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Energías Renovables: trabajando por el medio ambiente

El uso de las energías renovables como alternativa a los actuales sistemas de producción energética, ha posibilitado durante los últimos años que España sea una potencia mundial en este terreno. Cerca de 800 empresas del sector emplean actualmente a

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de Energías Renovables: trabajando por el medio ambiente
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Antes de nada, eliminemos la falsa idea de que el aprovechamiento de las fuentes de energía renovables supone un descubrimiento de hace apenas unas décadas. Muy al contrario, éstas eran ya utilizadas muchos siglos atrás, y así ha venido siendo hasta la llegada de la Revolución Industrial que, precisamente, propició su abandono en favor de dos fuentes mucho más poderosas y rentables. Lógicamente estas fueron el carbón en un primer momento y luego el petróleo.


 


Y es que, si hoy gozamos de tan alto nivel de desarrollo y bienestar material, es en su mayor parte debido a estas dos materias primas tan abundantes. Tal es nuestra dependencia, que a casi todos resulta difícil mencionar un solo día en la vida en el que no hagamos uso, directa o indirectamente, de su enorme poder benefactor.


 


No cabe duda de que los combustibles fósiles son un bien indispensable para el normal funcionamiento de nuestro sistema socioeconómico, aunque los graves daños que ocasiona en el medio ambiente a raíz de su consumo masivo juegan muy en su contra. La acumulación de problemas medioambientales, unido a la galopante escalada de precios en los combustibles fósiles de estos últimos años, son, precisamente, razones de peso que han hecho renacer el interés por fuentes de energía alternativas más respetuosas con el entorno pese a que éstas aún disten mucho de obtener la misma eficacia y rentabilidad.  


 


A paso lento pero firme, fuentes de energía como la solar, eólica o hidráulica van ganando posiciones en la carrera energética de cara al futuro respecto a las más empleadas en la actualidad, debido a que cuentan en su haber con un elevado número de ventajas pero también con algunos inconvenientes.


 


En general se trata de energías inagotables, limpias y utilizables de manera autogestionada, ya que se pueden aprovechar en el mismo lugar donde se producen. Además tienen la ventaja adicional de complementarse entre sí favoreciendo la integración entre ellas. Es el caso de la energía solar fotovoltaica, que suministra electricidad los días despejados mientras que en las jornadas frías y ventosas, frecuentemente nubladas, son los aerogeneradores los que pueden producir mayor energía eléctrica.


 


El uso racional de las energías renovables, de los recursos y el desarrollo de tecnologías de bajo requerimiento energético que permitan un desarrollo sostenible, son una tendencia al alza que permitirá el desarrollo de los países más desfavorecidos y propiciará, a corto y medio plazo, un aumento de la calidad de vida en todo el mundo.


 


Ventajas e inconvenientes


 


Una de las energías renovables con mayores prestaciones es la solar, obtenida bien a través del empleo de paneles fotovoltaicos o bien a través de ristras de espejos, los cuales concentran la radiación del sol en un punto a fin de elevar la temperatura que genere posteriormente energía eléctrica. Ambos modos de producción eléctrica reducen la contaminación atmosférica y las emisiones de gases de efecto invernadero, pero en el caso de la utilización de espejos, necesitan grandes instalaciones y su producción industrial sólo puede darse en regiones con suficientes horas de irradiación anual. Estas instalaciones son además muy voluminosas y actualmente caras, aunque los continuos avances tecnológicos tienden a una constante minimización de costes.


 


Se emplea con mayor eficacia en sistemas domésticos de pequeño tamaño, basados en el uso de paneles fotovoltaicos y destinados a equipos de calefacción y agua caliente, por lo que la arquitectura moderna tiende a utilizar este recurso cada vez con mayor frecuencia.


 


Otra alternativa para producir electricidad es la energía eólica, obtenida a través de un generador de viento que cuenta con un sistema mecánico de rotación, provisto de palas a modo de los molinos de viento y de un generador eléctrico que puede ser una dinamo o un alternador, éste último con mayores prestaciones. Al igual que la energía solar necesita dispositivos de almacenamiento para las horas sin luz, en el caso de la energía eólica es necesario disponer de acumuladores para almacenar la energía en los períodos sin viento.


