Menú
¡Llama gratis! 900 264 357

GMAT: todo sobre el examen de la élite

En su más de medio siglo de vida, el GMAT se ha convertido en una herramienta utilizada por la mayoría de las escuelas de negocio en sus procesos de selección de candidatos. El test mide las capacidades matemáticas, verbales y analíticas de los aspir

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de GMAT: todo sobre el examen de la élite
Estudiantes-grado-INE

No extraña que sea el examen más temido, cuando de él pende cada año el ser o no ser en lo académico y profesional de, nada menos, que 200.000 jóvenes. Originalmente diseñado para medir la capacidad verbal y numérica de los candidatos que aspiran a realizar un MBA internacional, es utilizado ahora también en otros muchos campos de índole académica por universidades y escuelas de postgrado de todo el mundo.


 


Pero es, sin duda, su enorme dificultad lo que le hace más temible. Algunos se consolarán considerándolo como una lucha contra uno mismo, pero la cruda realidad es que el GMAT supone para muchos una despiadada competición entre rivales por un mismo objetivo. Todos pueden soñar, pero hacer realidad este sueño sólo está al alcance de unos pocos privilegiados, sin duda brillantes y, desde luego, muy eficaces a la hora de afrontar el desafío intelectual más importante de su vida.


 


600 puntos es un resultado con el que uno podría sentirse satisfecho. La puntuación media en éste examen está más de 50 puntos por debajo. 560 fue, en concreto, la media alcanzada por los 733 españoles -548 hombres y 185 mujeres- que se presentaron el curso anterior. Esto nos sitúa entre los que mejores notas alcanzan, por encima de países como Francia, Alemania y Suiza, por no citar otros muy rezagados como Turquía, Rusia y muchos países árabes.


 


Claro que aquí lo que de verdad importa es el nivel de competencia que uno demuestre a título individual, y lo que es más importante, que éste además se destaque sobre la media. A las escuelas nos remitimos, que son las que a fin de cuentas dan sentido a esta puja entre iguales. Se cuentan por millares los candidatos que llaman a sus puertas y no queda otra que poner un listón, tal sería, entre otras cosas, una puntuación muy elevada en el GMAT. Es lo que exige el prestigio; el que quiera entrar en cualquiera de las instituciones colocadas en el ‘TOP 15 ó 20’ de los principales rankings, más le vale acreditar una puntuación por encima de los 600 puntos si quiere ser tenido en consideración. Así es como la Fuqua SB de la Duke University, con 645 puntos de media, IESE, con 670 puntos, London Business School, con 660, o INSEAD, con 645, por citar algunos referentes de primera línea, se aseguran de que sólo la élite más selecta asienta sus posaderas en sus ilustres pupitres.


 


Aún siendo un número significativo, España no es un país que destaque por su elevada concurrencia. Más bien al contrario, pues 733 se antoja una cifra escasa, especialmente si se compara con países como Alemania o Francia donde se presentaron durante el mismo curso 2004/2005, 2.174 y 2.546 personas, respectivamente.


 


La clave de que sean tan pocos los españoles que se presentan está en nuestras más reputadas escuelas, que -al contrario que EEUU con sus compatriotas- no exige a los españoles realizar el GMAT. Además, teniendo en cuenta que nuestro país goza de oferta de postgrado extensa y de calidad, al tiempo que dispone de un nutrido número de escuelas de renombre a nivel europeo e internacional, son pocos los españoles que deciden marcharse al extranjero para completar su formación.


 


Definiendo el GMAT – Por qué lo usan las escuelas – En qué consiste el examen – Funcionamiento del Computer Based Test – Preparación del examen – Inscribirse en el GMAT


 


 


Un examen decisivo


 


El GMAT es un examen estándar tipo test que tiene como principal objetivo medir las habilidades matemáticas, verbales y analíticas de candidatos aspirantes a cursar una formación en el ámbito de los negocios. El uso de la palabra ‘formación’ en lugar de la sigla más concisa ‘MBA’ tiene su sentido, ya que este examen se utiliza como herramienta de selección también en programas distintos a los Master in Business Administration, que no obstante son con diferencia los programas que más recurren a la prueba para seleccionar a sus candidatos. Con todo, el Graduate Management Admission Council -la institución que gestiona el GMAT- ha constatado en un estudio reciente que aproximadamente el 20% de las calificaciones obtenidas por los examinados se remiten a programas que no son MBA.


