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Igualdad, el reto del siglo XXI

Cada vez son más las mujeres que ocupan puestos directivos, que llenan las aulas universitarias, cada vez las diferencias salariales parecen menores y cada vez resulta más sencillo conciliar la vida familiar y laboral, pero todavía queda mucho camino

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de Igualdad, el reto del siglo XXI
Estudiantes-grado-INE

Podríamos dibujar el perfil de una universitaria, que decide estudiar una carrera relacionada con el mundo de las ciencias y comienza después su andadura en el mundo profesional. En pleno siglo XXI, deberá enfrentarse a diferencias salariales desempeñando la misma función que su compañero y quizás deba renunciar a su puesto de trabajo para poder ser madre. El 25% de las trabajadoras españolas percibe su género como una barrera laboral, según el estudio 'Un paso hacia 2011: nuevo horizonte para las mujeres profesionales en España', elaborado por Accenture en 17 países, del que se desprende que sólo el 5% de los hombres consideran que su condición dificulta la progresión profesional. Las mujeres de entre 36 y 45 años son las más críticas con este impedimento, y un 16% destaca la necesidad de dedicar gran parte de su energía a cuidar de sus hijos y de su familia. Actualmente son varias las leyes que abogan por la igualdad, aunque todavía son muchas las mujeres que sufren discriminación simplemente por razón de género.


 


Desarrollo legislativo


 


La igualdad entre mujeres y hombres constituye un principio jurídico universal reconocido en convenios internacionales como el acuerdo alcanzado en la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas en diciembre de 1979 y ratificada por España en el año 1983. Este marco legislativo supone un punto de inflexión en materia de igualdad que se convierte en un principio fundamental en la Unión Europea con la entrada en vigor del Tratado de Ámsterdam, el 1 de mayo de 1999. Actualmente, existen diversos organismos internacionales, como el Instituto Europeo de la Igualdad de Género, cuya misión consiste en promocionar estos principios, sensibilizar a la sociedad e incorporar la perspectiva de género en todas las políticas comunitarias y en las políticas nacionales resultantes.


 


En España, la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres establece y prohíbe de manera explícita cualquier tipo de discriminación ya sea directa o indirectamente, el acoso sexual, la discriminación por embarazo o la toma de represalias. Asimismo aboga por la integración de las políticas de igualdad en diferentes instancias como el ámbito educativo –indispensable para formar una sociedad que rechace este tipo de prácticas-, en lo referente a desarrollo rural o el acceso a las Fuerzas Armadas.


 


 


Ellas: veinteañeras, no universitarias y a jornada completa


 


La Fundación Adecco ha publicado un informe con el objetivo de describir el perfil de la mujer trabajadora en España: menor de 30 años, no universitaria, empleada en el sector servicios y con jornada completa. Más de la mitad de las mujeres que fueron contratadas por esta empresa en el año 2006 tienen entre 18 y 30 años ya que “ofrecen una mayor disponibilidad y se adaptan mejor a las necesidades de cada sector profesional”. Sin embargo, hay que destacar también el elevado número de empleadas de más de 40 años, situado ya en el 15,5%, por tratarse de un colectivo que encuentra mayores dificultades para incorporarse al mercado laboral debido a su edad y a las responsabilidades familiares que las acompañan.


 


En cuanto a su formación, casi la mitad de las contratadas (46,35%) poseía estudios elementales y un 13,92% del total correspondía a aquellas con estudios universitarios (diplomadas y licenciadas). El grupo de empleadas con estudios de formación profesional (técnico medio y técnico superior) representaron el 9,18% del total de contratadas, mientras que un 30,56% contaba con estudios secundarios.


 


Aunque socialmente existen algunos sectores laborales ligados tradicionalmente con el sexo femenino, como el caso de la biblioteconomía, enfermería o docencia, cada vez más las mujeres acceden al mundo de las finanzas o la ingeniería. A pesar de esta realidad social, un estudio realizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) constata la denominada “segregación vertical”, con una mayoría de hombres ocupando los puestos de mayor responsabilidad mientras que ellas permanecen en puestos menos estratégicos. De esta manera, los hombres tienen casi el doble de posibilidades de alcanzar puestos relacionados con la gestión y el triple para acceder a cargos superiores de dirección.


