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GMAC analiza la formación ejecutiva ante el Proceso de Bolonia

El pasado 20 de enero, el GMAC -organismo creador del famoso test de evaluación GMAT- publicó un extenso informe sobre las repercusiones y desafíos que suponen para la enseñanza ejecutiva de postgrado las reformas emprendidas por los países europeos

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de GMAC analiza la formación ejecutiva ante el Proceso de Bolonia

“Lo más sorprendente es que la Declaración de Bolonia es un acuerdo voluntario”. Esta frase, contenida en la décima página del informe que el GMAC ha elaborado sobre los efectos de la Declaración de Bolonia en la enseñanza de postgrado, refleja el alcance de las reformas conducentes a la creación del Espacio Europeo de Educación Superior. Y es que, según este informe, se trata de la reforma más importante jamás realizada en este ámbito, hasta el punto que, según los cálculos, afectará, de una forma u otra, a nada menos que 750 millones de personas.


El GMAC, famosa por la creación del GMAT, un test de evaluación ampliamente utilizado por las escuelas de negocio en la evaluación de sus candidatos, es una asociación sin ánimo de lucro que engloba 138 escuelas de negocio de todo el planeta. Con el informe publicado el pasado 20 de enero bajo el título “The future of graduate management education in the context of the Bologna Accord”, la organización presenta un extenso análisis de 120 hojas sobre las consecuencias que la implementación de los objetivos de Bolonia tendría sobre la educación superior, y más concretamente, la enseñanza de postgrado.


El estudio analiza la repercusión que los cambios tendrían sobre los distintos agentes involucrados, así como la forma en que sus comportamientos podrían incidir en la culminación del proceso. De esta forma, la ambiciosa meta del EEES se contempla desde la perspectiva de gobiernos, instituciones educativas, empleadores y estudiantes, a cada uno de los cuales se dedica un apartado por separado, señalando los aspectos más relevantes en cada caso.


La Declaración de Bolonia fue firmada en la ciudad del mismo nombre el 19 de junio de 1999, por los ministros de educación de 29 países europeos. En la actualidad, 11 países más se han unido a este compromiso de crear un marco único para la enseñanza superior en Europa, alcanzando un total de 40 naciones. Algunos de los objetivos propuestos son: división del actual sistema de estudios de cinco años, aún vigente en muchos países, en dos ciclos de 4 y 1 años ó 3 y 2, que se corresponderían, respectivamente, con los grados de licenciado y master; desarrollo del ECTS o European Credit Transfer System, un sistema de créditos válido en el conjunto del EEES; fomento de la movilidad de estudiantes y profesores y creación de un sistema de titulaciones comparable y reconocible en el espacio europeo, entre otras cosas. La fecha para la consecución de tan ambiciosa meta se ha fijado en el año 2010.


Algunos datos sobre los master


Dos son las consecuencias, señala el informe, de la división de los actuales estudios en los grados de licenciado y master. Por un lado, la reducción del número de años necesarios para obtener una licenciatura disminuiría la edad en que los licenciados acceden al mercado de trabajo. Por otro, muchos de ellos podrían optar por continuar sus estudios, engrosando así las listas de candidatos a realizar un master en escuelas de negocio tanto dentro como fuera de Europa.


Tomando como referencia las cifras del periodo 2000-2001, donde el porcentaje de estudiantes que alcanza la licenciatura es del 76%, y según un modelo basado en datos demográficos, el estudio estima que anualmente, el número de licenciados ascenderá a 2,4 millones. De estos, una parte pasará al mercado laboral mientras que otra seguirá estudiando. Estimar los porcentajes aplicables a una u otra opción no es fácil, por lo que se utiliza como referencia lo ocurrido en Reino Unido, país donde ya se aplica el doble sistema licenciatura-master. Allí, un 66% optó por buscar trabajo, y el 20% por estudiar un master. De estos últimos, un 23% lo hizo en Business Administration, materia que tan sólo el 12% había estudiado previamente en la licenciatura. Estos datos sugieren que la formación en gestión empresarial se considera en muchos casos un buen complemento para aumentar la empleabilidad de carreras en principio más alejadas del mundo de la empresa. Las cifras, sin embargo, no pueden considerarse indicativas de lo que verdaderamente sucederá, ya que en otros países como Dinamarca los datos son muy distintos, con un 80% de los licenciados que cursaron estudios de postgrado.


Mayor competencia


La competencia en el Espacio Europeo de Educación Superior será mucho mayor, ya que provendrá no sólo del interior de Europa sino también del otro lado de sus fronteras. En el ámbito de formación para ejecutivos, se calcula que la oferta de master ascenderá a la nada despreciable cifra de 12.000 programas. Ante este panorama, las instituciones tendrán que establecer una estrategia definida, exponiendo con claridad, tanto a estudiantes como a empleadores, lo que ofrecen sus programas y las diferencias entre los distintos tipos de master, previa orientación de los mismos a las necesidades del nuevo mercado laboral surgido a raíz de Bolonia.