 


Las capacidades que valora el GMAT son aquellas que el candidato ha ido adquiriendo a través de la educación y la experiencia laboral durante un largo periodo de tiempo, centrándose exclusivamente en las ya mencionadas. En este sentido, es importante saber que el examen no evalúa aspectos como conocimientos de negocio, aptitudes laborales, contenidos concretos de los estudios universitarios, habilidades subjetivas como la motivación  o creatividad ni ningún talento o conocimiento relativo a otras áreas específicas.


 


¿Por qué lo usan las escuelas?


 


Cualquier persona que en algún momento haya pensado presentar una solicitud a una escuela de negocio probablemente sabe que uno de los requisitos comunes a muchas de ellas es el envío de la puntuación obtenida en el GMAT. Cabe preguntarse qué es lo que hace que dicho examen sea tan ampliamente utilizado por los centros como herramienta de selección de candidatos.


 


Y desde luego, sentido no le falta si tenemos en cuenta el creciente interés que despierta en todos los rincones del planeta el máster que mejor abre las puertas del éxito profesional. Así es como las más deseadas escuelas de negocio, ya sean a nivel internacional o a nivel más local, reciben cada año miles de peticiones de admisión, provenientes de muy diversos países, culturas y bagajes académicos desiguales, al igual que sucede con la experiencia profesional, también muy dispar. Lógicamente, elegir lo mejor entre semejante mezcolanza constituye una tarea imposible de abordar con garantía de objetividad.

Una de las características que convierten al GMAT en la prueba comparativa óptima entre candidaturas tan heterogéneas es, en primer lugar, su total accesibilidad y alcance internacional. Recordemos que, actualmente, está implantada en 150 países. Valiéndose de una combinación de centros de examen permanentes y móviles, cualquier aspirante, sin importar su situación o procedencia, puede realizarlo sin necesidad de largos desplazamientos. Además, el éxito va a depender fundamentalmente del candidato, como corresponde a una prueba centrada en medir capacidades de tipo cognitivo e intelectual y que tiene como consigna brindar a todos los aspirantes las mismas oportunidades.


 


Igualdad ante todo, es lo que viene fomentando desde hace 50 años la organización creadora de la prueba, denominada por su acrónimo: GMAC. El GMAT ha sido analizada y modificada en repetidas ocasiones para garantizar su fiabilidad a la hora de predecir el éxito del alumno durante el primer año o a medio transcurso de un programa MBA.


 


La validez del GMAT como instrumento de predicción, parte del análisis de la relación estadística existente entre la puntuación en él obtenida y la media alcanzada en el primer año de un MBA (o mitad del programa). Inevitablemente, siempre existen variables no evaluables, como la motivación o el tiempo dedicado al estudio, que sin duda van a influir de forma notable sobre el futuro discurrir académico del alumno. Con todo, el GMAT debe considerarse a día de hoy una herramienta bastante precisa o, cuanto menos, la más certera de las que se tiene experiencia.


 


¿En qué consiste el examen?


 


El Graduate Management Admission Test se estructura en tres partes:


 


Una primera de redacción analítica (Analytical Writing Assesment o AWA), una segunda denominada sección cuantitativa (Quantitative Section) y en tercer lugar, la sección verbal (Verbal Section).


 


La prueba con que da comienzo el examen, Analytical Writing Assesment, está diseñada para medir la habilidad del candidato de cara al razonamiento crítico y la comunicación de ideas. Se divide en dos secciones, análisis de un tema (Analysis of an Issue) y análisis de un argumento (Analysis of an Argument). En la primera de ellas, se pide al examinado un análisis del tema propuesto y la expresión de su opinión acerca del mismo. Dado que lo que se evalúa es la facultad de explorar el entramado de un tema concreto y adoptar una posición, no existen respuestas correctas o incorrectas. El tiempo máximo para completar este ejercicio es de treinta minutos.


