Contenidos digitales: presente y futuro de la revolución tecnológica

Los contenidos digitales están llegando a las aulas produciendo toda una revolución en el método de enseñanza. Tablets o notebooks son cada vez más habituales entre los alumnos y profesores, soportes que se abren paso en el sistema educativo junto con otros sistemas como plataformas virtuales de enseñanza, videojuegos educativos o las redes sociales. Un amplio campo de desarrollo para un sector que estos días debate sobre su presente y futuro en FICOD, el Foro Internacional de Contenidos Digitales.

El 70,3% de la población española consume contenidos digitales. Un porcentaje que ha aumentado un 5,9% en relación al año 2008, según los datos del Informe Anual de Contenidos Digitales en España 2009 difundido este año, que ha sido elaborado por el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones de la Sociedad de la Información (ONTSI).  


 


Esta cifra da idea de la importancia creciente de este sector en el que la industria de contenidos digitales ha ido adquiriendo más peso. Si en el año 2003, la facturación de los contenidos digitales suponía el 20% del total, según las últimas cifras de 2008, ya ha alcanzado el 31%.


 


Un mayor peso que se debe a que las nuevas tecnologías han cambiado progresivamente en los últimos años la forma de entretenerse, de disfrutar de la música o el cine y de comunicarse, generándose una industria a su alrededor que, a pesar de ser todavía incipiente, tiene todo un desarrollo futuro por delante. Un futuro que, sobre todo, se va a impulsar con el anunciado Plan Nacional de Contenidos Digitales y el Plan Nacional de Telecomunicaciones, por parte del Gobierno de España, y que está vinculado a sectores como la educación en el que cada vez se están llevando a cabo más proyectos para formar a los alumnos a través de las nuevas tecnologías.


 


Programas para aprender asignaturas como matemáticas o lenguaje se están desarrollando en los colegios españoles por parte de profesores, además de crearse plataformas virtuales educativas, entre otras iniciativas. Y es que las nuevas tecnologías y los contenidos digitales presentan ventajas para formar a los alumnos al permitir gestionar una clase día a día y en todo momento, solventar dudas por el chat, prestar una atención más personalizada al alumno por e-mail y disponer de un espacio en el que poder colocar toda la información relevante para el trabajo de los alumnos.


 


Tecnología para aprender


 


Iniciativas como la Escuela 2.0 -que se puso en marcha en el curso 2009-2010 por el Ministerio de Educación con las comunidades autónomas y que está basada en la introducción de las TICs en los centros educativos-, están contribuyendo a que las nuevas tecnologías y los contenidos digitales lleguen a las aulas dotando de recursos TICs a alumnos y profesores con ordenadores portátiles (repartiendo hasta el mes de mayo de este año 324.366 ordenadores), aulas digitales (instalando un total de 15.009), conexión a Internet y fomentando la generación de materiales digitales educativos y la formación de los profesores, un aspecto decisivo para que los contenidos digitales lleguen a las aulas y para cuya consecución ya se han formado a 73.201 profesores, según datos del Ministerio de Educación.


 


No obstante, para que se avance en la implantación de este nuevo modelo educativo todavía es necesario superar algunas dificultades como la brecha digital existente en las instituciones educativas y el personal docente, la creación de comunidades colaborativas y tener hábitos de interaccionar en la red, el acceso rápido y viable económicamente de las tecnologías digitales en los centros públicos y la producción de materiales educativos.


 


Unos retos que, poco a poco, se van solventando de la mano de propuestas como Agrega, la federación de repositorios de objetos digitales educativos en la que participa el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas y cuyos contenidos educativos están curricularmente organizados para que sean utilizados en la enseñanza reglada no universitaria, disponiendo en la actualidad cerca de 130.000 ODE (Objetos Digitales Educativos). Otra iniciativa es la de EducaLine, editorial de materiales educativos digitales curriculares, que está especializada en libros de textos digitales de ciencias y matemáticas para educación Infantil, Primaria y Secundaria, además de impulsar y gestionar el portal iteach.es, especializado en recursos para el profesor.


 


Precisamente, los libros digitales constituyen uno de los subsectores dentro de los contenidos digitales que está en alza. Según el “Informe Anual 2009 de la Industria de los Contenidos Digitales” del Ministerio de Industria, se ha experimentado un importante crecimiento de más del 100% respecto al mismo período del año anterior por el desarrollo de dispositivos de reproducción y la digitalización del catálogo documental por parte de empresas privadas. Además, se espera que la vinculación de formatos off-line con los on-line dinamicen el sector y que se generen nuevos negocios en torno a comunidades web de ‘bestsellers’ o de ‘bidibooks’ (libros que permiten al lector enlazar sus contenidos con vídeos, fotografías y textos a través de un móvil como complemento al libro impreso).


