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El verano más productivo de tu vida: Ideas contra el aburrimiento

El verano es sinónimo de sol, playa y descanso, pero se puede sacar más partido a la época del año en la que se dispone de más tiempo libre. Un verano más productivo también es posible y es obligatorio ‘aburrirse’ para lograrlo.

Publicado en Histórico Reportajes
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Llega el verano y con él el buen tiempo. Quien más quien menos ha planificado sus vacaciones  para aprovechar al máximo su tiempo libre. Sol, playa y descanso suelen aparecer como las principales opciones para disfrutar del periodo estival y desconectar de las preocupaciones diarias, ya sean derivadas del trabajo – o falta del mismo-, estudios o simplemente de la crisis.


Sin embargo, hay otros mundos más allá de la arena, el bronceador y la sombrilla. ¿La montaña? ¿La piscina? Sí, pueden ser grandes alternativas, pero lo que aquí os proponemos son actividades para disfrutar de un verano ‘algo más productivo’.


Aprender idiomas


Para empezar, todo un clásico. Se podría hablar de formación en general, pero la relacionada con los idiomas merece tener su propio apartado. ¿Quién no se ha planteado alguna vez ‘sacarse’ el inglés en verano? Las opciones en este punto son variadas y dependen fundamentalmente del tiempo libre disponible, porque cursos de idiomas hay para todos los gustos.


Los trabajadores con jornada reducida pueden aprovechar las tardes para apuntarse a una academia –es importante asegurarse que no cierra en agosto-, mientras que quienes disponen de más tiempo pueden incluso plantearse acudir un campamento de inglés o viajar al extranjero para practicar el idioma. En este último caso, existen multitud de viajes organizados, aunque los más intrépidos pueden optar por ‘ir a la aventura’.


De todas las fórmulas para aprender idiomas en verano hay una que rara vez funciona pese a ser una de las más extendidas. Se trata del método autodidacta. Y es que comprarse un libro de ejercicios del First Certificate o similar y pretender que aprovecharemos los ‘tiempos muertos en la playa’ para completarlo suele ser una previsión demasiado optimista.


Hacer turismo


¿Quién dijo que viajar no puede ser productivo? Gracias a la crisis las agencias de viajes han mejorado sustancialmente sus ofertas y destinos antes prohibitivos ahora se han convertido en una alternativa, especialmente si se trata de países en el extranjero. Este es el momento de descubrir nuevas culturas a un coste más asequible y hacer un poco de turismo cultural ‘por el mundo’.


El gran punto negro de esta alternativa es, evidentemente, su coste. Pese a la bajada de precios y las interesantes ofertas de última hora que cada vez serán más numerosas, viajar sigue siendo una actividad relativamente cara comparada con otras opciones. Además, la debilidad del euro, que ha perdido valor en los últimos meses, encarecerá nuestra estancia en países que no utilicen la moneda única.


Quienes prefieran organizar sus vacaciones por su cuenta y riesgo, internet es un hervidero de ideas, recomendaciones y consejos. Basta con buscar en Google “viajar barato” o “viajes low cost” para dar con cientos de páginas que proponen rutas de viaje y nos indican cómo conseguir el precio más bajo. Incluso hay redes dedicadas en exclusiva a viajeros ‘low cost’ como Viajered, Diario del Viajero o Locuraviaje.


Mención especial merece en este apartado el Interrail, que durante años ha sido la alternativa de los más jóvenes para viajar por Europa. En realidad, este pase que permite desplazarse en tren por el Viejo Continente también está disponible para todas las edades, pero los menores de 26 años suelen ser los usuarios más habituales. Una vez más, en Internet proliferan páginas donde explican las diferentes modalidades de interrail al tiempo que proponen rutas, lugares de alojamiento, visitas y en general ofrecen una planificación detallada para poder sacar el máximo provecho a esta experiencia.


Hacer el Camino de Santiago


En año Xacobeo, nada mejor que hacer el Camino de Santiago, que además suele figurar en esas listas de cosas que uno le gustaría hacer pero para las que nunca se encuentra tiempo. Precisamente si el tiempo es un problema –y en verano no debería serlo- se puede acortar el viaje partiendo de un punto de salida relativamente cercano a Santiago de Compostela y que permita completar el trayecto en un plazo razonable.


El único inconveniente es que no se trata de una apuesta demasiado original y a estas alturas muchos de los albergues ya estarán reservados, por lo que el alojamiento puede convertirse en un problema. En cualquier caso, se puede acudir de nuevo a internet en busca de soluciones y recomendaciones. También existen multitud de páginas dedicadas al Camino de Santiago y el año Xacobeo.


Formarse


Otro gran clásico en el que las opciones son prácticamente infinitas. La mayoría de universidades y escuelas cuentan con interesantes programas de cursos de verano. A estas alturas muchas de las plazas ya estarán ocupadas, pero nunca está de más hacer un repaso a la oferta existente.