 


A continuación y sin descanso intermedio, da comienzo el Analysis of an Argument, prueba en la que los candidatos deberán analizar el razonamiento que se esconde detrás del argumento expuesto y redactar una crítica del mismo. En esta ocasión, no se pide que se proporcione la opinión personal acerca del asunto; lo que se pretende es medir la capacidad de formular una crítica apropiada y constructiva de una conclusión basada en una línea de pensamiento concreto. Al igual que en la anterior, el tiempo para este apartado es de 30 minutos.


 


Tras un descanso opcional de cinco minutos, comienza la segunda parte del examen. Se trata de la sección cuantitativa (Quantitative Section), en la que se medirán las habilidades matemáticas básicas del aspirante, así como su comprensión de conceptos elementales y la capacidad de razonar de forma cuantitativa, resolver problemas e interpretar gráficos. La prueba comprende dos tipos de preguntas de respuesta múltiple, uno de ellos relacionado con la resolución de problemas y otro con lo que en inglés se denomina “Data Sufficiency”. Este segundo tipo consiste en decidir si se ha proporcionado información suficiente para resolver el problema en cuestión. Más que habilidades matemáticas, lo que se evalúa es la capacidad de extraer conclusiones lógicas.


 


En esta sección, ambos tipos de preguntas se presentan mezcladas y los conocimientos necesarios para completarlas correctamente son aritméticos, álgebra elemental, conceptos generales de geometría, habilidades matemáticas básicas, comprensión de conceptos matemáticos elementales y razonamiento y resolución de problemas cuantitativos, entre otros. La duración de esta parte del examen es de 75 minutos. El número de preguntas asciende a 37.


 


Después de cinco minutos de descanso última, comienza la última parte del examen, tal es la sección verbal o Verbal Section. En este caso, las capacidades que se evalúan son lectura y compresión de material escrito, razonamiento y ponderación de argumentos y corrección de un escrito de acuerdo con el inglés escrito estándar. Las cuestiones planteadas -41 en total- son de tres tipos: lectura y comprensión, razonamiento crítico y corrección sintáctica. El tiempo máximo dedicado a la prueba es de 75 minutos.


 


Las preguntas de lectura y comprensión (Reading Comprehension Questions) se realizan sobre párrafos de unas 350 palabras, cuyo tema principal puede estar relacionado con áreas como la sociología, la física, la biología o los negocios. La respuesta a todas ellas se encontrará o podrá inferirse de la lectura del texto. Lo que se busca, en definitiva, es evaluar la habilidad para comprender, analizar y utilizar información y conceptos expresados de forma escrita.


 


En segundo lugar, las de razonamiento crítico (Critical-Reasoning Questions) ponen a prueba la capacidad relacionada con la ponderación de argumentos y la evaluación de un plan de acción. Lo que se espera del candidato es que sea  competente para reconocer la estructura básica de un argumento, extraer conclusiones, analizarlo y formular y evaluar un plan de acción. En las preguntas de corrección sintáctica (Sentence Correction Questions), por último, será necesario determinar cuál de las cinco opciones propuestas expresa más correctamente una idea o relación. Para responder correctamente a las mismas, será necesario estar familiarizado con los usos y las reglas gramaticales del inglés estándar, además de ser capaz de corregir una frase errónea o poco efectiva.


 


Funcionamiento del Computer-Based Test


 


El GMAT se realiza sobre soporte informático. Más concretamente, se trata de un examen ‘adaptativo’, en el cual, cada sección de respuesta múltiple comprende un amplio rango de preguntas posibles que van desde el nivel más sencillo hasta el más complicado. Todas las secciones dan comienzo planteando una cuestión de dificultad moderada y será nuestro grado de acierto al contestarla el que determinará el nivel de dificultad de la siguiente.


 


Si la respuesta es correcta, la pregunta correlativa será de dificultad mayor. Si por el contrario, equivocamos la respuesta, descenderá el nivel de la que venga a continuación. El proceso continúa desarrollándose de igual forma hasta completar la  totalidad del apartado. Lo que este sistema implica es que cada test GMAT realizado es único y personal para cada participante y determina con un alto grado de precisión las habilidades que se pretenden medir.


