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OpenCourseWare: conocimiento abierto al alcance de todos en Internet

Poder acceder a material educativo de universidades en cualquier parte del mundo de forma libre y gratuita es el objetivo principal del OpenCourseWare, una iniciativa creada en el año 2001 por el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) y que, pr

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de OpenCourseWare: conocimiento abierto al alcance de todos en Internet
Estudiantes-grado-INEEl OpenCourseWare (OCW) puede definirse como un website en el que universidades e instituciones académicas comparten sus principales materiales académicos, planes de estudio, apuntes, trabajos, exámenes… de forma abierta y universal para que cualquier persona pueda acceder a ese conocimiento.

 

Unos materiales que son los mismos a los que acceden los alumnos en sus aulas, pero con la diferencia de que las usuarios del website no precisan matricularse ni registrarse ni tampoco abonar alguna cantidad económica para acceder a ese conocimiento, según explica Steve Carson, director de Relaciones Externas del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) OpenCourseWare, instituto que fue el pionero en impulsar esta iniciativa en el año 2001 con el fin de “proporcionar recursos que mejoren el aprendizaje formal e informal en todo el mundo”.

 

Este objetivo muchas veces se confunde con el de la educación a distancia, aunque realmente no tiene nada que ver, puesto que en “un OCW-site no se dispone de foros, correo u otros medios para contactar o interaccionar con el profesor, ni se tiene derecho a pedir una acreditación o reconocimiento por parte de la institución que avale los contenidos que el usuario ha empleado. Tampoco hay que matricularse porque el acceso al conjunto de los materiales educativos es libre y gratuito”, explica Martín Rodríguez, director de Proyectos Multimedia en IE University e IE Business School.

 

Desde su creación en el año 2001, el OCW ha experimentado un importante crecimiento. Tan sólo el MIT ha alcanzado 2.100 cursos publicados frente a los 50 que se hicieron públicos inicialmente, registrándose un acceso a esos contenidos de casi un millón de individuos únicos cada mes. En los últimos diez años, se han conseguido superar los 100 millones de personas en todo el mundo que han accedido al material de los cursos del MIT.

 

Este desarrollo también se está experimentando a nivel mundial, sobre todo, a partir del año 2005, con la creación del Consorcio OpenCourseWare, del que forman parte más de 250 universidades y organizaciones de todo el mundo que están comprometidas con el avance de OCW y que trabajan para avanzar en la consecución de los objetivos del consorcio, cuyas actividades son apoyadas por la Fundación William y Flora Hewlett Foundation, además de por los miembros de apoyo como la Universidad Virtual Africana, la Universidad Tecnológica de Delft, Open Universiteit, la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad de Michigan, la Universidad de Tufts o Universia, entre otros.

 

OCW en España

 

Y, por supuesto, el OCW también está presente en España. Universia se sumó en una primera etapa para realizar traducciones del material elaborado en el MIT. Posteriormente, su implicación en el OCW ha sido mayor y junto con la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) alcanzaron un compromiso para su desarrollo.

 

“La UPM apostó por el valor que tiene poner a disposición de la sociedad los materiales educativos que elaboran sus profesores y desde los inicios del movimiento OCW en España y Latinoamérica ha colaborado con Universia promoviendo la puesta en marcha de oficinas OCW en nuevas universidades y proponiendo un modelo de trabajo que permite su implementación en las universidades” explica Edmundo Tovar, director ejecutivo de la Oficina OCW de la Universidad Politécnica de Madrid y miembro del Consejo de Directores del Consorcio mundial OCW, quien añade que esta iniciativa ayudó a la incorporación de muchas universidades a este movimiento.

 

Los motivos por los que las universidades se han ido incorporando difieren de unas a otras, aunque todas coinciden en la importancia del OCW. “Haces una aportación a la comunidad educativa”, afirma Xavier Arrieta, vicegerente de Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones de la Universidad del País Vasco. Además, “tienes que estar en el mercado porque otras universidades también lo están haciendo y es la línea de trabajo en el siglo XXI. No publicas lo tuyo, lo compartes”, asegura.

 

Además, aprovechando el carácter de red de universidades de Universia, se promueve e impulsa esta iniciativa en España y Latinoamérica a través de las más de 1.000 universidades socias que constituyen la red. Adicionalmente, Universia coordina en España el OCW, manteniendo reuniones periódicas cada tres meses aproximadamente para conocer las iniciativas que se están desarrollando en cada universidad asociada y ver los problemas que hay en su desarrollo para poner soluciones.

 

Hasta la fecha, en OCWUniversia hay disponibles 1.064 asignaturas de 111 universidades, entre las que figuran la Fundación Universitaria San Pablo Ceu, la UNED, la Universidad Carlos III de Madrid, la Universidad de Alicante, la Universidad de Zaragoza, Universidad de Salamanca o la Universidad de La Laguna, además de otras latinoamericanas como la Universidad Católica de Chile o Universidad Católica de Valparaíso.