 


Algunas iniciativas se han llevado ya a cabo, pero la oferta hoy en día de libros electrónicos y material digital educativo sigue siendo escasa a pesar de que el castellano es la tercera lengua en Internet con más de 455 millones de hispanohablantes y cerca de 133 millones de internautas hispanoparlantes en todo el mundo, lo que abre múltiples posibilidades a la industria de contenidos digitales.


 


¿Libro en papel o libro digital?


 


El sector está comenzando a despegar porque no está nada claro el sistema a imponer. En Estados Unidos funciona Kindle, pero en España no hay todavía un modelo totalmente definido”, según explica Pablo Gavilán de entrelectores.com, la web con 16.000 usuarios registrados cuya primera versión se lanzó en abril de 2010 para que los autores pudieran darse a conocer y estar en contacto con otros lectores. “Las ventas son pequeñas y hay que mejorar la experiencia del usuario según los dispositivos porque los presentes en el mercado cargan los libros por ordenador con un programa de Adobe en el que hay que registrarse y luego comprar el libro”, añade Gavilán.


 


La oferta editorial es “ridícula al igual que pasa con la música en España que es un país en el que es difícil comprarla, salvo en iTunes. Se habla de pirateo de libros, pero no hay ofertas viables de libros y si quieres leer en español casi te obligan a bajar un contenido no legal en Internet”, explica Ricardo Galli, de meneame.net, iniciativa que, a punto de cumplir cinco años de andadura, sigue con su línea de publicación de noticias que los usuarios envían, puntúan y comentan, alcanzando las 280.000 visitas diarias en una semana y teniendo un total de 200.000 usuarios registrados.


 


En el ámbito educativo, la oferta sigue siendo también escasa.Se habla de PC, notebook, pero no tienen libros que llevar. Hay contenidos en ciencias, pero hay más información en la Wikipedia que en sus textos. Los libros no son baratos, algunos cuestan más de 30 euros y se siguen elaborando libros de grandes editoriales, pero en papel. Debería ser iniciativa de la administración que ese contenido se entregue en formato digital”, afirma Ricardo Galli, para quien en España existe un problema empresarial porque “se ha cogido la costumbre de lloriquear por los antiguos negocios en lugar de mirar hacia adelante”.


 


 


Sigue…


La importancia de crear contenidos


De copyright, inversión y otros obstáculos


FICOD 2010


 

La importancia de crear contenidos


 


Pero, a pesar de ser todavía un mercado incipiente, “es una realidad importante”, señala Andreu Teixidor, socio de Bubok, editorial de libros digitales creada en abril de 2008 en la que los autores pueden publicar sin necesidad de invertir dinero ni estar obligados a imprimir y que cuenta en la actualidad con 32.000 libros publicados y más de 55.000 usuarios. Y una prueba de que la edición digital funciona es el caso propio de Bubok que “se ha convertido en un producto de solidez que se mira en la actualidad como lo que va a ser el futuro. Prueba de ello es que las editoriales grandes se han unido en Libranda”.


 


Según Teixidor, el sector de los contenidos digitales, en relación a los libros electrónicos, ofrece la posibilidad de cubrir las necesidades de publicación de los autores jóvenes y de reeditar libros que no se pueden encontrar, aunque sean de autores importantes porque al estar fallecidos tienen poca venta como sucede, por ejemplo, con las obras de Terenci Moix. “Con Bubok se puede recuperar la bibliografía que estamos perdiendo y los autores pueden ofrecer su fondo editorial”, afirma.  


 


En esta línea, el socio de Bubok explica que “es un servicio importantísimo. Para la comunidad educativa es muy importante que se creen contenidos. Por ejemplo, Bubok permite un libro dinámico que se puede cambiar cada año, seis meses… y cada aula puede trabajar los contenidos. Es enriquecedor porque, aunque se explique de la misma forma, no es lo mismo en Galicia o Suecia y se pueden hacer libros específicos sin grandes tiradas”.


 


Unas ventajas en las que también incide, Pablo Gavilán, de Entrelectores, quien considera que el libro electrónico presenta una serie de ventajas inmediatas comollegar a un público mayor porque en el libro físico los costes son más altos. Por ejemplo, a países como Colombia no llegan determinados títulos porque no es rentable económicamente enviar libros. Con el digital, los autores pueden llegar a su público directamente y tener un contacto más directo. Además, el libro digital permite incorporar vídeo, hiperenlaces, juegos… que en un libro es imposible”, constata.  