 


Se trata de una fuente energética muy rentable, desarrollada especialmente durante los últimos treinta años y apenas generadora de residuos. Como principal inconveniente, la energía eólica debe implantar sus estaciones en lugares donde exista suficiente velocidad de viento, es decir, en zonas elevadas y alejadas de los grandes centros de población, casi siempre de gran riqueza visual y abundante fauna. Por ello se trata de poner los medios necesarios para compatibilizar la existencia de los aerogeneradores y las diversas especies de aves protegidas, aunque es casi imposible eliminar los efectos que provoca el impacto paisajístico.


 


Otra de las aplicaciones de las denominadas renovables es la energía hidráulica, generada en pequeñas instalaciones cerca de saltos de agua. Sus aplicaciones son muchas, tienen un coste medioambiental relativo y actualmente constituye la mejor ayuda directa al tercer mundo para posibilitar las prestaciones energéticas más necesarias. No obstante, para su obtención se necesitan fuertes inversiones y no resulta competitiva en regiones donde el carbón o el petróleo son baratos, aunque el coste de mantenimiento de una central térmica debido al combustible sea más caro que el de una central hidroeléctrica.


 


En cuanto a sus inconvenientes, aunque la energía hidráulica no contamina la atmósfera al no emitir gases de efecto invernadero ni generar lluvia ácida, también provoca efectos negativos en otros terrenos medioambientales. Así, algunas especies acuáticas que tienen que remontar los ríos para desovar se encuentran con murallas que no pueden traspasar. Además, el agua embalsada no tiene las condiciones de salinidad, gases disueltos o temperatura de la que fluye por el río y los sedimentos se acumulan en el embalse empobreciendo los nutrientes del río hasta la desembocadura.


 


Otro recurso energético renovable y de buen rendimiento en España es el de la biomasa, es decir, el aprovechamiento de la energía que se extrae de los residuos orgánicos de origen animal o vegetal. Entre estos residuos aprovechables destacan los procedentes de los cultivos agrícolas, las basuras, los residuos leñosos de los bosques (industria maderera) y, en ocasiones, los de cultivos específicos para esta finalidad. En términos generales esta producción energética no necesita instalaciones costosas, utiliza materiales de desecho y sus residuos no ejercen un gran impacto ambiental.


 


El sector en España


 


A día de hoy puede afirmarse que nuestro país es una potencia mundial en cuanto a la producción de energías renovables. Durante el pasado año 2004 se obtuvo por esta vía el 6,5% de todas las necesidades energéticas de España y el 19,9% de la producción eléctrica. Actualmente el sector emplea a unos 180.000 trabajadores, en su mayoría residentes en zonas rurales deprimidas económicamente. Dadas sus ventajas ambientales frente a otros sistemas de producción energética, el Estado facilita su desarrollo tecnológico a través de diversas ayudas y ha establecido recientemente el Plan de Energías Renovables 2005–2010 (PER), que tiene entre sus objetivos consolidar el sector y contribuir a mantener el liderazgo y la competitividad de las empresas españolas del sector.


 


El PER pretende que en el año 2010 las energías renovables alcancen el 12% del consumo de energía primaria en España; el 29,4% de la electricidad y el 5,75% de las necesidades del transporte. Si se cumplen los objetivos, para ese mismo año se habrán creado más de 200.000 puestos de trabajo en esta industria según la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA). De los nuevos puestos de trabajo generados, 50.000 serían directos y 150.000 indirectos, derivados de las actividades donde se realizan trabajos ligados a las empresas productoras de energías renovables. Pero los hay todavía más optimistas, como los directivos del Club Español de la Energía, quienes han previsto la creación 265.000 nuevos empleos en el sector hasta el año 2010.

Por su parte, el entorno empresarial de las energías renovables está más que consolidado en nuestro país y se encuentra en plena fase de expansión. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), España tiene en la actualidad cerca de 800 empresas dentro de este sector. En su mayoría se trata de pequeñas y medianas empresas, ya que un 52% de las mismas cuenta con menos de 25 empleados y sólo el 3,8% supera los  500 trabajadores. Este panorama se debe en parte a la descentralización y dispersión de los proyectos de aprovechamiento de las fuentes renovables, localizadas en el mismo lugar donde se encuentran los recursos.