 

Los contenidos que se ofrecen a través de OCW son variados y las universidades tratan de publicar el material del mayor número de asignaturas posible en su área de conocimiento o especialización. “Los cursos son de todo tipo porque la institución pone el camino y son los profesores los que publican el material. En la Universidad del País Vasco llevamos tres años trabajando y tan sólo en el primero publicamos 70 contenidos”, explica Xavier Arrieta de la Universidad del País Vasco.

 

La UPM cuenta en la actualidad con 119 asignaturas publicadas que cubren prácticamente todas las áreas de conocimiento de las titulaciones que se imparten en la universidad, mientras que en IE University se dispone de “un amplio catálogo con varias asignaturas en las que se muestra desde la biografía del profesor, metodología, programas, contenidos, lecturas recomendadas, bibliografías, libros, artículos…”, señala Martín Rodríguez, director de Proyectos Multimedia de IE University e IE Business School, entidad que empezó a trabajar en el año 2009 en OCW.



Son sólo algunos ejemplos de los contenidos a los que puede accederse a través de OCW Universia, aunque las posibilidades de acceso son todavía mayores si se tienen en cuenta el resto de universidades de otros países fuera de Latinoamérica y España que forman parte del OCW como, por ejemplo, la Universidad de Michigan, Brigham Young University David O. McKay School of Education, Indian Institute of Management Bangalore, Institut Supérieur d'Informatique et de Gestion (ISIG International), MOSCOW ARCHITECTURAL INSTITUTE, Nagoya University, National Central University, National Cheng Kung University, National Chengchi University, entre otras muchas que forman parte del consorcio mundial.




Sigue leyendo en este reportaje:

Ventajas e inconvenientes del OCW

Los próximos retos

 


Ventajas e inconvenientes del OCW

 

Las principales ventajas del OCW “para los usuarios externos es elacceso a contenidos educativos de calidad superior”, explica Steve Carson, del MIT OpenCourseWare. Una opinión que comparte Martín Rodríguez, de la IE University e IE Business School, quien explica que “la persona puede entrar y tener unos recursos disponibles. Un estudiante puede estar estudiando una materia específica como Marketing, por ejemplo, en una universidad pero quiere emplear para su formación contenidos y materiales de otras universidades. Cada persona se administra la asignatura o el conocimiento que quiere adquirir”.

 

Además, el acceso a los contenidos no está limitadoy puede realizarse en cualquier universidad del mundo que publique su material en OCW. Un contenido que, a veces, suele estar traducido a varias lenguas. Por ejemplo, el MIT ya comenzó en la versión piloto del OCW en el año 2002 a traducir las publicaciones a otros idiomas como el español o el portugués, línea que ha continuado a lo largo de los años, pudiendo disponer de traducciones de material a lenguas como el chino e, incluso, el tailandés. De hecho, a nivel mundial hay más de 13.000 cursos disponibles en 20 idiomas.

 

En España, por ejemplo, también existen este tipo de experiencias y hay entidades que sí tienen sus materiales disponibles en otra lengua. Es el caso de la IE University. Sus materiales están traducidos al inglés “porque muchos de nuestros programas son en inglés”, añade Martín Rodríguez, de IE University e IE Business School.

 

Otra de las ventajas del OCW para el usuario es el amplio abanico de materiales y contenidos a los que puede acceder. Los recursos a los que se puede acceder no siempre tienen por qué ser estáticos o a modo de un libro de texto o manual. En el MIT se puede disponer de audio y vídeos a través de canales como YouTube o iTunesU o imágenes en Flickr.

 

Los contenidos igualmente a los que se puede acceder son multimedia en otras universidades. “Tratamos de mostrar los contenidos de clase. Por un lado disponemos de los materiales interactivos como simuladores, casos de estudio, vídeos, gráficos… y otro material multimedia y, por el otro lado, están los documentos de lectura”, aclara Martín Rodríguez, de la IE University e IE Business School.

 

Pero a pesar de estas ventajas, el OCW también tiene algunos inconvenientes. De cara a los usuarios, la desventaja es que “no puedan contactar con los instructores o con otros estudiantes”, manifiesta Steve Carson, del MIT OCW, al ser un sistema que no permite resolver dudas con el profesor, intercambiar opiniones o realizar sugerencias.

 

No obstante, los inconvenientes del OCW están, sobre todo, relacionados con su evolución. “La principal dificultad para el desarrollo del OCW es el desconocimiento de gran parte del profesorado del alcance de sus beneficios, que se va solucionando a medida que se difunden nuevas experiencias de su uso” expone Edmundo Tovar, de la UPM, quien asegura que la compartición de experiencias y un programa atractivo de reconocimiento a la labor del profesor y de incentivos son claves para incrementar la participación.