 


Una opción que es clave para la enseñanza. “En el sistema educativo es importante, aparte de enriquecer el libro, las TIC para incorporar al texto la imagen y sonido, si se usa con ordenador, y también incorporar comentarios de lectores o estudiantes que pueden ser leídos por otros. Lo que ocurre ahora es que hay trabajo e investigación para desarrollar el nuevo modelo editorial y cómo van a ser los libros del futuro”, explica Andreu Teixidor, de Bubok, quien añade que “se mira al sector editorial con temor a lo que llega pero estamos en un momento de oportunidades y hay que ver el cambio en sentido positivo, de forma proactiva y de creación e innovación”.


 


De copyright, inversión y otros obstáculos


 


Pero para que los libros digitales despeguen, hay que afrontar retos como todos los aspectos relacionados con la propiedad intelectual, un debate que se abrió en 2009 a nivel nacional y europeo y que todavía no ha concluido. “La propiedad intelectual, los derechos de autor, deben cambiar”, afirma Teixidor. Una opinión que también comparte Ricardo Galli, de Meneame.net, para quien “todo lo relacionado con el copyright es un freno”. En opinión de Galli, en los próximos años habrá cambios en el sector de los contenidos digitales, aunque en torno a los libros electrónicos no hay mucho optimismo y “seguramente en 2020 seguiremos hablando de piratería. Habrá cambios porque estamos viendo por cantidades presupuestarias y videojuegos que puede haber afección en la educación y habrá muchas empresas que entren en el negocio”.


 


De hecho, España es el cuarto país europeo en el ranking de ventas de videojuegos, sector que se presenta como atractivo por su consideración de bien cultural y por sus favorables expectativas, dado que se espera que en 2012 alcance un crecimiento del 9%, consolidándose como sector, según datos de ONTSI. Una consolidación en la que desempeñan un papel destacado las sinergias del sector de los videojuegos con industrias como la educación o el deporte que abren nuevos escenarios de mercado como es el caso de los ‘serious games’ o los juegos enfocados al aprendizaje y que son utilizados en campos como la educación, la salud o la ciencia.


 


Más desarrollo se está produciendo en la utilización de las redes sociales en el modelo educativo. “La revolución de las redes sociales y comunidades virtuales en educación se ha producido porque todas las universidades y centros de negocio lo están haciendo y se están dando clases on-line”, indica José Antonio Gallego, presidente de AERCO (Asociación Española de Responsables de Comunidad) iniciativa que se gestó hace dos años para ser un punto de encuentro del sector y que está orientada a la formación e internacionalización.. “Por ejemplo, el MIT (Massachussetts Institute of Technology) o la Universidad de Harvard ofrecen sus cursos gratis por internet y Youtube. Las universidades españolas tienen más retraso en cómo administran la formación y que se realice en digital”.


 


Ante este retraso en las universidades españolas, José Antonio Gallego cree que se necesita una transformación profunda, además de ser preciso adaptarse a la nueva realidad al abrirse “posibilidades muy importantes porque se puede dar clase en diferentes países e intercambiar experiencias con otros alumnos y completar las clases del profesor”. Las oportunidades en el sector también se presentan para pasar los libros al formato digital y “adaptarlo porque el aprendizaje en las redes sociales no es lineal”. Un cambio que para el profesor es un “desafío porque antes era irrefutable y ahora el alumno te refuta en tiempo real. Es complicado para el profesor”.


 


Toda una serie de retos y oportunidades del sector que se debaten estos días en FICOD, el Foro Internacional de Contenidos Digitales que abre sus puertas mañana martes hasta el jueves en el Palacio Municipal de Congresos Juan Carlos I de Madrid para reunir a todos los agentes implicados en este sector y debatir sobre su situación, aparte de conocer las últimas iniciativas que se están llevando a cabo.


 


Más de 100 talleres sobre el mercado emergente de los contenidos digitales, los formatos de negocio posibles y los retos del sector serán algunos de los temas que se aborden también en mesas redondas y conferencias, además de tratar la expansión de las redes sociales y los avances tecnológicos en educación.


 


 


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Más información:


 


FICOD 2010


 


Informe Anual de Contenidos Digitales en España 2009


 


Proyecto Agrega


 


EducaLine


 


entrelectores.com


 


meneame.net


 


Bubok


 


AERCO