Menu
¡Llama gratis! 900 831 816

La Comisión Europea emite su tercer informe sobre los avances de Lisboa

El pasado mes de mayo vio la luz el tercer informe de la Comisión Europea sobre los progresos experimentados en el camino hacia los objetivos de Lisboa. Este estudio es el tercero elaborado por la institución, tras los emitidos en febrero de 2004 y n

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de La Comisión Europea emite su tercer informe sobre los avances de Lisboa
Estudiantes-grado-INE

Más profesores y mejores habilidades para la sociedad del conocimiento


 


A tenor de los datos contenidos en el informe de la Comisión, el de profesor será un oficio con una notable demanda de profesionales en los próximos años. Y es que una de las conclusiones resultantes del mismo es la necesidad, ya mencionada en otros estudios, de reclutar un elevado número de docentes a lo largo de la década que viene. La proporción de profesores mayores de 50 años sigue aumentando en la Unión Europea de forma alarmante. En países como Suecia o Alemania, más del 40% del profesorado tanto de primaria como secundaria ya ha superado ese tramo de edad, mientras que en Alemania e Italia casi el 20% de docentes de secundaria se jubilará durante los próximos veinte años. Lo peor del caso es que en todos los países para los que hay datos disponibles, la mayor parte abandona su profesión tan pronto como les surge una oportunidad para hacerlo. De aquí a diez años, se estima que habrá que reclutar nada menos que un millón de profesionales de la enseñanza.


 


Otra de las claves en el ámbito de calidad y eficacia educativa es la importancia del desarrollo de habilidades para la sociedad del conocimiento. Los objetivos de referencia para 2010 relativos a la reducción de un 20% del número de adolescentes de 15 años con dificultades en la lectura con respecto a los niveles del año 2000 y un 85% de jóvenes de 22 que hayan completado la educación secundaria se relacionan estrechamente con ella. Asimismo, la competitividad futura de Europa en la economía global dependerá en gran medida de la cantidad de científicos que sea capaz de ‘suministrar' por así decirlo.


 


En lo que respecta al primer punto, referente a jóvenes con dificultades de alfabetización, los datos recogidos proceden del informe PISA de 2003 que, comparados con el de 2000, no revelan ninguna mejora, por lo que será necesario dedicar esfuerzos renovados en este aspecto. Entre los países que más avances experimentaron se encuentran Polonia y Letonia, y en el otro extremo, aquellos en los que se elevó el número de adolescentes con problemas de lectura fueron Austria e Italia. Como nota curiosa, se aprecia una correlación entre el grado de desenvolvimiento en la lectura y las calificaciones alcanzadas por los alumnos, de tal forma que aquellos que leen mejor suelen obtener notas más altas, y viceversa. Además, las chicas muestran una mayor habilidad en este ámbito que los chicos, mientras que los inmigrantes suelen tener más dificultades.


 


En cuanto a la finalización de estudios de secundaria, en el año 2005 el porcentaje de jóvenes entre los 20 y 24 años que los habían completado se sitúa en el 77%, es decir, ocho puntos por debajo del objetivo del 85% fijado para 2010. Resulta destacable la ventaja en 5 puntos porcentuales que presentan las mujeres sobre los hombres. Por otro lado, la diferencia de consecución entre nacionales y no nacionales dentro de la Unión Europea fue de nada menos que el 20% a favor de los nacionales. En cualquier caso, en vista de que la tasa de finalización ha variado muy poco desde 2000, parece claro que hará falta un considerable esfuerzo para alcanzar la meta de Lisboa.


 


Con respecto al tercer punto, el panorama es más alentador, ya que la Unión Europea presenta una proporción de licenciados en Matemáticas, Ciencia y Tecnología (MST) más elevada que Estados Unidos o Japón. El inconveniente parece estar en la ausencia de capitalización de este potencial ya que, paradójicamente, el número de investigadores en activo es menor que en esos países. En 2003 el número de graduados superiores en esta área ascendía a 755.000 en contraste con lo 430.000 de Norteamérica o los 230.000 en Japón. Solo China, con 800.000, superaba la cifra alcanzada por Europa. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que estos datos se refieren más al número de titulaciones que a los titulados en sí, ya que una misma persona ha podido realizar licenciatura, master y doctorado, contabilizándose de esta forma tres veces.


 


En cualquier caso, el número de licenciados MST en Europa se elevó un 16%, lo que significa el cumplimiento anticipado del objetivo de referencia de incrementarlo en un 15% para 2010. Los países que experimentaron un mayor incremento fueron Italia, Polonia y Eslovaquia, detectándose en cambio una ligera reducción en Dinamarca, Malta y Eslovenia. Por áreas de conocimiento, la progresión más notable se dio en Informática, con 53,9% e Ingeniería, con 18,8%. En el otro platillo de la balanza se situaron Física, con una reducción del 2,7% en el número de licenciados, y Matemáticas y Estadística, que experimentaron un crecimiento de tan sólo 6,7 puntos porcentuales. En otro orden de cosas, la proporción de titulados por género se reveló muy desigual dependiendo del tipo de estudios, de forma que tan sólo la cuarta parte de titulaciones universitarias en Ingeniería y un sexto en Informática son obtenidas por mujeres, mientras que en Ciencias Biológicas existe un predominio femenino, con un 60% de licenciadas sobre el total.