 


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Ellos siguen cobrando más


 


Las diferencias salariales parecen acentuarse, en la mayoría de las ocasiones a favor de los hombres, en los empleos con jornadas laborales más cortas o que implican niveles educativos más bajos, entre los trabajadores con una mayor experiencia laboral y en las empresas con plantillas más extensas. Las cifras las pone un estudio elaborado por Manpower del que se desprende que las mujeres ganan un 50% menos que los hombres en el sector privado español y un 10,7% en el sector público, lo que significa que el salario medio de la mujer en España es un 34,7% inferior al del hombre.


 


El responsable de este estudio y catedrático de economía aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Josep Oliver, ha explicado que "una tercera parte" de las diferencias salariales "se explica" porque "la mujer trabaja un 13% de horas menos que el hombre". Por lo tanto, al tener en cuenta esta variable, el catedrático considera que la diferencia salarial en el sector público "desaparece", pero sólo explica "una tercera parte" de la desigualdad existente en el sector privado. En cuanto a las "dos terceras partes" restantes, Oliver describe como posibles causas las "diferencias en las características individuales" del empleado o la "discriminación" por razón de género. Otros elementos determinantes para las diferencias salariales entre géneros, tal y como ha explicado el experto, radican en que por un lado, "las mujeres tienen menos posiciones de mando y, por el otro, que su presencia predomina más en empresas de menos trabajadores, donde la productividad es más baja y, como consecuencia, también los salarios.


 


El estudio indica que en 2001 el sueldo medio de la mujer en el sector privado era sólo de 992 euros brutos al mes, un 50% menos que el del hombre, que ascendía a 1.489 euros. Sin embargo, estas diferencias salariales se reducen hasta el 44% en niveles educativos altos, mientras que en los niveles bajos el salario de la mujer se sitúa un 56% por debajo.


Asimismo, señala que la desigualdad se "acrecienta" a medida que aumentan los años de experiencia laboral. Mientras que las mujeres con experiencia de entre 5 y 29 años cobran entre un 12% y un 28% menos que el hombre, a partir de los 29 años de experiencia el salario del hombre supera en un 73% el de la mujer.


La explicación a esta gran diferencia es que son pocas las mujeres con nivel de formación elevado que permanecen en el mercado de trabajo durante más de 30 años. Además, según Oliver, "cuando aumenta la experiencia" laboral, la diferencia salarial "se incrementa" porque la mujer "tiende a abandonar" su presencia en el mercado, sobre todo entre los 35 o los 40 años.


 


Discriminación positiva


En España, la doctrina del Tribunal Constitucional ha establecido que no serán contrarios al artículo 14 de la Constitución, que proclama la igualdad de sexos, “los tratos diferenciados a favor de las mujeres con el fin de corregir desigualdades de partida, de eliminar situaciones discriminatorias, de conseguir resultados igualadores y de paliar la discriminación sufrida por el conjunto social de las mujeres”. Añade que ello puede lograrse “mediante un derecho desigual igualitario, lo que, ante prácticas sociales discriminatorias, constitucionalmente es exigible del Estado social para asegurar la efectividad de la igualdad entre los sexos”. La discriminación positiva constituye una política social dirigida a mejorar la calidad de vida de grupos desfavorecidos, proporcionándoles la oportunidad efectiva de equiparar su situación de mayor desventaja social. El mecanismo de funcionamiento significa la excepción al principio de igual trato, contemplada en el marco legislativo. Y cada vez son más las instituciones y organizaciones que lo aplican:


 


La Escuela de Administración de Empresas (EAE), a través de su Fundación, ha puesto en marcha las Becas Concilia con las que pretende dotar a la mujer de una mayor presencia entre los puestos directivos. Los programas incluidos son: MBA Executive (Barcelona y Madrid) y MBA Part Time (Barcelona) con ayudas del 50% Máster en Dirección de Marketing Part Time, Máster en Dirección Comercial (Madrid y Barcelona), Máster en Dirección y Gestión Financiera Part Time (Barcelona), Máster en Asesoría Fiscal Part Time (Barcelona), Master Supply Chain & Logistics (Barcelona), Master of International Management (Barcelona), Máster en Auditoría de Cuentas y Control de Gestión (Madrid), con ayudas del 30%.


