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Las virtudes de ser ingeniero en España

Pueden presumir de ser uno de los colectivos profesionales con la tasa de paro más baja y mayores posibilidades laborales. Gozan de gran prestigio en la sociedad y son trabajadores muy cotizados por las empresas en España y en el extranjero. No obsta

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de Las virtudes de ser ingeniero en España
Estudiantes-grado-INE

A pesar de que diversos organismos, instituciones y medios de comunicación se encargan de recordarnos a diario que existe un importante déficit de ingenieros en múltiples países, lo cierto es que aún no es suficiente el número de estudiantes que se decantan cada año por estos estudios. Algunos expertos apuntan como principales causas de esta falta de interés la dificultad de la carrera y el esfuerzo que han de realizar durante años de estudios para iniciar después una etapa profesional marcada por un salario que dista mucho del nivel de responsabilidad que desempeñan.


 


“El menor atractivo de los estudios de ingeniería entre los jóvenes se debe, al parecer, a que éstos los consideran aburridos y difíciles, y también a que los empleos de ingeniero están mal pagados con respecto al grado de responsabilidad que entrañan”, señala Tony Marjoram, director del informe ‘Ingeniería: temas, problemas y oportunidades para el desarrollo’ que ha publicado recientemente la UNESCO. “Además”, apunta, “se tiene la impresión de que el impacto de las obras de ingeniería en el medio ambiente es negativo, y posiblemente se considere que la ingeniería agrava los problemas ambientales, en vez de solucionarlos”.


 


A eso se añade, ahora, la confusión que suscitan los nuevos estudios de ingeniería adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior. Sin embargo, el mundo necesita más que nunca las soluciones que aporta la ingeniería para hacer frente a desafíos importantes. Irina Bokova, directora general de la UNESCO, asegura que “la ingeniería y la tecnología han transformado el mundo en que vivimos, sobre todo en los últimos 150 años”. No hay más que ver que la ocupación de ingenieros se extiende a prácticamente todos los ámbitos laborales, desde finanzas a informática, pasando por recursos humanos, departamento comercial y consultoría.


 


Bolonia llega a las Ingenierías


 


Los ingenieros han alzado la voz bien alto en el proceso de implantación del Plan Bolonia. Y es que la adaptación de los estudios universitarios al mapa de titulaciones europeo ha provocado un profundo cambio “de forma y de fondo” en las Ingenierías como explica Fernando García de Cuadra, director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros (ICAI) de la Universidad Pontificia de Comillas. “Los cambios de forma son obligatorios para todos, mientras que los de fondo dependen de cada universidad y de cada escuela de ingeniería”, explica.


 


En el caso de los cambios de forma, incluye el hecho de que “las ingenierías técnicas y los primeros ciclos de las ingenierías ‘superiores’ se hayan convertido en títulos de grado y que ahora tengan una duración de cuatro años”. También es un cambio de forma “que el segundo ciclo de las ingenierías superiores sea ahora un título de máster que puede durar entre uno y dos años”.


 


Por otra parte, los cambios de fondo son “opcionales” y será cada universidad la que decida sobre ellos. De Cuadra se refiere con ello al perfil académico y profesional, la orientación de las enseñanzas a la práctica y el empleo, la internacionalización de los estudios y el estilo pedagógico, apunta el director de la ETSI ICAI.


 


Recuerda que “el alumno debe saber que algunos títulos de grado serán herederos de una ingeniería técnica que cambia de nombre y aumenta un año su duración. Otros títulos, sin embargo, serán la adaptación de una ingeniería superior”. Pero entonces surge la pregunta: ¿cómo distinguir unos de otros? “No es fácil en absoluto”, constata Fernando.  


 


El debate y la confusión que ha generado el Plan Bolonia en torno a los perfiles técnico y superior es “traumático y peligroso” para el director de la ETSI ICAI pues “ambos son necesarios pero bastante distintos en cuanto a nivel de abstracción y nivel de exigencia”.


 


Tras este proceso de adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, “algunas escuelas han renunciado a impartir el perfil superior, otras a impartir el técnico y otras ofrecen ambos en paralelo”, expone. En el caso de ICAI se ha optado por impartir solamente el perfil de ingeniero superior, tanto en el grado como en el máster, lo que no quita que cuando un estudiante termina el grado pueda ejercer la profesión como Técnico, aunque tendrá que completar el máster correspondiente si lo que quiere es obtener las atribuciones profesionales de ingeniero superior.


 


Por lo que respecta a la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid (ETSII-UPM), con la implantación de Bolonia el grado de Ingeniería en Tecnologías Industriales sustituye al primer ciclo de Ingeniería Industrial, y el grado de Ingeniería Química hace lo mismo con el primer ciclo de los actuales estudios de Ingeniería Química, tal y como explica su director, Jesús Félez.