 


La mejora del acceso a las tecnologías de la información y una mayor inversión en el ámbito educativo son aspectos igualmente relevantes para la inserción en la sociedad del conocimiento. Los datos de Eurostat sobre acceso a ICT (Information and Communication Technology) indican que en 2005, el 70% de los estudiantes de 16 años de edad disponían de uso de ordenador en el lugar de estudio, y un 60% utilizaba Internet. Los datos de PISA para 2003, por otro lado, revelaban ciertas disparidades entre países y así, mientras que algunos como Grecia, Polonia, Letonia y Eslovaquia presentaban un ratio de más de veinte alumnos por ordenador, en otros como Dinamarca, Luxemburgo y Escocia el número descendía hasta siete. A pesar de todo, los progresos registrados son notorios por ejemplo en el caso de Portugal, que en el periodo 2000-2003 pasó de tener 70 alumnos por PC a los 20 ya mencionados.


 


Cambiando de tercio, el análisis realizado sobre la inversión educativa muestra una evolución positiva en el periodo 2000-2002. República Checa, Chipre, Hungría y Eslovaquia la aumentaron en más de 0,25 puntos porcentuales del PIB. En general, la inversión global en la Europa de los 25 paso del 4,94% del PIB en 2000 al 5,22% en 2002, lo que representa un aumento de 0,28%. A pesar de ello, el gasto público en enseñanza no se incrementó en la totalidad de países y la inversión privada en el bienio permaneció sin cambios. Se estima necesario un aumento de la contribución privada para mejorar la disponibilidad de los recursos y optimizar el gasto.


 


Acceso a la educación


 


El segundo objetivo estratégico de Lisboa engloba a su vez otras tres aspiraciones consistentes en lograr un entorno de aprendizaje abierto, hacer la enseñanza más atractiva y respaldar la ciudadanía activa, la igualdad de oportunidades y la cohesión social. En el espíritu de este principio estratégico subyace la idea de que todos los ciudadanos deben poder acceder a la educación, de forma que se hace necesario prestar especial atención a los grupos más vulnerables, como personas con discapacidad, dificultades de aprendizaje, residentes en áreas rurales y remotas o que presenten dificultades de conciliación entre su vida laboral y familiar.


 


Afirma el estudio que las bases de la participación educativa se establecen en la primera infancia, de forma que ésta resulta crucial para aquellos niños con riesgo de exclusión debido a factores diversos, como el estatus económico o cultural de los padres o necesidades especiales. Sin embargo, no son sólo los más pequeños quienes deben integrarse en el proceso educativo; las tendencias demográficas europeas actuales hacen necesario tener en cuenta también a los más mayores, mujeres, inmigrantes y minorías, cuya integración en el ámbito laboral pasa por la adquisición de los conocimientos y habilidades necesarios a través de la formación continua. De igual manera, también los adultos ya incorporados al mercado de trabajo deberían aprovechar este tipo de enseñanza con el fin de mantenerse al día y garantizar su competencia profesional en una sociedad en constante evolución.



La tasa media de participación en formación continua durante el año 2005 fue del 10,8%, es decir, se situó a 1,7 puntos porcentuales de distancia respecto al 12,5% fijado para 2010. Este dato hace suponer que dicho objetivo se cumplirá sin mayores problemas. A pesar de todo, el análisis muestra que aún quedan países en los que se podrían obtener más avances y áreas que necesitan mejora, por ejemplo, en lo concerniente a la reducción de desigualdades entre grupos de población desfavorecidos debido a su procedencia socio-económica, nivel de educación, etc. Los países que mejores resultados consiguieron en este ámbito fueron Suecia, Dinamarca, Finlandia y Reino Unido, seguidos de cerca por Eslovenia, Holanda y Austria. A la cola de la lista, con un ratio de participación menor o igual al 5%, se situaron Grecia, Portugal, Eslovaquia y Hungría. En la mayoría de los países, por otro lado, las mujeres fueron las que más se apuntaron a la formación continua, independientemente de los niveles de titulación. Con todo, en general, las personas con un mayor grado de educación participaron siete veces más que aquellas con estudios más básicos. El tercer grupo más favorecido a este respecto es el de los jóvenes, ya que a partir de los 34 años de edad la participación en este tipo de enseñanza se ve considerablemente reducida.


