas virtuales

    

Otra de las posibilidades que ofrece Internet para acceder al conocimiento la conforman las bibliotecas virtuales o digitales en las que se ofrecen diferentes recursos de información que están disponibles en diferentes formatos como pdf o doc, entre otros, y que se pueden consultar a través de la red.

 

Son numerosas las diversas bibliotecas virtuales o digitales, pero cabe destacar principalmente el denominado Proyecto Gutenberg, iniciativa que fue impulsada en el año 1971 por Michael Hart con el objetivo de crear una biblioteca de libros electrónicos gratuitos que ya existían físicamente y que pueden consultarse a través de Internet, teniendo el internauta a su disposición obras y textos que son de dominio público o que no tienen derechos de autor o bien porque han expirado ya, aunque también se puede acceder a textos con derechos de autor, pero que cuentan con la autorización de sus escritores o autores.  En total se ofrecen más de 40.000 títulos que se distribuyen gratuitamente de diferentes materias

 

Una de las más populares e importantes es también la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes en la que se ofrecen diferentes documentos de áreas como la literatura española, contabilizándose más de miles de obras digitales de diversos géneros literarios y de la historia de la literatura como novela, teatro o poesía de la Biblioteca Nacional de España, de la Real Academia de la Lengua y de otras academias, aparte de bibliotecas nacionales de América y algunas editoriales. 

 

Además de este apartado, esta biblioteca virtual dispone de otras secciones que están relacionadas con la Biblioteca Americana, la Biblioteca Joan Lluís Vives, la Biblioteca de Signos, Letras Galegas, Literatura Infantil y Juvenil e Historia, apartado este último en el que, por ejemplo, se han integrado portales específicos sobre Arqueología, Historia Antigua, Edad Media y la Historia Moderna y Contemporánea dentro de la que, a su vez, se dispone de documentos e información sobre Isabel la Católica, la Constitución de Cádiz o Cristóbal Colón, entre otros. Otro de los apartados se centra en la Lengua con textos lingüísticos como obras filológicas que han contribuido a que a lo largo de los años se haya convertido en la lengua castellana el antiguo dialecto de Castilla.

 

Dentro de las bibliotecas virtuales también se encuentra la Ciberoteca, que nació dentro del proyecto de la Obra Social Bancaja y a través de la que hoy en día se puede acceder aenlaces directos de obras digitalizadas de diferente temática, pudiendo consultar textos o documentos literarios, técnicos o científicos, aparte de participar de forma activa tanto estudiantes como profesores o internautas en general para difundir la cultura o compartir experiencias o conocimiento a través de secciones como el foro, entre otras de las posibilidades que ofrece.

 

Igualmente destacable es la Biblioteca Virtual de Patrimonio Bibliográfico en la que se encuentran reproducciones facsímiles digitales de colecciones que conforman el patrimonio bibliográfico español y a las que se van sumando otros materiales que se van recuperando como las procedentes de los monasterios de Santa María de Huerta, Poblet o Santes Creus, entre otros, así como la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, que es también dependiente del Ministerio de Cultura del Gobierno de España y en la que hay disponibles alrededor de 2.000 cabeceras y casi cinco millones de páginas de 145 localidades en las que se imprimió prensa.

 

Internet deja aún más posibilidades para acceder al conocimiento a través de las bibliotecas virtuales como Gallica Bibliothèque Numèrique, que está disponible en varios idiomas como francés, inglés, portugués y alemán, pudiendo ver en ella desde manuscritos literarios a partituras de música, prensa, fotografías o mapas; la Bibliotheca Augustana con obras de literatura y de arte de culturas como la griega, la italiana, francesa, polaca, rusa e hispánica, entre otras; la Biblioteca Foral de Bizkaia a través de la que se ofrece a todo el mundo los fondos digitalizados de este centro, o la Biblioteca Electrónica Cristiana con áreas de conocimiento relacionadas con el Magisterio,  Filosofía, Ciencia y Técnica, Teología, Nueva Evangelización y Humanidades, pero manteniendo la vinculación con la religión.

 

Otra opción es la Biblioteca Virtual del Humanismo Español en la que se accede a información sobre humanistas españoles de los siglos XV, XVI y XVII, pudiendo tener también a disposición otras bibliotecas como la Biblioteca Virtual Joan Lluís Vives que toma el nombre de ese humanista y a través de la que se ofrecen obras de diferentes áreas como Generalidades, Ciencia, Documentación, Biblioteconomía, Psicología, Teología, Matemáticas, Ciencias Naturales, Geografía o Medicina, entre otras muchas.

 

Dentro del listado de las principales bibliotecas virtuales tampoco se pueden obviar la Biblioteca Virtual Universal con espacios dedicados al Arte, la Literatura o la Técnica y áreas específicas para jóvenes, teniendo también disponible una biblioteca educativa para Primaria, Secundaria y Universidad e, incluso, para docentes; la Biblioteca Valenciana Digital que difunde el patrimonio bibliográfico de la Comunidad Valenciana; la Biblioteca Nacional de Portugal en la que se hallan obras, principalmente, de la cultura de este país o la Biblioteca Saavedra Fajardo sobre el pensamiento político hispánico.

 

Pero no sólo las instituciones o entidades financieras a través de sus obras sociales han puesto en marcha bibliotecas virtuales. Las universidades también se han sumado a esta opción para abrir el conocimiento. Y entre ellas se halla la de la Universidad de Granada con la posibilidad de acceder también a libros, revistas, diccionarios y enciclopedias; la de la Universidad de Barcelona con acceso incluso a prensa; la Universidad de Sevilla en la que se pueden consultar incluso las tesis o la Universidad de Valencia para libros, revistas, películas o fondos antiguos, entre otras posibilidades.

 

Son una muestra de los muchos recursos que ofrece Internet para aprender y formarse y que merece la pena tener en cuenta por su utilidad y el conocimiento al que se puede acceder desde cualquier parte del mundo.     

 

 


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