 


En opinión de Félez, “la formación especializada, el fomento del trabajo en equipo, la evaluación continua, la enseñanza con vistas a su aplicación práctica, son características que describen nuestro sistema formativo y que ahora sean obligatorios y se normalicen por Bolonia no hace sino remarcar que íbamos por el buen camino”.


 


En cuanto a los segundos ciclos, el Máster en Ingeniería Química –continuación del grado- equivale a la titulación de Ingeniero Químico actual y el Máster de Ingeniería Industrial (que la ETSII de la UPM comenzará a impartir dentro de tres años) sustituirá a la actual titulación de Ingeniero Industrial.


 


De esta forma, en el nuevo mapa de titulaciones figura una gran variedad de ingenierías que van desde el grado en Ingeniería Alimentaria, al grado en Ingeniería Biomédica, grado en Ingeniería Aeroespacial, grado en Ingeniería Informática, Agraria, Civil, Ambiental, de Diseño Industrial, Química, de la Edificación, de la Energía, de Minas, de Obras Públicas, de la Telecomunicación, de los Materiales, de Recursos Energéticos, de Organización, de Sistemas Audiovisuales, de Software, de Sonido e Imagen o del Automóvil, entre otras.


 


Ellas también quieren ser ingenieras


 


Durante años, numerosos países han realizado esfuerzos para impulsar la participación de la mujer en la Ingeniería. De hecho, la proporción de jóvenes matriculadas en estos estudios pasó de un 10%-15% a un 20% a lo largo de las décadas de 1980 y 1990, según pone de manifiesto el informe de la UNESCO sobre Ingeniería. Sin embargo, el año 2000 supuso un punto de inflexión en esta curva ascendente y a día de hoy aún hay países en los que es prácticamente nula la presencia de mujeres en la ingeniería y en otras regiones el porcentaje de ingenieras apenas supera el 10%.


 


Un estudio publicado recientemente en Reino Unido analiza las causas por las que la ingeniería ya no atrae a las mujeres entre las que destaca la persistencia de prejuicios que consideran la ingeniería como una ocupación estrictamente técnica, propia más de hombres que de mujeres.


 


Una visión más positiva ofrece Fernando de Cuadra. Frente a la idea generalizada de que las mujeres se sienten más atraídas por las profesiones en que el factor humano es elevado en detrimento de las que tratan más con la física y la tecnología, el director de la ETSI ICAI asegura que “el trabajo del ingeniero tiene un altísimo porcentaje de trato humano y es una de las profesiones en que más se trabaja en equipo”. En su opinión, es un hecho que “las mujeres rinden en esta profesión igual que los hombres y les apasiona igualmente su ejercicio”.


 


Y cita la capacidad de intentar potenciar las vocaciones por la ingeniería en todos los alumnos, independientemente del género, como una de las principales mejoras que se podrían hacer para mejorar la formación del ingeniero.


 


Por su parte, Jesús Félez considera que “es cuestión de tiempo que disminuya la diferencia porcentual entre ingenieros e ingenieras”. El director de la ETSII de la UPM expone además que la incorporación de la mujer a todos los ámbitos no es solamente una constante en nuestra sociedad actual, “sino que se ha demostrado que además supone una ventaja competitiva y un símbolo de desarrollo, de modo que más ingenieras ya supone mejor ingeniería”.


 


  


Sigue…


En busca de ingenieros


¿La gran evasión de cerebros?


En busca de ingenieros


 








Engineers!

Decir que escasean los ingenieros en España y el resto de países europeos no es ninguna novedad. De hecho es de nuevo uno de los perfiles que protagonizan el último Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura que publican trimestralmente los Servicios de Empleo.


 


La UNESCO también pone de manifiesto este importante déficit en el informe citado anteriormente sobre la ingeniería en el mundo, constatando que esta carencia supone “un peligro para el desarrollo” ya que tan sólo en los países del África Subsahariana se necesitarán alrededor de 2,5 millones de ingenieros y técnicos suplementarios en los próximos años para alcanzar la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio definidos por la ONU.


 


Pero no sucede así en todos los países. Fernando de Cuadra apunta que “está aumentando mucho el número de ingenieros en Asia y en general en países emergentes”. En su opinión tiene que ver con el modelo productivo, “pero también con una percepción equivocada de la relación dificultad-remuneración”.


 


El director de la ETSI ICAI define la Ingeniería como “difícil” pero por norma general “está mejor pagada que las demás profesiones y además es muy habitual el salto al management y a crear tu propia empresa”. Lo que sucede es que “muchos alumnos renuncian a las opciones técnicas ya en el colegio o instituto simplemente por la ley del mínimo esfuerzo”, comenta, más ahora que “la educación secundaria ha bajado bastante en exigencia y calidad” lo que provoca que “el salto del colegio a la universidad se note más en estas carreras”. 