Por fortuna, la formación no se termina con la oferta oficial e Internet permite en muchos casos continuar o empezar nuestra formación sin necesidad de que la escuela o universidad esté abierta durante los meses estivales. Los avances en materia de conexiones wifi y movilidad permiten acceder a Internet prácticamente en cualquier lugar. En un mundo ideal podríamos incluso aprovechar los ‘ratos muertos’ en la playa, la piscina o en cualquier otro destino para encender el ordenador y formarnos, pero, como ocurre con el caso de los idiomas, no parece lo más probable.


Y para los recién salidos del instituto, nada mejor que un curso cero para preparar su entrada en la universidad. Las propias universidades suelen ser las encargadas de impartir estos programas, que sirven para refrescar los conocimientos de los futuros universitarios y reforzar aquellas materias que necesitarán durante el curso. Generalmente suele reservarse el mes precio al comienzo del curso académico para estos programas formativos.


Otra alternativa pasa por buscar una titulación que pueda llevar a conseguir un trabajo de forma más o menos inmediata. La más recurrente es la de Socorrista o monitor de actividades, dos profesiones que suelen ser de las más demandadas en verano. Con la proliferación de piscinas en urbanizaciones privadas ha surgido la necesidad de contar con socorristas. Para obtener la titulación de socorrista hay varias alternativas, aunque las más comunes son a través de cursos homologados por la Federación de Salvamento Acuático y Socorrismo, a través de la Cruz Roja o de ciclos formativos de grado superior de “Animación de Actividades Físicas y Deportivas”. Su coste es relativamente asequible y puede rondar los 500 euros en el peor de los casos. 


Trabajar o hacer unas prácticas


Evidentemente, esta opción queda reservada para los estudiantes o personas en paro, ya que un trabajador en activo difícilmente aceptará dedicar sus vacaciones a seguir trabajando a no ser que sea estrictamente necesario o que el sueldo realmente merezca la pena.


La época estival es uno de los periodos donde más empleo se genera, aunque este suele estar ligado casi exclusivamente al sector turístico y a la hostelería. ¿Qué puestos suelen ser los más demandados? Socorristas, camareros, monitor de actividades, monitor de campamentos de verano, animadores y encargados de tumbonas y similares en los lugares de playa. Quizás no sean los empleos más gratificantes intelectualmente y puede que la jornada laboral exceda de las ocho horas estándar, pero son una buena alternativa para obtener unos ingresos extra, acumular experiencia laboral y ocupar nuestro tiempo.


Otra alternativa, reducida a los estudiantes, es buscar unas prácticas relacionadas con sus estudios. Esto no siempre es fácil y la competencia puede ser feroz para los mejores puestos -que muchas veces ni siquiera coinciden con los que están remunerados-. Precisamente uno de los inconvenientes de las prácticas frente a los trabajos de verano es que el dinero que se puede obtener por ellos es mucho menor -de hecho en algunos casos es casi testimonial-.


El proceso para encontrar unas buenas prácticas es similar al de buscar trabajo, con la única diferencia que en este caso se puede acudir al departamento de carrera profesional o similar de la universidad. Además, redes sociales, portales de internet de empleo y contactos son las otras herramientas al alcance de los estudiantes.


Trabajar en el extranjero


Una modalidad similar a la anterior, con la diferencia de que en este caso hay que viajar al extranjero. El objetivo, más que obtener ganancias económicas, suele ser el de perfeccionar el idioma -normalmente inglés- y vivir una experiencia que suele resultar enriquecedora.  Estados Unidos e Inglaterra son los dos destinos predilectos y los trabajos van desde camareros hasta dependientes en parques de atracciones.


Hay multitud de agencias y páginas web dedicadas a buscar trabajo en el extranjero. En el caso de Inglaterra algunas de ellas son Classprojects, Londonjob o Londonworkexperience, por poner algunos ejemplos.


 


[Más ideas contra el aburrimiento:


Ponerse en forma, buscar trabajo,


saber más de redes sociales, emprender]


 

Ponerse en forma


Quizás sea un poco tarde para ‘lucir tipo’ en la playa, pero nunca es tarde para empezar a ponerse en forma. Tiempo libre y una temperatura agradable –depende de dónde nos encontremos, claro- forman una buena combinación para practicar deporte y empezar ese plan de adelgazamiento o de condicionamiento físico. Además, así tendremos más posibilidades de lograr el siguiente objetivo propuesto en la lista.


Encontrar pareja o simplemente ligar


Puede parecer un objetivo un tanto peregrino, pero no hay mejor época que el verano para encontrar pareja. El buen tiempo invita a pasar más tiempo fuera de cada y a relacionarse más. Quizás no sea la actividad más cultural e intelectual del mundo, pero si al acabar el verano tenemos pareja, el esfuerzo habrá valido la pena.


