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Docentes e investigadores se posicionan ante el recorte salarial

Las últimas medidas del Gobierno rebajando el sueldo de la función pública ha caído como un jarro de agua fría en la Administración. El personal docente e investigador de universidades e instituciones públicas sufrirá uno de los recortes más altos ap

Publicado en Histórico Reportajes
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Estudiantes-grado-INE

La vida de un docente investigador comienza en torno a los treinta y muchos, cuarenta y pocos. Los mejores expedientes, al terminar la carrera, se decantan por hacer un doctorado; luego, pasan alrededor de tres años en el extranjero realizando un programa de postdoctorado; finalmente se incorporan a la vida laboral. Así relata Eduardo Costas, doctor en Biología y catedrático de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, la vida de un investigador en España. Una formación a lo largo de 15 años que supone una fuerte inversión por parte del Estado, con el objetivo, teóricamente, de que ese desembolso se traduzca en importantes niveles de innovación y desarrollo que repercutan en un modelo productivo que dé beneficios al país.


 



Una profesión, la de docente e investigador (PDI), que siempre se ha visto atacada por la precariedad laboral desde sus inicios, si nos referimos a las figuras de becarios, doctorandos y postdoctorados. Es más, a mediados del pasado mayo, la investigación ha sufrido un nuevo varapalo por parte del Estado. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunciaba el recorte que tanto temían aquellos trabajadores que dependen de las administraciones del Estado: se reducía en un 5% el sueldo del todos los funcionarios en el año 2010 y se congelaba su sueldo para 2011. En total, una rebaja salarial que afecta a un total de más de tres millones de empleados públicos.


 


Si dirigimos la mirada al ámbito de la docencia y la investigación, en el curso 2007-2008 había en España alrededor de 12.600 PDI contratados en las universidades públicas españolas. Una cifra aproximada a aquellos investigadores que en la actualidad verán reducido su salario, ya de por sí exiguo. La rebaja se realizará por tramos, descontando más a los que mayor salario perciben y menos a aquellos cuyo sueldo es menor.


 


Como al resto de funcionarios, el Personal Docente e Investigador se divide por categorías, según el grupo y el nivel al que pertenezcan. Todo el PDI pertenece al grupo de mayor remuneración, grupo A, y se encuentra entre los niveles más altos (29, 27, 26). Esta característica hace que desde la  Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza (FETE) de UGT especifiquen que a esta categoría de funcionario le corresponde una bajada del 7%, “bastante superior al anunciado 5%”. Además, comparan este colectivo con otros funcionarios, pertenecientes al mismo grupo y niveles, que trabajan en otras administraciones del Estado: “Cualquier otro funcionario que sea del grupo A, nivel 27 -el mismo que corresponde a un titular de universidad-, cobra muchísimo más que un trabajador público en la enseñanza. Es un hecho que hemos denunciado en muchas ocasiones, que el sueldo del PDI no es acorde el grupo y el nivel con las cuantías que perciben por las partes complementarias, pues el sueldo base y los trienios viene establecido por el BOE”.


 


Un recorte que ha caído como un jarro de agua fría en un entorno que comenzaba a vislumbrar ciertas mejoras en el aspecto laboral. Para Pilar Chamorro, secretaria de Universidades de FETE-UGT, España estaba viviendo un resurgimiento de la labor investigadora. Tras el recorte sufrido describe cómo el desánimo se ha vuelto a instalar entre la profesión: “Nos encontrábamos en un punto en el que se estaba intentando dignificar la investigación. Se estaba negociando la Ley de la Ciencia, el estatuto del PDI. Veíamos cómo el desarrollo comenzaba a estar muy ligado a la potenciación de la investigación. Desde luego, el impacto ha sido importante. Las implicaciones de todo esto, ya se verán, ya no es recuperar el poder adquisitivo. Es una vuelta atrás”.


 


Continúa:


El futuro de los jóvenes investigadores


Repercusión en la excelencia de las universidades


 


 

Pero la pérdida de una parte de su sueldo no es el único problema que se puede derivar de esta medida de ajuste. Con esta merma en las retribuciones salariales, ¿qué plan de futuro les espera a los jóvenes que tienen pensado decantarse por esta opción laboral? Ante el temor a una nueva oleada de fuga de cerebros, Costas teme más que se instale una dinámica, que considera más peligrosa, en el ámbito investigador español: “Lo que sucederá  es que no vendrán. Este tipo de medidas puede favorecer que investigadores extranjeros no elijan España como destino. Una movilidad debería ser más fácil, sobre todo porque España tiene muchos atractivos como destino, tanto laborales como sociales”.


                                                                                            


El futuro se puede complicar no sólo para los investigadores extranjeros. Aquellos doctorandos o postdoctorados españoles que residan en el extranjero, cursando programas específicos, como el Ramón y Cajal  o Juan de la Cierva, que quieran regresar a España para incorporarse a alguno de los proyectos de investigación tendrán complicado encontrar una plaza. La rebaja del sueldo es la antesala de una reducción en las partidas presupuestarias dedicadas a la I+D+i para el año que viene, por lo que la convocatoria de plazas públicas tanto para universidades como para centros públicos de investigación se prevé con cuentagotas.