 


Aunque no existe una fórmula perfecta que asegure el éxito en la carrera profesional de un ingeniero, sí se pueden seguir ciertas recomendaciones para allanar el camino. Partiendo de la base de que son necesarios constancia y esfuerzo, Fernando de Cuadra aconseja dedicarle 40 horas semanales entre clases y estudio, así como reservar tiempo para el ocio y otras actividades culturales. Opina que “tanto el título obtenido como los hábitos de trabajo adquiridos son muy valorados por la sociedad y lo serán más en los tiempo que vienen, precisamente por la escasez futura y porque la sociedad cada vez es más tecnológica”.


 


De hecho no todas las escuelas viven un descenso de matriculaciones. En el caso de la ETSII de la Universidad Politécnica de Madrid “no hemos experimentado un descenso en el número de alumnos”, constata su director, Jesús Félez. Aunque reconoce que es cierta esa tendencia de los últimos años, “no sólo en España sino a nivel mundial”. Y centrándose en España determina que “puede haber afectado la aparición de un número importante de carreras técnicas, así como la bonanza económica de los últimos años que ha permitido el acceso a puestos de trabajo de cierta calidad con formaciones quizá menos exigentes”.


 


Desde su experiencia al frente de la ETSII, Félez apunta a que la formación del ingeniero debe ser “muy sólida y la apuesta del estudiante muy seria” y que en los tiempos actuales “donde la competitividad se basa en la innovación, el rigor y la sostenibilidad, la figura del ingeniero cobra todo su sentido”.


 


Desde el documento de la UNESCO se proponen algunas soluciones para suscitar un mayor interés y lograr un incremento en el número de estudiantes. Entre otras medidas, los autores proponen un aprendizaje basado en el planteamiento de problemas. Tony Marjoram, director del informe, señala que la ingeniería necesita “autopromoverse como disciplina adecuada para solucionar los problemas contemporáneos, convertirse en una actividad socialmente responsable y vincularse a las cuestiones éticas que guardan relación con el desarrollo”.


 


¿La gran evasión de cerebros?


 


‘Fuga de cerebros’ no es solamente el título de una película española, es la realidad de jóvenes ingenieros que ven limitadas sus posibilidades en España y buscan desarrollar su carrera en otros países. Fernando de Cuadra especifica que “muchos van al extranjero de la mano de empresas españolas” lo que no quita que haya que invertir más en I+D y difundir la ingeniería como profesión entre los jóvenes “para no perder el tren de la tecnología”. Recuerda que una opción laboral interesante que los ingenieros no deben dejar de lado es que “pueden crear sus propias empresas, ya sea como escisión de otras o partiendo de nuevas ideas”.


 


Pero un papel clave parte no sólo del propio ingeniero, sino también de las iniciativas que surgen desde la universidad. En el caso de la ETSII de la UPM, mantiene contacto directo con el mundo empresarial y de investigación y cuenta con varios organismos que actúan como nexo entre la universidad y estos dos entornos. Tal y como especifica su director, Jesús Félez, “la clave está en una buena oferta tanto de desarrollo profesional en la empresa como en el ámbito investigador”. Es por ello que la Escuela celebra de forma anual la feria de empleo InduForum como punto de encuentro entre el sector empresarial y los futuros ingenieros y ofrece servicio a los alumnos a través de InduEmpleo.


 


Todo ello contribuye a que los ingenieros tengan “paro nulo” como indica Félez y, en el caso de la ETSII de la UPM, los alumnos tarden “un máximo de seis meses en encontrar el primer empleo; el 23% de ellos lo hace directamente en un puesto de gestión y un 21% se dedica a la investigación”, explica.


 


Y es que en España siguen existiendo grandes oportunidades para ingenieros, tanto que una gran parte de las ofertas de empleo son para este colectivo y eso se refleja en los bajos niveles de paro que registra el sector. El director de ICAI de la Pontificia de Comillas, Fernando de Cuadra, califica estas oportunidades de “amplias y muy prometedoras”, puesto que hay ingenieros trabajando en consultoría, finanzas, recursos humanos, áreas comerciales y demás sectores en España, lo que supone una diferencia con otros países en los que “el abanico es más reducido, pues el perfil de ingeniero es más especializado y de menor nivel académico”.


 


Puesto que “nos encontramos en un momento de desafíos de reinvención e innovación permanente”, como dice Jesús Félez, “hoy más que nunca la educación se revela como un elemento indispensable para el avance social y económico”.


 


 


 


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Más información:


 


Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales (ETSII) Universidad Politécnica de Madrid


 


Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ICAI) de la Universidad Pontificia de Comillas


 


Listado de Ingenierías en toda España para el curso 2010-2011