Otro punto importante será determinar el candidato objetivo o perfil del estudiante que se desea reclutar y en este sentido, será fundamental establecer procesos de selección efectivos y rigurosos. Todo ello sin perder de vista la necesidad de fijar los objetivos de aprendizaje, es decir, los conocimientos y habilidades que el candidato adquirirá en la formación y que deberán traducirse en posteriores oportunidades de empleo. Por otro lado, dada la magnitud y diversidad de la oferta, los sistemas de control de la calidad de las acreditaciones serán especialmente importantes, resaltándose en el estudio la importancia de colaborar con organizaciones como ENQA (European Association for Quality Assurance in Higher Education) para el establecimiento de unos estándares de calidad europeos comunes.


Gobiernos y financiación

El informe señala la relevancia de la participación de los gobiernos en el proceso de implementación del nuevo espacio educativo. Así, ante el previsible incremento de estudiantes debido a la mayor compatibilidad del nuevo sistema con otros de fuera del continente y al nuevo ciclo de master, sería deseable que se flexibilizaran los requisitos de entrada y residencia en los respectivos países.


En el terreno económico, los costes previstos, según los cálculos efectuados por las universidades suizas, ascenderán a una inversión inicial de 3,4 millones de euros por universidad, a los que habría que añadir otros 13,5 millones de gastos anuales recurrentes a medio plazo. Por este motivo, el GMAC recomienda en su informe que los gobiernos contribuyan a la financiación mediante fondos específicos destinados al efecto.


Otro de los problemas relacionados con los costes es el impacto de un posible “turismo educativo”, es decir, estudiantes extranjeros que se benefician de la educación pública en aquellos países donde ésta es gratuita o está en buena parte subvencionada. Un hecho que, según el estudio, no debe dejar de considerarse, puesto que cerca del 45% de los estudiantes regresará a su país de origen una vez finalizada su formación, sin aportar por tanto ingresos de retorno a la nación en la que la ha realizado.


En el año 1996, los países nórdicos hallaron una solución a este problema mediante un acuerdo por el que Dinamarca, Finlandia, Suecia y Noruega pagaban una suma anual de alrededor de 3.000 € por cada estudiante que cursaba estudios en alguno de los otros países firmantes. El estudio propone la extensión de ese sistema u otro similar al resto de los países de Bolonia. La portabilidad de préstamos y becas entre fronteras transnacionales es otra de las medidas propuestas en el informe del GMAC.

Empleadores y estudiantes


En cuanto a los empleadores, es decir, aquellos que finalmente contratarán a los titulados surgidos del Espacio Europeo de Educación Superior, el estudio indica la necesidad de un sistema de nomenclatura sencillo y claro que evite la confusión a la hora de leer un curriculum. La cuestión no es baladí: un estudio reciente del Reino Unido muestra que el 75% de los seleccionadores tenían dificultades en comprender las cualificaciones que se les presentaban.


Por otro lado, siendo la experiencia laboral uno de los factores más valorados a la hora de contratar, se recomienda que los master cursados antes de la toma de contacto con el mercado de trabajo incorporen periodos de práctica en empresas. En este apartado, también se hace alusión al papel que el sector público juega como agente suministrador de empleo. En el ámbito europeo, el porcentaje de titulados universitarios contratados por la Administración estatal llega a alcanzar en algunos países el 61%, no siendo inferior al 23% en los casos más discretos, como el de Italia. Por este motivo, concluye el informe, es aconsejable que los requerimientos para acceder a un trabajo en el sector público se adapten a las nuevas titulaciones.


Un dato interesante que se menciona en relación con los estudiantes es que frecuentemente éstos optan por estudiar dos áreas distintas en lugar de especializarse en una. Se vuelve a repetir el dato: entre el 20 y 25% escoge un MBA como complemento de la carrera que ha estudiado. Se añade que si bien los estudios revelan la buena disposición de los estudiantes a conocer otras culturas, aumentar sus conocimientos de idiomas e incrementar de esta forma sus oportunidades de hallar un empleo, lo cierto es que en la actualidad apenas el 2,3% realiza estudios fuera de su país de origen.


En otro orden de cosas, muchos estudiantes que hoy optan por estudiar un master en Estados Unidos podrían hacerlo en Europa, debido a la similitud de estructuras en los planes de estudio. En su decisión final influirán varios factores: la financiación norteamericana (becas), aspecto que aún está por mejorar en Europa, constituye un fuerte reclamo para estudiar en ese país. Otra de las variables sería el lugar donde se quiere trabajar, ya que un alto porcentaje de estudiantes escoge el lugar donde estudia en función de aquel en el que desea encontrar un empleo.


Enlaces de interés:


Unión Europea


Graduate Management Admission Council (GMAC)


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