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Nuevas metodologías en clase: del ábaco a las TIC

Ir a clase ya no es lo que era. Las clases rígidas en las que los alumnos permanecían atentos a la lección recitada por el profesor se han transformado. Hoy, las escuelas apuestan por métodos más flexibles que atienden las necesidades y preferencias

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de Nuevas metodologías en clase: del ábaco a las TIC
Estudiantes-grado-INEEjercicios de cálculo mental realizados con un ábaco imaginario, proyectos de robótica aplicados al estudio del medio ambiente, o videojuegos destinados a aprender el mapa fluvial de un país son algunos ejemplos de los diferentes recursos empleados para afianzar conocimientos y aprender las competencias que los alumnos deben aprender en las primeras etapas educativas.

 

Estas nuevas herramientas aplicadas al aprendizaje son parte de la innovación que se está produciendo en las aulas. Hoy se ha roto con la rigidez del profesor impartiendo doctrina y el docente se ha convertido en un facilitador para el alumno en las diferentes etapas educativas. A su vez se buscan la complicidad y el compromiso del alumno con su propio aprendizaje. Algunos de estos métodos nacen del desarrollo de las nuevas tecnologías, otros acumulan siglos de historia, pero su adaptación a un nuevo escenario educativo los pone de actualidad.

 

En unas aulas más digitales que analógicas, métodos ancestrales como el ábaco vuelven al día de hoy. Desde hace unos cuatros años, el método UCMAS (Universal Concept of Mental Arithmetic System), se ha hecho un hueco en escuelas de toda España, recuperando el arte de la aritmética mental. Colegios como el Liceo Europa de Zaragoza emplean el ábaco con alumnos de Infantil y Primaria. Llevan dos años aplicando este método en alumnos desde 3º de Infantil hasta 3º de Primaria. “Durante el primer curso en que se aplica este método, los alumnos logran encadenar alrededor de 15 operaciones entre sumas y restas”, explica Ricardo Zapater, gerente del centro.

 

Los alumnos comienzan trabajando con un ábaco físico, realizando operaciones aritméticas sencillas que irán adquiriendo complejidad con cada nivel. Habituados al trabajo con esta herramienta, los alumnos pasan a trabajar con un ábaco imaginario, desarrollando y transfiriendo los conocimientos adquiridos a un espacio de trabajo abstracto. “Este sistema lo complementamos con actividades paralelas, como las flash card, destinadas a desarrollar la memoria fotográfica. Los niños deben averiguar qué número aparece en un tarjeta que muestra la profesora durante unos segundos”,  explica. [Ver cursos de Cálculo]

 

Cuando lleguen a los cursos de Primaria, estos alumnos habrán desarrollado su memoria fotográfica y gran agilidad mental. Y no sólo para las operaciones de cálculo. Según Zapater, los resultados del ábaco se reflejan incluso en materias que nada tienen que ver con operaciones aritméticas: “Es curioso como los profesores de Lengua notan que los alumnos ya no piden que les repitan, por ejemplo, al hacer dictados”. [Ver cursos de Matemáticas]

 

El empleo del ábaco es uno de tantos recursos útiles en el aula para que el alumno logre aprender según sus posibilidades y necesidades. Según Carmen Alba, doctora en Educación y profesora titular de Tecnología Educativa en la Universidad Complutense de Madrid, cualquier tipo de recurso no tendrá valor en sí mismo, salvo que se le dote de sentido, esté dentro del currículum y posea una función significativa en el aprendizaje.

 

En estos casos, quien tiene la clave es el profesor, pues sabe cuáles son las necesidades de sus alumnos y conoce el plan de trabajo. “Hay prioridades del currículo para cada nivel dentro de cada centro. Es entonces cuando se justifica la utilización de un recurso, otro o ninguno. Como criterio general los recursos están siempre al servicio del aprendizaje, demostrando que el alumno aprende mejor”, afirma Alba.

 

En un contexto en el que la diversidad y la diferencia son características cada vez más habituales dentro de las aulas, la aplicación de la teoría del Diseño Universal para el Aprendizaje ofrece enfoques que favorecen una educación inclusiva y de calidad para todos los alumnos. En opinión de Carmen Alba, el Diseño Universal para el Aprendizaje trata de lograr no sólo que los contextos de aprendizaje, los procesos, el currículum y los materiales sean accesibles, sino que los alumnos puedan participar de manera significativa dentro de ellos. “Un alumnado con tal diversidad de necesidades, inquietudes, capacidades y formas de aprender requiere que los contextos de aprendizaje respondan siendo conscientes de esa diferencia”, puntualiza.

 

Dentro de la atención a la diversidad en el aula, las nuevas tecnologías juegan un papel fundamental. Estas permiten un aprendizaje personalizado, pues cada alumno aprende de una manera diferente. “La tecnología nos permite conocer sus necesidades, los niveles de logros en el desarrollo de competencias. Una vez conocidos esos logros aplicarlos a cada una de sus necesidades y sacar el mayor rendimiento de cada uno de ellos”, afirma Jesús Torres, director de Tecnología de la Institución SEK.

