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Educar en casa: niños que nunca pisan el cole

Más de 4.000 niños españoles no pisan nunca el colegio porque aprenden en sus casas. Se conoce con el nombre de “homeschooling” y, a pesar de estar no regulada, es una fórmula que cada vez escogen más familias, a pesar de la incomprensión de la socie

Publicado en Histórico Reportajes
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Estudiantes-grado-INEPara muchas familias españolas asistir todos los días a clase no es la opción más adecuada para sus hijos que, sin embargo, aprenden en casa aquellos contenidos que los padres consideran imprescindibles para ellos. Con esta fórmula, los padres asumen de forma integral la educación de sus hijos, tanto en los aspectos de adquisición de conocimientos y habilidades, como en la transmisión de valores y principios, sin delegar ninguna de estas funciones en instituciones educativas. [Ver cursos de Educación Infantil, Primaria y Secundaria]

 

Los padres consideran que esta opción no sólo es viable, sino la más adecuada para los pequeños, que consiguen un nivel de conocimientos adecuado sin necesidad de pasar por una institución escolar. Las razones que les llevan a tomar este tipo de decisión son muy variadas, desde pedagógicas a religiosas o ideológicas, pasando por quienes consideran, simplemente, que esta opción es la que más se ajusta a las necesidades y forma del ser del niño.

 

En cualquier caso, la decisión de aprender desde casa acarrea en muchos casos no solo incomprensión en su entorno más inmediato, sino también dificultades con la Administración. Son los propios centros educativos quienes, cuando detectan la no asistencia de un menor, cursan una denuncia. La inspección educativa solicita un informe a los servicios sociales y éste se traslada al servicio del menor de la Comunidad correspondiente. En los gabinetes dedicados al absentismo escolar se recabará toda la información correspondiente.

 

Puede suceder que se demuestre que el hecho de que el menor no acuda al colegio no tiene nada que ver con una situación de abandono del mismo. En ese caso la denuncia se archiva.Pero en otros casos se envía el expediente a la Fiscalía de Menores, que se encargará de archivar el caso o llevarlo hasta el juez. Si ocurre esto último comienza un verdadero calvario para la familia, que en algunas ocasiones no resiste la presión y termina escolarizando a su hijo.

 

Ventajas y críticas

Quienes eligen la opción de educar desde casa consideran que, si los padres disponen de tiempo y aprovechan todas las oportunidades que ofrece el entorno, los niños adquieren un nivel educativo similar al de los menores escolarizados. Hay progenitores que establecen su día a día con sesiones de aprendizaje que coinciden con los contenidos de la educación formal y quienes, en cambio, prefieren ir satisfaciendo la curiosidad del niño según va surgiendo, proporcionándole los materiales adecuados para que pueda ir investigando y aprendiendo.

 

Una de las principales críticas que recibe esta modalidad de aprendizaje es que el niño no se relaciona suficiente con sus iguales, lo que dificulta una correcta sociabilización del menor. Conscientes de esta necesidad, las familias con un hijo que aprende en casa posibilitan que el niño esté en contacto con personas de todas las edades, lo que puede lograrse desde apuntándole a deportes, cursos de música, informática, plástica o teatro, o estableciendo un tiempo en el que se permite que el menor interactúe con otras personas.

 

Desde la Asociación para la Libre Educación (ALE) se señala al respecto que “los niños que se educan en el hogar tienen más tiempo para convivir con personas de distintas edades y condiciones, en lugar de estar sometidos a la convivencia con iguales con uno o pocos referentes adultos la mayor parte del día y dosificada en pequeños recreos. En estudios realizados en EE.UU. se ha demostrado que los adultos que se educaron en casa tienen habilidades de comunicación, nivel laboral, económico y social igual o mejor que los que se educaron en colegios. Por lo tanto, esta opción educativa no crea, precisamente, desadaptados”.

 

Situación legal

La educación en casa no es ilegal en España, pero no está regulada, a diferencia de lo que ocurre en otros países, como EE.UU., donde más de un millón de niños se educan en sus casas.En Europa, esta fórmula es legal en países como Reino Unido, donde existen varias asociaciones y grupos de apoyo, o en Italia, donde los padres lo único que deben hacer es demostrar capacidad económica y técnica para asumir la enseñanza de sus hijos. En Francia, a los progenitores se les pide comunicar por escrito esta decisión a la autoridad competente. En este país se facilita la obtención de los títulos oficiales a través de convocatorias libres a los mismos, en las que no se establece la edad mínima para su obtención.

 

En Bélgica, la no-escolarización es legal desde 1983 y en la República Checa es legal hasta los 12 años. En Hungría, los “homeschoolers” deben examinarse dos veces al año, mientras que en Lituania tienen que pasar por un examen anual.

 

Ya fuera de Europa, en Indonesia y Taiwán es una forma educativa legal, mientras que existen otros muchos países donde también cuenta con reconocimiento legal, como México, Chile Indica, Israel, Japón, Australia o Nueva Zelanda.

