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La Formación Profesional se consolida en España

La Formación Profesional reglada arranca este curso académico con más fuerza que nunca. El reconocimiento por parte de las empresas y de la sociedad es mayor y de ahí que gocen de unas oportunidades laborales envidiables. No obstante, siguen existien

Publicado en Histórico Reportajes
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Que la Formación Profesional fuera a experimentar un fuerte crecimiento estos últimos años era ya un fenómeno que muchos asesores laborales empezaron a vaticinar a principios de la década pasada. Y es que no hay que olvidar que su importancia empezaba a hacerse evidente en la mayoría de empresas nacionales y lo que ante todo se necesitaba era que tanto el gobierno central como las comunidades autónomas con sus respectivas instituciones educativas y laborales crearan un marco favorable que permitiera el apropiado desarrollo de esta importante enseñanza, cosa que, por otro lado, se empezó a fraguar decididamente en el II Plan Nacional de Formación Profesional puesto en marcha en 1997 y que luego ha consolidado su línea con la recientemente aprobada Ley de FP.


Una enseñanza en alza...


En efecto, la Formación Profesional ha ido creciendo en importancia y se espera que en el futuro más próximo esta tendencia, cuanto menos, se mantenga o intensifique. Y así, apoyando esta previsión no podemos dejar de citar el estudio presentado en diciembre de 2000 por la Fundación Argentaria que bajo el título Formación y Empleo estimaba un déficit de aproximadamente 100.000 titulados en FP de Grado Superior entre los años 1999 y 2004. Según dicho estudio, si comparamos este tipo de enseñanza reglada con la educación universitaria, o terciaria, observaremos que mientras de esta última el mercado de trabajo en nuestro país va a demandar 625.000 titulados, de la Formación Profesional de Grado Superior va a demandar 500.000 titulados, y sin embargo, lo más significativo de todo esto es que de la primera se van a incorporar unos 900.000 empleados mientras que de la segunda lo harán 400.000, es decir, según este estudio sobrarán 275.000 universitarios al tiempo que faltarán 100.000 titulados en FP.


Así las cosas, no es de extrañar los esfuerzos que muchas instituciones públicas y privadas han estado haciendo estos últimos años con el fin de potenciar la Formación Profesional y fruto de esto es el hecho de que mientras en el último lustro casi todas las modalidades de enseñanza reglada han ido descendiendo en número de matriculaciones, la FP oficial ha ido a contracorriente registrando fuertes crecimientos. Siguiendo esta línea también este año, sólo la Educación Infantil con 32.000 jóvenes y la Formación Profesional con 1.902 nuevas incorporaciones, son las dos únicas modalidades educativas oficiales que han registrado incrementos en el número de matriculaciones con respecto al año anterior. En concreto, van a cursar FP reglada este curso 498.002 jóvenes, lo que supone que en el caso de la enseñanza secundaria no obligatoria sea en estos momentos la escogida por más de un 41% de los alumnos (frente al 59% que prefiere el bachillerato), cifra, todo hay que decirlo, aún lejana de la media europea con un 58% en este aspecto, o de Austria, por poner un ejemplo significativo, en el que el 74% de los jóvenes la prefiere al bachillerato.


Aún con todo, el crecimiento en nuestro país ha sido espectacular en los últimos años. El número de estudiantes en los ciclos formativos de Grado Medio ha pasado de 75.766 en el curso 1997-1999 a los 158.337 en el curso 1999-2000. En cuanto a los ciclos superiores la evolución ha sido desde los 79.900 en el curso 1998-1999 hasta los 185.928 en el curso 2000-2001. De ahí que tampoco extrañe que también haya aumentado el número de centros que imparten ciclos formativos de FP, pasando de 2.285 en el curso 1999-2000 a 2.488 este pasado curso.


Abriendo las puertas...


Y parece ser que estos esfuerzos no son en vano. Las circunstancias actuales están viniendo a demostrar que la consideración que la sociedad tiene de la Formación Profesional hace tiempo que ya ha empezado a cambiar quizá debido a esa implacable realidad empresarial española y europea. Y para retratar todo esto, qué mejor institución que las diferentes Cámaras de Comercio locales y regionales, justo aquellas que aglutinan el conjunto de grandes, pequeñas y medianas empresas españolas. Y en este sentido hay que decir que precisamente el Consejo Superior de Cámaras presentó a principios del mes de septiembre un estudio en el que se puso de manifiesto que el 84% de los estudiantes que cursan Formación Profesional en España tardan menos de tres meses en encontrar su primer trabajo una vez finalizada su formación académica. Eso contrasta con los titulados universitarios, los cuales, en igualdad de condiciones tardan más de un año en emplearse. Pero es que además, una vez culminados sus estudios, el 64 por ciento de los alumnos de Formación Profesional que han realizado prácticas en empresas consigue, tras ese periodo, trabajo en las mismas.