 


En el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) también se ha instalado la incertidumbre. La rebaja salarial es el primer obstáculo de un camino que puede pasar por la reducción en la convocatoria de plazas públicas y en una disminución, por segundo año consecutivo, en las partidas presupuestarias destinadas a investigación y desarrollo. Una científica titular de dicho organismo asegura que la reducción de plazas en la categoría de científico titular ha descendido desde 2008 de 200 a 50. “La reducción del número de plazas este año ya ha sido significativa, se puede prever que para el año que viene se reduzcan los contratos”. La consecuencia puede ser que se forme un cuello de botella para aquellos que quieran volver y se encuentren con que no hay plazas y se ha reducido el número de contratos públicos. Para conocer la partida presupuestaria para 2011 todavía quedan unos meses, pero esta investigadora recuerda cómo, sobre todo entre 2004 y 2008, España había dado grandes pasos hacia adelante, “se habían incrementado las plazas y se había favorecido la calidad de la excelencia”. De un tijeretazo se ha visto “mermada la capacidad investigadora del país”, asegura.


 


Ya en los Presupuestos Generales para el presente 2010, el Ministerio de Ciencia e Innovación sufrió un recorte en la partida destinada a programas de I+D+i, a la que se asignó una dotación de 7.946 millones de euros, un 3,1% menos respecto al ejercicio 2009. 257 millones menos que afectaban, fundamentalmente, a programas de investigación pendientes de ponerse en marcha. Los proyectos ya aprobados no van a ser perjudicados, “serán los que se concedan a partir de ahora los que sufran las consecuencias del recorte”, apunta Eduardo Costas.


 


Victoria López-Rodas, profesora titular, acreditada para catedrática, de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, añade: “Por ejemplo, proyectos -incluidos en el Plan Nacional de Investigación- para  los que antes solicitabas un puesto para un becario; ahora se sabe que no se va a poder pedir esa plaza porque no te la van a conceder”. Por otra parte, entre el plan de ajuste que va a llevar a cabo la Universidad Complutense de Madrid está la medida de no cubrir las plazas vacantes, “es decir, que si se jubila un profesor, su plaza no se cubrirá”, apunta. Pilar Chamorro añade por su parte que “no va a haber contrataciones nuevas, esas plazas se amortizarán. Las plantillas de los docentes van a sufrir muchísimo, eso sin contar con las necesidades que imprime Bolonia, con los nuevos grados. En muchas situaciones se van a tener que acomodar a lo que hay”.


 


Jesús Pintor, profesor titular de la Universidad Complutense de Madrid (acreditado para catedrático), coincide con los apuntado por López-Rodas: “Básicamente donde más se van a notar los recortes va ser en el tema del personal”, la contratación del personal es la parte más costosa del un proyecto de investigación, “en cambio los equipos y el material destinado a los proyectos de investigación serán intocables”.


 


Sin duda, estos ajustes repercutirán en la excelencia que tanto busca la universidad española, pues pese a que el cuerpo docente e investigador posee un componente vocacional reconocido, “los salarios que perciben no son competitivos a nivel internacional”, en palabras de Carlos Andrade, vicerrector de Política Académica y Profesorado de la Universidad Complutense de Madrid.  Una vez más no se reconoce esa labor. Por una parte se nos pide un esfuerzo orientado a la excelencia, a competir en la liga mundial, y al mismo tiempo, mientras otros países no recortan en esos fondos, aquí la realidad nos demuestra que sí se recorta. Es por esta parte por donde viene la pesadumbre del cuerpo docente e investigador”, continúa.


 


Como consecuencia, al desarrollo de un sistema productivo ligado a la innovación y el desarrollo mediante la potenciación de la investigación no le esperan unos años de bonanza. A la falta de un recortado presupuesto se suma otro inconveniente. Para Eduardo Costas, el principal fallo se encuentra en “el difícil engarce entre el sistema investigador y el sistema productivo”. Una excesiva burocracia que complica el avance del futuro de la economía. Jesús Pintor es de la opinión de que en España hay numerosas áreas de investigación que tienen posibilidad real de relanzar la economía nacional: “básicamente, las técnicas y las aplicadas a las ingenierías. Hoy en día contamos con muy buenos inventos que pueden hacer que equipos se puedan mejorar y a su vez se puedan exportar. Es muy importante todo lo que tiene que ver con las investigaciones y progresos de las energías renovables. También es destacable todo lo que tiene que ver con lo biosanitario, es decir, los tratamientos para las enfermedades que actualmente no tienen un tratamiento eficaz, como puede ser el cáncer y las enfermedades claras y desconocidas que se encuentras olvidadas. También sería interesante tomar como ejemplo a Japón, que crea patentes en fármacos, se trata de una idea que se considera tesoro”, concluye.


 


 


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Más información:


 


FETE-UGT


 


CSIC


 


Presupuestos Generales para el presente 2010