 


Es importante medir bien el tiempo que se concede para cada sección, ya que la penalización en caso de no completarla es alta. La puntuación final vendrá determinada por el número de preguntas respondidas, la corrección o no de las mismas y el nivel de dificultad, así como otras características estadísticas de cada pregunta.


 


La totalidad del examen se realiza en inglés y los resultados del mismo se envían tanto al candidato como a las escuelas de negocio seleccionadas por éste (cinco como máximo, a elegir en pantalla una vez finalizado el test) en el plazo de dos semanas a partir de  su realización. Si al final de la prueba no se seleccionan los destinatarios o estos superan la cifra de cinco, es posible solicitar del GMAC un informe adicional de puntuación (Additional Score Report o ASR).


 


La puntuación no oficial puede asimismo imprimirse nada más terminar. El rango de puntuación del GMAT oscila entre los 200 y 800 puntos y como dato de referencia, dos tercios de los examinados obtienen una media situada entre los 400 y 600 puntos. Existe la posibilidad de cancelar la nota obtenida antes de que aparezca en pantalla, no obstante, si se opta por esta alternativa, conviene tener en cuenta que dicha cancelación será notificada a todas las escuelas de negocio seleccionadas y aparecerá en el futuro en todos los informes del candidato. En la página oficial del GMAC puede consultarse un ejemplo de informe de puntuación.


 


Por lo que refiere a la posibilidad de repetir el examen, el GMAT puede realizarse una vez cada 31 días, con un máximo de cinco veces por año. Si la puntuación obtenida alcanza los 800 puntos, queda prohibido volver a pasar la prueba durante al menos los cinco años siguientes a la fecha de la misma. Si el candidato realiza más exámenes de los permitidos, los informes de puntuación no se remitirán a las escuelas seleccionadas, e incluso es posible que no se le permita volver a presentarse en lo sucesivo.


 


Si se desea realizar el test más de cinco veces en un año, será necesario dirigirse por escrito al GMAC solicitando permiso y exponiendo las razones que lo  justifican. Sea como fuere, no está de más tener en cuenta que las escuelas de negocio que hayamos seleccionado recibirán todas las puntuaciones obtenidas en el GMAT en los últimos cinco años. Por otro lado, si  embargo, la mayoría de los candidatos que hacen el examen por segunda vez elevan su puntuación global en 30 puntos de media. En sucesivas repeticiones del examen, en cambio, el incremento de puntuación apreciado es mucho más reducido.


 


Preparación del examen


 


El tiempo necesario para preparar el GMAT depende de cada individuo y varía de una persona a otra, pero se necesitarán al menos de tres a cuatro semanas de duro trabajo para alcanzar la base adecuada.


 


En cuanto a los medios para llevar a cabo esa preparación, consultar la sección de Study Suggestions en la página del GMAC puede ser un buen punto de partida. En ella se ofrecen algunos consejos de gran utilidad a la hora de preparar el test así como algunos links muy útiles, en los que se puede descargar el GMATPrep Preparation Sofware de forma gratuita, o la lista completa de temas del AWA, entre otras cosas. Este apartado ofrece también la opción de adquirir la undécima edición de “The Official Guide for GMAT Review”, “The Official Guide for GMAT Verbal Review” o bien “The Official Guide for GMAT Quantitative Review”. Todas ellas contienen una compilación de las preguntas auténticas utilizadas en el GMAT, así como respuestas y explicaciones.


 


 


Otras secciones interesantes son Test-Taking Strategies que contiene algunas claves estratégicas para la realización del examen o Test Preparation for the GMAT. Una segunda opción sería la de apuntarse a un curso de preparación. Si nos decidimos por ella, lo mejor es acudir a un preparador con amplia experiencia en GMAT o a escuelas especializadas como Kaplan o Veritas.