Así pues, si algo hay que destacar de la nueva Formación Profesional es sobretodo y en general el eficaz enfoque hacia el empleo. Por eso no debe extrañar a nadie que las escuelas salesianas de Formación Profesional hace unos meses presumieran de que sus bolsas de empleo están casi vacias ya que prácticamente la totalidad de los alumnos que cada año finalizan los estudios en sus 50 centros que esta importante institución católica tiene distribuidos por toda España encuentran trabajo. En concreto, de los aproximadamente 7.000 que cada año los finalizan, los departamenteos de escuela-empresa consiguen colocar al 90% de ls estudiantes de grado superior, al 73% de Grado Medio y a la práctica totalidad de los de Garantía Social. Ángel Miranda, coordinador nacional de las escuelas salesianas, añadió al respecto a finales del curso pasado que esta demanda llega al punto de carecer de estudiantes que colocar y que si esta escuela tuviera más alumnos los colocarían igualmente sin ninguna dificultad.


Desajustes...


Claro que con esto, éste profesional, profundo conocedor del sector, quiso avisar a la sociedad y a los medios que en nuestro país hay cierto desconocimiento por parte de profesionales y padres de cuáles son las especialidades que realmente más demandan las empresas. Se piensa equivocadamente que los perfiles técnicos son los que mayores posibilidades tienen de colocarse, lo cual implica, que sean más demandadas especialidades como informática y electrónica cuando en realidad no son ni mucho menos los que más empleo generan. Según este experto, el empleo industrial sigue siendo el más necesitado por las empresas, destacando especialmente los trabajos relacionados con el mantenimiento de instalaciones y sistemas, así como, los que genera el sector servicios -electricidad, automoción, carpintería-. Y en este sentido hay que decir que todavía estas especialidades tienen una imagen desprestigiada y por ello son a veces rechazadas por las familias.


Lo cierto es que ya hace tiempo que el gobierno era consciente de que la adecuación de la oferta de titulaciones de Formación Profesional con las cambiantes necesidades de las empresas, y así del mercado laboral, en cuanto al personal especializado es un factor esencial para el éxito de este tipo de educación. De ahí que dentro de la reciente Ley de FP se contemplase como elemento esencial la creación de un Sistema Nacional de las Cualificaciones Profesionales (SNCP) cuyo cometido es la definición de un Catálogo de Cualificaciones Profesionales (aquellas que requiere el mercado de trabajo) y de un Catálogo Modular de Formación Profesional (módulos necesarios para que las personas puedan conseguir una de esas cualificaciones que demanda el mercado laboral). No obstante, algo similar ya se venía llevando a cabo desde el II Plan Nacional de Formación Profesional y consecuencia de ello es el actual catálogo de cualificaciones que incluye más de 200 titulaciones en 22 familias profesionales.


Según datos del Ministerio de Educación , en grado medio las cinco familias más solicitadas, en orden de importancia, son Administración, Electricidad y Electrónica, Sanidad, Mantenimiento de Vehículos Autopropulsados y Comercio y Marketing. En Grado Superior, las cinco más solicitadas son Administración, Informática, Electricidad y Electrónica, Sanidad y Comercio y Marketing. Sin embargo, también reconoce el ministerio que estas titulaciones más demandadas por los alumnos no se corresponden exactamente con lo que las empresas más necesitan en estos momentos y con lo que probablemente van a a necesitar en el futuro. De hecho, hay importantes desajustes y baste recordar que en los últimos meses se ha registrado un gran déficit de mano de obra en especialidades como edificación y obra civil y en mantenimiento y servicios a la producción. Además, están surgiendo en España actividades para las que no existe titulación de FP correspondiente, entre otras, geriatría, tratamiento de la piedra ornamental, o el uso de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación.


Programas, proyectos y mejoras...


Precisamente estas y otras incoherencias preocupan mucho a las Cámaras de Comercio, que ven como sus empresas asociadas tienen grandes dificultades para encontrar profesionales cualificados en determinados campos, fenómeno que es especialmente acusado en las PYMES, de las que por otra parte hay que recordar que generan el 98% de empleo en nuestro país. Por eso, estas asociaciones oficiales de empresas están llamadas a jugar un papel fundamental en lo que respecta a la promoción del empleo ya no sólo en Formación Profesional, sino en todos los niveles y ámbitos profesionales. Las Cámaras son, de hecho, la segunda institución formativa de España por número de alumnos, sólo superada por la universidad pública, con más de cien centros de formación por los que pasan anualmente alrededor de cien mil alumnos y en los que se imparten más de cinco mil acciones formativas.