 

La Institución SEK ha hecho de la aplicación de las nuevas tecnologías y de su aplicación a un aprendizaje transversal su seña de identidad. Además, a este nuevo escenario tecnológico se suma la tendencia de aprender jugando: “Sin duda para los alumnos aprender a través del juego es mucho más significativo”. De esta filosofía nacen proyectos como el puesto en práctica por el SEK junto a LEGO basado en la robótica. “Empezamos en Primaria, desarrollando proyectos relacionados con la mecánica o con el medio ambiente, por ejemplo que todos los alumnos construyan un molino de viento, o una casa solar. Por un lado, aprenden programación, por otro, la materia que tiene que trabajar”. Otro ejemplo sería el de un videojuego que ayuda a estudiar los ríos de España. En esta ocasión, junto a Microsoft, se ha desarrollado un videojuego para aprender los ríos de España y las ciudades por las que discurre. “El alumno debe ir respondiendo a preguntas para ir avanzando en el juego”, explica Torres. [Ver cursos de Videojuegos]

 

Imagine comenzar a aprender la caligrafía con una aplicación en la que en vez de lápiz y un cuadernillo, emplea el dedo sobre una pantalla táctil. Es otro de los ejemplos que la Institución Educativa SEK emplea en la adquisición de competencias básicas. Al igual que lo es el desarrollar la psicomotricidad en los niños con una consola o que los más pequeños empiecen a dibujar sobre una tableta en lugar de hacerlo sobre papel y con lápices de colores. Para Carmen Alba, las tecnologías son un elemento que por sus características, potencialidad, versatilidad y capacidad de transformación pueden convertirse en un aliado importante.



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Aulas inclusivas, capacidad lecto-escritora, creatividad en claseLa heterogeneidad en el aula viene determinada por factores como la diferencia de edad entre un niño nacido en enero y otro nacido en octubre, las diferencias socioeconómicas o la presencia de alumnos con necesidades especiales. Esto obliga a construir aulas que engloben a la totalidad de los alumnos, conocidas como 'aulas inclusivas', en las que el profesor deberá buscar la forma más adecuada para todos aprendan. “Se proponen entornos de aprendizaje ricos y flexibles”, explica Carmen Alba. Asimismo, es fundamental promover la motivación en el alumno, basándose en sus preferencias. “Pero esto no significa que se realice en términos anárquicos”, advierte. “El alumno debe poder elegir cómo se implica en una asignatura o un trabajo, es decir, realizar un trabajo de una manera o de otra, pero siempre dentro de un currículum”.

 

Bajo el marco de un currículum, pero sin olvidar el fomento de la creatividad, se desarrollan métodos de aprendizaje que sirven para aumentar la capacidad lecto-escritora y, a su vez, ayuda a evitar futuras dislexias. Es por esto que el Liceo Europa propone una historia para el aprendizaje del abecedario. “Es una historia, en la que todas las letras del abecedario viven en un país llamado 'El país de los sabios'. El método trabaja simultáneamente la lecto-escritura, por lo que los fonemas se agrupan según la grafía”, explica Zapater. Así, las vocales son cinco hermanitas que viven juntas en una casa. El castillo está habitado por las letras más altas (b, ch, d, h, l , ll, t, k). Las letras j, p, y, g, q tiene una faldita larga porque en el iglú dónde viven hace mucho frío. La letra f es un tanto especial, que lleva cuello alto y falda larga, y vive en una tienda de campaña. “Empezamos enseñando las cinco hermanitas y seguimos con las demás. Además, cada letra tiene su sonido correspondiente unido a un gesto que los niños van aprendiendo”, explican.

 

La información que disponen los docentes de sus alumnos es mucha. “Debemos huir de los exámenes estándar. Podemos hacer una evaluación más continua, trabajar el desarrollo de las competencias, y unirlo a otros datos que puedan tener interés. Estas serán herramientas que nos van a ayudar a tomar decisiones y a realizar análisis más precisos”, explica Jesús Torres.

 

Alba añade que se ha producido un gran avance en el desarrollo y enriquecimiento de las metodologías. “Depende de los centro, de su política y de las formas metodológicas que quieran introducir. Hay centros que son más flexibles para adaptarse a las necesidades de los alumnos, cuentan con más recursos y su prioridad es atender las necesidades de aprendizaje de los alumnos”, explica, aunque advierte que no es algo generalizado.

 

En el marco educativo que proporciona la LOCE, todavía vigente, la atención a la diversidad es una parte obligatoria. Todos los centros tienen su plan de atención a la diversidad y con necesidades especiales. Hoy se conoce mucho más sobre la enseñanza y nuevas metodologías. Las investigaciones han demostrado que existen muchas metodologías flexibles que garantizan el aprendizaje de los alumnos, y que la metodología del profesor exponiendo la lección y los alumnos atendiendo no es la única válida.





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