¿Buscar trabajo? Quizás no, pero sí prepararse para septiembre


Al margen de los llamados ‘trabajos de verano’ y las prácticas, la época estival quizás no sea el mejor momento para encontrar trabajo, pero sí se puede aprovechar el tiempo para preparar nuestro ‘ataque’ al mercado laboral en septiembre. Entre las cosas que hacer cuando estás en paro en verano, las más útiles pueden ser desconectar de su búsqueda -siempre que su situación se lo permita- y repasar sus herramientas para encontrar empleo en septiembre, lo que pasa por su curriculum y su carta de presentación.


Aunque se supone que es algo que ya debería de haber hecho, puede revisar el diseño de su curriculum vitae, así como los contenidos para comprobar que efectivamente reflejan sus fortalezas y el perfil que quiere ofrecer.


Otra de las tareas que se puede hacer en verano es la de actualizar la lista de contactos y el estado de las empresas a las que 'atacaremos' al final del periodo estival.


Explorar las redes sociales


¿Eres el ‘rarito’ que no tiene cuenta en Facebook? El verano ofrece una oportunidad ideal para adentrarse en las redes sociales, crear nuestro perfil y empezar a familiarizarnos con las herramientas que ofrecen. Además, Facebook no es, ni mucho menos, la única red social existente. Hay muchas otras como Tuenti o Myspace, también de carácter genérico, o Linkedin y Xing, cuyo objetivo es lograr contactos profesionales. A estas hay que añadir las que tienen un carácter más especializado como Flickr para fotografía, YouTube para video, Bolsa.com para inversores, Library Thing para bibliotecarios o TravBuddy para viajeros.


Afianzar nuestra presencia online


Las redes sociales son sólo la punta del iceberg de la visibilidad de Internet. Recientes estudios han descubierto lo importante que puede ser gestionar correctamente nuestra reocupación online ya que, queramos o no, nuestro paso por Internet deja huellas y conviene cuidarlas.


El primer paso para afianzar nuestra reputación online es elaborar una estrategia para crear una imagen sólida. Beatriz Rivero ofrece siete pasos para cuidar la reputación online, empezando por identificar cuáles serán nuestros stakholders y cuál es la situación actual de nuestra imagen online. A partir de ahí habrá que identificar los medios en los que nos interesa estar y cómo. Así, por ejemplo, puede resultar interesante contar con un perfil en Facebook y algún usuario en determinados foros, pero no con un blog personal. Lo importante es cuidar al detalle los lugares en los que sí estamos presentes.


Sergio Escobar ha colgado una presentación acerca de visibilidad y reputación que merece la pena ver, mientras que iniziar propone 25 artículos imprescindibles al respecto. En cualquier caso, afianzar la presencia online y crear una buena reputación en Internet es algo que requiere bastante dedicación. Las vacaciones pueden ser un buen punto de partida, pero hay que ser conscientes de que después habrá que ser constantes con este trabajo. Además, si ya contamos con un blog, por fin podremos dedicarle el tiempo que requiere para escribir e interactuar con los lectores.


Proyectos de realización personal


En este cajón desastre cabe de casi todo. Cada persona es diferente y por eso también lo son sus aspiraciones y sus sueños. Desde 'pasarnos' un videojuego al que hace tiempo que teníamos ganas hasta algo más cultural como escribir un libro pasando por hacer ese curso de pintura que tantas ganas teníamos o aprender a tocar la guitarra. Los meses de verano son el momento ideal para estos proyectos, que además se supone que deberíamos afrontar con la máxima ilusión.


Explorar nuestro lado emprendedor


¿Hace tiempo que estás dándole vueltas a crear una empresa? El verano también nos permite contar con suficiente tiempo como para abordar el proyecto. Aunque la mayoría de organismos oficiales bajan su rendimiento durante los meses estivales, sobre todo en agosto, sus páginas web disponen de suficiente información sobre los trámites que hay que servir para crear una empresa. Y es que portales como el de la Dirección General de Pyme, el de la Seguridad Social o el del Instituto de Crédito Oficial (ICO) no cierran. Allí podremos encontrar toda la información necesaria para empezar nuestra actividad.


Pero como para emprender no sólo basta con seguir los trámites, también podemos aprovechar para repasar el plan de negocio, la estrategia comercial o los canales de distribución. Lo mismo se puede aplicar a la búsqueda de financiación o de posibles socios.


Poner al día nuestras cuentas


Pero si queremos emprender, quizás antes debamos tener bajo control nuestras finanzas personales. En la actualidad hay multitud de software de finanzas personales y contabilidad, aunque quizás el más conocido sea el llamado Contaplus de Sage, más enfocado a la gestión para pymes y autónomos.


La mayoría de estos programas son relativamente intuitivos, pero para eso también hace falta tener algunas nociones de contabilidad y finanzas. Si todavía no disponemos de ellos, es el momento ideal para adquirirlos al tiempo que aprendemos a utilizar ese software.


Y si ninguna de estas propuestas nos convence, siempre podemos recuperar el plan inicial que tantos años lleva funcionando: sol, playa, tumbona y descanso para recargar las pilas.


 


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