 


De todas estas empresas, algo más de 400 se ocupan del desarrollo de proyectos y 370 trabajan en la instalación de equipos, aunque muchas de ellas desempeñan diversas tareas al mismo tiempo como servicio y asistencia técnica o mantenimiento, entre otras. En cuanto a su distribución por áreas tecnológicas, 310 empresas en España se dedican a la producción de energía eólica, 285 a la energía solar fotovoltaica y 283 a la energía solar térmica de baja temperatura. La  producción de energía geotérmica se centra tan sólo en 41 empresas, ya que se trata de un sistema no tan desarrollado en España como en Japón o Nueva Zelanda, por mencionar dos países punteros.  


 


En cuanto a su localización, la Comunidad de Madrid cuenta con la mayor parte de empresas dedicadas a la producción de energías renovables con un total de 154, seguida por Cataluña con 132 y Andalucía con 69 empresas. Asimismo, unas 290 compañías han traspasado las fronteras españolas para instalarse principalmente en la Unión Europea, el norte de África y América Latina.


 


Formación específica


 


Según datos aportados por la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), la mayoría de los profesionales del sector tiene una formación técnica aunque con titulaciones diversas. En principio los que más se aproximan al perfil que requieren las empresas son los ingenieros industriales, ya que esta carrera es rica en formación sobre ingeniería química y medio ambiente, ingeniería eléctrica o ingeniería mecánica, todas ellas materias relacionadas directamente con la demanda empresarial en este campo. Pero también tienen cabida los licenciados en Ciencias Ambientales, una carrera que se puede realizar en casi todas las comunidades autónomas y cuyo plan de estudios encaja con los conocimientos requeridos.


 


Además, muchas universidades cuentan en su oferta con seminarios, cursos y master relacionados con esta temática. Es el caso de la Universidad Europea de Madrid, Universidad de Zaragoza, Universidad de Alicante, Universidad de León, Universidad de Castilla la Mancha, Universidad Francisco de Vitoria (Madrid), o la Universidad Complutense de Madrid, entre otras muchas.


 


También otros centros como la Escuela de Negocios y Consultoría, FORMASELECT;  el Instituto Madrileño de Formación (IMF); SEAS, Estudios Superiores Abiertos; la Fundación Universitaria Iberoamericana FUNIBER; Comunet o el Instituto de Investigaciones Ecológicas de Málaga, entre otras muchas posibilidades, cuentan en su oferta académica con diversos master y cursos especializados en energías renovables ya sea de forma presencial o a distancia, pero siempre enfocados a una formación adaptada a la demanda laboral en el sector.


 


Si bien los profesionales de estas empresas acceden a sus puestos de trabajo con una gran formación técnica, suelen contar con determinadas carencias en el campo de la gestión y la dirección empresarial que pueden obstaculizar sus carreras. En este sentido, el Centro Nacional de Formación en Energías Renovables (CENIFER), con sede en Pamplona, ha elaborado un programa específico de Dirección y Gestión de Empresas de Energías Renovables cuya primera edición comenzará en el mes de enero de 2006, y ha tenido que ampliar el número de plazas debido a la gran demanda de directivos interesados. El programa consta de 270 horas de formación en estrategias empresariales y una segunda parte práctica, que consiste en la realización de un proyecto individual aplicado.


 


 


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Enlaces de interés:


 


Plan de Energías Renovables en España 2005-2010


 


Directorio de Empresas de Energías Renovables en España


 


Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE)


 


Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA)


 


Directorio de cursos y master sobre energías renovables en Aprendemas.com


 


Directorio de master sobre energías renovables en Mastermas.com


 


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Máster en Desarrollo Sostenible: Energías Renovables, Agenda 21 y Responsabilidad Social Corporativa (Formaselect: online)


 


Máster en Desarrollo Sostenible: Energías Renovables, Agenda 21 y Responsabilidad Social Corporativa (Formaselect: Madrid)


 


Experto en Energías Renovables (Formaselect: a distancia)


 


Máster en Medio Ambiente y Energías Renovables (Formaselect: a distancia)


 


Máster en  Energías Renovables (Auditoría Salud: a distancia)


 


Máster en Energías Renovables (Auditoría Salud: Madrid)


 


Máster en Energías Renovables (IMF: a distancia)


 


B.Sc. Mantenimiento y Ges Energías Renovables (SEAS: online)


 


Postgrado en Energías Renovables (SEAS: online)


 


Especialización en la Aplicación de las Energías Renovables (FINIBER: a distancia)


 


Máster en Gestión de Energías Alternativas (IUSC: a distancia)


 


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