 

Un problema que también se apunta desde el MIT. En este sentido, Steve Carson afirma que uno de los principales inconvenientes del OCW es la falta de implicación del profesorado, por lo que señala que es preciso “fomentar la participación de profesores”. Esta opinión igualmente es compartida por Xavier Arrieta, de la UPV, quien matiza que “hay profesores que están muy concienciados”, aunque el OCW supone un trabajo adicional para todos ellos”.

 

Precisamente, uno de los retos del OCW para avanzar en su desarrollo es “dar protagonismo a los profesores para que integren el uso de OCW en sus nuevos hábitos docentes, reutilizando contenidos en abierto, y no sólo publicarlos”, afirma Edmundo Tovar de la UPM.

 

Además, también hay otras dificultades para su desarrollo como la gestión de la propiedad intelectual, que poco a poco se ha ido solucionando “mediante un sistema que garantiza el respeto de estos derechos”, así como el desarrollo de las tecnologías necesarias que permitan expandir el OCW y abrirlo a nuevas posibilidades, indican desde el MIT.

 

Los próximos retos

 

Las perspectivas de desarrollo en los próximos años del OCW son positivas.“El consorcio no para de crecer. El goteo de instituciones que se siguen sumando al consorcio mundial no para, atraídos por el éxito de los primeros proyectos y alianzas en la creación y uso de OCW en todo el mundo que muestran la sostenibilidad del movimiento”, asevera el director de la Oficina OCW de la UPM.

 

Además, distintas universidades confían en poder aumentar el número de publicaciones, además de trabajar en otros proyectos. Es el caso de la UPV en la que se prevé seguir impulsando la OCW, “aunque no hay una previsión exacta. Tenemos 5.000 asignaturas y el objetivo es el fomento de OCW”.

 

“Los contenidos, por supuesto, tienen que crecer, pero no en sí, sino también en su presentación”, afirma Martín Rodríguez, director de Proyectos Multimedia en IE University e IE Business School, quien asegura que continuarán aumentando el contenido, si bien “desde nuestra perspectiva no colocamos cualquier curso porque tienen que seguir el sistema OCW”.

 

Aparte de los proyectos individuales de cada universidad,a nivel europeo también se barajan nuevos retos a conseguir. Desde la Universidad de Delft, en colaboración con otras universidades, se ha presentado dentro del proyecto Erasmus una iniciativa para crear una red europea de OCW. El objetivo principal es buscar nuevos usos de estos materiales en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), además de impulsar la OCW en Europa, continente en el que tiene menor peso que en otras regiones, con la excepción de España.

 

De momento, dentro del proyecto, que comenzó a principios del mes de octubre de este año y se prolongará hasta diciembre de 2013, ya se han empezado a dar los primeros pasos y se ha convocado una reunión de arranque que se celebrará el próximo día 2 de diciembre para impulsar esta red europea de OCW.

 

Los retos no se quedan sólo aquí.Para el MIT, el desafío de la OCW también pasa por “el mantenimiento de una posición de liderazgo en la educación abierta. En la actualidad hay más de 200 universidades que comparten el contenido de sus cursos en abierto. Sin embargo, muchas de ellas no están publicando el volumen en el que nosotros estamos por lo que para ellas es más fácil innovar. Están haciendo cosas realmente apasionantes”, explica Stever Carson, director de Relaciones Externas del MIT OpenCourseWare.

 

Con el fin de conseguir ese liderazgo, el MIT ha fijado un plan de actuación que pasa por alcanzar, en la próxima década, los 1.000 millones de usuarios. Y para ello, el instituto va a trabajar para que el contenido OCW sea más fácil de encontrar para todos los usuarios.

 

Asimismo,contempla la adaptación de los materiales publicados a nuevos medios de distribución como teléfonos móviles, por ejemplo, así como el desarrollo de nuevos enfoques para poder llegar a las poblaciones que tienen más dificultades para acceder a este conocimiento en abierto.

 

Otra de las líneas de acción del MIT será también la personalización de los materiales para poder llegar a las audiencias que son clave y satisfacer las necesidades de cada usuario, con independencia de su origen o cultura. Aparte, el instituto baraja crear un ecosistema abierto para el aprendizaje que vaya más allá del contenido, gracias a la incorporación de nuevas tecnologías que permitan a las personas interactuar a través de la OCW para incrementar la comprensión del material.

 

Finalmente, el MIT trabajará en otras líneas como las centradas en incidir en la capacitación de los educadores en todo el mundo, poniendo a su disposición nuevas herramientas.