 


La formación vocacional, conocida en España como ‘Formación Profesional’, es otra herramienta válida para combatir la exclusión laboral, ya que la investigación comparativa sugiere que los sistemas de enseñanza que permiten una temprana participación (más concretamente, en secundaria) en esta clase de aprendizaje cubren con mayor eficiencia las necesidades educativas de alumnos con riesgo de exclusión. Aunque no todo es de color de rosa; una alta participación en los estudios vocacionales puede llegar a representar, en sistemas poco flexibles, un obstáculo para alcanzar niveles medios de formación más altos. La proporción de estudiantes que cursaron formación vocacional en la Unión Europea según los datos disponibles, referidos al año 2003, ascendió al 55,6%. Entre los países con mayores tasas se situó  República Checa, con un 80% y en el lado opuesto, Chipre e Irlanda, con menos del 15%.


 


En cuanto a la formación universitaria, la evolución a largo plazo ha sido muy positiva, ya que en los últimos treinta años el número medio de estudiantes se ha duplicado, triplicándose en Grecia, España, Irlanda, Finlandia e Islandia y cuadruplicándose en Polonia. En la mayor parte de Estados miembros de la UE, las tasas de participación han aumentado aún más a partir del año 2000. En 2003, los ratios se movían entre el 30% y 70%, según el país a que se hiciera referencia.


 


Apertura del sistema educativo


 


El tercer objetivo estratégico se subdivide a su vez en otros cinco, a saber, estrechar los vínculos con el mundo laboral, la investigación y la sociedad en general, desarrollar un espíritu de empresa, fomentar el aprendizaje de otras lenguas, aumentar la movilidad e intercambio y fortalecer la cooperación europea. Sin embargo el informe, debido a la escasez de datos, únicamente analiza los avances realizados en las áreas de aprendizaje lingüístico y movilidad.


 


El informe de la Comisión revela que la mayoría de estudiantes europeos carece de las habilidades lingüísticas adecuadas para comunicarse entre las fronteras de los países europeos. Los datos revelan que entre los años 2000 y 2003 se han realizado escasos progresos en este ámbito, ya que el número de lenguas impartidas no ha experimentado aumento. En 2003, dicho número oscilaba entre 1,3 y 1,6 en los estudios de secundaria. Únicamente once Estados alcanzaron la media de dos o más lenguas: Bélgica, República Checa, Dinamarca, Estonia, Francia, Luxemburgo, Holanda, Eslovenia, Eslovaquia, Finlandia y Suecia. El problema se agudiza si pensamos que más del cincuenta por ciento de los estudiantes cursan estudios vocacionales, en los que la enseñanza de idiomas extranjeros es sensiblemente menor.


 


La lengua que se enseña de forma predominante es el inglés, impartido al 46% de estudiantes de primaria y al 91% de secundaria. Como dato curioso, según datos  del Eurobarómetro, los países menos poblados muestran mayores habilidades lingüísticas que los más grandes, y así en Luxemburgo, Letonia, Malta, Holanda, Lituania, Eslovenia, Dinamarca, Suecia y Estonia casi el 100% de la población declaró ser capaz de seguir una conversación en un idioma distinto del suyo. Unos resultados que contrastan con los de Estados más grandes como Hungría, donde sólo el 29% poseía esta capacidad, Reino Unido (el 30%), Francia (el 35%), o España, Portugal e Italia, con el 36%. Para alcanzar el objetivo de que cada alumno aprenda dos lenguas en 2010, la media de idiomas enseñadas por estudiante deberá incrementarse en al menos un 25%.


 


Pasando al área de la movilidad, en los últimos años se han ido adoptando una serie de medidas encaminadas a fomentarla, de las cuales son buenos ejemplos el Europass (curriculum europeo), que ha aportado un marco de transparencia a las competencias y cualificaciones profesionales o el sistema europeo de transferencia de créditos para los estudios vocacionales. A pesar de todo, la realidad es que son los programas comunitarios como Erasmus los verdaderos artífices del grado de movilidad en la actualidad. En 2005, el 87% de las universidades europeas participaron en el conocido programa de intercambio.


 


 


*  *  *  *


 


 


Enlaces de interés:


 


Portal de la Unión Europea


 


Informe sobre los progresos hacia los objetivos de Lisboa 2006


 


Otros textos de Aprendemas.com:


 


Hacia la Estrategia de Lisboa: Europa hace recuento


 


La OCDE escudriña la educación en los países más ricos


 


‘Erasmus Mundus’ traerá a Europa 1.600 estudiantes y docentes de todo el mundo


 


En materia educativa Europa tiene que aprender de otros países


 


Erasmus conquista Europa pese a su pobre dotación


 


20 preguntas sobre la reforma europea de los títulos universitarios 


 


EUROSTAT deja patente las carencias de España en formación permanente


 


GMAC analiza la formación ejecutiva ante el Proceso de Bolonia


 


Programa ERASMUS: EUROPA y MÁS ALLÁ


 


Opositar para la Unión Europea: qué y cómo


 


Europa no se entiende: el gran reto de la ampliación


 


Más Reportajes de Formación, Educación y Empleo publicados en a+