 


Para la preparación del examen de modo presencial, Kaplan lleva años impartiendo a través de ENFOREX –empresa española especializa en la enseñanza de idiomas- cursos específicos en sus tres sedes, Madrid, Valencia y Barcelona. Pero también tenemos otros ejemplos muy destacados que proponen programas con fundadas garantías de éxito. Tal es el caso Técnicas Lingüísticas Aplicadas, escuela radicada en Barcelona, que viene avalada por un ‘score’ medio de 670 puntos. Que el alumnado alcance cifra tan notable sólo es posible ofreciendo un impecable servicio de apoyo, con muy variados productos didácticos específicos, actualizados en todo momento, con máxima flexibilidad y con profesores de primera línea en la materia.


 


Más allá, el apoyo de este centro referente se amplia hasta el asesoramiento sobre escuelas internacionales y MBAs, así como en el propio proceso de admisión. Los candidatos de Madrid, por su parte, tienen en American Language Academy un centro de primera referencia para superar satisfactoriamente éste y otros exámenes similares.


 


Llegado el día de la prueba, conviene tener presentes algunos consejos como evitar una confianza excesiva en la propia habilidad para realizar cuestionarios, no hacer hincapié en los puntos fuertes descuidando los débiles o no tener expectativas poco realistas. Éstos son, en definitiva, algunos de los errores más frecuentes que impiden ir bien preparados. Resulta asimismo muy recomendable haber efectuado prácticas en las condiciones reales del examen (simulacros).


 


Por otro lado, es de vital importancia no olvidar el documento de identificación en el que aparezca la foto del candidato (D.N.I. o pasaporte) ya que sin él, o si no aparece la foto, no se le permitirá hacer el examen. También es necesario llevar el resguardo de la inscripción y conviene tener apuntados los códigos identificativos de las escuelas de negocio a las que se desea enviar los informes de puntuación. Por último, es bueno saber que existe la posibilidad de solicitar auriculares para aislarse del ruido. En un examen de esta importancia, el “click” de los ratones o el ruido de los teclados puede ser una fuente de nerviosismo añadido si nos hace perder la concentración.


 


Inscribirse en el GMAT


 


El camino hacia la realización del examen pasa necesariamente por una serie de pasos previos. El primero de ellos consiste en seleccionar la localidad donde se realizará el test. La mayor parte de los centros de examen se sitúan de forma permanente en ubicaciones fijas, aunque existen también instalaciones temporales. La mejor manera de seleccionar el centro de examen que más nos convenga es a través de la propia página web del GMAC o bien consultando el GMAT Information Bulletin for Testing in 2006.


 


Una vez seleccionado el centro de examen, el siguiente paso es concertar una cita para el examen, a través del teléfono, correo electrónico, correo postal o fax. Una forma fácil de comprobar la disponibilidad de plazas es consultar la sección dedicada al efecto (Check Seat Availability).


 


El precio del examen es el mismo para todos los países y asciende a 250 U.S. $. En algunas regiones, sin embargo, se añade un recargo adicional, cuyo listado se recomienda consultar. Es importante también tener en cuenta que en el caso de querer cambiar la fecha de examen, deberán abonarse 50$ más, siempre que se haga antes de los siete días previos al examen, ya que en caso contrario, el importe será el correspondiente a la inscripción total.


 


Si lo que se desea es cancelarla, se recibirá un abono de 80$, siempre que se haga con una semana de antelación. En caso contrario, se perderá la cantidad total abonada por este concepto. Los pagos pueden realizarse con tarjeta de crédito o débito y únicamente en el caso de formularios enviados por escrito se admiten otros medios de pago (ver más).


 


*  *  *  *


 


Más información:


 


Graduate Management Admission Council


 


mba.com


 


Otros contenidos relacionados en Aprendemas.com:


 


GMAT: conoce a fondo el examen de los negocios


 


Paso a paso: TOEFL, GMAT, GRE, TOEIC


 


GMAT: a fondo el examen de los MBA


 


Preparando el GMAT


 


Curso para Preparar el GMAT en Madrid (American Language Academy)


 


Curso para Preparar el GMAT en Barcelona (Técnicas Lingüísticas Aplicadas)


 


Todos los cursos sobre el GMAT


 


Más Noticias de Formación, Educación y Empleo publicadas en a+