 


Otra de las medidas más desarrolladas actualmente con el fin de impulsar la iniciativa empresarial de las mujeres la constituyen los microcréditos, un sistema de préstamo destinado a aquellas personas, especialmente mujeres, que posean una iniciativa empresarial y carezcan de aval. La idea nació en el año 2006 gracias a Muhammad Yunus, empresario de Bangladesh, que recibió el Premio Nobel de la Paz. En España este sistema cobra forma gracias a diversos organismos. El Instituto de la Mujer, en colaboración con la Dirección General de la Pequeña y Mediana Empresa (DGPYME) y la Caja de Ahorros y Pensiones de Barcelona (La Caixa), proporciona apoyo financiero y asesoramiento a los proyectos empresariales de las mujeres. Este programa, cofinanciado por el Fondo Social Europeo, favorece la creación de empresas de mujeres a través de la concesión de microcréditos que no requieren avales y que ofrecen unas condiciones más favorables que las del mercado. La línea de crédito del Programa asciende a los 6 millones de euros.


 


En su funcionamiento colaboran la Federación Española de Mujeres Empresarias, de Negocios y Profesionales (FEMENP), la Fundación Internacional de la Mujer Emprendedora (FIDEM), la Organización de Mujeres Empresarias y Gerencia Activa (OMEGA), la Unión de Asociaciones de Trabajadoras Autónomas y Emprendedoras (UATAE), Fundación Laboral WWB en España (Banco Mundial de la Mujer), Fundación Mujeres y la Federación de Mujeres Progresistas. Además de apoyo económico, el Instituto de la Mujer desarrolla otras actividades destinadas a la Información y Asesoramiento para Emprendedoras y Empresarias (Programa PAEM), formación y un complejo virtual para este colectivo en el que se ofrece la posibilidad de realizar cursos on line o visitar ferias permanentes, entre otras.


 


Asimismo, en el ámbito de las Comunidades Autónomas también se desarrollan iniciativas similares. El último programa de este tipo en aparecer ha sido en la Comunidad de Madrid. Bajo el nombre de Red Lidera, la región pone en marcha una iniciativa pionera que ofrece a las mujeres la primera red profesional para el desarrollo de sus habilidades de liderazgo. Este servicio va a permitir a las mujeres participantes el intercambio de información, la búsqueda de compañeras con perfiles específicos o de relaciones a través de la web. Asimismo, la Red permite participar en eventos de diversa índole, como jornadas, talleres y seminarios donde compartir sus experiencias. A estos encuentros se invitará a empresarios representativos para que transmitan sus experiencias y conozcan la cantidad y la calidad de formación que poseen las integrantes del programa.


 


Por su parte, el Ministerio de Industria también están tomando medidas para que tanto la información como la formación de las futuras emprendedoras sea la más completa. Y por este motivo ha creado el programa Emprendedoras 2.0, un proyecto enmarcado dentro del Plan Avanza de este organismo y que pretende acercar las nuevas tecnologías a las empresas y a la ciudadanía, contribuyendo así al éxito de un modelo de crecimiento económico basado en el incremento de la competitividad y la productividad, la promoción de la igualdad social y regional y la mejora del bienesar y la calidad de vida de los ciudadanos. Emprendedoras 2.0 tiene como objetivo potenciar el espíritu empresarial de las mujeres por medio de la promoción de herramientas WEB 2.0., haciendo especial hincapié en la creación de negocios liderados por mujeres emprendedoras.


 


 


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