Así pues, en el último año estas instituciones han emprendido varias acciones coordinadas para el conocimiento y la mejora del mercado laboral. Teniendo en cuenta el estudio de las Cámaras de Comercio antes mencionado, en el que se supo que un 84% de los estudiantes de cursos de FP tardan menos de tres meses en encontrar empleo, en el que además se constató que aproximadamente el 64% de los alumnos que han realizado prácticas en empresas han obtenido trabajo en las mismas, y que hasta ahora la formación práctica del alumnado puede considerarse insuficiente durante los ciclos formativos, es lógico que la definición de programas de prácticas por parte de las distintas cámaras sea un objetivo preferente.


Con este noble propósito se puso en marcha a principios de verano el nuevo Servicio de Integración Activa en las Pymes (SIAP), en el que pretenden que las empresas y el INEM colaboren para, primero, detectar los puestos de trabajo demandados por las empresas antes de que se colapsen por falta de mano de obra, así como, formar a desempleados del INEM con el fin de cubrir aquellos empleos, para, finalmente, incorporarles a las empresas a través de un eficaz programa de prácticas. Un total de 1.500 encuestas y la formación de 750 parados ha sido la primera acción del plan, del que esperan que tras las correspondientes prácticas, a finales de octubre ya hayan encontrado empleo 250 personas que además sean capaces de realizar tareas que se ajusten perfectamente a lo que las diferentes empresas necesitan.


Pero otros han sido los proyectos importantes que en los últimos años están tratando de fomentar la integración de los estudiantes de Formación Profesional a las empresas. En este sentido, hay que destacar el Proyecto Fidias puesto en marcha a finales del año pasado en el que 25 empresas españolas de relieve, coordinadas por la consultora Watson-Wyatt, IESE-Universidad de Navarra, el Grupo Recoletos y el Círculo de progreso, dieron la oportunidad a 1.200 jóvenes en último año de FP para realizar un programa de prácticas en dichas empresas colaboradoras. Teniendo en cuenta la creciente popularidad de la Formación Profesional, es de suponer que este año cuanto menos se repita dicho programa aunque aún estamos pendientes de su anuncio, que será probablemente a partir de diciembre.


Asimismo, uno de los principales objetivos que se estimó necesario contemplar en la nueva Ley de FP fue la creación de un marco común europeo que homologara la Formación Profesional que se impartía en los distintos países de la Unión Europea. Es decir, se pretende estimular la libre circulación de mano de obra dentro de todo el territorio europeo y para ello se considera imprescindible que cualquiera que sea la titulación lograda en un país de la Unión, esta fuera reconocida por el resto de países, y en este sentido es digno de mención el Europass, en definitiva, el documento que refleja el itinerario seguido por cualquier alumno de FP que lo solicite. Así también, de las inciativas emprendidas por las autoridades europeas hay que destacar el proyecto Leonardo da Vinci dirigido a los formadores y empresas en todas las etapas de la Formación Profesional hasta alcanzar la puramente laboral. En éste se contempla la financiación de distintos proyectos formativos en los que es imprescindible la colaboración de instituciones y empresas de distintos países, fundamentalmente para permitir la movilidad, intercambios y estancias, de ciudadanos europeos en otros países de la Unión distintos del de origen. Hay que decir para terminar, que el próximo plazo de presentación de proyectos relacionados con este programa será, antes del 4 de noviembre para los llamados Proyectos Piloto , (los cuales, solo pueden ser presentados por centros educacionales y formativos, entidades e interlocutores sociales), y el 14 de febrero en cuanto a los proyectos de movilidad .


Visto todo esto, concluiremos que la Formación Profesional reglada es una eficaz vía para incorporarse al mercado laboral cualificado. Pero es que además, es a partir de la nueva ley aprobada en junio de este año que se ha convertido en una vía para acceder también directamente a la universidad, como así ya va a ocurrir desde la FP de Grado Medio. Con respecto a la FP de Grado Superior la tendencia va en la dirección de que sea posible la convalidadción de determinadas asignaturas similares una vez un alumno se titule y se incorpore a la universidad en una carrera relacionada. En este sentido, hay que destacar el acuerdo alcanzado a mediados de septiembre entre la Generalitat de Catalunya y las ocho universidades públicas catalanas, por el cual, los alumnos titulados en Formación Profesional de Grado Superior que se matriculen en la universidad podrán ver convalidadas algunas de las asignaturas ya cursadas, constituyendose de este modo, en la comunidad pionera en llevar a efecto esta iniciativa.



redaccion@aprendemas.com


Enlaces relacionados:


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