 

En España, las familias critican una falta de legislación al respecto de la educación en el hogar, lo que dificulta la obtención de certificados académicosy la incorporación de los jóvenes al sistema de enseñanza presencial si este es su deseo en un futuro. Vuelta al sistema educativo

Actualmente, existen diversas formas por las que un niño que ha aprendido en casa puede conseguir un título de enseñanza obligatoria que le permita tener más oportunidades a nivel profesional.

 

El menor puede acceder a la educación presencial homologada a los 15 años, incorporándose al curso que le corresponde por edad, estudiando 4º de la ESO y obteniendo su título. También se puede empadronar al niño en el extranjero y matricularlo en el Centro de Innovación y Desarrollo de la Educación a Distancia.

 

A los 17 años, el interesado puede hacer las pruebas de acceso para acceder a módulos de FP de grado medio o a los 19 años puede realizar las pruebas de acceso para acceder a módulos de FP de grado superior. Y a los 18 años puede presentarse por libre a las pruebas para obtener el graduado de la ESO.

 

Otra opción que eligen muchas familias es aprender inglés y presentarse a las pruebas del Sistema Británico y después acceder a la Universidad británica, pasando posteriormente a la española mediante traslado de expediente. Otra posibilidad es estudiar mediante un centro extranjero a distancia, o aprender inglés y acceder directamente a la Open University, sin necesidad de poseer ninguna titulación previa. Por último, si a los 16 años tienes un contrato de trabajo, puedes hacer los exámenes de la ESO por libre, sin necesidad de esperar a cumplir los 18 años.

 

Después de obtener el título de graduado en ESO puedes acceder al Bachillerato y a continuación realizar las Pruebas de Acceso Universitario, o bien esperar a los 25 años y decantarte por las Pruebas de Acceso a la Universidad para Mayores de 25 Años. Otra opción es matricularte en escuelas alternativas con base en países donde la educación en casa es legal, cursar estudios en ellas y homologarlos una vez concluidas en España. [Ver Grados]

 

Consejos para padres

Muchas de las familias que optan por educar a los niños en casa tienen sentimientos encontrados cuando toman la decisión. Azucena, que lleva varios años educando a su hijo en casa, señala que “cuando le descolarizamos sentíamos una mezcla de tranquilidad, por hacer lo que creíamos mejor, y miedo, por la respuesta que tendría nuestro entorno. Hoy solo tenemos tranquilidad y paz de espíritu”. 

 

Sibila, perteneciente a la asociación ALE, comenta que “no escolarizo a mi hijo por infinidad de razones. Ya no solo por la calidad educativa, sino por todo lo que la escuela conlleva de valores, costumbres y polarización social, además de no compartir gran parte del temario y sentir que es una manipulación de masas increíble. No la considero sana a nivel físico, psíquico y muchos menos espiritual. Para mí el más sabio no es el que más conocimientos intelectuales tiene, sino el que más recursos internos posee”.

 

Joan Ramón, quien también ha optado por la enseñanza en casa, reflexiona sobre la socialización de los niños en el colegio. “¿Realmente la socialización con iguales durante seis horas diarias, sentados en un pupitre durante cinco horas, es la ideal o la más satisfactoria? Los niños educados en casa se manejan con mayor naturalidad al tratar con distintas personas de diferentes edades, género o condición social que los niños que entran en los estrechos roles cultivados junto a sus iguales y frente al profesor o maestro. Esto por no hablar de los problemas de niños que caen en el rol de víctima o de maltratador, o los problemas graves de gamberrismo de bastantes institutos”.

 

Para desescolarizar a un niño, ALE recomienda comunicar por escrito al centro en el que está inscrito la fecha en la que causará baja, para evitar una acusación de absentismo escolar. Si se ha matriculado al niño en un centro a distancia hay que notificarlo en la misma carta para que se inicie el traslado de expediente.

 

Por otro lado, son muchas las personas que se preguntan si un niño con problemas de aprendizaje, como quienes presentan dislexia o hiperactividad, o menores con un alto coeficiente intelectual pueden aprender desde casa. ALE defiende la no-escolarización en estos casos, si los padres así lo desean, bajo el convencimiento de que “pocas instituciones educativas tienen capacidad para adaptarse a la forma específica de aprender de cada alumno. En estos casos, los padres pueden necesitar asesoramiento especializado, pero en muchas ocasiones podrán ayudar a sus hijos mejor que en el colegio al ofrecer una educación individualizada, adaptada a su ritmo, necesidades y habilidades”, señalan.

 

Respecto a si es cara la educación en casa, la asociación asegura que “se puede conseguir una educación de calidad en el hogar con un gasto menor que el de la escuela. Si se compran libros de texto, no resultan más caros que cuando se acude al colegio. Para los libros de lectura se pueden utilizar los de las bibliotecas y los materiales didácticos pueden ser reciclables del hogar. Aunque se compren materiales específicos, difícilmente superarán el importe de los que se exige cada año en la escuela. Por otro lado, la información, en cantidad y calidad, está al alcance de todas las familias en las ludotecas, museos, internet, y la radio y la televisión”.